Dietas secretas, subvenciones fantasmas, contratos a dedo o adjudicaciones anómalas es la tónica general
La gestión en el Ayuntamiento de Zarauz, un municipio guipuzcoano gobernado por Eusko Alkartasuna desde hace varias legislaturas, es un verdadero caos. Abultadas dietas secretas a los concejales, subvenciones sin control ni publicidad, numerosos trabajadores temporales a dedo que casi superan el volumen de la plantilla del Consistorio, adjudicaciones de sin ningún tipo de concurso, aplazamientos de deudas a empresas condonando los intereses o contratos de servicios que duran más de diez años, es la tónica diaria en este municipio gobernado por los nacionalistas.
El volumen de irregularidades es tal en este municipio de la costa guipuzcoana de poco más de veinte mil habitantes, que el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas está preparando un duro informe de fiscalización de las cuentas de 1999 en el que propone, entre otras cosas, que se regulen las contrataciones, que se haga una normativa clara sobre subvenciones, que se disuelvan los organismos autónomos o que se definan la plantilla para acabar con las contrataciones irregulares.
Prácticamente todos los departamentos actúan por libre «obviando» la legalidad vigente. Así en materia de personal y según las cuentas liquidadas del Ayuntamiento, en 1999 se abonó un total de 8,5 millones de pesetas sin fiscalizar a los concejales en concepto de asistencia a reuniones y se aprobó una subida salarial del 1,9 por ciento cuando la Ley de Presupuestos del Estado marcó un 1,8 por ciento.
En cuanto a contratación en 21 contratos por valor de 647 millones se han detectado importantes anomalías como la falta de publicidad o concurrencia en contratos de Urbanizacion del entorno del edificio de Hacienda Municipal, la ausencia de la autorización del interventor en 10 expedientes que significaron 195 millones de pesetas, o liquidaciones finales de obra superiores a lo presupuestado, como los 47 millones para una rehabilitación cuando el contrato inicial era de 36 millones.
En el apartado de subvenciones el Ayuntamiento de Zarauz, dirigido en 1999 hasta el mes de julio por el nacionalista Inmanol Murua y luego por su compañera de partido Maite Echaniz, no comprobó donde acabaron los 14 millones que entregó a fondo perdido a la televisión local Cabledis SA, ni tampoco las concedidas al organismo autónomo Oficina de Turismo, además de que llegó a aprobar subvenciones sin haberlas incluido en los presupuestos.
Otro tema que está incluido dentro de las ilegalidades es la falta de control de una Junta Municipal de Beneficiencia que existe en Zarauz desde hace tiempo donde no se respeta el régimen de control presupuestario, no hay conocimiento de los precios que impone en una residencia de ancianos que gestiona, y contrata al personal a «dedo» sin respetar los principios de mérito, igualdad y capacidad.
Referente a la plantilla destaca que este municipio de veinte mil habitantes y 2.700 millones de presupuesto, ha realizado en este ejercicio un total de 61 contratos temporales, frenter a 81 trabajadores de plantilla, que se llevan un 37 por ciento del gasto total en personal.
En otros aspectos el TVCP destaca que se han pagado numerosas dietas a los ediles cuando ni siquiera se ha justificado la asistencia de los concejales a los reuniones, que hay contratos temporales que duran más de diez años y que se «perdonan» intereses de deuda a empresas constructoras.