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CUADERNO de FORMACION de la Agrupacion Socialista de A Coruña Recopilado por Sebastian Estrada Ramos Julián Besteiro Fernández
Presidente Cortes Constituyentes II República La gran misión del socialismo en la República Pase lo que pase, estaré con mi familia, que es la UGT
PRESENTACIÓN por J. García Pepín(*)
Estoy convencido de que no soy yo el indicado para hacer la "Presentación" de este Cuaderno de Formación", que, para mi, sería mejor "Cuaderno de Información", pero el amigo Sebastián Estrada me... ¿exora? para que haga un "exordio" de su centón o analectas. Y como carezco de un archivo para informarme de tantos hechos acaecidos en tantos años, solo puedo confiar en mi memoria de la exactitud de muchas aseveraciones. Quien busque una biografía de Julián Besteiro, tiene en este folleto una docena de paginas. Si alguien deseara mas datos podrá hallarlos en otros libros y completar su biografía. Señalaré un error, sólo uno; no se si habrá algún otro; pero el error no es del amigo Sebastián, sino de don Salvador de Madariaga, quien dice Besteiro, cuya fidelidad a Madrid, de donde no había salido en toda la guerra.. Pero Julián Zugazagoitia en su libro "Guerra y vicisitudes de los españoles", dice que en mayo de 1937 Besteiro fue designado embajador extraordinario para ir a Londres con motivo de la coronación de Jorge VI. La designación la hizo el gobierno de Largo Caballero; y Azaña, a espaldas del gobierno, le encargó a Besteiro que gestionase con Eden y Blum la posibilidad de una mediación extranjera que pusiese fin a la guerra española. Pero las conversaciones que sostuvo Besteiro no dieron el resultado apetecido por Azaña. Y cuando Besteiro regresó de Londres (donde pudo haberse quedado si quisiera) el ministerio había cambiado, pues Negrin había reemplazado a Largo Caballero. El lector debe tener en cuenta que mucho de lo que se dice en este folleto es recogido de los periódicos ABC, BLANCO y NEGRO, El LIBERAL y EL SOL en lo que yo no intervine ni concedo mi beneplácito. Pero una "Presentación" no es una historia de la guerra de España. Por eso no sigo los sucesos cronológicamente. Pasaron los meses. Estamos en febrero de 1939. La última reunión del Parlamento republicano se celebró los días 1 y 2 de febrero en el castillo de Figueras (Gerona). Medio millón de españoles pasando para Francia a pie por la frontera catalana. Perdida Cataluña, la derrota estaba consumada. Quienes están en Madrid no tienen frontera por donde salir. Sólo les queda el mar Mediterráneo. ¿Por dónde van a salir sin barcos? La escuadra había zarpado para Bizerta, (Túnez). Por las calles de Madrid se veía a la gente llena de tristeza. Ya no se bromeaba con las "píldoras del doctor Negrin". Cada día más hambre. Madrid agonizaba. Se forma el Consejo Nacional de Defensa: General Miaja; Coronel Casado; Besteiro, a título personal; González Marín, de la CNT; Wenceslao Carrillo, del PSOE; Miguel San Andrés, de Izquierda Republicana; José del Río, de Unión Republicana; Eduardo del Val, de la CNT; Antonio Pérez, de UGT. El 5 de marzo hablan por radio a los españoles Besteiro, Casado y Cipriano Mera. Comunican al país que se había constituido el Consejo Nacional de Defensa con el fin de resolver la contienda de la forma más favorable. El enemigo rechazó toda proposición. Sólo cabía la rendición incondicional. El 28 de marzo terminó la gesta. Las tropas de Franco entraron en Madrid sin disparar un tiro. Pocos que intentaron salir de España lo consiguieron. Besteiro murió en el presidio de Carmona. (*) Secretario Gral. de los Juventudes Socialistas Coruñesas el año 1935
Prólogo Mi vida no es interesante. Mi padre era gallego de Lugo. Mi madre madrileña. Yo nací en Madrid, pero me tengo por gallego. Hice oposiciones a la cátedra de Lógica en el Instituto de Orense y las gané. Luego fui destinado a Toledo. Toledo conserva para mi recuerdos muy gratos. No es una población banal. Es intensa, compleja. En Toledo laten todos los defectos de la organización española, que serán corregidos en su día por obra de las ideas modernas. Julián Besteiro
SEMBLANZA
Julián Besteiro Fernández nació e Madrid el 1 de octubre de 1870. Su padre, un pequeño burgués acomodado, oriundo de la parroquia de Franquean, Corgo, Lugo, se dedicaba al comercio de víveres y por aquellas fechas trasladó su residencia a Madrid. Tenía nueve años Julián Besteiro cuando ingresó en la Institución Libre de Enseñanza. Centro de enseñanza secundaria, al margen de la organización educativa estatal que inspiraba a: La Junta de Ampliación de Estudios y la Residencia de Estudiantes. Instituciones culturales en las que se formaron gran número de intelectuales españoles de la época y por cuyas aulas pasaron personalidades de renombre y prestigio internacional impartiendo lecciones y conferencias. Besteiro vivió vinculado sentimental e ideológicamente a la Institución, allí encontró a Giner de los Ríos)*, famoso pensador y filósofo, que en principio fue su profesar de Filosofía del Derecho y tanto representó para él que en conversaciones refiriéndose a Giner dijo que: Fue mi maestro, mi padre espiritual, mi todo Desde que como alumno de bachillerato, estudié Moral, me incliné por la Filosofía, sacrificando todo por el estudio. La política y la enseñanza van unidas en mi vida.
(*) 18 76 Francisco Giner de los Ríos, profesor de leyes y discípulo de Sanz del Río, fundó lo que había de ser hasta 1936, la escuela secundaria más influyente de España: La Institución Libre de Enseñanza. La escuela ideal debía animar la curiosidad intelectual a través de contacto informal de estudiantes con las mentes más brillantes y creadoras. Giner, un hombre de gran magnetismo y capacidad de organización, obtuvo la entusiasta colaboración de eminentes catedráticos universitarios. La educación debía inculcar el amor por la belleza y la naturaleza como manifestaciones de Dios, La institución fomentaba las excursiones al campo y el estudio de la historia del arte. La educación debería formar al hombre y así se otorgaba la misma dignidad a las labores manuales y a los oficio artísticos que a las realizaciones puramente intelectuales.
Viajó por Francia y a su regreso opositó a cátedra de Instituto, siéndole adjudicada la del Instituto de Oren-se; un año después de impartir enseñanza en un Instituto gallego fue destinado a Toledo, es allí donde inicia su andadura política en el partido de Unión Republicana de Salmerón, después se pasa al partido radical de Lerroux. En 1905 fue encarcelado por primera vez. Desde su juventud hubo de sentir cierta atracción por el socialismo con algunas de las reservas que él mismo reconoció en sus discursos. No precisó sentir las injusticias de los talleres o de las fabricas para rebelarse "contra la explotación del hombre por el hombre". Seria por la elevación de sus sentimientos y por sus reflexiones como se solidarizo con quienes las sufrían. Becado por la Junta de Ampliación de Estudios, estuvo en Alemania y estudió Filosofía en las Universidades de Berlín, Leipzig y Munich. En 1910 publicó en El Radical, diario madrileño, unos artículos exponiendo los problemas consecuentes de la guerra en Marruecos. Produjeron un gran impacto y por este motivo la Casa del Pueblo de Madrid le pidió a Julián Besteiro que diera una conferencia sobre el trascendente tema. El 16 de septiembre de 1911 dio una conferencia sobre la Guerra de Marruecos en la Casa del Pueblo de Madrid. Por aquellas fechas, Pablo Iglesias hacia una briosa campaña contra al grave problema militar. como representante del PSOE y de la UGT. Por ciertos conceptos vertidos por Besteiro en su disertación, y en virtud de la vigente Ley de Jurisdicciones, el conferenciante fue encarcelado y sometido a Sumario Militar JULIÁN BESTEIRO INGRESA EN EL PSOE
