El farmacéutico tiene mucho que decir sobre el paciente y sobre el medicamento y debe convertirse en un referente social en la farmacoterapia". Ésta es la idea que mueve a José Ibáñez en su aventura electoral. Como ya adelantó este periódico, este farmacéutico comunitario de Reus (Tarragona), es por el momento el único candidato a la presidencia de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac).
Ibáñez juega en casa: las elecciones se celebrarán en una asamblea extraordinaria en el I Congreso de esta organización, previsto del 18 al 20 de noviembre en Tarragona y que cuenta con la colaboración de CF.
El candidato, que ya formaba parte de la junta de gobierno de la Sefac, llega con un equipo "cargado de ilusión, muy jóvenes y con unas ganas locas de trabajar", afirma en una entrevista con CF. Son profesionales "que llevan muchos años investigando y conocidos en el ámbito de la AF". Por ahora, no da más pistas, sólo que la media de edad no supera los 40.
Los principales pilares de su programa son el desarrollo profesional del farmacéutico y facilitar al boticario la AF como servicio al ciudadano. Para conseguirlo, su propuesta es fomentar la creación de grupos de trabajo en el seno de la Sefac, siguiendo los pasos de otras sociedades como, por ejemplo, la de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc).
Análisis de temas
"Más que crecer como asociación, quiero enfrentarme a los asuntos profesionales y al desarrollo del farmacéutico en su trabajo con el paciente", afirma. Es su idea de hacer a los boticarios un punto de referencia al hablar de medicamentos: "Hay muchos espacios en los que trabajar y no hemos aportado nada". "Como sociedad científica debemos promover esta labor de cara a la sociedad y conocer qué deben saber los médicos y los pacientes: tenemos algo que decir, no desde el punto de vista corporativo, sino desde el científico", subraya.
Durantes estos tres años y medio de andadura de la Sefac, Ibáñez echa de menos precisamente no haber tenido "farmacéuticos más vinculados y dispuestos a trabajar sobre temas concretos que hay que analizar". Esto es lo que quiere conseguir para que los boticarios se formen a la vez que investigan. "En farmacia necesitamos sobre todo líderes científicos", destaca, y añade que "no tienen que ser siempre farmacólogos, sino farmacéuticos comunitarios".
"Esto es muy importante", concluye, y se pregunta si no hay especialistas que puedan aportar la visión desde la farmacia.
Cómo gestionar la AF
En el ámbito de la atención farmacéutica "será muy importante el aumento en las relaciones con el resto de sociedades científicas, principalmente la de farmacia hospitalaria (SEFH), la de primaria (Sefap) y la de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc)". Ibáñez observa el papel de la Sefac "más en el desarrollo de los servicios de AF que en el del seguimiento, desde la óptica de qué necesita el farmacéutico para hacer seguimiento, dispensación activa y consulta".
Así, entre los grupos de trabajo prevé crear algunos que se dediquen a estudiar qué ayuda al farmacéutico, qué promueve el desarrollo de la AF y qué barreras hay, para darle herramientas. Esto se analizaría por grandes problemas de salud como dolencias respiratorias o riesgos cardiovasculares.
"El objetivo es facilitar al farmacéutico la gestión no sólo económica, sino de la información, de los recursos, de la estructura que necesita, de los servicios".
Lugares comunes
En este desarrollo, la colaboración con el médico y con el resto de colectivos farmacéuticos estará presente: "Tenemos que buscar el punto en común, lo que nos une, que es el paciente y sus necesidades en materia de medicamentos". Así, prevé elaborar junto a Semfyc proyectos concretos y "evidentemente el mayor esfuerzo lo tenemos que hacer nosotros, porque tenemos que cambiar la expectativa sobre el farmacéutico y preguntarnos si tenemos algo nuevo que aportar".
Respecto al impulso de la AF desde la Administración, para Ibáñez la pelota está en el tejado de la profesión, porque hay que darle "propuestas y reclamaciones concretas" para que el Gobierno diga "creo en esto y voy a pagar por esto". "Hay administraciones sanitarias dispuestas a abonar los servicios -la catalana, por ejemplo- y aquí la farmacia debe tomar la iniciativa", afirma.
En su opinión, "el farmacéutico debe plantearse a qué quiere apostar a nivel profesional e ir a la Administración con propuestas concretas para que también haga su apuesta". Para eso es necesario, por ejemplo, "buenas becas y que se hagan pilotajes de pagos por servicios".
¿Federados o no federados?
Una de las cuestiones sobre las que los asociados deberán pronunciarse será un cambio en los estatutos de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) para pasar a ser una organización compuesta por sociedades autonómicas federadas, una vieja petición de la Sociedad de Farmacia Comunitaria de la Comunidad Valenciana.
El actual equipo de gobierno de la Sefac está preparando una propuesta en este sentido, que será debatida en la asamblea en el I Congreso de la Sefac en Tarragona. El candidato a la presidencia, José Ibáñez, se muestra favorable a trabajar en un sistema federado, dado el reparto de competencias del Estado de autonomías, pero señala dos inconvenientes: que hay comunidades autónomas con muy pocos asociados y que "si surge alguna divergencia las sociedades autonómicas pueden decidir que no pagan las cuotas y esto debilitaría a la sociedad". Así, Ibañez considera oportuno "blindar a la sociedad" ante este tipo de actuaciones si finalmente se convierte en una federación. "Es difícil crear puentes, pero romperlos es lo más fácil del mundo".
El candidato prevé crear grupos de trabajo que analicen cómo ayudar al boticario a desarrollar la AF y qué barreras existen