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Radiador: Se denomina
radiador a un intercambiador de calor
líquido-aire, formado por un haz de tubos por los
que circula el agua caliente del sistema de
refrigeración, que se enfría al pasar por una
superficie aleteada recorrida por la corriente de
aire en la que se disipa el calor. Los radiadores
suelen ser de latón o cobre, metales con buena
resistencia a la corrosión, gran conductividad
térmica, y facilidad de conformación y reparación.
En algunos motores también se utilizan los
radiadores para enfriar el aceite del sistema de
lubricación por el mismo principio
Ralentí: Número de
revoluciones por minuto al que funciona un motor
de explosión cuando no está acelerado. En
condiciones normales es estable, pero puede
aumentar si -por ejemplo- entra en funcionamiento
el aire acondicionado. Normalmente está entre 700
y 1.100 rpm.
RDC: (Reifen Druck
Control). Sistema de control de presión y
temperatura en el interior de neumáticos,
estrenado por BMW en su Serie 3 de 1998, y
posteriormente adaptado al resto de la gama.
RDS: Siglas de "Radio Data
System". Sistema que incluye información
codificada digitalmente en la emisión de radio.
Estos códigos tienen distintas utilidades, como
mostrar el nombre de la emisora, interrumpir la
emisión para dar noticias sobre tráfico, encontrar
la emisora que mejor se recibe o cambiar la
frecuencia para mantener una misma emisora en
áreas distintas. Aunque el receptor de radio tenga
todfas estas y otras muchas funciones, no sirven
de nada si no hay emisoras que envíen esos
códigos.
Recuperación: Capacidad de
acelerar en marchas largas (de cuarta en
adelante), desde bajo o medio régimen. La medición
más común de la recuperación es el tiempo
necesario para pasar de 80 a 120 km, en una
determinada marcha. La capacidad de recuperación
de un coche depende de la potencia del motor a
bajo y medio régimen (elasticidad), de los
desarrollos de transmisión y de su
peso.
Reductora: Mecanismo que
permite reducir la velocidad de giro de las ruedas
motrices sin variar el régimen de giro del motor.
La diferencia entre una reductora y un marcha más
corta (con la que se consigue también un efecto
reductor) consiste en que la reductora afecta a
todas las relaciones de cambio. Es decir, un
vehículo con una caja de cambios de cinco marchas
y reductora, dispone en realidad de diez
relaciones de cambio, cinco largas y cinco
cortas.
Régimen: Velocidad
angular. Referido a un motor, se expresa
normalmente como revoluciones por minuto (rpm). El
régimen de ralentí es en el que queda el motor
cuando está en marcha y el conductor no pisa el
acelerador. El régimen der par máximo o potencia
máxima es la velocidad angular en la que el motor
alcanza esos valores. El régimen máximo es el
límite de la aceleración del motor. Se puede
rebasar el réximen máximo si se engrana una marcha
demasiado corta; la inercia del coche puede
entonces acelerar el motor por encima de su
régimen máximo, aunque los sistemas de protección
hayan cortado la alimentación. Se dice entonces
que el motor ha sufrido un "sobrerrégimen" o -en
jerga- un "pasón de vueltas" o un
"voltaje".
Relaciones de cambio: Para
adecuar la velocidad de giro del motor a la de las
ruedas, se conecta el primero a una serie de
engranajes a través de la caja del cambio de
marchas. El objetivo no es sólo reducir la
velocidad de giro del motor en su engranaje con
las ruedas, sino también multiplicar su fuerza de
giro. Para ello, se utiliza una primera reducción
a través de las parejas de engranajes de cada
marcha. La relación que hay entre el tamaño de
estos engranajes es la relación de cambio. Si se
dice que una determinada marcha tiene una relación
de cambio de 2 a 1, esto implica que en esa
marcha, por cada dos vueltas que recibe el cambio
desde el motor, transmite sólo una al diferencial,
mientras que la fuerza que llega del motor al
cambio se ha multiplicado por dos. Por lo general,
el escalonamiento de las marchas se hace de forma
que la primera disminuya mucho el giro del motor y
aumente mucho la fuerza. Se dice que una marcha es
directa cuando la relación de transmisión es de 1
a 1, es decir, transmite exactamente la misma
fuerza y el mismo giro que llega del motor. En las
marchas más altas se suelen utilizar relaciones de
cambio inferiores a uno, que aumentan el giro y
disminuyen la fuerza del motor. Por eso en primera
velocidad el coche arranca con facilidad pero las
ruedas giran despacio, mientras que en cuarta o
quinta, para la misma fuerza del motor e igual
régimen de giro, el coche no sube pendientes con
la misma facilidad.
