Castillo de Cuellar
 
 
 
 
 
CASTILLOS DE SEGOVIA
 
Alcázar de Segovia
Maderuelo
Turegano
 
Si dispones de alguna fotografía reciente o antigua que pueda realzar esta página, así como cualquier tipo de información, curiosidad o anécdota de la ciudad, mándalo al siguiente mail:
 
Castillo de Cuellar en azuelejo, por Daniel Zuloaga.

De la Edad de Bronce es el poblado aparecido en el paraje del "Barco de los Habares" y algunos fragmentos de cerámica.

Siglo VIII a.c. Existe un amplio poblado cercano al castillo, con una necrópolis vaccea en la zona de las Erijuelas de San Andrés, donde se han encontrado restos de cerámica hecha a mano, utensilios de hierro y urnas cinerarias.

El general Tito Didio, la asedia y asalta, para terminar vendiendo a sus moradores como esclavos, tras ordenar degollar a la mayoría de ellos.

De este tiempo sería el escudo de la villa. El hecho de ser una cabeza de caballo cortada vendría a significar el recuerdo de la degollación de sus habitantes por orden del general romano.

Según algunos historiadores, la población actual se corresponde con la antigua Colenda romana (1). Aunque, de su etapa romana, apenas han quedado vestigios.

El nombre de Cuéllar parece probado que deriva del latín "collis", que significa colina y que viene a significar "lugar lleno de colinas".

940. Tras la Batalla de Simancas, el rey leonés Ramiro II, ordena la repoblación del lugar al conde castellano Asur Fernández. Estas tierras, junto con las de Peñafiel, forman el Condado de Monzón.

997. Dicho Condado no tarda en ver frenadas sus ansías repobladoras por las frecuentes algaradas del caudillo moro Almanzor, que saquea la villa y hace prisioneros a sus habitantes, llevándoselos consigo a Al-Ándalus.

El Conde Sancho García incorpora la zona a Castilla, desapareciendo el Condado de Monzón.

Siglo XI. Cuéllar es reconquistada y repoblada por Alfonso VI, ignorándose si al mismo tiempo que la conquista de Toledo o posteriormente. Coloca a su fiel Pero Ansúrez como Gobernador de la ciudad.

Se erige al frente de un Concejo que abarca a varias localidades, naciendo la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar, perdurando hoy día como propietaria de los pinares comunales.

1093. Se tiene constancia del primer documento referente a la ciudad, nombrándola como Quellar.

Foto antigua de una de las puertas.

1095. Se cita como Collar, que significa lugar de abundantes colinas (cuellos).

Siglo XIII. Durante este siglo y el siguiente, Cuéllar pertenece a las familia Haro, Manuel y a numerosos miembros de la familia real.

1256. Alfonso X el Sabio le otorga Fuero Real por el que se regulan materias religiosas y políticas, así como privilegios a sus caballeros.

1264. El mismo rey le concede el privilegio de invertir algunas multas en el arreglo del mismo.

Cuéllar se convierte en una de las poblaciones más prósperas de la meseta del Duero, basando su economía basada en la producción de lana y en la construcción de iglesias mudéjares.

1297. María de Molina, viuda del rey Sancho IV, convoca Cortes en la villa para buscar partidarios afines a la causa de su hijo, el futuro Fernando IV.

1306. El mismo rey otorga desde Burgos, un documento mediante el cual permite usar la recaudación de las multas

"en el refazimiento del castillo"

1354. En abril se celebra aquí el matrimonio entre Pedro I el Cruel y doña Juana de Castro, en su Palacio.

1382. Muere de parto en el castillo la reina doña Leonor, esposa del rey Juan I.

1383. Tras la segunda boda del monarca, dona la villa a su nueva esposa, Beatriz de Portugal.

1390. Tras la muerte del monarca, la villa acoge al infante y se producen disturbios con el Arzobispo de Toledo, quien solicita la regencia del reino.

1403. Fernando de Antequera otorga licencia al Concejo de Cuéllar para emplear la suma de 30.000 maravedíes en reparar castillo y murallas, cantidad costeada por los vecinos.

Retrato de Juan I de Castilla. Alcázar de Segovia.

Juan II de Castilla. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

1416. Hereda Cuéllar por herencia de su padre, el infante don Juan de Aragón.

1429. Le es confiscado por el Rey de Castilla por haberse sublevado contra él.

1430. El rey castellano hace entrega de Cuéllar a don Fadrique de Aragón, Conde de Luna.

1431. Juan II de Castilla otorga un privilegio, similar a los anteriores, para poder usar las multas en el

"refacimiento de los muros del castillo"

1433. El citado lo cede a su hermana doña Violante, Condesa de Niebla, cediéndolo esta, poco después, a don Alvaro de Luna.

1438. Juan II de Castilla confirma tal donación.

1439. Don Alvaro devuelve Cuéllar al ya Juan II de Navarra a cambio de la villa de Sepúlveda, tomando el rey navarro después posesión de su villa en concejo público ante las gradas de San Esteban.

1145. Vuelve a entregarla el rey castellano a su favorito don Alvaro de Luna, quien es el artífice de la construcción de la parte principal del castillo durante este período.

De la importancia que el Condestable otorga a Cuéllar, basta decir que llega a juntar hasta 300 lanzas en la misma en algunos momentos pre-bélicos.

1453. Don Alvaro es decapitado en Valladolid (2), volviendo castillo y villa a pertenecer a la corona.

1454. El rey castellano no resiste mucho tiempo la pérdida de su favorito y amigo. En su testamento deja el lugar a su hija la infanta Isabel (futura Isabel la Católica).

Don Alvaro de Luna. Retrato de Juan de Segovia. Catedral de Toledo.

