Castillo de Guijosa
 
 
 
 
 
CASTILLOS
DE GUADALAJARA
 
 
Si dispones de alguna fotografía reciente o antigua que pueda realzar esta página, así como cualquier tipo de información, curiosidad o anécdota de la ciudad, mándalo al siguiente mail:
 
Página de Tele Taxi.
Misma perspectiva en el año 2002, antes de la restauración.
Beatriz de Castilla.

El origen de su nombre es, ciertamente, discutido (1).

Siglo II a.c. Estaban habitadas sus inmediaciones. En el cercano Castro de Guijosa se han encontrado fuertes murallas y multitud de hierros "anticaballo" (2).

1124. Guijosa es reconquistada a los musulmanes, junto con Sigüenza.

La zona se repuebla con cierta rapidez, gracias al empeño del rey Alfonso VII.

Siglo XIII. El pueblo pertenece a doña Beatriz, Reina de Portugal e hija no legítima del rey Alfonso X y su amante doña Mayor Guillén.

Por herencia pasa a doña Blanca, hija de doña Beatriz, que poco más tarde vende Guijosa al turbulento y poderoso infante don Juan Manuel.

Muerto don Juan Manuel, el Señorío de Guijosa se incorpora a la corona.

El castillo no debió de pertenecer a estos señores, cuyas características lo sitúan en la segunda mitad del siglo XIV.

El rey Alfonso XI, para recompensar la fidelidad y los buenos servicios prestados por don Iñigo López de Orozco, le concede entre otros, el citado Señorío.

Las armas del caballero, un escudo en piedra, corroboran que debió ser quien ordenó la construcción del castillo (3).

No existe explicación lógica a la construcción de este castillo señorial en la zona, a no ser la de controlar a la minoría judía que habita la zona.

El castillo carece inicialmente de puente levadizo ni barbacana. Y se accede desde el patio a la zona principal o adarves a través de peldaños de piedra.

Escudo de los Orozco.

Pedro I el Cruel o el Justiciero, continuó premiando con largueza los servicios y lealtad de Iñigo López.

Sin embargo, el hijo de este, de igual nombre y además, Señor de Cogolludo, Escamilla y Torija, se pasa al bando de Enrique de Trastámara.

Imagen en la misma perspectiva del año 2002, antes de su reconstrucción.

1367. Tras la Batalla de Nájera, de adversa suerte para el Trastámara y sus aliados, resulta preso entre otros el citado Iñigo López de Orozco, resultando asesinado por orden de este mismo rey, en venganza por su traición.

Según documentos del Archivo Diocesano de Sigüenza, el Señorio pasa después a la Casa de Medinaceli.

1424. De tales documentos se desprende que en enero habitaban su

"casa fuerte de Guijosa"

el III Conde don Luis de la Cerda y su esposa, doña Juana Sarmiento.

Viudo el conde, casa con doña Juana de Leiva, dejándola en testamento la casa de Guijosa con su heredad, bienes que al fallecer la condesa pasarían a su hijo don Juan de la Cerda.

El citado, como consecuencia de algún desengaño amoroso se retira a su otra villa de Torrecuadrada de los Valles, donde tiene descendencia con una lugareña.

1459. El 20 de julio hace donación de todos sus bienes (excepto Torrecuadrada) en la persona de su sobrino, el I Duque de Medinaceli.

1470. El 19 de octubre confirma su donación, según escritura fechada en "su Palacio y fortaleza de Torrecuadrada".

Vista del castillo, desde la Iglesia.
Foto del año 2002, anterior a la restauracion.
Imagenes del castillo antes de la restauración reciente.

Tras un largo período perteneciendo a la Casa de Medinaceli, el castillo pasa a pertenecer al propio pueblo, por donación expresa en su testamento de la Duquesa.

Algún tiempo más tarde se cede la propiedad al Ayuntamiento de Sigüenza.

Por estos tiempos, ya carece de su muro sur (4).

1938. Se construye, desacertadamente, la casa adosada junto a su muro meridional.

1973. Se saca a pública subasta, por no estar dispuestos a pagar los habitantes del lugar la contribución de 40.000 ptas.

Celebrada ésta en Sigüenza, el edificio sería adquirido por Luis Moreno de Cala Torres por la suma total de un millón cien mil pesetas.

1989. Se produce el derrumbe de su muro meridional, con gran pesar de los vecinos del pueblo, que lo habían usado desde niños como juego de pelota.

Actualmente es de propiedad privada y gracias a ello ha sido reformado totalmente.

La misma perspectiva en el año 2002, antes de ser restaurado.
 

1. José Antonio Ranz Yubero expone en su libro Toponimia Mayor de Guadalajara, las distintas acepciones de las que puede derivar el nombre de Guijosa. Así tenemos:

  • R. García de Diego (1956), asegura que dicho nombre podría provenir de la configuración propia del terreno del lugar.
  • Según Álvarez (1968), vendría a significar algo así como "aguijón", entendiéndolo como "iniciativa", distinción que hizo famosa a sus moradores.
  • González (1976), dice que Guijosa es un nombre romance referido a un especial tipo de piedra.
  • Gordon (1988), cree que guijo deriva de guija -piedra pelada y chica-. Del término aguija con el que se denominaba a los guijarros, "cantos pequeños que herían los pies en los antiguos empedrados". En el español común GUIJO define al "conjunto de guijas, usadas para consolidar y rellenar los caminos".
  • García Pérez (1988), dice que es una piedra puntiaguda fija, en forma de aguijón, espolón, o quizá peña, que algunos podrían haber traducido por torre o castillo.
  • Para Monge (1993), lugar en el que abunda el "guijo", que se encuentra en las orillas de los ríos y arroyos. Deriva del latín PETRA AQUILEA "piedra aguda".

2. En este lugar se ha hallado, además, una necrópolis. Se cree que el poblado debió ser destruído antes de ser romanizado.

3. Realmente son tres los escudos que campean en la fachada justo encima de la puerta. El tercero quedó tapado tras la inadmisible construcción de esa vivienda justo a la entrada.

4. F. Layna Serrano en su libro Castillos de Guadalajara sugiere la posibilidad de que hubiese sido destruído por las tropas austríacas del archiduque Carlos tras su reciente derrota en la Batalla de Villaviciosa (1710). También hicieron otros importantes destrozos en otros castillos de la zona, como el de Pelegrina.

 
© castillosdejirm.com
Página actualizada el 24/05/2013