Orden de encendido: Cuando se diseña un motor, para conseguir una curva de par motor lo más plana posible y una sucesión uniforme de los ciclos de trabajo, es necesario determinar un orden de encendido. Se trata siempre de procurar que se reparta la carga en los cojinetes de bancada que soportan el cigüeñal, que no se produzca el encendido simultáneamente en dos cilindros adyacentes, y que las admisiones de los cilindros que están alimentados por un colector común no se obstaculicen entre ellas. Así, por ejemplo, en los motores de cuatro cilindros en línea es imposible evitar la sucesión de encendidos en dos cilindros cercanos, por lo que se suele usar el orden 1-3-4-2 ó 1-2-4-3. En un motor de seis cilindros en línea, el orden más utilizado es el 1-5-3-6-2-4.

Overboost: En los motores sobrealimentados, periodo durante el cual el sistema produce -a plena carga- una presión de alimentación mayor de la normal, con objeto de aumentar el par motor. Actualmente este sistema, con el adecuado control electrónico, puede tener en cuenta diferentes factores además de la carga, como la relación de cambio que esté insertada.

Overdrive: Con este nombre, que se puede traducir como "supermarcha", se designaba originalmente a un mecanismo muy utilizado en los potentes coches americanos en los que, a las tres o cuatro marchas convencionales, se añadía un nuevo tren de engranajes que permitía seleccionar una marcha adicional para circular con el motor muy bajo de vueltas. Todavía existe algún coche con cambio automático de tres marchas y "overdrive", aunque este mecanismo se dejó de utilizar cuando se popularizaron las cajas de cambios de cinco velocidades.

Óxidos de nitrógeno (NOx): Nombre común para dos sustancias, monóxido y bióxido de nitrógeno. No son realmente un producto de la combustión, sino que se forman por la elevada temperatura y presión en la cámara. El monóxido es un gas incoloro, inodoro e insípido; no es tóxico, pero se oxida rápidamente en bióxido en el motor y el escape. El bióxido es un gas de color pardo y olor penetrante, muy dañino para los pulmones si la concentración es alta. En la atmósfera , en presencia de radiación ultravioleta, el bióxido se descompone en monóxido y deja libre una molécula de oxigeno que puede dar lugar a la formación de ozono (O3).

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