Relación de compresión: Es
la relación que existe entre el volumen máximo del
cilindro (es decir, cuando el pistón está en el
punto muerto inferior) y el mínimo (cuando está en
el punto muerto superior). Esta relación no es
igual en un motor de gasolina que en un Diesel. En
el primer caso varía desde 8:1 de los motores
sobrealimentados hasta unos 12:1 para los
atmosféricos, mientras que en los Diesel puede ir
desde los 18:1 de los sobrealimentados a los 23:1
de los motores atmosféricos.
Relación estequiométrica:
Para que la combustión de la mezcla aire /
gasolina se lleve a cabo de forma perfecta, la
relación ideal debe ser de 14,7 gramos de aire por
cada gramo de gasolina. En estas proporciones, la
relación aire / gasolina se conoce con el nombre
de relación estequiométrica, y el valor Lambda en
este caso es igual a la unidad. En los motores
dotados de catalizador (todos los modernos de
gasolina), la proporción de la mezcla utilizada no
se realiza en función de la calidad de la
combustión, sino de la necesidad de que los gases
de escape sean pobres en oxígeno, para poder
reducir los óxidos de nitrógeno y descomponerlos
en nitrógeno y oxígeno. (Ver recirculación de
gases (EGR)). La sonda lambda se encarga de medir
la composición de estos gases de escape y de
enriquecer o empobrecer la proporción de gasolina
en la mezcla de admisión
Relación de expansión: Nos
indica la variación o relación de volumen desde
que el cilindro se encuentra en el punto muerto
superior hasta que pasa al punto muerto
inferior.
Relación de par: Es la
máxima desviación en el par que ejerce cada
semieje de un diferencial. Se expresa -con
relación a la unidad- como el cociente del par que
transmite el semieje que transmite más par, entre
el par que transmite el semieje con menos par. En
un diferencial libre normal (sin bloqueo) la
relación de par es 1 a 1. El par que pueden hacer
conjuntamente los dos semiejes es -como máximo- el
doble del que puede hacer el semieje con menos
par. Si se trata de dos ruedas motrices, y la que
menos adherencia tiene hace 50 Nm, la que más
adherencia tiene no puede hacer más de 50 Nm (100
Nm en total). Con una relación de par de 4 a 1, si
una rueda hace 50 Nm, la otra puede hacer hasta
200 Nm (250 Nm en total); es decir, con una
relación de par de 4 a 1 se puede transmitir hasta
dos veces y media más par que con un diferencial
libre normal. En inglés se denomina "bias
ratio".
Relación peso / potencia:
Se suele emplear este relación tomando la potencia
máxima en CV, aunque sería más correcto hacerlo en
kW. Con el actual nivel que tienen estas dos
magnitudes, una buena relación peso potencia está
por debajo de 10 kg/CV (7,4 kg/kW). Por encima de
12 kg/CV (8,8 kg/kW) la relación peso potencia es
mala en términos generales. Cuanto menor es la
relación peso potencia, mayor es la
aceleración.
