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Pensé que era Primavera
Cuando yo pensaba que mi sangre era primavera,
plantaste con semilla un paraíso desolado,
mi amor germinó con raíces de esperanza,
pero la escarcha congeló nuestro sembrado.
Dejaste tus huellas estampadas en la arena,
como símbolo de tus pasos en mi alma,
transité errante ,buscándote en ese desierto
y encontré un oasis que mi sed no calma.
El viento arrasaba con golpes de frescura,
queriendo aliviar la quemazón de mis entrañas,
...tan solo conseguía avivar las cenizas,
en las ascuas que todavía conservaba.
Aun llevo en mi paladar, tu sabor de almizcle,
tu perfume embriagador de verdes praderas,
anhelare como recuerdo la fragancia de tu calidez
y viviré eternamente atada a tus cadenas.
Isabel Manzano

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