Castillo de Huelma Documento sin título
 
 
 
 
 

CASTILLOS DE
JAEN

 
Huelma
 
Si dispones de alguna fotografía reciente o antigua que pueda realzar esta página, así como cualquier tipo de información, curiosidad o anécdota de la ciudad, mándalo al siguiente mail:
 

 

Escudo de Alcalá la Real.

Los primeros asentamientos humanos que se conocen datan de épocas prehistóricas, por los restos encontrados.

Siglo IV a.c. De su pasado ibérico también han aparecido abundantes restos.

En el Santuario Heroico del Cerro del Pajarillo -controlado por un aristócrata íbero- se han encontrado un grupo de esculturas que representan a un héroe que se enfrenta a un lobo que aparenta haber raptado a un individuo que aparece inerte.

La escena se completa con dos grifos y dos leones echados (1).

Tras la destrucción del Pajarillo el área aparece como abandonada.

182 a.c. Los ejércitos romanos de Julio César y Pompeyo hacen acto de presencia cerca de este lugar, donde se celebra la batalla de Munda.

Siglo I a.c. Las tribus béticas construyen algunos asentamientos en la Bética y la Penibética, considerados por Estrabón como poblados fortificados.

Algunos historiadores creen que aquí estaría la Acatucci romana (3).

Siglo III. Los romanos construyen villas para la explotación agropecuaria.

Durante la etapa visigoda la región sufre un grave deterioro por ser frontera entre visigodos y bizantinos.

711. Tras la derrota visigoda en Guadalate, los nobles visigodos de la zona pactan sumisión a los árabes a cambio de cierta autonomía.

740. Se produce una guerra entre musulmanes en el norte de Africa. Los derrotados se instalan en Al-Andalus.

El castillo, antes de la restauración.

741. Una de estas familias, los Bany Yazayy se instalan en este lugar, al que denominan Walma (4). Y queda emplazada dentro de la Qora de Ilbira -Elvira- (2), limitando con la Qora de Yayyán -Jaén-.

Siglo IX. Este enclave musulmán está prácticamente conformado, estimándose su población en alrededor de 50 almas.

Con toda seguridad la población dispone de un castillo ó hisn -nombrado por el historiador Ibn Al-Jatib- a cuya falda estarían ubicados dos barrios divididos por una espaciosa plaza.

Y seguramente, dispondría de su propia mezquita mayor -justo donde ahora se encuentra la Iglesia de la Inmaculada Concepción-.

Dentro de esta población conviven musulmanes -árabes, bereberes y muladíes-, judíos y cristianos -probablemente el grupo más numeroso- y, en general existe una buena convivencia debido a la permisibilidad del Derecho Islámico Malikí.

Siglo X. En este siglo alcanza su máximo esplendor, siendo su población estimada entre 80-100 individuos.

Abderramán III intenta endurecer e islamizar Al-Andalus en general, provocando la revuelta, principalmente, de los muladíes, quienes, no tardan mucho en encontrar la complicidad de los mozárabes -cristianos-.

Walma verá pasar por su término correrías de unos cuantos muladíes rebeldes (9).

925. Las revueltas son aplastadas totalmente por Abderramán III cuando inicia una ofensiva contra la Qora de Yayyán y la de Ilbira.

Abderramán III. Grabado del siglo XIX

1031. Se disuelve el Califato de Córdoba y los reinos cristianos toman la iniciativa.

Walma queda encuadrada, en un primer momento, en la Taifa de Granada, iniciándose una etapa de decadencia en la población.

1085. Alfonso VI conquista Toledo y sus exigencias hacen que los Reinos de Taifas pidan ayuda al nuevo poder emergente surgido al otro lado del Estrecho: los almorávides.

1086. Tras derrotar a los cristianos en Zalaca, los almorávides se vuelven contra los andalusíes, engullendo una taifa tras otra.

1090. Los almorávides conquistan la Taifa de Granada, poniendo fin así a su corta existencia.

1111. Los almorávides estabilizan su territorio fijando las fronteras en los límites de los ríos Tajo y Ebro.

1126. Walma vé pasar otro contigente cristiano por su territorio. En este caso, la arriesgada expedición del rey aragonés Alfonso I el Batallador.

1212. Tras la victoria cristiana en Las Navas de Tolosa no tarda en consolidarse como uno de los principales baluartes defensivos del Reino Nazarí de Granada.

Walma vuelve a recuperar protagonismo al quedar enclavada en los límites entre los reinos cristianos y el Reino de Granada.

1225. Fernando III el Santo no puede tomar la Walma musulmana -pieza clave y llave a la Vega de Granada-.

1243. El 6 de abril Fernando III extiende en Valladolid un privilegio rodado que dice

Fernando III el Santo. Ayuntamiento de León.

"...hago donación, concesión, confirmación y firmeza, valedero para siempre, en favor de vos el Concejo de Baeza, presente y futuros... Además os concedo los castillos de Huelma y Bélmez, que están en tierra de moros, con todos sus términos; si los podéis tomar o conquistar, tenedlos como heredad y término, y si los conquistare o tomare yo o cualquier otro después de mi muerte o antes, que dé esos dos castillos al Concejo de Baeza ......"