Rendimiento térmico:
Indica el calor procedente de la combustión que se
transforma en trabajo; se puede expresar como una
proporción (rendimiento térmico del 35 por
ciento). Una magnitud que expresa bien el
rendimiento térmico es el llamado "consumo
específico", que se mide en gramos de combustible
necesarios para obtener un kilovatio/hora (o
caballo/hora). El rendimiento térmico de un motor
varía con la carga y el régimen; normalmente el
máximo valor de rendimiento térmico está cerca del
régimen de par máximo y casi a plena
carga.
Rendimiento volumétrico:
Cuanto más aire se puede introducir en los
cilindros de un motor, más combustible se puede
quemar, y por tanto mayor energía se transforma en
trabajo. El rendimiento volumétrico relaciona la
masa de aire que entra realmente en el cilindro
con la que podría entrar teóricamente, por lo que
es un parámetro que mide la eficacia del sistema
de alimentación de un motor. Varía con el régimen
de giro, pues la resistencia que encuentra el aire
para entrar en los cilindros depende tanto de la
forma de los conductos por los que circula como de
la velocidad del propio fluido.
Repartidor de frenada: En
una frenada, la fuerza rozamiento siempre es mayor
en las ruedas delanteras; por tanto, la presión
sobre los frenos también puede ser mayor. Sin
embargo, la distribución de presión más adecuada
entre los frenos delanteros y traseros depende de
distintos factores; por ejemplo, la carga en el
maletero. Para adecuar la fuerza de frenada a
condiciones variables hay repartidores, que
distribuyen la fuerza de frenada entre las ruedas
delanteras y traseras. Un sistema mecánico para
hacerlo es ligar la presión de frenada a la altura
de la carrocería en la parte trasera; cuanto mayor
sea la deceleración, tanto más se inclina el coche
hacia adelante. Al inclinarse, disminuye la
presión de las ruedas traseras sobre el suelo, y
por ello la fuerza de rozamiento. El sistema
mecánico reduce la fuerza de frenada a medida que
aumenta la altura de carrocería. Es más preciso un
sistema electrónico (llamado EBD o EBV), que
detecta el deslizamiento de las ruedas mediante
los sensores del ABS. Al controlar el
deslizamiento en lugar de la altura de carrocería,
es posible aplicar más presión de frenada sobre
las ruedas traseras, sin peligro de que resulte
excesiva y haga la frenada inestable.
Reparto de peso: En el
sentido común de la expresión, se entiende como
tal la proporción de carga que soporta cada eje,
con el coche parado y en una superficie plana. Se
expresa en tanto por ciento; un reparto 60/40
indica que el 60 por ciento del peso recae en las
ruedas delanteras, y un 40 en las traseras. Así
entendido, el reparto de peso indica donde está
situado el centro de gravedad sobre el eje
longitudinal, en relación a los ejes.
Reposacabezas activo: Si,
a consecuencia de un golpe, el cuerpo de los
pasajeros se mueve bruscamente hacia atrás (bien
en un alcance, o bien como reacción en un choque
frontal), el cuello sufre un estiramiento que
puede causar lesiones cervicales. Para limitar ese
riesgo, el reposacabezas activo se echa
automáticamente hacia adelante para sujetar la
cabeza. Se trata de un sistema mecánico, que
consta de unas barras en el interior del asiento
que sirven de palanca si el cuerpo del pasajero
presiona sobre el respaldo más allá de cierto
límite.
Resistencia aerodinámica:
Aplicada a un coche, se expresa como la fuerza que
necesita para desplazarse (dentro de la
atmósfera), sin tener en cuenta el rozamiento con
el suelo. Aunque las imágenes en el túnel de
viento sugieren otra cosa; es el coche lo que se
mueve dentro del aire (como lo hace un barco
dentro del agua), no el aire sobre el coche. En un
coche normal, la mayor cantidad de resistencia
aerodinámica se debe a la necesidad de desplazar
el aire y a las diferencias de presión que se
forman debido a ello. La depresión que se forma en
la parte posterior del coche es la principal causa
de resistencia aerodinámica. Para valorar la
eficacia aerodinámica, desde el punto de vista de
la resistencia al avance, es necesario considerar
tanto la superficie frontal como su coeficiente de
penetración. El producto de estas dos variables se
conoce como factor de resistencia aerodinámica o
SCx, que se mide en m². La fuerza necesaria para
desplazarse en la atmósfera es proporcional al
coeficiente de penetración (Cx), la superficie
frontal, un medio de la densidad del aire y el
cuadrado de la velocidad del coche con relación al
aire (no con relación al suelo).