En uno de los patios de la antigua cárcel Modelo, se conocieron Julián Besteiro y Andrés Saborit, que también cumplía condena por aquella Ley de Jurisdicciones. Poco tiempo después Besteiro Obtuvo la libertad y solicitó eI Ingreso en la Agrupación Socialista Madrileña. En 1912 ganó la Cátedra de Lógica Fundamental de la Universidad Central. Ya ejercía una militancia activa en el Partido Socialista y a los dos años ya es miembro del Comité Nacional de la UGT un año después también lo era del Comité Nacional del PSOE Cuando don Julián Besteiro se afilió al Partido Socialista, el PSOE y la UGT estaban en lucha contra la monarquía española. Por las divisiones innatas del republicanismo, la lucha electoral contra el régimen se debilitó de tal modo que, incluso en el Partido Socialista hubo fuerte corriente contraria a la Conjunción Republicano-Socialista. Besteiro coincidió con el criterio de Pablo Iglesias, principal animador del movimiento. Rehechas un tanto las ilusiones, de un lado por la agitación promovida por la actuación de las Juntas Militares, de otro por la reunión en Barcelona de la Asamblea de Parlamentarios, todo ello en 1917, las Comisiones Ejecutivas de los dos organismos obreros decidieron autorizar a Pablo Iglesias para que, en caso de triunfar el movimiento iniciado por los parlamentarios en Cataluña, fuese ministro sin cartera en el Gobierno que habría de presidir Melquíades Álvarez, obligando al rey a convocar Cortes Constituyentes, o situando al monarca interinamente fuera del territorio nacional, hasta que el país decidiera el régimen que prefería. Contra este acuerdo de colaboración ministerial votaron Virginia González y Julián Besteiro. LA HUELGA DE AGOSTO DE 1917
En el Congreso celebrado en mayo de 1916 por la Unión General de Trabajadores, Besteiro tuvo intervenciones de primer plano, quedó acordado declarar la huelga general indefinida, en el momento que se considerara oportuno, caso de que los Gobiernos monárquicos no dieran satisfacción a las reclamaciones del proletariado. Hubo, pues, huelga general revolucionaria, de acuerdo con la Confederación Nacional del Trabajo y con los partidos republicanos y el reformista presidido por Melquiades Álvarez. Detenido el Comité de huelga, declara Saborit: Custodiados por soldados a los que oímos dar consignas tremendamente duras. No hubo, pues, contacto alguno entre nosotros durante el sumario, al leerse en el Consejo de Guerra, demostró habíamos coincidido en hacernos autores de cuantos documentos figuraron en él. La verdad os que el autor de los manifiestos preparatorios de la huelga fue Besteiro, aunque al pie de los mismos figurasen nuestras firmas. Trasladados a Cartagena Casi con nuestro disgusto, sin preparación alguna, escribió Besteiro entonces: Los cuatro miembros del Comité de huelga fuimos Elegidos concejales por Madrid el 11 de noviembre de 1917. Aquello reveló una fuerza naciente, confirmada tres meses mas tarde al triunfar como Diputados a Cortes por Madrid, Barcelona, Valencia y Oviedo. La monarquía quedo herida do muerte en 1917,y el Partido Socialista y la Unión General de Trabajadores alcanzaron la mayoría do edad, consolidándose como una fuerza con la que era forzoso contar en lo sucesivo. Sin Besteiro hubiera habido fusilamientos. No los hubo porque Dato y Sánchez Guerra temblaron ante el recuerdo de la agitación internacional promovida en 1909 al ser fusilado Ferrer en los fosos de Montjuich, en Barcelona. Besteiro no perteneció nunca a la masonería, pero era catedrático de la Universidad con firmes enlace entre los hombres de la Institución Libre de Enseñanza, quienes, si que lo supiéramos, actuaron eficazmente para salvar nuestras vidas. Digamos las cosas como fueron: Besteiro comenzó a ser popular a partir de 1917 pero desde esa fecha, dentro y fuera d casa, crecieron las envidias, los resquemores contra él, a pesar de que jamás dio el menor pretexto para ello. Siempre notó ese despego. Hay cierta tendencia a rebajar el valor de lo hecho en 1917, explicó a un redactor que le entrevista para los lectores del Diario de Madrid. Y, en ocasión solemne, dijo más Toda la sangre derramada y toda la riqueza destruida se hubiesen ahorrado si hubiese triunfado la huelga revolucionaria 1917. Es Besteiro, conviene subrayarlo, quien califico así, como lo hizo en otras oportunidades, aquel movimiento nacional contra el régimen monárquico En marzo de 1927, siendo Romanones jefe de un gobierno de apariencia liberal, se celebró un mitin en la Casa de Pueblo de Madrid en el que tomaron parte delegados de la CNT de Barcelona, acontecimiento excepcional en la vida política y sindical española. Presidió Julián Besteiro, quien al final dio lectura a un documento redactado y firmado por él y por los delegados de la UGT y de la CNT anunciando, en el caso de que el Gobierno continuase sin resolver los problemas que mas angustiaban a la clase trabajadora y al país, la huelga general indefinida en toda España. El conde de Romanones, mal informado por sus agentes públicos y privados, al conocerse el texto del manifiesto leído por Besteiro desde la tribuna de la Casa del Pueblo, decretó la suspensión de garantías en todo el país, cierre de Centros Obreros, detención de cuantos firmaban el documento y de quienes tenían además alguna significación en el movimiento sindical y en los partidos de extrema izquierda, tanto en la capital de España como en sus provincias. LA ESPOSA DE BESTEIRO, por Colombine
En toda tragedia queda siempre crucificado un corazón de mujer. Ante estos retratos de los nobles pena-dos de Cartagena que publica la prensa, honrado al vestirlo el uniforme de los presidiarios yo he recordado con pena la angustia de santas mujeres, esposas madres, que lloran su separación y sus penalidades. El nombre de Besteiro va para mi unido a un azaroso periodo d mi vida de lucha. Una época desdichada en la que estuve de profesora en Toledo. De los pocos amigos que allí encontré, fueron los más queridos Dolores Cebrián Fernández de Villegas, sobrina del ilustre Zeda, compañera mía en la Normal, y Julián Besteiro, profesor del Instituto. Muchas veces, de noche, a la hora del silencio cuando la luna iluminaba románticamente la ciudad, íbamos los tres paseando por las calles solitarias, libres a tales horas de falda negras y pantalones encarnados. Unas veces a la orilla del Tajo, otra en aquella plaza de Santo Domingo, amada de Bécquer, donde en medio del silencio se alzaban las voces de los monjes de un convento cercano, como una evocación medieval, o bien paseando por los cobertizos o por las calles de leyenda, nos desquitábamos de Ia pesadilla que la mediocridad del medio constituía para todo nosotros. Allá nacieron los amores que más tarde unieron en matrimonio a Julián Besteiro y Dolores Cebrián. ÉI había organizado el Centro Obrero de Toledo, en el que le amaban como a un Mesías. Su labor no acababa nunca. Después de enseñar a los alumnos en las aulas, enseñaba en los centros, en los casinos, en la plaza pública. No enseñaba con una prédica vana que atrajese hacia él la atención. Hombre de meditación, silencioso, su palabra sencilla y buena sabía buscar los corazones, con un eco de convencimiento, de persuasión como si su voz saliese de un corazón también. Dolores Cebrián amó a su marido con la forma más perfecta del amor que nace de la admiración, de la estimación y del respeto. El la ama parque además de su belleza, era su discípula, quizá la única mujer capaz de comprenderle y de seguirle sin ese afán de influir en su labor, sin ese egoísmo que mediatiza el esfuerzo de los hombres. Besteiro la amaba tanto que tenia miedo de su amor. Será desdichada conmigo, solía decir, y yo no debía consentirlo. Había en él como un presentimiento de la amenaza de su porvenir; quizá una deducción lógica de su conocimiento de los obstáculos con que chocaría su labor. Pero el amor venció toda dificultad. Después de largos viajes por el extranjero, los esposos vivían felices en un hogar donde les unía el compañerismo, la comunidad de gustos e ideales. Ahora ese hogar está deshecho. Yo veo todas las mañanas a la esposa de Besteiro, pálida y triste, pero llena de entereza y de serenidad, ir a dar clase de ciencias naturales a las alumnas de la Escuela Normal. Una voluntad poderosa retiene las lágrimas de la joven esposa. No hay en sus labios una queja Se la ve gozar en el reposo de una conciencia recta y en poder trabajar para su marido. Hay algo en ella que mueve al respeto más que a la compasión: una lección muda para todas las mujeres que creen no deber interesarse en los problemas sociales, y quedan impotentes ante los hechos en que no pueden influir. Tan modesta, tan dulce, tan poco amiga de las lágrimas, esta figura de mujer ha pasado casi inadvertida, para todos, y quizá es una de las víctimas más dolorosas de la tragedia, uno de los alegatos más poderosos de protesta contra la muerte civil que la mata a ella. La veo vivir, con el alma puesta era ese presidio, que su esposo ha convertido también en cátedra para enseñar desde ella Lógica y Ética a la nación entera.
