TOROS ENSOGADOS

DESCRIPCIÓN DEL ESPECTÁCULO:

Los animales son sujetados por la cabeza en un ‘mueco’, donde les atan los cuernos; posteriormente son arrastrados por las calles por el gentío, con gran violencia para los animales, que se resisten con todas sus fuerzas. Las sogas producen grandes traumatismos en la cepa del cuerno y profundos desgarros en los músculos del cuello. Los animales mugen, cabecean y babean, lo que demuestra el estrés inimaginable al que son sometidos.

COMUNIDADES DENUNCIADAS:
CATALUÑA, ARAGÓN, CASTILLA-LEÓN, LA RIOJA, NAVARRA, ANDALUCÍA, CASTILLA-LA MANCHA, PAÍS VASCO y COMUNIDAD VALENCIANA

Cataluña: Se hacen “toros ensogados” (‘bous capllaçats’) en diversos municipios de las Terres de l’Ebre (Tarragona). Son espectáculos importados de la Comunidad Valenciana, por eso se realizan solamente en la zona limítrofe con Castellón. La brutalidad de estos espectáculos, en los que se ata a los animales por los cuernos y se les arrastra por las calles, provocándoles profundos sufrimientos, físicos y psíquicos, contrasta con la idea que Cataluña quiere dar al mundo de país civilizado y europeísta. Sin embargo, en diciembre de 2003, la FISCALÍA DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE TARRAGONA dio la razón a ANPBA, declarando que estos espectáculos son contrarios a la Ley 22/2003 de Protección Animal de Cataluña. También la DIRECCIÓN GENERAL DEL MEDIO NATURAL, de la Consejería de Medio Ambiente de la GENERALITAT DE CATALUNYA, en un informe realizado a instancias del Síndic de Greuges, por petición de ANPBA, reconoció, en junio de 2004, que “los toros embolats ya están prohibidos por la Ley de Protección Animal de Cataluña”. Estos documentos son uno de basamentos de la lucha jurídica que ANPBA mantiene en Cataluña hasta conseguir la erradicación de este tipo de espectáculo.

Aragón: Se hacen “toros ensogados”, especialmente de las provincias de Zaragoza y Teruel.

Castilla-León: Aunque han quedado prohibidos los ‘toros ensogados’ en general (toros enmaromados), han sido legalizadas las “vacas enmaromadas” de Palazuelo de Vedija, Valladolid; el “toro enmaromado” de Benavente y los “toritos del alba”, también de Benavente, Zamora, éstos últimos legalizados irregularmente por la Junta de Castilla y León (como hizo en el caso del ‘toro de fuego’ de Medinaceli), a pesar de la férrea oposición de ANPBA, que demostró con documentos oficiales que no se cumplían los requisitos para ser legalizados. El Procurador del Común (Defensor del Pueblo de Castilla y León), también dio la razón a ANPBA, y exigió a la Junta de Castilla-León una rectificación al respecto. (Ver ‘logros’)

La Rioja: Hay “toros ensogados” en los municipios de Cenicero y Cabretón.

Navarra: Hay “toros ensogados” en Lodosa. La brutalidad de este espectáculo fue denunciada, conjuntamente con ANPBA, por la organización británica FAACE (Fight Against Animal Cruelty in Europe) y las organizaciones alemanas “INITIATIVE ANTI-CORRIDA” y “ANIMAL 2000”, que viajaron hasta Lodosa e hicieron fotos y vídeos con los que pudieron demostrar en Europa la crueldad de los espectáculos. De hecho, la Defensora del Pueblo de Navarra, ha dado la razón a ANPBA.

Andalucía: Los ‘toros ensogados’ han sido legalizados en 12 municipios, repartidos por las provincias de Almería (1), Málaga (1), Huelva (1), Córdoba (1), Cádiz (6) y Jaén (2).

Castilla-La Mancha: Hay “vacas enmaromadas” en Cuenca. Afortunadamente, por la férrea lucha jurídica de ANPBA, han sido prohibidos dos espectáculos denominados “vaquillas enmaromadas infantiles”. (Ver ‘logros’)

País Vasco: Los ‘toros ensogados’ son conocidos como ‘sokamuturra’. ANPBA ha conseguido que en diversos lugares, como San Sebastián, no sean recuperados.

Comunidad Valenciana: Se hacen “toros ensogados” (bous ensogats), en los mismos municipios en los que se hacen ‘toros de fuego’. Es la Comunidad que más espectáculos realiza al año; a veces, en una sola noche se hacen varios espectáculos, haciéndose miles de “bous ensogats” desde el 1 de enero al 31 de diciembre.

ESPECTÁCULO PROHIBIDO

La Comunidad de Madrid ha prohibido expresamente los “toros ensogados” en su Reglamento de espectáculos taurinos populares.

© ANPBA