Escudo de la ciudad de Belalcázar

Basándonos en la antiguedad de los restos encontrados, podemos situar Belalcázar, en el Paleolítico Inferior.

Tras esta etapa, perdemos la huella del hombre hasta llegar al Calcolítico, siendo de esta época el dolmen encontrado al oeste del término, casi en la provincia de Badajoz.

En el siglo II a.c., existe en la zona un "castro ibero", basándonos en los numerosos restos de vasijas encontrados en la zona.

Durante la época de la dominación cartaginesa, habría existido una población en el mismo lugar del actual, que se correspondería con la antigua Andolisis.

Algunas versiones sitúan aquí la ciudad prerromana de Mirobriga nombre de origen celta, sospechándose su ubicación entre las ciudades actuales de Belalcázar y Capilla.

Posteriormente sería la población romana Idias. Se han hallado numerosas monedas y lápidas encontradas en la zona. Los romanos habrían desarrollado la extracción de minerales en el lugar.

Se sospecha la existencia de dos ciudades romanas en el Valle de los Pedroches: Solia y Baedro, a falta de una investigación arqueológica que lo acredite.

Tras la ocupación árabe, el lugar pasa a denominarse Gafiq. Estos no tardan en levantar una primera fortaleza.

Inmediatamente se inicia su etapa más esplendorosa de la zona, llegando a estar habitada por más de 20000 almas.

976. Es ya un nudo importante de las comunicaciones musulmanas entre Sevilla y Córdoba.

Siglo XII. Nacen prestigiosas personalidades árabes, Entre ellas el Emir de Córdoba Abderramán el Gafqui.

También el prestigioso oftalmólogo Mohamed Ibn Qassan Ibs Aslan el Gafequi, creador de la Guía del Oculista.

1236. Las tropas de Fernando III el Santo, reconquistan Gafiq.

1444. Juan II de Castilla, hace entrega del lugar al Maestre de la Orden de Calatrava, Gutierre de Sotomayor. Este inicia las primeras labores de construcción de la fortaleza, las cuales serán continuadas por su hijo, el I Conde de Belalcázar, Alfonso de Sotomayor.

Así, el castillo recién construído es bautizado con el nombre de "Bel-Alcázar".

Escudo de la Orden de Alcántara.

Escudo de armas de los Sotomayor.

1475. El territorio de Belalcázar alcanza la categoría de Condado, en la persona del citado Alfonso de Sotomayor.

Según el historiador y arqueólogo Alberto León Muñoz, éste habría sido el responsable de la edificación del castillo actual, labor continuada por su viuda, doña Elvira de Zúñiga, aunque es probable que los fondos fueran dejados en herencia por el citado Gutierre de Sotomayor.

1486. Se confisca una importante cantidad de bienes a la población mudéjar de Belalcázar, cifrándose lo incautado en 300000 maravedíes, cantidad que los Reyes Católicos entregan a la Condesa Teresa Enríquez.

1490. Nace en la ciudad, Sebastián Moyano, hijo de labradores.

Pronto queda huérfano y al cuidado de su hermano mayor.

1507. Parece ser que que la muerte de un asno por Sebastián y el posible miedo a una reprimenda hace que tome el camino de Las Américas.

Allí se destaca en seguida como un jinete de extraordinaria pericia. Su ascensión es meteórica, llegando a mandar un importante contingente de hombres. En seguida adopta el nombre de Sebastián de Belálcazar con el que ha pasado a la posteridad.

Fundará entre otras, las ciudades de Santiago de Quito, Santiago de Cali y Santiago de Guayaquil, actual Guayaquil.

Santiago Belalcázar, según on óleo de Eladio Sevilla, conservado en el  Museo Municipal de Quito (Ecuador)
Escudos de armas de los Zúñiga y los Sotomayor, en el Castillo de Belalcázar.

1518. El Condado mantiene aún mas su prosperidad al fusionarse con el Ducado de Béjar, debido al matrimonio entre Francisco de Sotomayor y doña Teresa de Zúñiga.

1551. El 30 de abril muere Sebastián Belálcazar en Cartagena de Indias.

1810. Después de la invasión napoleónica de España, las tropas francesas llegan hasta Belalcázar, produciéndose en mayo la toma del castillo por éstos. Los franceses instalan una guarnición de 10000 hombres en la ciudad, al amparo de la fortaleza.

Su objetivo es dominar las vías de comunicaciones entre Extramadura y La Mancha.

Sin embargo, aparecen imporantes partidas de guerrilleros en la zona, teniendo especial importancia la comandada por Clemente Arribas, cura de Belalcázar, quien al mando de 800 hombres, hostiga permanentemente a los galos.

1812. El Conde de Penne y el Brigadier Morillo reconquistan la ciudad.

1814. Una vez restituído el territorio al poder nacional, el lugar pasa a ser propiedad del Duque de Osuna.

1873. El 6 de febrero, Andrés Caballero Rozas adquiere la principal dehesa que el citado Duque posee en Belalcázar.

1936. La última confrontación notable en la zona viene dada por la fuerte resistencia que en la Guerra Civil mantienen los campesinos y jornaleros fieles al gobieno republicano.

Estos quienes consiguen repeler el ataque de las fuerzas fraquistas que van camino de Badajoz.

La represión posterior por parte de uno y otro bando hace que durante algunas décadas subsistan sentimientos de animadversión, que felizmente han sido superados.

   
   
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