Navego en mi velero

 

Navego en mi  viejo velero, remando sin mirar atrás,

la soledad es mi única compañera de viaje,

temo que mi barco llegue a zozobrar,

el timón desorientado ,va perdiendo el rumbo,

flotando en el vaivén de las olas del mar.

 

Me sostienen las gaviotas  cuando me ven triste,

de tanto alzar el vuelo tengo mis alas rotas,

las fuerzas me abandonan ,haciéndome temblar,

la cólera de la tempestad , refresca mi rostro,

confundiendo mis lágrimas con su húmeda sal.

 

Mi silueta se balancea al ritmo del vendaval,

hinchando mi pecho, dejo escapar mi aliento,

el horizonte se extiende cada vez más incierto,

quiero llegar al lugar donde la felicidad amanece,

pero las nubes ocultan  la luna con su espectro.

 

A pesar de tantos contratiempos en mi camino,

de los empujones  que hacen mi barco balancear,

no tengo miedo de los vientos ni de la suerte,

ni de los desafíos que me hagan luchar,

tan solo siento miedo de no volver a tenerte.

 

                                     Isabel Manzano Vargas