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Garganta: Anchura de una
llanta, en el borde exterior de la zona donde se
apoya el neumático. Se suele expresar en pulgadas
(lo normal está entre 4,5 y 8). La anchura de
garganta debe estar adecuada a la del neumático;
para cada anchura de neumático suele haber dos
anchos de garganta convenientes y uno óptimo. Por
ejemplo, para un neumático 195, el ancho de
garganta adecuado es 6,0, pero se puede poner bien
5,5 o bien 6,5. La relación entre el ancho de
garganta y el del neumático afecta a la forma en
que éste reacciona.
Gasóleo: Es una mezcla de
hidrocarburos obtenida por destilación fraccionada
del petróleo, más pesada y menos volátil que la
gasolina. Su principal característica es que se
inflama bajo fuerte presión. También se utiliza un
sistema de graduación para medir su calidad, en
este caso con referencia a una mezcla de un
hidrocarburo denominado cetano (grado 100) y el
alfametil naftaleno (grado cero). La mayoría del
gasóleo para automóviles tiene un número de cetano
cercano a 50. Frente a la gasolina, otra
característica del gasóleo es que la presencia de
hidrocarburos específicos como ceras o parafinas,
hacen que pueda helarse a temperaturas muy frías.
Para evitarlo se añaden aditivos que mejoran su
capacidad para fluir y evitan la congelación. En
contra de lo que mucha gente piensa, el gasóleo no
es un combustible de clase inferior a la gasolina.
Debe estar muy bien filtrado para no estropear los
sistemas de inyección de alta presión, con
inyectores que cuentan con orificios de milésimas
de milímetro.
Gasolina: Es un producto
obtenido en la destilación fraccionada del
petróleo crudo (depende del crudo que se destile
es una fracción única o una mezcla de diversas
fracciones). Está formada de una mezcla de
hidrocarburos de peso molecular no muy elevado.
Debe ser volátil, para que queme fácilmente y para
mejorar el arranque en frío, pero no tanto como
para formar demasiados vapores con tiempo
caluroso. Una de sus propiedades, el índice de
octano (que influye decisivamente en su capacidad
antidetonante), se mide en comparación con la
mezcla de dos hidrocarburos como el isoctano y el
n-heptano, de muy buena y muy mala capacidad
antidetonante. Al primero se le asigna grado 100,
y al segundo grado 0. Así, una gasolina con una
graduación de 98 octanos, actuaría como una mezcla
con 98 partes de isoctano y 2 de n-heptano. Desde
1930 se añadía a la gasolina un compuesto
antidetonante denominado tetraetilo de plomo (un
0,06 por ciento de este compuesto en la gasolina
aumenta su octanaje entre 5 y 10 puntos), que
también ejercía una cierta función lubricante en
los asientos de las válvulas. Actualmente, en la
gasolina sin plomo no utiliza este aditivo, pues
los humos de escape con restos de compuestos de
plomo son nocivos e impiden el buen funcionamiento
del catalizador. Para utilizar esta gasolina sin
plomo, los motores llevan los asientos de las
válvulas reforzados.
GPS: (Global Positioning
System). Sistema de navegación que utiliza las
señales de tres satélites para, a través de una
antena, captar los datos y, por medio de una
aplicación matemática, posicionar el vehículo
reconociendo las coordenadas.
Grado térmico: El grado
térmico de una bujía permite clasificarlas en dos
grupos: frías o calientes. Las primeras son las
que tienen la punta del aislante corta y gruesa,
en las que el calor se disipa rápidamente. Las
bujías calientes son aquellas en las que la punta
del aislante es larga y delgada; en ellas, el
calor tiene que recorrer un camino mayor para
disiparse. Una bujía funciona bien en un rango de
temperaturas que puede variar entre 500 y 800°C.
Por debajo de 400 grados puede engrasarse debido a
la formación de depósitos de aceite e
incrustaciones de carbón, ya que la temperatura no
es suficiente par quemarlos. Estos depósitos
pueden dar lugar a cortocircuitos en la punta de
la bujía, provocando fallos de encendido. En el
otro extremo, si se superan los 800 grados en la
punta de la bujía, el combustible se oxida, puede
ensuciar la bujía y el calor llega incluso a
quemar el electrodo. Con temperaturas superiores
llega a producirse el fenómeno de detonación, que
aparece cuando el electrodo se llega a poner
incandescente, provocando el inicio de la
combustión antes de que salte la chispa. Puesto
que no todos los motores generan la misma cantidad
de calor, de ahí la importancia de utilizar las
bujías con el grado térmico adecuado.
Gripado: Cuando dos
superficies metálicas deslizan, una contra la
otra, por muy pulidas que estén, siempre existen
rugosidades microscópicas que por efecto del
rozamiento se desgastan. Si la fricción es muy
alta, puede generarse tal cantidad de calor que
las dos partes en movimiento relativo pueden
agarrotarse o incluso fundirse. Es lo que en la
jerga del motor se denomina gripado o gripaje de
esas piezas, debido a la excesiva dilatación o a
la soldadura por calor de las rugosidades de ambas
superficies. Para disminuir el rozamiento entre
piezas en movimiento se utiliza el lubricante.
Grupo diferencial: Se
denomina así al juego de engranajes o piñones
encargados de realizar una segunda reducción de la
velocidad de giro del motor, tras haberse
efectuado la primera reducción en la caja de
cambios por medio de las distintas marchas. Al
igual que con las relaciones de cambio, si se dice
que un diferencial o grupo tiene una relación de
4:1, indica que por cada 4 vueltas que llegan
desde la caja de cambios el diferencial manda sólo
una a las ruedas.
Guiñada: Momento de giro
sobre el eje vertical. La guiñada es al eje
vertical del coche lo que el balanceo al eje
longitudinal y el cabeceo al transversal. Para
cambiar de dirección es preciso crear una cierta
guiñada. Dada una curva de cierto radio, si la
guiñada es insuficiente para la velocidad a la que
va el coche en esa curva, el resultado es que
subvira. Si la guiñada es excesiva para la
velocidad del coche en esa curva, entonces
sobrevira. Los sistemas ce control de estabilidad
aumentan o disminuyen la guiñada para que el coche
se mantenga en la trayectoria que marca la
dirección de las ruedas.
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