Carmen de Burgos y Seguí (Colombine) DECLARACIONES DE BESTEIRO AL ABC, Madrid, 5 de Abril de 1917
-Lo que voy a manifestar a ustedes (Nos dijo el concejal socialista señor Besteiro, al que visitamos después de su salida de la prisión), podía manifestarlo igualmente hace unos días, porque las circunstancias no han cambiado desde que nosotros lanzamos el manifiesto, ni nuestras opiniones tampoco. Nuestra detención ha sido un atropello, pero no es de nuestra detención de lo que vamos a hablar ahora. Estamos donde estamos: No hemos rectificado ni un punto de nuestros propósitos. El Gobierno nada hizo en el sentido que nosotros apetecemos, ni tiene trazas de cambiar de conducta. Buena prueba de ello es lo ocurrido esta mañana en la sesión del Ayuntamiento de Madrid: se ha fingido obediencia al decreto de diciembre que dispone que el precio del pan se equipare al de la harina; y para ello el municipio acordó aplicar la disposición al llamado pan de barra, cuyo consumo es escasísimo por sus malas condiciones. En los actuales momentos, esta censurable decisión es reveladora de que continuamos sin vislumbrar posibilidades de que el problema se resuelva. No cejaremos en nuestra actitud hasta que sean atendidas por los poderes públicos las reclamaciones que formulamos cuando el Segundo Congreso de a Unión General de Trabajadores. A tres extremos capitales se referían aquellas reclamaciones: a la amnistía, al abaratamiento de las existencias y al fomento del trabajo por medio de obras públicas. Excepción hecha de la amnistía, que esta vez fue mas amplia que en otras ocasiones, no se atendió a la voz de los obreros. No se puede negar que la guerra tiene una gran influencia en el malestar presente; pero si se aplicase coto a las demasías de los intermediarios, se habría evitado la agravación del conflicto. No se hizo así. España esta sometida a un régimen gremial, y como el Estado se apoya en la influencia y en la protección de esos gremios, no hay contra ellos ni aun aquella primitiva defensa de la tasa, que se ejercitaba en la Edad Media. Ellos son ellos que imperan. Yo he de-mostrado que los grandes propietarios de Madrid, con la plusvalía de las casas, la venta de los solares beneficiados por el desarrollo de la ciudad y otras causas análogas, han ganado más de mil millones de pesetas, en cincuenta años. En nuestras tarifas aduaneras hay arbitrariedades impuestas por los intereses egoístas de los especuladores. Las compañías ferroviarias y las navieras hacen lo que quieren... Todo esto nos ha traído el actual estado de cosas. Y en lo que se refiere a Madrid no debe olvidarse que los procedimientos seguidos por el Ayuntamiento en toda su política, pero especialmente en la de urbanización, son los principales causantes del encarecimiento de la vida. Urbanizar el extrarradio puede ser un remedio; pero en la forma que intenta hacerlo el proyecto pendiente no se va mas que a la preparación de otro negocio. De todo eso se va enterando el pueblo. Ahora hay mucha gente que estudia y que se da cuenta de lo que en la vida pública ocurre; no hace falta más sino que se convenzan de que es necesaria su intervención, de que es preciso luchar. Y esto ocurrirá. A mi mismo, más que nada, me gustan mis lecturas y mi cátedra; pero obedezco al imperativo de mis convicciones y afronto las molestias y los disgustos que mi actuación me origina. Si no lo hiciese, me acusaría la conciencia de faltar a mi deber. Porque veo que la gerente se prepara y se preocupa de estos asuntos, no sólo entre los obreros, sino también entre la clase media, yo, que soy pesimista del presente, soy optimista del pervertir. Por ahora, sin embargo (objetamos), no se advierte en los partidos obreros más que una crisis análoga a la que todos los partidos sufren. No importa. Son apariencias que nada dicen. En ocasiones parecidas, cuando todo parecía indiferencia, anemia y ruina, fue cuando surgieron los grandes conductores de multitudes. ¿En que región del España se tomó con mayor ahínco la protesta? No se puede calcular... En todas ellas la adhesión a nuestros planes fue satisfactoria. En Cataluña, los grandes núcleos obreros han demostrado ahora una serenidad que no era precisamente su anterior nota característica, y que me es muy agradable. Ya se comprenderá que nosotros no tenemos el propósito de quebrantar el orden ni de promover alborotos Todo lo que se puede hacer por el camino de la razón es preferible siempre. Cuando otra cosa ocurre es que las circunstancias nos arrastran contra nuestra voluntad. ¿Que harán ustedes cuando cese la suspensión de garantías? Perseverar en nuestra campaña. Ya se ha dicho que estemos donde estamos. ¿Irán a la huelga indefinida? Continuaremos aconsejándola. ¿ Para qué fecha? Eso no se puede saber; dependerá de las circunstancias. ¿Celebrarán mitigues de propaganda? Seguramente celebraremos mítines.. Por ahora no hay acordado ningún plan. ¿Han hecho alguna indicación al gobierno acerca de las obras públicas para facilitar trabajo a los obreros? No podemos tomar esa iniciativa porque es peligrosa. Tales asuntos requieren un empréstito, que después, casi nunca es empleado en lo que debía. De modo que corremos el riesgo de facilitar una combinación económica que lejos de beneficiar, empeore la situación, hace algún tiempo se hizo uno para emprender las obras del Matadero y la Necrópolis Ni el Matadero ni la Necrópolis disfrutaron gran cosa de ese dinero. Un segundo empréstito con el mismo fin dio unos resultados parecidos No se atiende en ellos al interés general, sino al de los banqueros y capitalistas Y así estamos la tercera parte del presupuesto de Madrid está destinada al servicio de la deuda municipal. Hasta tal punto es gravosa la situación, que el mayor bien que podría ocurrir para el ciudadano madrileño seria la bancarrota de nuestro Ayuntamiento. Borrón y cuenta nueva. Por las razones que expongo, no hemos sugerido soluciones concretas al Gobierno en este aspecto que con las obras publicas se relaciona. Pero no podemos esperar mucho tiempo. La situación de los obreros españoles es grave. Es cierto que en algunos sitios concedieron aumentos de jornal; pero el excesivo encarecimiento de las subsistencias anulo el beneficio. Hay hambre. Los trabajadores emigran en gran número a Francia. Y la política de nuestros gobernantes debería ser impedir este éxodo, favoreciendo a toda costa las condiciones del trabajo en España. También podríamos quejarnos de las persecuciones de que el caciquismo hace víctima a los obreros en aquellas poblaciones donde comienzan ahora a organizarse Podría citar casos indignantes ocurridos en la provincia de Toledo, especialmente en Quintanar de la Orden. ¿Hubo algún incidente durante la estancia de ustedes en la cárcel? No. Nos han tratado con consideración. El juez se olvido de advertir que éramos presos políticos y nos metieron en celdas vulgares. Entonces pasamos a las de pago. Luego pudimos ir a las de políticos; pero no llegaban para todos; y no había mas que tres esteradas, y preferimos continuar en las otras. Padecimos frío. Es inhumano que no haya calefacción en la cárcel, situada en un lugar tan combatido por los vientos de la Sierra. Aparte de la terrible suciedad y la falta de higiene que hay en las celdas comunes, es de una crueldad perniciosa tener allí a un hombre en un espacio tan reducido que no le permite pasearse, sin ropa bastante en su cama para defenderse de las bajas temperaturas. Nosotros, en mucho mejores condiciones, sufríamos con los fríos intensos de estos días. NO, NO ES TAMPOCO FÁCIL SER SOCIALISTA
Por lo menos -bien podemos afirmarlo- dignos de llamarse así. Y menos todavía, en algunos países y en determinadas épocas. Sobre ello, y en un artículo que publicó en El Imparcial, alude Besteiro a las campañas de descrédito que sufrieron los primeros hombres del socialismo español. ¡Cuantas veces se ha dicho que el socialismo viene a matar en la conciencia humana todo espíritu de independencia, toda noble iniciativa! No da nombres, pero sin darlos están prefiguradas excelsas personalidades republicanas del intelectualismo, que utilizaban ese lenguaje contra el Socialismo sin haberlo estudiado, guiándose sólo por lecturas superficiales. Al recordar estos hechos, ¡Como sufría el noble corazón de Julián Besteiro! Yo no defiendo intereses míos en el Socialismo (dijo en el Parlamento) es un hecho que antes de ser socialista era mejor considerado en la opinión. El Partido Socialista me ha hecho antipático, ¡Y a mucha honra! a muchas gentes. Ese lenguaje esa conducta faltaron, no obstante, en otras figuras intelectuales. Hay que reconocerlo, también en justicia. No, no es fácil ser socialista de veras si se es socialista como lo fue Besteiro. Él lo diría, siendo Presidente de la Cámara Constituyente, en mitin electoral de 1923. Si fuera fácil serlo, todo el mando seria socialista Y hoy ser revolucionario cuesta más que antes... Las equivocaciones se pagan incluso con algo mas que la vida. Socialista de origen intelectual, jamás se degradó con adulaciones sentimentales que pervirtieran los sentidos de la masa. Respeto a la masa en sus errores -dijo-, pero no los estimulo. Para ayudarle a formar juicio con el mayor acierto posible, estamos obligados a exponer nuestras ideas todos los componentes de la masa que creemos tener algo que decir. Y así era como, nunca en posición de superioridad, se ponía a nivel de la masa. Firme en esa trayectoria educacional escribió en El Imparcial: El partido Socialista no puede tener una garantía firme de acierto si, además de poseer una visión clara de los fines que persigue, no cuenta con una percepción, firme hasta la meticulosidad, de sus propias deficiencias y de los obstáculos que tiene que vencer en el medio nacional en que actúa. También en El Imparcial, de ese mismo crucial año de 1923, afirma: La lucha de clases es un fenómeno inevitable en el desarrollo de la vida industrial, que no puede cesar sino a expensas del capitalismo... La organización de una vida industrial nueva no puede ser obra de un milagro, sino que exige una acción constante, más o menos violenta y más o menos aguda, pero continua y tan compleja que en-vuelve todas las manifestaciones de la vida nacional e internacional implicando toda la actuación que constituye