Carta publicada en el Periódico: a.m., página 3 //
sección A // local // jueves 8 de noviembre, 2007 //
Celaya, Gto., Méx.
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"Era un placer especial ver cosas devoradas, ver cosas
ennegrecidas y cambiadas. Empuñando la
embocadura de bronce, esgrimiendo la gran pitón
que escupía un kerosene venenoso sobre el mundo, sintió
que la sangre le golpeaba las sienes, y que
las manos, como las de
un sorprendente director que ejecuta las sinfonías
del fuego y los incendios, revelaban los
harapos y las ruinas carbonizadas de la historia..."
Ray Bradbury; Farenheit 451
Por alguna razón, al evocar los sucesos derivados de la
llegada de Rafael Aguirre Torres como director del Sistema
Municipal de Arte y Cultura de Celaya, vienen a mi
mente las primeras imágenes apocalípticas
del Maestro de la Ciencia Ficción Ray Bradbury.
No obstante lo que ocurre en Celaya no es una ficción,
sino una cruda y lacerante realidad: al arrivo de
Rafael Aguirre y la toma del ex-convento de San Agustín
convertido en botín político para sus incondicionales, le siguió
el despido indiscriminado de personal de planta y docente, así
como la aplicación de un régimen de control y
vigilancia que sin mucho esfuerzo
podríamos calificar de fascista.

Rafael Aguirre Torres,
director del SMACC
A todo esto antecedió la incertidumbre natural de tener
que confrontar a un completo desconocido y a la
vez desconocedor del ámbito cultural local,
así como el rumbo que seguirían los proyectos artísticos de Celaya.
Sin embargo, no habría de pasar mucho tiempo
para que cayéramos en la cuenta de que el nuevo
director es un hombre de puertas cerradas carente de
proyecto, por lo cual, en su particular
apreciación, no hay nada que confrontar.
La gota que derramó el vaso fue el despido del
Maestro Moisés Argüello del área de museografía y
con ello la desaparición de la plaza del INBA
que tan dignamente ocupaba. Entonces
se presentaron las primeras cartas de apoyo
y algunos respetuosos extrañamientos
de los que nunca hubo respuesta.
Lo que siguió después ya es públicamente
conocido: -El Sistema se fracturó y en menos
de quince días ya estaban formados los bandos
entre el aparato político que sustentaba
al director (Aguirre no da la cara y por lo tanto
no se sostiene sólo) y el colectivo de maestros,
artistas de Casa de la Cultura e independientes
así como sociedad civil que pedían su destitución.

Casa de la Cultura de Celaya,
Gto. Méx., Francisco E.Tresguerras
Se dieron las manifestaciones multitudinarias
con presencia de artistas en espacios públicos
(las primeras en todos los siglos de historia cultural local)
y el apoyo de los medios y la ciudadanía no
se hizo esperar, pero por increíble que parezca;
Rafael Aguirre no cayó.
Continuaron entonces las gestiones por vía de
la diplomacia e incluso se hicieron
extensivas cartas y recolección de firmas a la
autoridad Estatal y al Ejecutivo Federal. No faltaron
tampoco las muestras de apoyo de artistas,
promotores y conocedores de arte del ámbito
nacional que se pronunciaron al respecto y dadas
las convicciones y entusiasmo de los
manifestantes; de haber sido políticos profesionales,
sin mucha dificultad hubieran acudido a
estrategias más aparatosas como marchas y plantones,
con pancartas y tiendas de campaña, pero
sucedió que afortunadamente eran artistas y al
final acabaron actuando como tales, con presentaciones
al público y gestionando eventos en
favor de la comunidad.
Con la dificultad que ello implica, se trató de restaurar
la actividad cultural en Celaya. Situación nada fácil si se
considera que ello demandó asumir responsabilidades en la
producción de eventos y habilitar espacios fuera
de los ahora subempleados por el SMACC.
En breve el equipo disidente fue reconocido
como el grupo de los independientes o mejor aún;
como Corriente Alterna, derivado de una exitosa
exposición colectiva que Moisés Argüello gestionó en
el vestíbulo de un conocido hotel al norte de la Ciudad.

