Los independentistas radicales han vuelto a situar al PP entre sus objetivos. Israel Núñez, concejal popular de Zalla (Vizcaya), fue apaleado el domingo por una decena de jóvenes que le abordaron en una calle de la cercana localidad de Balmaseda. Tras preguntarle y confirmar su identidad, los violentos le golpearon en la cabeza y las piernas y le patearon en el suelo. Dos días antes, como aviso, su nombre había aparecido en la pared junto a una diana. El PP también denunció el zarandeo que sufrió su único edil en Ondarroa en el último pleno.
El concejal apaleado, de 29 años, había abandonado la casa de su novia sobre las 17:30 y paseaba por las calles de Balmaseda en dirección a un bar. Iba a jugar una partida de mus, pero de camino se encontró con "una manada de lobos" que tras seguirle un trecho y confirmar su identidad le golpearon sin que pudiera hacer nada para defenderse de sus agresores, según relató ayer el mismo Israel Núñez a la agencia Vasco Press.
Justo antes de la paliza, una de las personas que le seguía le preguntó por su condición de concejal en el Ayuntamiento de Zalla, localidad en donde Núñez ha representado al PP vasco en dos legislaturas. Confirmada la identidad de Núñez, comenzaron a lloverle patadas y golpes en la cabeza y en las piernas. A duras penas, el concejal del PP en Zalla pudo finalmente zafarse de sus agresores y refugiarse en un bar que estaba situado en las cercanías de donde se produjo el ataque.
Las señales de los golpes seguían ayer claramente visibles en la cabeza y el cuerpo del edil apaleado. Su compañero de partido, Leopoldo Barreda, aseguró que tenía "un montón de contusiones por las piernas". El dirigente popular relató además que el afectado sufría mareos y vómitos y estaba muy afectado psicológicamente.
El mismo día de apaleamiento fue trasladado a un centro sanitario para que un médico le tratara los golpes. Pese a la cantidad de patadas y golpes, Núñez se empeñó ayer en ir a trabajar, aunque, ya por la tarde, fue a ver a un especialista y no se descartaba que fuera sometido a una prueba para ver si la paliza le había producido alguna lesión interna en la cabeza.
Israel Núñez dejó ayer claro a su partido que no tenía ninguna intención de abandonar su puesto en la corporación municipal de Zalla, aunque no ocultó su preocupación por la familia. "Me siento muy mal, moralmente deprimido pero me duele más por dentro que las heridas del cuerpo. Es terrible ser golpeado y sentirme rodeado como por una manada de lobos sin poder hacer nada", aseguró ayer antes de pasar por un centro hospitalario. El edil pateado dijo: "Mis padres están preocupados, pero les he dicho que estoy bien, los he tranquilizado", señala.
No fue el único ataque denunciado por el PP contra representantes electos de este partido. Junto a la agresión a Núñez, los populares vascos hicieron público ayer el zarandeo que tuvo que sufrir el único concejal de esta formación en el Ayuntamiento de Ondarroa, Germán López. En la sesión plenaria que se celebró el pasado viernes en la citada localidad pesquera, unas 80 personas, según la denuncia realizada ayer por el PP, zarandearon al edil popular, aunque en este caso no se llegó a producir ninguna agresión. German López es el único representante con el que cuentan los populares en el citado municipio. No es la primera vez que López ha sido objeto de pintadas e insultos en Ondarroa.