TOROS DE FUEGO
DESCRIPCIÓN DEL
ESPECTÁCULO:
El
toro es atado por los cuernos, arrastrado por el gentío con
gran violencia, y conducido hasta un pilar (mueco), donde le
atan la cabeza, le sujetan las patas y le tiran del rabo, para
inmovilizarlo y encajarle en la cabeza unos artilugios metálicos
con grandes bolas de material inflamable que encienden antes de
soltar al animal, que queda envuelto en fuego con cada uno de
sus constantes cabezazos al tratar de quitarse el elemento que
le hiere, que le atormenta. De las bolas de fuego caen chorros
de líquido incandescente que salpica en sus ojos y en su nariz,
y también saltan ascuas, que se adhieren a su cuerpo. En
Medinaceli (Soria), golpean brutalmente al toro para encajarle
las 'sobre-astas', provocándole hemorragia por la boca y la
nariz. (ANPBA envió fotos y vídeos al PARLAMENTO EUROPEO). Los
animales mugen desesperados, cabecean y babean profundamente, lo
que demuestra el estrés inimaginable al que son sometidos.
COMUNIDADES
DENUNCIADAS:
CATALUÑA, ARAGÓN, CASTILLA-LEÓN y la COMUNIDAD VALENCIANA
Cataluña: Se hacen “toros de
fuego” (bous embolats) en diversos municipios de las Terres de
l’Ebre (Tarragona). Son espectáculos importados de la
Comunidad Valenciana, por eso se realizan solamente en la zona
limítrofe con Castellón. La brutalidad de estos espectáculos,
en los que ponen a los animales fuego en la zona de la cabeza, y
fuegos artificiales a la vez, provocándoles profundos
sufrimientos físicos y psíquicos, contrasta con la idea que
Cataluña quiere dar al mundo de país civilizado y europeísta.
Sin embargo, en diciembre de 2003, la FISCALÍA DE LA AUDIENCIA
PROVINCIAL DE TARRAGONA dio la razón a ANPBA, declarando que
estos espectáculos son contrarios a la Ley 22/2003 de Protección
Animal de Cataluña. También la DIRECCIÓN GENERAL DEL MEDIO
NATURAL, de la Consejería de Medio Ambiente de la GENERALITAT
DE CATALUNYA, en un informe realizado a instancias del Síndic
de Greuges, por petición de ANPBA, reconoció, en junio de
2004, que “los toros embolats ya están prohibidos por la Ley
de Protección Animal de Cataluña”. Estos documentos son uno
de basamentos de la lucha jurídica que ANPBA mantiene en Cataluña
hasta conseguir la erradicación de este tipo de espectáculo.
Aragón: Se hacen “toros de
fuego”, especialmente las provincias de Zaragoza y Teruel.
Castilla-León: Aunque han
quedado prohibidos los ‘toros de fuego’, ha quedado el más
cruel de todos, el “toro de fuego” de Medinaceli, Soria,
legalizado irregularmente por la Junta de Castilla y León, a
pesar de la férrea oposición de ANPBA, que demostró con
documentos oficiales que no cumplía los requisitos para ser
legalizado. El Procurador del Común (Defensor del Pueblo de
Castilla y León), dio la razón a ANPBA, y exigió a la Junta
de Castilla-León una rectificación al respecto. (Ver
‘logros’)
Comunidad Valenciana: Con 144
municipios que hacen “toros de fuego”, es la que más espectáculos
realiza al año; a veces, en una sola noche se hacen varios
“toros de fuego” (bous embolats). Se vienen realizando unos
1.200 ‘toros de fuego’ y ‘vacas de fuego’, desde el 1 de
enero al 31 de diciembre. En ocasiones, colocan a un mismo toro
hasta 5 bolas de fuego. También, como en Cataluña, les colocan
en los cuernos fuegos artificiales conjuntamente con las bolas
de fuego.
ESPECTÁCULO
PROHIBIDO
Sin embargo, Madrid, el País Vasco, Castilla-La Mancha e
incluso Andalucía, ya han prohibido expresamente los “toros
de fuego” en sus Reglamentos de espectáculos taurinos
populares. De hecho, en el País Vasco, los "toros de
fuego" (llamados en euskera 'zezen zusko') son armazones o
carretillas. También se hacen ‘toros de fuego’ con
armazones que semejan un toro que lanza chispas, conducidos por
un hombre, en muchos lugares de Castilla-León (Peñafiel,
Puebla, Benavente, Alba de Tormes, etc.) y en Aragón (Tarazona),
etc.
Estos ejemplos prácticos
demuestran que, para divertirse, no es necesario torturar
salvajemente a los animales.
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