Existen diversos criterios para considerar el integrar una selección olímpica, con miras al mundial y dependen de las circunstancias, de cada país. En México por años, existió el empeño por evitar la participación de los jóvenes talentos, por años se escogió y envió, considerando y escudándose en el criterio del rating. Teniendo como daño colateral: una involución.

Y hoy que las cosas han cambiado, leí la nota de José González y no entendí. No entendí, que no considere, otras circunstancias para seleccionar a quienes participen en la Olimpiada, como: el de trasparentar las decisiones de un Consejo Directivo y otorgar, las plazas al mundial, mediante torneos selectivos, el dar oportunidad también, a los talentos juveniles de participar y ganarse a pulso un lugar, el dar importancia, y prestigiar con la presencia de los GM, los eventos selectivos nacionales, el de alentar el ascenso, de las promesas, el de participar en su país y apoyar a su federación ó, de que otra manera, le daremos la oportunidad a los jóvenes que empujan fuerte, para competir en las olimpiadas, si, siempre por designio; solo irían los eternos olímpicos.

Considero que si la FENAMAC le paga a José: el boleto de avión a México, viáticos, hospedaje y alimentación. ¿por que no participar y ganarse un lugar compitiendo: como Juan Carlos, y Alejandra Guerrero, que en su turno, participaron en un selectivo, para ganarse un lugar como seleccionado olímpico? 

Con su presencia y sin recelo, tanto Juan Carlos como Alejandra, refrendaron, el ser merecedores del tal honor. Con su presencia apoyaron a su país y a su federación. Le dieron valor y prestigio al campeonato absoluto, alentaron a los jóvenes a competir, retaron a su empuje, y a sus ganas de evolucionar, y de triunfar. Evitando el desaliento, en que estuvo sumergido el ámbito ajedrecístico por... ¿recuerdan la política del dedazo?

Entendí, cuando afirma que el objetivo es que el equipo realice el mejor papel posible dentro de las olimpiadas, No entendí cuando oculta una realidad: en las pasadas olimpiadas, se remonto lo resultados en Calvia, donde no, participaron los juveniles. ¿Porque no confiesa que se logro el lugar 47, superando en Turín, los resultados de Calvia?

Recuerdo que él, entre otros ajedrecistas, allá por el año 2005 en Ixtapa, en una reunión, se opusieron, como hoy, a la participación de los juveniles en las olimpiadas, negándoles su participación en selectivos. Recuerdo, que los juveniles, llamaron imposición y condiciones de desaliento, a esta decisión, votada por los ajedrecistas connotados, que indudablemente, solo podía ser esa; la que ellos; únicamente participaran. 

En ese, mismo lugar, Uriel Capó le gano a Rafael Espinoza y León Hoyos a José González. Se armo un gran alboroto, ante la sorpresa. Los presentes comentaron en las sala y en los pasillos “ Mira quienes, se opusieron, por razones de supremacía, los jóvenes, les demostraron en el tablero; que procedieran con más humildad". Recuerdo, que los juveniles, ante lo que ellos llamaron una imposición y condiciones de desaliento, se fueron de la reunión descorazonados, y como se sabe, en el tablero contradijeron y demostraron que tenían; valía y razón.

No entendí, José afirma “Este método de selección (se refiere al rating de la FIDE) es utilizado por la mayoría de las potencias ajedrecísticas mundiales No entendí porque él, debe saberlo: México no es una potencia, y es necesario apoyar a los jóvenes. Todos sabemos, que México ha logrado estar en los primeros 50 lugares más o menos, y siempre participaron los veteranos.

 Bueno, desde hace cuatro años se, apostó por el avance y se dio la oportunidad a jóvenes, a ganarse su lugar en los selectivos, y estos en las Olimpiadas, remontaron la expectativa, ahí están las buenas actuaciones de: Nely, Paulina, Uriel, Domínguez.

La rama femenil, mejoró once posiciones, la actuación en Calvia, en la que ocupó el sitio 55. Ese año, en Turín, Italia, finalizó la selección femenil: en el peldaño 44 ,de un total de 150 países, y con la participación juvenil, apoyando a las veteranas. Me parece positivo este logro. habla bien de la política de la FENAMAC, de darle oportunidad a las generaciones nuevas.

En la rama varonil, las jóvenes con los expertos, lograron el lugar 42. En el rating continental, Estados Unidos ocupó el primer lugar, Cuba el segundo, Brasil el tercero y México el cuarto. No fue un fracaso, fue un logro, (si le pesa a José, allá él). La presencia de los juveniles, en las olimpiadas, le ha dado frescura, aliento, y expectativas al ajedrez nacional. ¿Entonces porque, no apostarle de nueva cuenta a los jóvenes?, si demostraron que tenían casta, inteligencia y meritos propios, y algo que no debe olvidarse: ganas de comerse al mundo, hambre de triunfo.

Hoy existen jóvenes con valía ahí, están algunos ejemplos: Julián Rojas, Oscar Sánchez, Sergio Morales, Pablo Tapie, Alicia Gutiérrez, Paulina Carreras, sin faltar: León Hoyos, Luis Ibarra, Wily Domínguez, Uriel Capó y muchos, mas que por falta de espacio, que no de méritos; no menciono.  Una política de segregación, solo conlleva al intento de restar importancia a nuestros propios ajedrecistas. Por otro lado sembrar en competencias internacionales, a quienes no participan en torneos nacionales selectivos, por haber logrado cierta metas, es disuadir el avance, alentar el malogro y resucitar al dedo índice.

 Llevando a cabo eventos selectivos, con la participación de todos los ajedrecistas. en Turín se supero y se logro mejores resultados. En Turín se demostró, que dar oportunidad a ganarse un lugar, incita al avance.

No entiendo cuando dice: No es lógico olvidar trayectorias destacadas, En México nadie las relega. Solo a estas personalidades que han sobresalido, se les ha solicitado apoyar al país y a sus jóvenes. Así lo entendió y así lo hizo Juan Carlos y Alejandra, al participar, sin optar por poses. 

No entiendo a José, porque falsea, en sus párrafos, González dice: Ahora me permito recordar la experiencia negativa de la olimpiada anterior, donde se seleccionó a un juvenil en el Campeonato Nacional Juvenil (sub20), título que debería tener mucho valor, pero, tomando en cuenta que este campeonato se realizó en un desenfrenado sistema suizo, que duró tan solo un fin de semana con 7 rondas y que se definió en un dudoso desempate a partidas rápidas (un ritmo distinto que nada tiene que ver con la olimpiada), el título perdió gran parte de su valor.

A mi parecer en las olimpiadas, en Turín, no existió ningún contratiempo deportivo: doloroso o humillante, como por ejemplo: el haber ocupado un lugar inferior comparado, con otras selecciones de México, en años anteriores, o el ocupar uno de los lugares mas ínfimos, en la tabla final. Muy al contrario, quedamos por arriba,, de muchos países de habla hispana: el cuarto en América.  Pero por primera vez en México, se dio un paso en serio, para dejar atrás los dedazos , por fin, se deja atrás, la falta de confianza en los jóvenes, y se apostó, porque no, nos harían ver mal internacionalmente, y eso para mi, los resultados de esa selección, no dio malos resultados, fue de los mas positivo.   

  ¿Es sinónimo, que no se quiere, como dice por motivos oscuros, el participar y ganar un lugar?.

Gabriel Capó Vidal.

Socio fundador ANPA