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EL OIDO |
| El sentido del oído
nos permite percibir los sonidos, su volumen, tono, timbre y la
dirección de la cual provienen. Las vibraciones sonoras son
recibidas por el oído y esas sensaciones son transmitidas al cerebro. El
oído humano sólo está capacitado para oír un rango de ondas sonoras, ya
que no percibe las vibraciones menores a 20 veces por segundo ni mayores
a 20.000 veces por segundo. En el oído se encuentran también terminales
nerviosas que reciben información acerca de los movimientos del cuerpo,
ayudando a mantener el
equilibrio del mismo. |
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LA VISTA |
| El sentido de la
vista es el que nos permite percibir sensaciones luminosas y captar el
tamaño, la forma y el color de los objetos, así como la distancia a la
que se encuentran. Estas sensaciones llegan a través de los ojos,
órganos encargados de la visión. Dentro del mismo se encuentran
células receptoras que se encargan de armar las imágenes de los
objetos y trasmitirlas al cerebro. El ojo es un órgano muy delicado. Su
parte posterior está protegida por los huesos del cráneo y la cara. Su
parte delantera es protegida del polvo y otros cuerpos extraños por las
cejas, las pestañas, los párpados y las glándulas lagrimales.
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EL GUSTO |
Como ya debes saber, el gusto
consiste en registrar los sabores e identificar determinadas sustancias
solubles en la saliva. Es el más débil de los sentidos, ya que está unido al
olfato, que complementa su función.
Las papilas gustativas de la lengua
solo pueden identificar cuatro sabores: dulce, salado, ácido y amargo. El
resto de los sabores son sensaciones producto de la combinación de estos
cuatro, estimuladas por los olores de nuestra comida.
El olor de los alimentos que
ingerimos asciende por la bifurcación aerodigestiva hacia la mucosa
olfativa, donde se da el siguiente fenómeno: probamos los alimentos primero
por la nariz.
Te darás cuenta de que sin el olfato es muy difícil determinar qué se está
comiendo, especialmente cuando se trata de sabores suaves. Si no te
convences, prueba tú mismo: tápate la nariz e ingiere algún alimento.
¿Sientes los sabores de la misma forma que cuando tu nariz está despejada?
Esto es lo mismo que ocurre cuando tenemos la nariz congestionada a causa de
un resfrío o alguna otra cosa y nos parece que todo lo que comemos está
desabrido
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EL TACTO |
Si te preguntan cuál es el órgano más
grande del cuerpo, lo más probable es que respondas que el corazón o tal vez
los pulmones. Sin embargo, la respuesta correcta es: la piel, que además es
el órgano de mayor sensibilidad táctil.
A través de la piel percibimos todo tipo de sensaciones, cada una de las
cuales tiene receptores específicos: la sensación táctil –contacto–, la
presión, el frío, el calor y el dolor. Se estima que en la piel humana
existen alrededor de cuatro millones de receptores para la sensación de
dolor, 500 mil para la presión, 150 mil para el frío y 16 mil para el calor.
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