La banda terrorista ETA está cobrando el llamado 'impuesto revolucionario' a empresarios y simpatizantes suyos o de EH, según se desprende de algunos documentos incautados por la policía francesa en una de las últimas operaciones efectuadas contra ETA en el país vecino, informó hoy la SER.
En esta documentación, aparecerían nombres de un grupo de personas que iban a ser extorsionados o que ya lo habían sido, porque de alguno de los datos se podía deducir que muchos de ellos ya habían pagado. En la citada operación se encontraron también albaranes y recibos que iban a ser enviados a estos comerciantes como justificantes de pago. Las cantidades exigidas lo son en proporción a la importancia del negocio y parten de un mínimo de aproximadamente 500.000 pesetas.
Así, la SER asegura haber consultado diversas fuentes que afirmaban que algunos extorsionados no presentaban excesiva resistencia al chantaje porque asumen que contribuyen de algún modo con la banda, y argumentan que si los terroristas se arriesgaban personalmente, ellos debían realizar una aportación económica.
No obstante, otros extorsionados, a pesar de simpatizar con la banda, pagan porque temen posibles represalias suyas. Por último, la SER subraya que diversas fuentes policiales sostienen que la banda se encuentra en una de sus etapas más boyantes económicamente.