"El hombre más
odiado de Islandia".
Un hombre al ganar un Campeonato Mundial, irrumpe en la fama. Si, a esto, se aúna, las excentricidades que exhibió Boby Fischer, a los largo de la disputa por el centro mundial del ajedrez así, como su, no comparecencia posterior ante Karpov. y su retiro durante años de los escenarios, componen el cóctel que la prensa difunde; para glorificar e inmortalizar a un ser humano, mas allá del genio y de los meritos propios, convirtiéndolo en leyenda.
Nunca desde entonces los medios tanto periodísticos, como de radio y televisión, dentro del ámbito mundial se concentraron tanto en la difusión del encuentro, como en aquellos lejanos años de un boom ajedrecístico, alentado por Estados Unidos por ganar una lucha ideológica y de propaganda.
Nunca mas, un match de ajedrez, ha sido un “Asunto de Estado”. La lucha entre el bien y en mal diríamos hoy. Solo comparable en términos publicitarios, con la guerra de propaganda que protagonizaron la URSS y EEUU por la conquista del cosmos.
Por el apoyo de Estados unidos por terminar con la supremacía Rusa, (se jugaba el prestigio patrio), y por tener un héroe de la guerra fría, por ello Fischer atrajo más la atención de las masas, y del imaginario popular.
La intervención de Kinsinger logro, que cesaran las
interminables manías y caprichos de Fischer, y así poder al fin concretar el
match del siglo, como se le nombro a la disputa por el trono contra el Campeón
ruso
Spassky. En ese entonces ante las innumerables exigencias del genio, se comento:
Falta que Fischer pida que el sol se ponga tres horas antes. Reykiavik,
Islandia recibió el match con frenesí, pero luego se encrespó ante los
desplantes de Fischer, a quien los diarios llegaron a calificar como "el
hombre más odiado de Islandia”
Estos cientos de exigencias, se repitieron años después en Yoguslavia, antes del inicio de su match-revancha con Spassky, ejemplo: pedir14 camisas a medida iguales a las que utilizó en Reykiavik
Julián
Estrada en su reciente nota, deja entrever envenenamiento en el deceso de
Fischer, al mencionar después la serie de problemas con el gobierno de su país.
Julián en su nota deduce que una persona con patología mental ¿no puede morir
de un fallo renal? Los oscuros, mas
bien esta en algunos de los aspectos de su vida, no en su muerte. Los oscuros
paulatinamente poblaron su mente, hasta hacer de una leyenda viva, un ser
andrajoso, de verborrea hiriente, y deschavetado.
El
pintor Van
Gog, quien a lo largo de su vida fue un neurótico, se suicidio, quizás
murió acorde al criterio de Julián:, su inestabilidad emocional, lo hizo
suicidarse. El periodista yugoslavo Béljica autor de varios libros sobre
ajedrecistas. Menciono haber acompañado a Fischer al cine, la noche antes de
una partida de ajedrez . La película que proyectaban estaba basada en la vida del
genial holandés Van Gogh, que en un acto de locura se cortó una oreja. Cuando
salieron del cine, Fischer dijo a su acompañante: "Si no gano mañana a
Smyslov, me corto una oreja”. ¿Lo hubiese cumplido de no triunfar?
Infancia es destino y el mejor de los diagnósticos lo dio el propio Fischer al asegurar. "Los niños sin un padre se vuelven lobos", Fischer creció como un animal solitario, hosco y rebelde, creció creyendo que su padre, al que casi nunca vio, era Gerhardt Fischer, que oficialmente en los documentos aparecía como el progenitor de Boby.
Gerhard Fischer biofísico
alemán, había luchado contra los Fascistas durante la Guerra Civil Española
en los años 1930. Se casó con Regina en Moscú, donde ella había
estudiado algunos años de medicina, los dos comunistas,
se separaron. Unos dicen: antes del nacimiento de Bobby, otros cuando él
contaba con dos años. La FBI presumía que Gerhardt era un agente soviético.
Regina abandono Rusia, viviendo en varios
estados de Norteamérica, hasta llegar a Nueva
York, trabajo como enfermera y mucho tiempo después
a los 55 años se recibió de medico en Alemania. Durante estos años su madre
Regina fue objeto de una estrecha vigilancia que duro treinta años por parte
del Buró de inteligencia, por sospechar un activismo comunista.
Pero, su padre, fue en realidad el científico húngaro Paúl Nemenyi quien trabajo en el proyectó Manhatan para hacer detonar la bomba atómica”, según supo Bobby años después. Con una madre inestable, divorciada, que trabaja doble turno, Bobby creció, falto de amor tanto paterno, como materno. Es la madre que provee, a cambio del abandono afectivo. Su hermana Joan, prácticamente lo crió
¿La culpo por la huida de padre?
Quizás conteste la pregunta lo dicho alguna ves por Fischer "Todas las
mujeres son débiles. Son estúpidas comparadas con los hombres. Nunca deberían
jugar ajedrez". ó ¿Si yo
soy judío? Sólo por parte de mi madre". ¿no son estos sentimientos hostiles a causa del abandono? Posteriormente Bobby alejo a su madre definitivamente de él.
¿Fischer busco figuras paternales que recompensasen su dolor?. "Odio decir cosas personales contra la gente, pero su padre fue mi amigo hace muchos años, me llevó a ver los partidos de los Knicks, actuó conmigo como un padre y luego, más tarde, como una típica culebra judía, dijo las peores cosas de mí". Le soltó a bocajarro, en Islandia, en una conferencia de prensa a Jeremy Schaap al mencionarle este, en una pregunta a su progenitor. Boby busco psicológicamente a su padre, en Hitler y el nazismo, lo busco en la religión, en la secta Worldwide Church of God; que también lo desamparo, llevándose todo su dinero.
"La
tragedia de Fischer probablemente haya sido sus impresiones irreales del mundo
exterior expreso Mijaíl Botvnik y
agrego
originada por una infancia, de escucha de noticias rambolescas, de intrigas, peripecias, de
observación de las actividades de la madre y
persecución
por parte del FBI, que el dificultaban conseguir un trabajo
(otro elemento a esta vida familar, sujeta a la paranoia),
de desatención emocional, y penuria: en
una carta de 1952 Regina explica que no podía ni permitirse remendar los
zapatos rotos del muchacho, aunado al abandono físico del padre y afectivo de
la madre.
Cuantos casos conocemos de antisemitas, misóginos, misántropos, racistas, intolerantes, antisemitas, fundamentalistas y paranoicos, como lo fue Fischer, que se suman a la letrina de la historia. El ajedrez, rescato a Fischer de este destino, lleno su imaginación, su vació afectivo en la niñez, le dio la oportunidad a pesar, de los pesares; de inmortalizarlo, a pesar de haber apostrofado en 1997 “El ajedrez no es más que una forma de masturbación mental” y dejar atrás su propia frase tan conmemorada de que: “el ajedrez no era como la vida” sino “que era la misma vida”, le otorgo quizás con su afición al Rhythm & Blues género musical derivado del jazz, el gospel y el blues, los únicos momentos felices; de su atormentada vida.
Dr. Gabriel Capó Vidal