Don Beltrán de la Cueva
1455. Pero el hermanastro de la infanta, y además nuevo rey, Enrique IV, celebra Cortes en Cuéllar. Permuta la villa por otros lugares, reteniendo para sí el lugar y nombrando alcaide a Fernando de Fonseca.

1462. El anterior alcaide es sustituído por Alfón Perez de Segovia.

1464. El 24 de diciembre, Enrique IV lo dona a su favorito, Beltrán de la Cueva:

"la dicha villa de Cuellar e su tierra, con su castillo e fortaleza".

1465. Donación confirmada por las Cortes de Salamanca.

Pese a las garantías del Rey en la donación sobre las renuncias previas de terceros con derecho a la villa, don Beltrán tiene sobrados motivos para tomar precauciones ante posibles reclamaciones tanto de la Infanta Isabel como de Juan II de Aragón.

1470. Por esto construye una barrera para artillería que obliga a derribar:

"las paredes de la iglesia de Sant Nicolas ques fuera desta villa de Cuéllar"

Por estar justo enfrente del castillo, suponiendo un peligro para la defensa del mismo.

La precariedad del título de posesión dura hasta 1476 en que don Beltrán obtiene la renuncia de los derechos sobre la villa de Cuéllar de la ya Reina de Castilla y del Rey de Aragón.

1492. Muere don Beltrán. Su viuda, María de Velasco hereda Cuéllar, ante las quejas de su hijastro, Francisco de la Cueva.

El II Duque de Alburquerque manifiesta sentirse

"despojado de la fortaleza de la dicha mi villa de Cuellar
e de todas las escrituras que me pertencian de mi mayorazgo e hacienda questaban en mi poder
".

1493. Ante esta situación, Francisco de la Cueva permuta con su madrastra su villa de Roa a cambio de Cuéllar y Mombeltrán

"por justo temor que pudiera caer en cualquier constante varón".

Pero la permuta no satisface plenamente al duque y durante años intentará la recuperación de Roa.

Las fortificaciones de Cuéllar, donde hace un gran cubo artillero y reforzamiento con troneras de buzón para artillería las puertas de la villa, responden a este interés. Obtiene incluso

"relajación de nuestro muy santo Padre de todos e cuales
quier juramento que sobre ello (la permuta) oviese echo
de lo cual estoy absuelto
".

Casa a su hijo con la hija del Señor de Peñafiel, pero no se atreve a atacar frontalmente a los Velasco, dejándolo todo previsto en su testamento de 1525.

En el hace expresa mención de ello,

"para quel dicho don Beltrán mi hijo o el heredero
de la dicha mi casa vea lo que en ello le cumple
".

1526. Francisco muere, sucediéndole su hijo Beltrán III Duque de Alburquerque, quien obviamente no atacará Roa.

Sin embargo, reforma completamente el castillo, construyendo el ala palacial con su columnata y su corredor "losado" donde aparece una inscripción que le atribuye las obras.

1560. Muere el III Duque de Alburquerque, sucediéndole su hijo, Francisco II Fernández de la Cueva y Girón.

1562. El IV Duque de Alburquerque, se convierte en el I Marqués de Cuéllar, adoptando sus sucesores este título a partir de ahora.

1563. Muerto éste, le sucede su hermano Gabriel de la Cueva, quien continúa las obras.

Siglo XVII. Cuéllar, como toda Castilla, entra en un período de crisis, debido fundamentalmente a epidemias, guerras y una masiva emigración a Las Indias.

Con el traslado de La Corte a Madrid, los Duques de Alburquerque, también trasladan su residencia a la capital, empobreciéndose aún más la villa.

Siglo XVIII. Con el auge de las cosechas se produce una recuperación social y económica de la zona.

1770. Carlos III dicta una serie de normas para el reparto de tierras en usufructo, accediendo los vecinos a algunas de ellas.

Foto antigua de principios del siglo XX.

Siglo XIX. A principios de este siglo se encuentra bastante deteriorado.

Durante la Guerra de la Independencia sirve de alojamiento al General Hugo, padre del escritor Victor Hugo, sufriendo durante este período la rapiña de los soldados de Napoléon, quienes no se conforman con esquilmar sus campos, sino que también arramblan con sus obras de arte.

Después se convierte en el cuartel general de Wellington.

1833. Vive desterrado entre sus muros el poeta Espronceda, por haber escrito unos "versos subversivos". Aquí escribe la novela Sancho Saldaña ó El Castellano de Cuéllar, acción desarrollada principalmente en el castillo y publicada un año después.

Al decir del Marqués de Lozoya el castillo de la villa

"es uno de los más bellos y fastuosos alcázares de las Españas"

Durante la Guerra Civil se usa como cuartel de las tropas italianas.

Grabado de Francisco Javier Parcerisa del año 1865.

Algo más tarde como prisión de soldados republicanos y presos políticos, así como sanatorio antituberculoso. Algunas desafortunadas reformas que se hacen terminan con su belleza interior.

1986. Don Beltrán Osorio y Díez de Rivera, XVIII Duque de Alburquerque, hace cesión en depósito del Archivo de la Casa Ducal a la villa de Cuéllar.

En la actualidad sirve de Instituto de Enseñanza, por cesión del Duque de Alburquerque, y está previsto que aloje el Archivo de la Casa Ducal.

 

(1). Hay estudiosos que sostienen que su origen es prerromano y sobre ella se produjo la conquista.

(2). Como curiosidad, uno de los doce jueces encargados de juzgar a don Álvaro de Luna era Juan Velázquez, natural de Cuéllar, quien no debió de quedar con la conciencia muy tranquila, pues manda que a su muerte, se coloque una cabeza de cera en su sepultura.

 
© castillosdejirm.com
Página actualizada el 16/05/2014