la trama de la política. ¡Y esto lo escribía en un diario monárquico, donde su pluma era buscada e insistentemente requerida, y en el que sus escritos se hacían figurar en primera página, en medio de un general respeto! Intelectualmente, como todos sabemos, escribiría asimismo: El alma del Socialismo no es el alma de la Universidad, es el alma del taller. Lo consigna ya en 1912, y dirigiéndose a los ferroviarios españoles, el 27 de julio de 1923, lo confirma. Para mi no hay nada más importante que la vida sindical con espirito socialista. Yo tengo siempre un recelo, y es que la cuna de mi existencia no ha sido un sindicato. Vine a la organización formado físicamente, después de haber pasado largos años Luchando centra mis prejuicios. De esos prejuicios no se libraron algunos que ingresaron en las filas socialistas, y que lo mismo se les ve en extrema derecha de la organización que en la extrema izquierda. Dando bandazos, como decía Besteiro al censurarlos justamente. A la vez que no citaba nombres para evitar, mas que polémicas personales, susceptibilidades y consecuencias dolorosas, lamentables para todos. Su base ideológica obrerista, tan firme como sincera, no era improvisada. He aquí un pensamiento suyo, muy repetidamente divulgado: Yo no concibo el Socialismo sino en función de la organización obrera El primero de mayo de 1923 escribió un articulo en el que abundando en tales ideas, puede leerse: Un Partido Socialista que se mueve sin una raíz sólida en la organización sindical no tiene garantía de acierto. ¿Hace falta señalar países? ¿No están sus nombres en la conciencia de todos nosotros?. Quienes preconizan el frente único, o mas claramente, un movimiento obrero unificado fuera de la órbita socialista, entrega a los trabajadores, sin querer o... queriéndolo, en brazos del comunismo. Repito: ¿Hace falta , realmente, citar países? En 1934, Besteiro fue censurado por un diputado derechista de los triunfantes en las Cortes del denominado (bienio negro*). Su réplica fue tajante: Yo sirvo a los intereses del proletariado, de los obreros, no en apariencia, sino en realidad. Y al cabo, y con el sacrificio de su propia vida, lo demostró, sin permitir duda alguna. *El Bienio Negro: Entre Noviembre de 1933 y Febrero de 1036, en que el mal entendimiento entre las izquierdas, se presentaron desunidas a las elecciones, triunfaron las derechas y gozaron de una amplia mayoría en las Cortes; el viejo partido radical de Lerroux y la CEDA de Gil Robles dominaban la escena política. La práctica anulación de todas las leyes promulgadas por la República durante el período anterior, concretamente la Reforma Agraria y las que hacían referencia a los salarios y las condiciones de trabajo, junto con la violenta represión que siguió al alzamiento de Barcelona y a la insurrección de los mineros asturianos, en Octubre de 1934, fueron el motivo por el que las izquierdas denominasen bienio negro a estos dos años largos, últimos de la legislatura. PRESIDENTE DE LOS COMITÉS EJECUTIVOS DEL PSOE Y DE LA UGT
A la muerte de Pablo Iglesias, en Diciembre de 1925, su gran prestigio y labor política como sindicalista llevan a Besteiro a la presidencia de los comités ejecutivo del PSOE y de la UGT La dictadura de Primo de Rivera sorprendió al socialismo español en un momento de crisis. La aptitud de los dirigentes del PSOE fue la de salvar al partido a toda costa, para lo cual adoptaron una política conciliadora, de participación incluso en los organismos estatales (Largo Caballero, vocal del Consejo de estado; entrada de los socialistas en el Consejo de trabajo, en el Consejo Interventor de cuentas, en la Comisión interina de Corporaciones, cooperación con los comités paritarios, etc. Esto proporcionó al PSOE dirigido por Besteiro, una total libertad de actuación y expansión, de la cual no gozan ni anarcosindicalistas ni comunistas. El partido creció (5.395 afiliados en 1924, 7.940 en 1928), pero lo hizo fundamentalmente en los sectores agrarios del centro y sur del país: 1929, Andalucía, Castilla la Nueva, Extremadura y Levante reunian el 79% de los militantes socialistas, mientras Asturias y el País vasco sólo significaba el 8%. Pese a la caída de la Dictadura y a la crisis de la monarquía, la dirección del PSOE (Besteiro, Saborit, etc.) se opuso a la colaboración con los grupos republicanos con el argumento de que el socialismo español no debía colaborar en el establecimiento de una república burguesa. Sin embargo, en septiembre de 1930, Largo Caballero (Secretario general de la UGT desde 1918), Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos lograron imponerse y hacer participar al PS0E y la UGT en las huelgas revolucionarias de diciembre, y ellos mismos formaron parte del comité revolucionario surgido del pacto de San Sebastián. La república significo la participación en el poder de los socialistas españoles por primera vez. Sin embargo, la participación en el gobierno creó graves problemas internos; Besteiro y Saborít fueron destituidos de sus cargos en octubre de 1932, y Largo Caballero pasó a ocupar la presidencia del partido, junto con la secretaria general de la UGT. La timidez de las reformas del gobierno republicano, la agudización de la crisis económica y la represión brutal de los conflictos sociales (Arnedo, Casas Viejas, etc.) puso al socialismo en una situación de desprestigio, al ser tachado de colaboracionista y contrarrevolucionario. A mediados de 1933 empezaron a surgir tendencias opuestas a la participación en el gobierno entre las Juventudes socialistas y comenzó a formarse un ala izquierda que pretendía buscar nuevos métodos de lucha para acabar con el reformismo del partido. Julián Besteiro, Presidente de las Cortes Constituyentes de la SEGUNDA República. Elecciones municipales que cambian un régimen
El 12 de abril de 1931, el Gobierno monárquico presidido por el almirante Aznar, siendo ministro de la Gobernación el marques de Hoyos, ambos muy identificados con Alfonso XIII, convocó elecciones para renovar los Ayuntamientos españoles, que habían dejado de funcionar constitucionalmente a raíz del golpe de estado efectuado por el general Primo de Rivera, de acuerdo con el Rey, el 21 de septiembre de 1923. Las elecciones fueron sinceras, acaso las únicas sinceras efectuadas después de la Restauración Borbónica. Y dieron el triunfo de la República en casi todas las capitales de provincia y partidos judiciales de mayor importancia. A la vista del resultado, Alfonso XlIl apenas intentó defenderse. Se negoció el cambio de régimen, interviniendo Romanones y Marañón, de acuerdo con el Rey, conviniendo entre todos la salida del monarca para embarcarse en Cartagena, y el resto de la Familia Real para Francia, mediante garantías que en ambos casos adoptaron las nuevas autoridades republicanas. El Gobierno provisional de la República, presidido por Niceto Alcalá Zamora, convocó a Cortes Constituyentes con excesiva rapidez. Efectuadas sin incidentes, el triunfo de los candidatos ministeriales fue rotundo en todo el país Los monárquicos estuvieron representados por el conde de Romanones, único dinástico que tuvo asiento en aquel Parlamento. Julián Besteiro, perteneciente a la minoría socialista, cuyo grupo político había conseguido el mayor número de puestos en la nueva Cámara, fue elegido presidente de las Cortes Constituyentes. Las nuevas Cortes estaban muy inclinadas hacia la izquierda e incluían muchos nombres sin experiencia política; pero hallabanse presentes todos los jefes de los partidos politices organizados y tanto las opiniones conservadoras como izquierdistas regionalistas estaban representadas. La asamblea incluía también un grupo selecto de intelectuales sin partido que estaban ansiosos por contribuir a la construcción de una nueva España: el filósofo Ortega y Gasset, los escritores Unamuno y Pérez de Ayala, el Dr. Gregorio Marañón, los juristas Felipe Sánchez Román y Ángel Ossorio y Gallardo La representación del Partido Socialista incluía algunos de los universitarios mas prestigiosos de la nación: Jiménez de Asua, especialista en derecho penal en la Universidad de Madrid; Julián Besteiro, profesor de lógica en Madrid; Juan Negrin, profesor de fisiología de renombre internacional y secretario de la Junta de la ciudad Universitaria. Aun reconociendo que la España conservadora se hallaba mal representada proporcionalmente, se puede decir con toda sinceridad que las nuevas Cortes incluían portavoces muy capacitados de todas las tendencias políticas y los más distinguidos representantes de las corrientes encontradas de la élite intelectual de la nación. LA GRAN MISIÓN DEL SOCIALISMO EN LA REPÚBLICA
El diario madrileño El Sol, en su número correspondiente al día 3 de junio de 1931, esto es, antes de verificarse las elecciones de diputados para las Cortes Constituyentes, pero después de los graves sucesos desarrollados en Madrid y provincias, donde fueron quemadas algunas iglesias y conventos, publicó unas declaraciones de Julián Besteiro, cuyo interés es fácilmente apreciable Creemos obligado reproducirlas en su integridad por varios motivos. Suponen un doctrinarismo de valor inestimable y, a la vez, una visión política de la que el lector podrá juzgar perfectamente No sólo por los hechos históricos que se fueron produciendo de inmediato, bajo el nuevo régimen republicano, sino también luego, aumentando así el interés subrayado de cuanto dijo Besteiro entonces: Importantes declaraciones de Besteiro sobre la misión del Socialismo en la República. Julián Besteiro, el gran socialista, vive estas horas en un sereno apartamento de la calle. Con sus libros y sus discípulos. Como siempre... Fue con Jaime Vera, junto a la combatividad directa de Pablo Iglesias, el espirito universitario. Dio al Socialismo de España, en sus iniciaciones, un contenido intelectual. Y sigue, como llama limpia de la idea, iluminando las rutas del combate obrero. Su palabra fluye siempre precisa y generosa. Hoy, ante un porvenir confuso de luchas sociales, sus enseñanzas han de ser muy útiles. Un redactor de El Sol ha celebrado la entrevista siguiente: ¿Como ve usted la Misión del Socialismo en la República? El Socialismo español, no sólo debe ser una organización defensiva de la República, sino el instrumento político