En México tan triste,
se ríen las calaveras
-León Felipe-
Tras la tapia; la Universidad de Ajedrez.
Expresa vivir entre:
La luz y las sombras,
y en pintoresca paz,
de largos galimatías;
de reportes y notas
en la sección policial.
Zarandear las figuras
ejercito a los dieciséis.
Y se adjudica siete obras:
todas calcadas en un mes
“No soy un; un tirano,
ni, que Hitler peor,
del seminario Prior
al ajedrez destinado”.
la Parca embrollada,
y por Internet timada
quiso ser su alférez,
en su Univ. de ajedrez.
/
Oculta en la bruma; la universidad inventada.
(Reclutan a Eduardo Hernández e Iván quintana)
Eduardo e Iván sin notarlo
ni desearlo han sido añadidos:
a un repertorio de guías,
educadores y ayos,
catedráticos en ciencias,
amen de doctores expertos,
e intuitivos psicólogos,
y tambien a matemáticos.
¡Por despotricar en el foro
este ejemplo de castigos!
/
Hernández y Marco
avistan estupefactos:
en la pared de la rectoría
el retrato de un decano:
un abuelo ilustre que en
su tiempo fue... corsario.
(secreto de autobiografía)
Pende de la misma un
cursillo de windows...
y la leyenda de la “Alma
Mater”, que los ha cimbrado:
“No se alarmen, ni se asusten
el mundo ha cambiado”
/
López Michelone
El recinto universitario
de esta escuela espectral.
goza de ciberespacio,
con inteligencia artificial
“Juego bien el ajedrez
al derecho y al revez,
encomendado a mi
cálculo de variante”
una norma haré
en mi próximo combate”
(mecanicamente Michelone
lo repite una y otra vez)
Solo ella, la Parca
disfrutó el crear anales.
(como burla macabra),
e implantar en su lucidez,
mensajes subliminales.
/
En esta Univ. fantasma.
Ocampo asintió,
y fue investido
"Honoris Causa".
¡Una conquista
de la Universa
Fábula!.
Al homenajeado
la tilica: lo mimo,
adulo y felicitó.
Él en cambio
le narro; choros,
y los meollos
de sus ciento ocho
mil diplomados.
¡La Catrina agotada
se ha desplomado!.
vuelta en si, y hartada;
¡Al mundo de los vivos
de volada lo ha mudado!
La catrina
tiene ya,
y no por oídas
de este “rector”y
de su naturaleza
moral
conocimiento
puntual.
En sus lejos
feudos
de la arcada,
la huesuda
con malicia
le explica,
y sentencia
“En esta
universidad
ficticia,
tiempo tendrás
de ser porro
a perpetuidad”