La palabra torija parece ser que designa un lugar alto o torrecilla.

1085. Torija es conquistada por Alfonso VI a los árabes.

La construcción del castillo se atribuye a Los Templarios, quienes lo habrian construido sobre las ruinas de un antiguo monasterio.

1340. Alfonso XI se lo entrega a su capitán Alonso Fernández Coronel, el cual se ha distinguido en la Batalla del Salado.

1367. Se celebra la Batalla de Nájera.

Tras celebrarse ésta, Iñigo López de Orozco, Señor de Torija, es asesinado alevosamente por Pedro I el Cruel.

Enrique II, nuevo rey, dona el lugar algo después a don Pedro González de Mendoza.

1380. Este funda mayorazgo en favor de su hijo y primogénito, Diego Hurtado de Mendoza, futuro Almirante de Castilla.

1385. Muere Pedro González de Mendoza en el transcurso de la Batalla de Aljubarrota.

María Coronel, consigue del rey Juan I de Castilla la restitución de sus derechos sobre el lugar.

Siglo XV. Don Fernando de Antequera, Regente de Castilla, dona Torija a su Copero Mayor Pedro Núñez de Guzmán, de quien pasa a su hijo Gonzalo de Guzmán, Conde de Gelves.

1445. Los Infantes de Aragón conquistan Torija y, desde aquí, amenazan toda La Alcarria. El Obispo de Toledo, Alonso Carrillo y el Marqués de Santillana, sitian la ciudad.

1452. Juan de Puelles, capitán de los Infantes de Aragón, capitula honrosamente ante los anteriores, después de haber defendido con inusitado denuedo y aguantado las acometidas durante 7 largos años.

Comienza así por parte de Los Mendoza, un período bastante largo de posesión del castillo y de la ciudad.

Uno de sus descendientes, Lorenzo Suárez de Figueroa, nombrado Vizconde de Torija por el rey Enrique IV. llega incluso a morar con mucha frecuencia en el castillo.

Esta estirpe mendocina, aunque habitualmente residen en Guadalajara y posteriormente en Madrid, mantendrán siempre un gran cariño por su castillo alcarreño, con un alcaide permanente a su cuidado.

1545. Se celebran en el Valle de Torija, el Paso Honroso, conjunto de torneos y justas en honor del Emperador Carlos I, participando en él caballeros españoles, franceses y portugueses.

1810. Durante la Guerra de la Independencia, Juan Martín Díez el Empecinado, lo hace volar para evitar que caiga en manos francesas.

Antiguamente tenía un foso que lo rodeaba completamente, y que fue posteriormente cegado.

Asímismo disponía de un pozo de agua en el centro del patio de armas.

1962. Se reconstruye y hoy día es sede del museo "Viaje a la Alcarria", de Camilo José Cela.

Aspecto al acabar la Guerra Civil (1939)

   
   
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