Invitación: dibujo del maestro, Gilberto Aceves Navarro
Paralelamente, en Casa de la Cultura, se
reforzaron las medidas de control carcelario,
prohibiendo a los maestros hablar con los medios
sin autorización y bajo amenazas de perder
sus empleos si asistían o eran vistos cerca
de los lugares donde los Independientes concurrían
o realizaban sus presentaciones. Fue la época
en que Aguirre comisionaba algunos maestros para
que vigilaran en los pasillos por si alguno
de los disidentes entablaba conversación con
el personal. También era común que personal
del SMACC asistiera a presentaciones del grupo
independiente con el fin de "monitorear" aunque
se sabe que algunos elementos buscaban el acercamiento
con el Grupo de Corriente Alterna
previendo una voltereta del destino a su
director o simplemente como resguardo a la
personalidad llena de dudas y alteraciones de aquel.
Mientras tanto, se desarrollaban exposiciones
colectivas y recitales en sitios que originalmente no
estaban adaptados para ello: cafeterías, vestíbulos de
hoteles, salones de fiestas y no pocas veces al aire libre.
También se abrieron talleres literarios
y surgió una incipiente producción editorial a nivel doméstico.
Un pequeño gran bastión para la Cultura de
Celaya se constituyó en el Corral de
Comedias, Teatrofilia; un espacio teatral con
la posibilidad de presentar obra plástica
creado por el Maestro y promotor Jayme
Maya, gracias al cual ha sido posible la afluencia
regular de eventos organizados o promovidos con
apoyo de los independientes y con ello
surge la Cartelera y más recientemente
una pequeña revista.
Aún así la presencia o mejor dicho; la persistencia
del director así fuese en términos más bien teóricos seguía
siendo un obstáculo para darle continuidad
a un proyecto de crecimiento cultural de Celaya.
A todo esto, cabe señalar que es público y notorio
que el director adolece de cierto pánico escénico y las más
de las veces se encuentra tan afectado
emocionalmente que para fines prácticos suele
delegar el mando en alguna de sus asistentes personales,
por eso no es de extrañarse que la colectividad de
artistas y el público en general e incluso el propio personal
del SMACC y Municipio hicieran mofa de este
personaje, refiriéndose a él con el sobrenombres tales
como "El Depredador" ó "El Tenorio cómico" entro otros, y
durante las diversas manifestaciones se volvió
cosa común identificarlo gráficamente con la efigie
de un reptil ancestral, retomando la idea de un cuento
del escritor Augusto Monterroso: Cuando
despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.
Quiero pensar que este último comentario no le
será muy gratificante a Rafael Aguirre. Si se
suscribe aquí es más bien como referencia documental,
pero no es con el ánimo de ofender, simplemente
es una libertad que los independientes y la
colectividad se toman para hacer más
llevadera una lucha que se antoja pesimista.
Infortunadamente, también es un indicador de lo
devaluado que está el director como
figura de autoridad y peor aún; es una
imagen negativa que ha afectado en lo
general al Sistema Municipal de Arte y Cultura de Celaya.
Rosa Abigail Acosta Roaro
Metamorfosis
Lápiz de color/papel
35 x 30 cms.
2005
Esta actitud evasiva del director pudiera explicarse
si atendemos que quienes se entronizan
en una posición de poder, a menudo buscan acomodo
en las sombras pretendiendo infundir sus
propios temores a otros. La risa, la alegría y la
pública parodia, por lo tanto, no comulgan mucho
con sus mecanismos de control, pues
tienden a ser agentes más o
menos liberadores como el arte.
Arte y Libertad son términos que suelen ir hermanados.
Los tiranos lo saben; es por ello que tan luego
detentan el poder, hacen lo posible
por acallar las voces en su contra y sumen
a los pueblos en la miseria con tal de reprimir las
manifestaciones más elevadas del
espíritu a un nivel básico de subsistencia.
Visto así, un maestro, un artista, un individuo sólo
existen en el papel y durante el estricto
periodo de tiempo que marca el reloj checador de
su trabajo. Su valor viene dado por
nómina. Sus facultades y atribuciones
están rigurosamente tipificadas por contrato.
De esta forma la capacidad del individuo queda
reducida a su mínima expresión.