principal de su perfeccionamiento y de su progreso. Para cumplir esta misión, el Socialismo no necesita ningún género de protección oficial. Lo que necesita es que se le guarde el merecido respeto y que no se creen dificultades a su propio y espontáneo desarrollo. ¿Qué forma debe adoptar la participación del socialismo en el Gobierno de la República? Desde luego, en una República democrática el Socialismo sabrá conquistarse noblemente, por medio del sufragio universal, una representación cada vez más numerosa y más eficaz en las corporaciones públicas, principalmente en los Municipios y en las Cámaras. Por mi parte, yo no atribuyo tanta importancia al número de los representantes como a la eficacia de su actuación Es más: un crecimiento numérico demasiado rápido no me parece deseable arriesgaría el Socialismo perder en fuerza moral lo que ganara en extensión material, y eso, que ciertamente no seria conveniente para el Socialismo ni para la organización obrera animada por su espirito, seria perjudicial para la República. Además de interés común a la República y al Socialismo que se abra el acceso de la representación obrera a todos los organismos de carácter económico o social que existan. No reclamo con esto ningún privilegio, sino simplemente el derecho de conquistar por nuestro propio esfuerzo las posiciones que en realidad nos correspondan, penetrando cada vez más en la organización interna de la nación, matizando cada vez más de Socialismo la vida española y adquiriendo una estabilidad en nuestras posiciones y un dominio de la técnica administrativa y política que nos permita un día asumir las responsabilidades principales del Gobierno. Una ocupación prematura del Poder, parcial o totalmente, la considero perjudicial para el Socialismo y para la República. ¿Como luchará el Partido Socialista frente a la hostilidad sindicalista o comunista? El Socialismo sigue su camino con una potencia vital que en vano tratarán de destruir las fuerzas sociales hostiles. Ya hemos resistido ofensivas vigorosas y hemos vencido con el empleo de una táctica de mera resistencia, sin apelar a los recursos ilícitos y desesperados de nuestros adversarios. Y eso que con frecuencia hemos tenido que defendemos en medio absolutamente desfavorable, creado por los Gobiernos y los grandes órganos de opinión, que en varias ocasiones han creído llegada la hora de la muerte para el Socialismo y han desencadenado una furiosa ofensiva contra él. Y eso ha ocurrido con la monarquía, y en mayor o menor grado tal vez ocurra en algún momento con la República. Tras las efusiones exageradas de cariño pueden venir reacciones de desafecto inmotivado e injusto; pero si nosotros sabemos velar por la conservación de nuestra fuerza moral, si no nos desnaturalizamos ni nos arriesgamos en empresas superiores a nuestras fuerzas, si no perdemos, en suma, la cabeza, saldremos victoriosos de esas posibles crisis, lo mismo que hemos salido de otras mas graves, saldremos animados de los mismos entusiasmos y la misma fe en la República y de los mismos deseos de servirla. Lo mejor seria, sin embargo, que no hubiera que pasar por esa crisis; pero ello no depende solamente de nosotros. ¿Cuál es su actitud en el el problema de la tierras? Claro esta que no pide usted que desarrolle un Programa agrario. Es evidente que hay que defender al arrendatario de los abusos de los dueños de la tierra; que hay que fomentar la cooperación entre los pequeños propietarios; que hay que crear Instituciones de Crédito Agrícola, y que hay que ensayar la explotación colectiva de las grandes propiedades. Los decretos publicados por el Ministerio de Trabajo me parece que responden a una buena orientación, no improvisada, sino que ha sido lentamente elaborada. Por el momento, me parece tan esencial como la reforma agraria en La Gaceta salir al paso a algunos prejuicios que, de persistir, podrían hacer estéril toda reforma y producir lamentables desengaños. Me refiero, por ejemplo, al prejuicio de que España es un país agrícola y que hay que conservar ese carácter peculiar suyo. No. En bien de la misma agricultura hay que hacer de España un país industrial. Si siguiera siendo un país agrícola, sería cada vez mas pobre, y llegaría a ser miserable. La misma agricultura tiene que industrializarse. La producción agrícola del mundo tiene hoy posibilidades inmensas. El precio de los productos de la agricultura tiende vertiginosamente a decrecer. Así es que ofrecer la felicidad aumentando la extensión de la tierra cultivable es ofrecer un imposible. La política agraria hay que orientarla mas bien hacia la limitación del cultivo a las tierras verdaderamente productivas, hacia el fomento de la ganadería, hacia la repoblación forestal y hacia la creación de grandes industrias. ¿Cuál es el porvenir del obrero en la organización industrial de España? El sindicato obrero debe penetrar cada vez más en todo el organismo de la industria nacional, hasta constituir una verdadera democracia industrial que sea el eje de la vida de todo el país. La mas alta organización nacional debe ser la organización del trabajo, y el único titulo legitimo del ciudadano debe ser el de trabajador. Al trabajador se le debe respeto en el trabajo, y el respeto en el descanso, y el respeto en el goce de los mas nobles bienes asequibles al hombre, que son los bienes de la cultura. ¿Como entiende usted que la República debe resolver el problema religioso? La República debe hacer frente a los problemas religiosos existentes, pero no crear problemas que no existen. Yo tratarla mayor parte de los llamados en España problemas religiosos desde un punto de vista económico. Algunos de ellos son simples negocios disfrazados, y aun malos negocios, a mi me parece que lo mas urgente el medio mas eficaz de promover la libertad religiosa seria que no se nos obligase a pagar el culto a los que por motivos de conciencia no queramos contribuir a su sostenimiento. El Estado puedo pagar los gestos de la Iglesia, pero con el dinero de los fieles nada más. ¿La organización política de España debe ser federal? El pacto de San Sebastián entre los partidos republicanos me parece que abordo con gran acierto el problema de Cataluña. Esa conclusión la había yo defendido en el Congreso allá por el año 1918 ó 1919. Hay que conocer la voluntad verdadera de Cataluña y respetarla. Y lo mismo con las demás regiones o, si se quiere, nacionalidades. Pero si se intentase someter a toda España a un esquema de república federal se cometería, a mi juicio, un grave error, que es preciso evitar. ¿Qué orientaciones le parecen adecuadas a la República en política internacional? La política internacional de España debe ser apolítica de la organización de la paz. Nunca ha habido en el mundo tantas causas de guerra como hoy. En cambio, nunca ha habido tantos anhelos de paz. Sin embargo, los deseos, los anhelos, no bastan. Hay que crear el mecanismo internacional capaz de hacer abortar toda guerra incipiente. La creación de ese mecanismo es la gran obra de nuestra edad, y a ella debe entregarse por entero toda la noble pasión y toda la idealidad de que sea capaz nuestro pueblo.
En estas declaraciones, como habrá advertido el lector, y a pesar de que en el Gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora había tres ministros socialistas, Besteiro mantenía el criterio contrario a esa participación ministerial; criterio del que dicho está, nunca renegó. Tras los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona, Largo Caballero fue sustituido por Negrin el 17 de mayo, quien con el apoyo de la mayoría del Partido, suscribió un pacto de acción conjunta con los comunistas, octubre de 1937, Largo Caballero fue destituido de la Secretaria General de la UGT, y, en abril de 1938 Prieto era reemplazado de su cargo de ministro de Defensa. Sin embargo, Negrin no consiguió la unidad del maltrecho Partido. En marzo de 1939, Besteiro y el (caballerista) Wenceslao Carrillo entraban a formar parte de la Junta de Defensa del coronel Segismundo Casado, que al estallar la guerra civil era comandante jefe de la escolta presidencial. Luchó en el campo republicana y a principios de 1939 mandaba el ejército del centro, ya ascendido a coronel. Era contrario a la política de resistencia del Gobierno de Negrin. Desde la desaparición del frente de Cataluña se sublevó contra las fuerzas de resistencia fieles al Gobierno y las venció. Los intentos de obtener una paz negociada en Burgos no prosperaron, teniendo que aceptar la rendición sin condiciones impuesta por Franco. LA REPÚBLICA ESPAÑOLA (Publicado en El Sol el 27 de Julio de 1933)
En la primera mitad de 1933 el Presidente de las Cortes, Julián Besteiro, trató de moderar el exagerado ardor de las izquierdas no sólo en las Cortes, sino ante los obreros cada vez más levantiscos. Por aquel entonces les dirigió la palabra en la Casa del Pueblo de uno de los suburbios más densos de Sevilla, y dijo a los trabajadores que: Un radical responsable no procede a hacer innovaciones por su cuenta. También advirtió contra los excesos anticlericales, añadió que: si algunas personas insistían en decir que la voz del pueblo es la voz de Dios, no tenia nada de sorprendente que otros fabricaran otra definición igual de falsa de la democracia. En Julio, hablando ante el congreso nacional de los sindicatos de ferroviarios, dijo a sus oyentes que: eI proletariado español conservaba demasiado el espíritu destructivo de los primeros tiempos de la era industrial; que la economía moderna era demasiado compleja para que los trabajadores lograsen sus fines con medios como la ocupación de fabricas en Italia, que había conducido aI fascismo; que el Partido Socialista apoyaría todos los esfuerzos para crear un programa constructivo y pacifico para los desorientados campesinos que ahora se estaban convirtiendo en trabajadores industriales. Como Besteiro tenia el valor de decir las verdades, aun sabiendo que no serian populares entre sus auditorios, y debido a sus años de actuación como dirigente de la UGT fue aplaudido; pero su posición era inaceptable para los trabajadores ugetistas, confiados en su número cada día mayor y desilusionados con la lentitud de las reformas de la República, sintiendo a su izquierda la fuerte presión de los anarquistas.
