Un vigilante jurado que trabaja en la Universidad del País Vasco ha sido el objetivo de la bomba-lapa que esta tarde ha neutralizado la Ertzaintza, mediante una explosión controlada, en el barrio baracaldés de Cruces.
Esta persona, cuya identidad no ha sido facilitada, ha estado circulando cerca de una hora antes de sospechar de la existencia de la bomba. Cuando la ha localizado bajo sus asiento, escondida en una fiambrera, la ha cogido con sus manos, la ha abierto y al ver su contenido la ha arrojado a un contenedor, dando aviso seguidamente a la Ertzaintza, que ha recibido la llamada sobre las cuatro menos cuarto.
Según ha informado la policía autonómica, el artefacto se encontraba en un contenedor de la calle La Paz, en Cruces. Tras acordonar la zona, artificieros de este cuerpo han colocado un cebo, procediendo a su explosion controlada.
La bomba estaba compuesta por un kilo de explosivo aun sin determinar, pilas y un temporizador. Al parecer, el explosivo en cuestión se encontraba en mal estado, lo que ha evitado que el artefacto hiciera explosión en el coche de este vigilante jurado.
Una grúa ha retirado el vehículo, un Renault 21, que se encontraba estacionado frente al número 10 de la calle La Paz, en las inmediaciones de un frontón, a cuyos extremos están situados una escuela infantil y un instituto de enseñanza media.
En las cercanías del lugar está situado también una sede socialista y un local habitualmente utilizado por el Partido Socialista para llevar a cabo diversos actos.
El propietario del vehículo es, según testigos presenciales, un joven de unos 22 años que vive en un inmueble situado a escasos metros de donde quedó aparcado el turismo.
El portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, ha expresado su alegría por que haya fallado el atentado y ha señalado que, con esa acción, ETA pretendía atentar ''contra el espacio de convivencia y libertad por antonomasia''.
Barreda señaló en un comunicado que ''ETA vuelve a conculcar la libertad de la sociedad vasca que hace pocos días se expresó a través de las urnas'', demuestra su ''sordera y desprecio hacia los resultados del pasado 13 de mayo y trata nuevamente de imponer sus ideas a través del terror y de la sangre''.