Cuan grande fue la muestra de Amor de Nuestra Soberana Madre del Cielo que no dudo en entregar su mas preciado tesoro a Aquel Eremita San Simon prometiendole en la hora de su muerte que bajara personalmente al purgatorio el primer sabado despues de su muerte y se llevara al Cielo a todos sus cofrades, es aquella promesa hecha carne, el Santisimo Escapulario, alabada y adorada entrega de la Santa Madre de Dios.
En estos tiempos que corren en nuestro Amado Pais, pongamos nuestras dudas, nuestros miedos, nuestras inseguridades, en las Manos Piadosas de Nuestra Santa Madre del Carmen, ella intercera por todos para que Nuestras Plegarias sean escuchadas.