Resorte: Es el elemento
elástico de las suspensiones, encargado de
absorber la energía que se genera cuando un
vehículo pasa por un bache. Pueden ser de varios
tipos: barras de torsión, ballestas o muelles
helicoidales. En cualquiera de los casos, el
resorte soporta por sí solo el peso del vehículo,
es decir, marca la altura del coche al suelo,
independientemente del estado de los
amortiguadores.
Rigidez torsional: En
referencia al bastidor de un coche, es la fuerza
necesaria para conseguir una cierta torsión sobre
su eje longitudinal. Por ejemplo, cuando se
escurre un trapo, éste opone una cierta fuerza a
ser retorcido; esa fuerza aumenta a medida que se
retuerce más. Podría decirse que la rigidez
torsional de un trapo poco retorcido es menor que
la de uno igual que lo esté mucho. La rigidez
torsional de un bastidor se puede calcular, o bien
comprobar mediante un dispositivo que
efectivamente lo returce. Se mide normalmente en
Nm/grado o daNm/radián.
Roadster: Uno de los
nombres que se emplea para denominar los coches
con carrocería descapotable y biplaza. Suelen
tener en común un morro alargado para albergar
motores de gran potencia y el puesto de conducción
situado prácticamente sobre el eje trasero para
ganar motricidad.
Rozamiento: Es la fuerza
que se opone al movimiento de un cuerpo producto
de la rugosidad de los materiales que se
encuentran en contacto. El rozamiento se opone al
movimiento transformando parte de la energía
mecánica en calor (energía térmica). Por ejemplo,
gracias al rozamiento, los neumáticos pueden
transmitir la potencia del motor al suelo, y hacer
que el coche avance. Asimismo, los frenos pueden
detener un vehículo. En ambos casos, se está
convirtiendo una energía en calor. En el interior
de un motor, el rozamiento entre las partes
móviles debe ser mínimo, pues cuanto mayores sean
las pérdidas por calor, peor será el rendimiento.
Esta es la razón de ser de la lubricación: reducir
al máximo el rozamiento.
Rueda libre: Se trata de
un mecanismo que elimina la conexión directa entre
motor y ruedas del vehículo cuando el motor no
está "tirando" del coche (al levantar el pie del
acelerador, por ejemplo, momento en el que el
motor tiende a caer de vueltas, pero el impulso
del coche le obliga a seguir girando deprisa), lo
que permite al vehículo seguir avanzando
libremente. Actúa como si fuera un embrague
automático: el motor gira a régimen de ralentí
hasta que se vuelve a pisar el acelerador y vuelve
a transmitir fuerza de giro a las ruedas motrices.
Ya no se utiliza en coches modernos, aunque
Volkswagen recurre a un mecanismo de este tipo en
su VW Lupo 3L para conseguir homologar un consumo
medio inferior a los 3 litros cada 100 km (se
aprovecha el impulso del coche para avanzar, por
ejemplo en las cuestas abajo, sin que intervenga
el freno motor.
Rueda tirada: Tipo de
suspensión en el que el elemento de unión entre la
rueda y el bastidor está articulado por delante
del eje. La suspensión de rueda tirada tiene un
brazo que en su parte anterior está unido al
bastidor y en la posterior a la rueda. Si los
brazos de cada lado están unidos, se trata de una
suspensión de "eje torsional" o "en H". El
elemento de unión puede ser más complejo que un
brazo, bien un triángulo (dos puntos de unión al
bastidor en lugar de uno) o bien varios brazos
independientes.
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