Comentario de Gabriel Jackson: La rotura de la mayoría de las Cortes constituyentes fue completada por el pase de los radicales a la oposición. Aunque habían criticado y puesto obstáculos en los debates de 1932, habían votado, sin embargo, con el gobierno, la aprobación de las leyes más importantes: el Estatuto catalán y la ley de reforma agraria Sus sentimientos anticlericales hicieron que también colaboraran en la aprobación de la ley de Congregaciones, en mayo; pero se oponían coda vez más a la participación de los socialistas en el Gobierno y creían, tras su victoria en las elecciones municipales, que había llegado el momento de que Alejandro Lerroux fuera jefe del Gobierno. Cuando el debate sobre los incendios de las cosechas agrió totalmente las relaciones entre los republicanos de Azaña y los socialistas, el presidente de la República encargó a Lerroux la formación de Gobierno. En septiembre, las primeras elecciones para el Tribunal de Garantías Constitucionales confirmaron la tendencia conservadora de la opinión. El Tribunal, destinado a ser una especie de Tribunal Supremo en los conflictos constitucionales, era escogido principalmente por los concejales municipales, con dos escaños reservados al Colegio de Abogados y varios para los graduados universitarios de leyes. Los municipios, que habían sido elegidos en abril de 1933 por la votación mas libre hasta entonces en la historia de España, escogieron personalidades antigubernamentales en una proporción de dos y media a una. Eligieron, entre otros, al financiero Juan March, que entonces estaba en la cárcel por haber sido recientemente declarado convicto de la acusación de contrabando Los abogados eligieron a José Calvo Sotelo, monárquico y ex ministro de Hacienda de Primo de Rivera, que en aquel tiempo se encontraba desterrado. Los municipios y los abogados mostraron así su disgusto contra el Gobierno, e incidentalmente privaron al Tribunal desde el principio de su carácter digno y no partidista que era absolutamente esencial para el desempeño de sus funciones. Como la oposición socialista impedía que Lerroux pudiera gobernar, el presidente de la República decidió disolver las Cortes Constituyentes y convocar nuevas elecciones generales. La campaña electoral reveló la importancia de varias fuerzas políticas nuevas, la más importante de las cuales era la Confederación Española de Derechas Autónomas, coalición de partidos derechistas conocida par sus iniciales de CEDA. Al menos desde 1917, si no antes, los conservadores católicos de gran elocuencia parlamentaria habían tratado en vano de hacerse con la jefatura. Se sintieron asustados ante las huelgas revolucionarias de 1917 y desilusionados por la corta vida del Gobierno de unión nacional de Antonio Maura en 1918. En la primavera de 1923 habían formado el Partido Social Popular, una imitación del malaventurado partido de Don Sturzo en Italia. En 1923 el golpe de estado de Primo de Rivera acabo con la actividad política normal, lo mismo que la acabó la subida de Mussolini al poder en Italia un año antes. Algunos se adhirieron a la Unión Patriótica de Primo de Rivera en los últimos años de la década de los 20, pero otros se negaron a colaborar con el régimen dictatorial. En mayo de 1931 las elecciones para las Cortes Constituyentes tuvieron lugar antes de que ellos hubieran tenido tiempo de reorganizarse políticamente. PASE LO QUE PASE, ESTARÉ CON MI FAMILIA, QUE ES LA UGT
A toda plana, en titulares adecuados, aparecieron estas palabras en el diario madrileño El Liberal, el 2 de Diciembre de 1933. Las mismas, si no literales si ecoicas, pronunciadas por Besteiro pocos días después de celebradas unas elecciones para diputados, las segundas convocadas por la Segunda República. En Madrid hubo candidatura socialista que no consiguió llegar al 40% de los sufragios emitidos, como exigía la ley, teniéndose que repetir la votación. Exagerando el resultado victorioso para las derechas en el resto del país, un diario de esa comunión publicó la noticia de que Julián Besteiro había huido al extranjero. El día primero de Diciembre, con vistas a la segunda vuelta electoral, hubo un mitin de ese carácter en Madrid, y ante miles de personas, rectificando, aquella falsedad, dijo: Yo no escapo al extranjero. Yo no soy un héroe. Los que huyen, desde la antigüedad, son los héroes. Yo me llevaría en el caso, mi familia por delante, la de mi casa, Pero como tengo, además, otra familia la Unión General de Trabajadores, pase lo que pase, aquí estaré. Aludía, es obvio, a otra real huida ciertamente no lejana de la fecha en que Besteiro hablaba. Huida en la que, según es histórico y no ignorado por nadie, hubo abandono de la familia bien que amparada precisa-mente, y ello no deja de ser sintomático por lo que afecta a la nobleza del pueblo madrileño, en la protección de los jóvenes socialistas de la Casa del Pueblo de Madrid. Besteiro, desde luego, cumplió su promesa. No entonces, en que no había por que huir y si aceptar el nuevo y refrendado mandato de los fieles electores madrileños, sino cuando surgió la guerra civil. O, mas exactamente, a los pocos meses de producirse. ¡Cuantos ofrecieron en términos harto jactanciosos, lo mismo que Besteiro, y cuando llegó el momento preciso se olvidaron de la promesa!. Durante la guerra civil, salió Besteiro dos veces de Madrid para volver inmediata y apresuradamente, y por supuesto, renunció a otras varias y tentadoras salidas. Para, finalmente, quedarse en Madrid en las más trágicas circunstancias, cuando la guerra estaba irremisiblemente perdida para la República y no podía esperar otro fin que el sufrido. Las dos veces aludidas, a petición del presidente Azaña. La primera, para representar a España en la coronación de Jorge Vl de Inglaterra y, con ese pretexto, buscar una mediación diplomática para poner termino al conflicto que desgarraba las entrañas de los españoles. No lo consiguió. La segunda, a Barcelona, donde residía Azaña, para buscar con él una salida gubernamental que hubiese permitido a Besteiro presidir un Gobierno que pusiese término a la guerra civil. Pero Azaña, aterrorizado por Negrin y los comunistas, no se atrevió a nada. Besteiro, por el contrario, se hubiera atrevido a todo. Declarada la guerra civil, el Gobierno le ofrecía la embajada de España en la República Argentina. Besteiro no la aceptó, negándose a salir de Madrid. Meses después, sin embargo, si que habría accedido a desempeñar nuestra embajada en París, para negociar la paz desde tan alto puesto diplomático. Pero no se lo ofrecieron. Terminada la contienda y en circunstancias insuperablemente dramáticas, se negó de nuevo a salir del territorio nacional. No quiso figurar entre los miembros, no todos ciertamente, que lo hicieron, componentes con él del Consejo de Defensa. Ni como los generales Rojo y Miaja. Cariñosamente, uno de aquellos consejeros le exhortó a tomar un avión y le advirtió el peligro que corría de ser fusilado. Besteiro, considerando esta trágica eventualidad, le respondió: ¿Qué otro servicio mayor podría yo prestar a la causa de los trabajadores, que han quedado sin bandera y sin guías, a mis sesenta y nueve años? EPÍLOG0
Siempre así: Ejemplar, ciertamente, fue en todo momento y a través de cualesquiera circunstancias la vida de Julián Besteiro. Casi desde que se inicia, partiendo del punto en que de muchacho se enfrenta con sus primeros deberes de escolar, hasta que se extingue, como todos sabemos, en forma dramática. Tal ejemplaridad se afirma un día y otro, con una permanencia y una constancia que en Besteiro cobran el mejor sentido; con idéntica firmeza de ánimo ante los mas diversos hechos y situaciones, ignorando las flaquezas y las comodidades no Importando, en ningún caso, los riesgos ni el mismo sacrificio último. Y de ahí, de todo eso, que sea cosa ardua pretender siquiera el señalar unos rasgos, los principales y los mas significativos afirmados a lo largo de su existencia. Andrés Saborit La Guerra Civil
