Tradicionalmente se ha aceptado que la más remota Sigüenza debió residir en el cerro de Villavieja, frente a la ciudad actual y al otro lado del río, aunque parece más creíble que estuviera en el cercano cerro del Mirón más extenso, más idóneo y donde se han encontrado vestigios de la Edad del Hierro.

Los romanos la convierten en un importante centro de comunicaciones, levantando un primer torreón de vigilancia. La Sigüenza romana desciende hasta La Vega, situando el centro de la ciudad en el actual Paseo de la Alameda.

La celtíbera Segontia (la que domina el valle), es ya la ciudad más importante de su provincia.

En la época visigoda la población crece en torno a la actual Iglesia de Ntra. Sra. de los Huertos.

589. Su obispo visigodo Protógenes está presente en el Concilio de Toledo.

713. Es conquistada por los árabes.

Estos permiten a los cristianos seguir conservando su religión y sus templos, diseminados en torno a la Sigüenza baja, entre los huertos.

Mientras, transforman la antigua fortaleza en medina y dejan una fuerte guarnición en ella, dependiente de Medinaceli.

Escudo de Bernardo de Agen. Castillo-parador de Sigüenza.

1104. Alfonso VI conquista Medinaceli. Sigüenza queda encuadrada en el Común y Tierra de Medinaceli, procediéndose a la repoblación.

1121. Bernardo de Agen es nombrado Obispo de Sigüenza.

1123. El mismo reconquista la ciudad, alojándose en los restos de la Iglesia de los Huertos, a la que reedifica y amuralla.

1138. Alfonso VII entrega al citado Bernardo y a su cabildo de clérigos, el señorio temporal de la ciudad, ligándose así durante siglos la historia de Sigüenza a la de sus obispos.

1146. Alfonso VII procede a la fusión de la Sigüenza baja (cristiana) con la alta (musulmana), entregando la parte musulmana a Bernardo de Agen, quien transforma la alcazaba árabe existente en el monte en fortaleza cristiana, acondicionándola y restaurándola como residencia propia.

Su sucesor, el obispo Cerebruno, manda levantar la muralla que rodea la fortaleza y desciende hasta el río.

1167. La ciudad crece de forma imparable y el anterior manda edificar las Iglesias de Santiago y San Vicente.

1177. El obispo Joscelino apoya a su rey Alfonso VIII en la toma de Cuenca.

1195. El obispo Rodrigo y sus tropas se hayan junto al rey Alfonso VIII en el desastre sufrido por éste en Alarcos.

Aspecto de las antigua puerta de entrada del Castillo de Sigüenza.

El obispo Pedro de Leucata comienza las obras de la actual catedral, a medio camino entre las dos Sigüenzas. Una vez terminada, se van acercando los habitantes de la parte inferior, quedando ésta finalmente despoblada.

1297. Dentro de las guerras intestinas castellanas, las tropas del rebelde Juan Núñez de Lara conquistan la fortaleza, siendo desalojados en pocas horas por la población y las tropas del obispo Simón Girón (leal a doña María de Molina).

Cuentan las crónicas que los expulsados ofrecen una pobre resistencia por haberse dedicado a comer y beber cuanto pillaron en la despensa.

Tras expulsarles, el citado obispo realiza obras de restauración en la puerta de entrada al castillo, que ha quedado en mal estado como consecuencia del asalto, añadiendo dos torres semicirculares.

1355. Blanca de Borbón, reciente esposa del rey Pedro I el Cruel, es alojada en calidad de prisionera en una de sus torres, la cual aún lleva su nombre en recuerdo de tan ilustre dama.

Juan II de Castilla dispone que los judíos han de vivir apartados de los cristianos.

1445. Los Infantes de Aragón, en su guerra contra el anterior, conquistan Torija y Atienza y amenazan desde allí a toda La Alcarria.

1449. Las murallas de Sigüenza son reformadas y reforzadas.

1451. Tras la toma del Castillo de Riba de Santiuste por los aragoneses, Sigüenza es puesto en estado de máxima alerta.

1467. Se inicia la prelatura del Cardenal Mendoza, situando a hombres de su confianza tales como el futuro Cardenal Cisneros o Juan López de Medina.

Juan II. Libro de Estampas de los Reyes
Foto antigua con la Fortaleza de Sigüenza.

1486. Durante la Campaña de Granada muere el joven caballero Martín Vázquez de Arce, natural de Sigüenza y que está enterrado en la catedral, en la Capilla de Los Arce.

1512. Se inicia el episcopado de Fadrique de Portugal.

1537. Se reedifica la Iglesia de Ntra. Sra. de los Huertos, se termina la Ermita de San Roque, se crean nuevas calles y se derriba la muralla que estaba frente a la catedral, dando amplitud a la misma.

S XVI. El Cardenal Carvajal completa el conjunto.

Sigüenza ve pasar la Guerra de Sucesión sin apenas daños.

1796. El obispo Juan Díaz de la Guerra renuncia al privilegio otorgado por Alfonso VII en 1138, mediante el cual los obispos seguntinos pasaron a ser dueños absolutos de la ciudad y sus tierras.

1808. Con la Guerra de la Independencia los franceses se instalan en la fortaleza, utilizándola como depósito de municiones y almacén de víveres.

Por este motivo recibe el acoso de las partidas de El Empecinado.

1811. Los franceses causan importante destrozos en la fortaleza.

1827. Siendo obispo Manuel Fraile García, se hospedan en la fortaleza Fernando VII y María Josefa Amalia, junto con La Corte y un numeroso séquito.

A mediados de siglo sufre un gran destrozo con motivo de las Guerras Carlistas.

Posteriormente se produce un gran incendio que lo arruina completamente.

Es utilizado como cuartel de la Guardia Civil.

1936. El ejército republicano se instala en él.

Don Francisco Layna Serrano, lucha por conseguir que se restaure el castillo y vuelva al esplendor de antaño.

1970. Se inician las obras de restauración.

1976. Finalizan las obras y la fortaleza queda convertida en Parador Nacional de Turismo.

   
   
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