El lugar del arte, (si acaso permanece) es
ocupado por manifestaciones más bien inocuas
como la práctica de labores domésticas, manualidades
u oficios sin mayor perspectiva, trascendencia,
ni compromiso intelectual. Labores meramente
ornamentales como las que tristemente hemos atestiguado
los celayenses en las recientes exposiciones
con motivo del Aniversario de la fundación de la Ciudad.
Daniel Cárdenas León
El pedo de la conciencia…es acordarse
Lápiz de color y grafito
37 x 48 cms.
2007
Carencias formales y estilísticas, pobreza en calidad y
cantidad que con independencia a la buena
voluntad de sus participantes, deja entrever las
desconfianzas del gremio artístico
afuera y al interior del SMACC y la
guerra abierta contra todo aquel que se
manifieste independiente del organismo oficial.
Por ello; volviendo con Bradbury:
"¿Los bomberos no prevenían antes los
incendios en vez de alimentarlos como ahora?"
Me cuestiono hasta que punto permitirán
las autoridades que siga decayendo
el nivel de la cultura en Celaya.
Resulta significativo que la institución encargada
de promover la cultura de Celaya y el
hombre al frente de ella, sean justamente
quienes hoy día se ha dedicado casi a aniquilarla.
¿Le será posible a un maestro impartir su cátedra de arte
en una institución, donde a falta de autoridad,
prevalece el desorden y la intolerancia y con ello
se permiten todo género de corruptelas, en vez de
recurrir a la luz de la razón? ¿Y de ser así; qué clase
enseñanzas podrá transmitir si el mismo ha
asentido con su silencio cómplice en
la pérdida de sus valores; de su propia libertad?

Jesús Martínez
Paisaje en 7 actos
Foto aguafuerte
50 x 33 cm
1987
¿Hemos de aceptar que la educación y la cultura
decrezcan en su caudal validando el argumento simple
de que el pueblo ignorante no está en
posición de aprender o no las sabe digerir?
Celaya como otras ciudades del país sufre
un enorme rezago en materia de cultura.
Hasta hace un tiempo, artistas y curadores con
experiencias en Museos e instituciones
de primer nivel hacían lo posible por atraer
a críticos y conocedores del Arte en sus diferentes
disciplinas a efecto de que la
Ciudad estuviera en contacto directo
con las vanguardias del quehacer cultural.
Hoy en día, es visto y deplorado el nivel ínfimo
de muchas de las manifestaciones de
arte local a la par de una creciente ignorancia
de algunos funcionarios que sustentan
criterios pseudo artísticos y
tratan de enarbolar conceptos que ya en
la edad media habían sido rebasados.
En vista de que es más factible que se abra un
magno museo a pintores de género
decorativo kitch como Octavio Ocampo o
que se erija un mausoleo a Raúl Velasco o
a cualquier otro eventual ídolo
mediático en lugar de hacer realidad
el anhelado Museo Regional,
vale la pena reflexionar un poco
¿Llegará el día en que autores en estricto
sentido como Jorge Alberto Manríque,
Emerich, Antonio Espinoza, Teresa del Conde
(que alguna vez dieran conferencias en Celaya);
sean considerados subversivos por no
coincidir con la "estética" y el hedonismo oficial?
Moisés Argüello
Ajedrez del tiempo
Crayola, carboncillo, y vinil sobre papel y vidrio
52.5 x 42.5 x 5 cm.
1996
Ante una cultura mediática, ¿seguirán
individuos como Rafael Aguirre, despotricando
contra los independientes, con el fuego de su
autoridad para quemar libros y cuadros
acusando a sus autores de herejía e impiedad?
De ser así, conviene tomar los libros
por el lomo e ir preparando la biblioteca
clandestina, porque con directores como
Aguirre, en Celaya nos esperan
algunos años de oscurantismo.
Aún así me quedo con unas palabras
atribuidas al presidente Municipal: -Que
en Celaya hay cultura con o sin
el apoyo del Director del SMACC
Y en este caso, a un año de la llegada
del señor Rafael Aguirre me permito
añadir: -La Cultura en Celaya
estará mejor, preferiblemente
sin individuos como él —€
Celaya, Gto., 30 de octubre de 2007