El 5 de marzo de 1939 se sublevó la escuadra en Cartagena y se hizo a la mar. Negrin nombró jefe de la base naval a otro comunista, el teniente coronel Galán. Aquella tarde los seis ministros a la sazón en Madrid salieron para Yuste, donde se había refugiado Negrin. Casado y Miaja, en contra de repetidas órdenes del presidente del Consejo, se negaron a acudir a la reunión a que se les llamaba por estar seguros de que Negrin se proponía detenerlos. A su vez Negrin abrigaba iguales temores con respecto a Casado en quien veía un enemigo animado de negras intenciones para con él. Al día siguiente el coronel Casado traslado su cuartel general al Ministerio de Hacienda, la imponente mole de granito que se alza en la calle de Alcalá. Allí convocó a los vocales del Consejo de Defensa que había organizado frente a la combinación Negrin-Vayo-comunistas. Todos los partidos que en 1936 habían formado el Frente Popular se hallaban representados, desde luego con excepción del comunista. Don Julián Besteiro formaba parte del Consejo, aunque se había negado a presidirlo alegando que la situación requería una dirección militar. Casado aceptó la responsabilidad por estimar que ya no existía presidente de la República, pero aun así puso en la presidencia, días más tarde, al general Miaja. Con todo es indudable que la autoridad moral mas alta del Consejo de Defensa residía en Besteiro, cuya fidelidad a Madrid, del que no había salido en toda la guerra, había hecho de él la figura mas popular y respetada de la capital Besteiro y Casado se dirigieron a la nación por radio aquella noche. En sustancia venían a decir: Puesto que tenemos que perder, perdamos con honra. Los que movidos por el prejuicio político, los acusan de haberse sublevado contra la autoridad constituida olvidan que ya entonces Negrin no representaba autoridad ninguna, ni política ni de opinión. No había presidente de la República ni había Parlamento, dos bases sin las que no podía haber tampoco ministerio. Por tanto, Negrin no era ya presidente del Consejo. Ni Besteiro ni Casado se sublevaron. Lo único que hicieron fue llenar el vacío de autoridad que habla creado el desastre de Cataluña e incidentalmente devolver la disciplina militar a un ejercito que los comunistas habían transformado en guardia pretoriana para servir a su ambición personal. Como símbolo de este espirita póstumo de la guerra civil en que vivían los rebeldes victoriosos cabe mencionar la condena a treinta años de presidio de don Julián Besteiro, el gran ciudadano español que gozaba del respeto, afecto y admiración de todas las clases. con la tristísima excepción de algunos correligionarios suyos en marxismo que han deshonrado a su pluma intentando injuriar a quien obró muy por encima de ellos. Salvador de Madariaga, de su obra ESPAÑA
APÉNDICES:
Apéndice 1 LA DICTADURA En 1923, publico Blanco y Negro. Un golpe anunciado. Confirmando temores de Eduardo Dato, que anticipa antes de morir, el peligro de un golpe de estado, don Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña hace público el 13 de septiembre un manifiesto donde proclama la constitución de un directorio militar "para salvar al País de los profesionales de la política" y para rescatarla "del cuadro de desdichas e inmoralidades que amenazan a España con un fin trágico y deshonroso". Alfonso XIII tiene que inclinarse ante el hecho de que es bien recibido, incluso aclamado por la mayoría de los españoles. Acepta la renuncia del presidente García Prieto y entrega el poder al general. Este compone un gobierno estrictamente militar y anuncia sus objetivos fundamentales, que serán el restablecimiento del orden público, la defensa de la unidad nacional, la liquidación del sistema de partidos politices y una rápida y victoriosa solución de la guerra de Marruecos. El plazo de noventa días, que Primo de Rivera juzgaba necesario para que su gestión comience a dar resultados, se prolonga siete años. El entusiasmo popular del comienzo se mudará finalmente en cansancio y oposición cuando la dictadura se encastilla en sus poderes, negándose a establecer el orden constitucional.
Apéndice 2 LOS PROBLEMAS MILITARES de Andrés Saborit Julián Besteiro, en 1923, apoyará a Largo Caballero para conseguir su nombramiento e inclusión en el Consejo de Estado con la dictadura, este nombramiento también lo pretendían Fernando de los Ríos y Prieto, a los que no prestó su apoyo. En el año 1918, como demostración de que no improvisaba, leyó Besteiro en el Congreso de los Diputados, expresándose en los siguientes términos: Ya en el año 1910, refiriéndonos a la campaña de Marruecos y sus derivaciones, hubimos de escribir: El hecho es que el 21 de junio de 1901 se presentó don Alfonso ante las Cortes españolas en traje de cadete de Infantería, y prometió al país mejorar el derecho electoral, reformar los tribunales, promulgar leyes sociales, someter las congregaciones religiosas al derecho común, disminuir el presupuesto de cultos, reformar la escuela y revisar el Concordato. Después del desastre colonial de la Regencia, el Gobierno liberal aceptaba el encargo de presentar al joven rey ante España y ante Europa como una promesa de libertad y de ventura. Y aun no transcurrido un decenio, después del Barranco del Lobo y del fusilamiento de Ferrer, otro Gobierno va emprender la misma labor de curandero de la monarquía que emprendió Sagasta, el rey se presenta a las Cortes con la promesa de las mismas reformas, eternamente olvidadas y eternamente incumplidas. Los ministros de don Alfonso no han cesado de repetir que España necesita salir de su aislamiento e internarse en el espíritu europeo. Pero de toda la vida de Europa, lo único que a la monarquía de don Alfonso a atraído ha sido el imperialismo colonial de Francia y belicismo alemán. He aquí lo que son las grandes virtudes de Europa, tal como resultan vistas a través de un temperamento enteramente semejante al del ex sultán Abed-el-Aziz. En el discurso del trono de 1901 se habla también de política exterior; pero en términos que dadas las circunstancias, no podían hacer pensar en plan alguno guerrero. Igualmente se hablaba en aquel discurso de la necesidad de reorganizar el ejército; pero estaba tan próxima la derrota de Cuba, que nadie podía entender otra cosa sino que se trataba de remediar los grandes males que con motivo de la guerra se habían puesto de manifiesto. Una reforma grande era imprescindible, porque en 1901 constaba el ejército de 80.000 hombres, para los que disponíamos de la enorme suma de 11.700 oficiales. Es decir, que la oficialidad constituía el 11,7 por 100 del ejército total y a cada oficial correspondía el mando de 6 ó 7 soldados solamente. Un intento de disminuir ese número excesivo de oficiales no sólo lo ha hechos durante el reinado de don Alfonso más ministro que el general Luque, creando la investigación de la capacidad física de la oficialidad de todos los grados, disposición que fue derogada por el general Weiler, a semejanza de la mayoría de los generales que le han precedido y seguido en el ministerio, pretendió obtener de las Cortes aumentos en el presupuesto de guerra, elevación de sueldos y ampliación de contingente. Cuando defendía el general Weiler ante las Cortes tales pretensiones, existían en España 52 comandantes, 100 coroneles, 420 tenientecoroneles y 230 capitanes de todas las armas que no tenían em-pleo alguno y precisamente en aquellos momentos se debatía vivamente en Europa la cuestión del desarme. De este modo, los males que al principio del reinado de don Alfonso aquejaban al ejército, y por él a la nación española se han perpetuado, agregándose a ellos varios males de nueva creación. Si se compara la composición del ejército de las principales naciones de Europa el año 1909 con la de el ejército español, pueden obtenerse los siguientes instructivos datos: El ejército territorial inglés constaba en ese año de 254.524 hombres, de los cuales eran oficiales solamente 8.938. A cada oficial correspondían solamente de 27 a 28 hombres. El ejército territorial francés constaba de 545.899 hombres y 28.052 oficiales; 19 a 20 hombres por oficial. El ejército alemán se componía de 589.185 hombres, oficiales, empleados, etcétera, 31.977. de 17 a 18 hombres por oficial. En España subsisten las mismas cifras que en 1901. En nuestro ejército, en 1909, sigue habiendo un oficial para cada seis o siete soldados. Las tendencias militaristas de la monarquía española no pueden comprenderse claramente sino en su relación orgánica con la corriente capitalista colonizadora, y con la consideración de los provechos materiales que a una buena parte de nuestros políticos reporta el servicio de los intereses exclusivos del capitalismo y del ejército. Y a que tanto empeño han puesto los Gobiernos en la organización de la policía, dentro y fuera de la península, bueno sería, para tenerlo en cuenta a su debido tiempo, ir haciendo el registro mas acabado posible de los gobernantes españoles que obtienen provechos del fomento de la política colonial, desde los accionistas de minas, co-mo Romanones, hasta los abogados de empresas y representantes de Sociedades mineras, como los señores Dato y Moret, consejeros en España de los hermanos Mannesmann, esos grandes taumaturgos de las empresas marroquíes, que se han pasado de listos en sus tratos con el sultán. y no han logrado a sus influencias, el apoyo del Gobierno de su nación.
Apéndice 3 LA DICTABLANDA. En 1930 Blanco y Negro publicó La caída de la dictadura del general Primo de Rivera, en el poder desde el 13 de septiembre de 1923, fue el resultado de su aislamiento político y la falta de apoyo popular al régimen. Primo de Rivera, reticente a la convocatoria de elecciones libres, traza en diciembre de 1929 un plan de salida airosa del Gobierno de España. Sin embargo, su proyecto de formación de un gobierno civil de corte derechista no es aceptado por Alfonso XIII y el 28 de enero de 1930 presenta su dimisión. El Rey encargará de formar gobierno al general Berenguer, abriéndose así un nuevo período llamado la <dictablanda>. Apenas abierto el camino de la normalización institucional, la oposición de izquierdas firma el <Pacto de San Sebastián>, germen del gobierno provisional de la República y elemento de desestabilización de la institución monárquica. Mientras el general Primo de Rivera fallece el 10 de marzo en París. La crisis económica, el retraso en fijar la fecha de las elecciones generales y el intento de sublevación de la guarnición de Jaca terminan por debilitar a Berenguer.
Apéndice 4 LA SEGUNDA REPÚBLICA. De ABC, el 17 de abril de 1931. Después de cuarenta y cinco años de fecundo reinado, don Alfonso XIII abandona su patria, en la noche del 14 de abril de 1931, para evitar que por su causa se derrame una sola gota de sangre. En las elecciones municipales celebradas un par de días antes había triunfado la coalición Republicano-Socialista, que proclamó la Segunda República En un manifiesto dirigido al país y publicado en ABC señalaba Su Majestad: <<Soy el rey de todos los españoles y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo con quienes las combaten. Pero resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en fratricida guerra civil>> Alcalá Zamora forma un Gobierno provisional y el 28 de junio se celebran elecciones legislativas. Tras la nueva victoria de la izquierda se instaura la ley de Defensa de la República, instrumento del Ministerio de la Gobernación para mantener el orden.
Apéndice 5 IDEALISTAS Y REALISTAS. de Don Salvador de Madariaga El 14 de julio de 1931 (dedicado homenaje a la República Francesa) se reunió por primera vez la Asamblea Constituyente en Madrid. Habían tenido lugar las elecciones el 28 de junio, por sufragio universal, a razón de un diputado por cada 50.000 habitantes. Las Cortes Constituyentes así reunidas diferían un poco de las Cortes monárquicas. Figuraban entre los diputados dos mujeres y unos cuantos sacerdotes; había gente mas joven que en las antiguas Cortes, menos diputados con experiencia política y todavía menos con experiencia administrativa y de gobierno. Las Cortes revelaban en su composición la multiplicidad que es usual en España, como en la mayoría de los países de la Europa central y meridional. De izquierda a derecha la componían: 116 socialistas, 60 radicales socialistas, 30 de acción republicana (Azaña), 17 federales, 90 radicales (Lerrouxe), 22 progresistas (Alcalá Zamora y Maura). Frente a estas izquierdas, las derechas compuestas de agrarios , vascos, algún que otro monárquico y demás, suman 60 diputados. La superioridad de las izquierdas era todavía mayor, pues había también en la Asamblea 43 catalanes y 16 gallegos que votaban generalmente con el partido ce Acción Republicana. Las Cortes Constituyentes eligieron para presidirlas a don Julián Besteiro, el veterano adalid del partido socialista cuya distinción intelectual, política y hasta física aportaba especial dignidad a la Asamblea.
Apéndice 6 EL HOMBRE DEL DÍA, Julián Besteiro. ABC el 15 de julio de 1931 Las enseñanzas del maestro Giner de los Ríos esculpieron el carácter austero y rígido de Besteiro, nombrado ayer presidente de las primeras Cortes republicanas. Como muchos hombres que hoy dirigen la política española, lleva un lema indeleble, que explica su psicología, su conducta y su vida con más claridad que cualesquiera fichas biográficas: es un institucionalista. Vino del instituto de Toledo a explicar Lógica en la Universidad de Madrid, y en el republicanismo encontró el camino se la Casa del Pueblo, donde su agudeza de polemista, su rectitud, su ecuanimidad, su palabra cálida, su ciencia y esa inclinación romántica que le hacía defender, sin dejarse llevar de la ira ni perder nunca la potestad sobre si mismo, una justicia social mas humana, le granjearon el puesto eminente que allí tiene desde hace muchos años. La espada y las letras daban, en otros tiempos, imperio , y por ellas Julio Cesar se hacía grabar estas palabras en las espadas de sus legiones: Ex utro queCésar. A la espada ha venido a reemplazar la asiduidad en el esfuerzo diario: trabajo sostenido y ejemplaridad de conducta Besteiro, que sabe muy bien, como Saavedra Fajardo, que los locos tienen el corazón en la boca y los cuerdos la boca en el corazón; Besteiro ha ganado su imperio sobre los trabajadores con las letras y el esfuerzo de cada día, igualmente alejado de defecciones y adulaciones.
Apéndice 7 Un artículo de Jean Longuet. París, 16 de julio de 1931 En París, otro inolvidable compañero socialista, Jean Longuet, escribió un notable artículo en Le Populaire, en el que, jugando las fechas de 14 de julio de 1789, la de la toma de la Bastilla, que la republicana Francia convirtió en fiesta nacional, y la de 14 de julio de 1931, en la que las Cortes Constituyentes de nuestra Segunda República elidieron a Besteiro para presidirlas: España ha celebrado el 14 de Julio. BESTEIRO, PRESIDENTE DE LAS CORTES CONSTITUYENTES La gran jornada del 14 de julio ha sido celebrada este año en nuestro país, por lo general, con "mascaradas ridículas", como las calificaba ayer Le Populaire ; pocas son las ciudades y pueblos donde se ha conmemorado como es debido esta gran fecha, en la que se derramó la sangre obrera por la libertad, según expresión de Jaurès. Existe un país, no obstante, en el cual las masas populares, rodeadas de inquietud e ilusión, han compartido colectivamente los momentos sagrados ensalzados por Víctor Hugo y Michelet. En Madrid, un pueblo entero proclamó, el 14 de julio de 1931, su voluntad de liberación y progreso, dando a la palabra República su plena y verdadera significación, tal como la definía Jaurès. España, que según escribía Marx hace sesenta años "contaba mas curas que obreros, donde hasta ayer mismo dominaba una monarquía feudal apoyada en el militarismo y en la reacción mas oscurantistas, nos ha ofrecido el espectáculo de un pueblo que en pocas semanas ha salvado varias etapas a pasos agigantados. Y es que al otro lado del Pirineo, el republicanismo tiene como principal animador y propulsor un joven y potente movimiento proletario, un sólido y sano Partido Socialista Obrero, fundado por Pablo Iglesias en un verdadero desierto, hace cincuenta años, que sus continuadores han conducido a la victoria. El ciento cuarenta y dos aniversario de la toma de la Bastilla, celebrado de modo vergonzoso en nuestras mascaradas militaristas, patrioteras e imperialistas, ha sido conmemorado brillantemente por el noble pueblo español, en ocasión de la apertura del nuevo Parlamento republicano. En este emocionante atardecer no se produjo el menor contratiempo, y ante tamaña grandeza nuestra "gran prensa" debe inclinarse, reconociéndolo explícitamente. Para culminar esta magnífica jornada, la elección triunfal a la presidencia de las Cortes Constituyentes de nuestro muy estimado camarada y amigo Julián Besteiro, fiel continuador de la obra de Pablo Iglesias, el eminente profesor de Filosofía de la Universidad madrileña, quien mejor ha sabido interpretar las aspiraciones profundas de las masas obreras, y quien representa con más brillantez allende el Pirineo el pensamiento de Marx y de Jaurès, de quienes se considera discípulo. Naturalmente, mi pensamiento retrocede a 1917, catorce años atrás. Eran momentos en que los pueblos, sangrados horriblemente por monstruosa matanza imperialista, manifestaban por doquier su sentimiento de profunda indignación. En Rusia estallaba la revolución, y en Estocolmo, como el ave Fenix, renacía la Internacional. Por entonces también, en Francia tratábamos de poner término a la matanza general... En agosto de ese año, en España estalló un amplio movimiento de huelga general ferozmente reprimido por un Gobierno conservador. Los principales militantes, Besteiro, Largo Caballero y Saborit, fueron condenados a reclusión perpetua. En el presidio cartagenero, revestido de la casaca del penado, afeitado de barba y bigote, con el pelo al rape, junto a sus camaradas, Besteiro soportaba con tranquila valentía tan duras experiencias. Largo Caballero es hoy ministro de Trabajo; Saborit, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid y diputado por aquella capital y Besteiro presidente de la Cámara Constituyente. En efecto, esta es la justicia inmanente.
Apéndice 8 LA REVOLUCIÓN DE ASTURIAS. En 1934 Blanco y Negro publicó: La revolución de Asturias fue el episodio más sangrienta de 1934. El 6 de octubre 70.000 obreros se apoderan de la cuenca minera. En Mieres se constituyen en un comité revolucionario y dictan medidas de acción, como confiscación de fábricas, la creación de un ejército obrero o la incautación de oro del Banco de España en Oviedo. La capital asturiana cae en sus manos el 9 de octubre. Días más tarde, fuerzas regulares y de la Legión, enviadas por el Gobierno de Lerroux, acaban con la insurrección En los combates mueren 1.196 personas y 2.068 son heridas. El año 1934 había comenzado con la esperanza de pactos entre la derecha y la izquierda, termina con una revolución sangrienta. Tras los excesos del <<bienio-Azaña>>, la derecha triunfa en las elecciones y Alejandro Lerroux cuenta en su nuevo Gabinete con tres miembros de la CEDA. Es la chispa que prende en la extrema izquierda la llama de la intransigencia. El 5 de octubre una consiga revolucionaria recorre el país: huelga general. En Barcelona el presidente de la Generalidad, Luis Companys, proclama del <Estado> dentro de la <República Federal Española>. Pero la vida del nuevo <Estado Catalán> es breve y en pocas horas las fuerzas gubernamentales sofocan los focos rebeldes. Asturias es el escenario de los episodios más violentos. La revuelta estalla el 6 de octubre cuando socialistas, comunistas y cenetistas toman la cuenca minera y nombran un comité revolucionario en Mieres. El general López Ochoa, bajo las órdenes del general Franco, reprime una semana después la insurrección.
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