1275. Pero en la Crónica de Ibn Abi Zar se dice que los benimerines

"“Continuaron en marcha hasta el castillo de Almodóvar, en tierras de Córdoba, matando, robando y quemando los sembrados, destruyendo alquerías y propiedades hasta asolar todos los alrededores de Córdoba, Ubeda, Baeza y sus dependencias; mataron innumerables miles de cristianos y cautivaron otro tanto de mujeres y niños. Tomó —Abu Yusuf- la fortaleza de Huelma por asalto, se apoderó de todo lo que en ella había y los moros de los benimerines se llenaron de botín”

De lo que se desprende que la fortaleza debió de haber sido conquistada algunos años antes, sin que las crónicas cristianas hayan hecho mención alguna a este dato.

Los intentos de reconquista cristianos serán muchos a lo largo de los años.

Los moradores musulmanes de Walma son extraordinarios guerreros, realizando frecuentes algaradas que llevan intranquilidad a las fronteras cristianas.

1417. Se produce un apresamiento de pastores y rebaños musulmanes por parte de cristianos, suceso que puso en alerta las guarniciones fronterizas de ambos.

1435. Fernán Alvárez de Toledo, IV Señor de Valdecorneja y Capitán Mayor de la Frontera de Jaén, intenta la conquista de Walma. Cuenta con:

  • El Obispo de Jaén Gonzalo de Estúñiga
  • Diego de Valera
  • Gonzalo de Guzmán -Señor de Toral-
  • Pedro de Quiñones -hermano de Suero de Quiñones y IV Adelantado de Andalucía-
Grabado -copia del retrato de Jorge Ingles- que representa al Marqués de Santillana.

Pero la controversia sobre quien debía ocupar los primeros puestos en las escalas, termina alertando a los defensores que abortan el intento de asalto.

Incluso el aguerrido obispo intenta escalar el muro siendo, igualmente, imposible, ante la resistencia de los defensores.

1438. A primeros de marzo Iñigo López de Mendoza se encamina hacia Walma con intención de conquistarla. Le acompañan sus hijos Pedro Lasso e Iñigo López.

La villa se halla bien defendida y es conocedor del fracaso de la intentona anterior -tres años antes- por lo que Iñigo

“...proveyóse de ingenios, torres y escalas para combatirla, llegando a plantar los reparos y trincheras en los primeros días de marzo...”

Aben Zulema Alcaide de Huelma pide ayuda al reino granadino, que envía un contingente de hombres al mando de Aben Farax ben Juseph.

El 15 de abril este ejército musulmán llega hasta las cercanias de Walma, entablando combate inmediatamente contra los sitiadores cristianos.

Iñigo López, el hijo del Marqués de Santillana, sale a su encuentro con abundante gente de armas. El encuentro está narrado así

"Huelma... fue asediada por el señor de la Vega en los primeros días de marzo de 1438; y los continuos ataques, en que no brillaba tanto el valor de los soldados como la pericia del capitán, advirtieron a los cercados de que era imposible larga defensa. Súpolo el rey de Granada, y enviando numerosas huestes para socorrerla, con Aben-Farax-ben­ Yugeph, uno de sus más celebrados caudillos, llegó a este el 14 de abril a dar vista a la combatida fortaleza. Saliole al encuentro con las gentes de armas el fogoso Iñigo López, que rayaba apenas en los veinte años y, trabada la pelea con igual coraje y fortuna, acudió el señor de la Vega en socorro de los suyos, permaneciendo por algunos momentos indecisa la victoria. Llegaron a afrontarse en medio de la refriega el joven Iñigo y el brioso Aben-Farax, y embistiéndose con arrogante bravura, atravesó la pica del cristiano el pecho del sarraceno derribándolo muerto del caballo. Fue aquel fracaso la señal de más cumplido triunfo, apretando los hombres de armas a la desordenada morisma. mientras el victorioso Iñigo López volaba en ayuda de su padre, que apenas podía sostener el peso del combate".

Tras la muerte del caudillo árabe, estos se baten en retirada en dirección al Castillo de Iznalloz, perseguidos en todo momento por los cristianos, quienes derriban a un buen número de musulmanes y obtienen un suculento botín.

Iñigo López de Mendoza, el Gran Tendilla.

A pesar de este serio contratiempo el bravo Aben Zulema no rinde la plaza, resistiendo durante cuatro días los incesantes asaltos de los castellanos -en uno de ellos muere el propio alcaide-.

El 21 de abril entran triunfantes en Walma los estandartes de Castilla y León y el pendón de los Mendoza ondea en su torre principal (10) (11).

Se repuebla con hidalgos y soldados y la defensa de la plaza queda encomendada al joven Iñigo López de Mendoza.

Don Iñigo no tarda en transformar la mezquita en la Iglesia de Santa María -ya desaparecida-, donde se reunirá en el futuro el Consejo de Huelma.

El 20 de agosto el Concejo de Baeza, en la persona de Juan Alfonso de Rus, demanda le sea entregada la Villa de Huelma, por la disposición hecha por Fernando III, casi doscientos años antes.

1439. Se firman tres años de tregua con los musulmanes granadinos. Estos reconocen las conquistas castellanas y, a cambio, se les concede a los nazaríes tres puertos para comerciar. Siendo estos

"... Ha de dar el dicho señor Rey de Castilla tres puertos abiertos, conviene a saber, Alcalá la Real en el obispado de Córdoba, e la villa de Huelma en el obispado de Jahén, e Antequera o Sáhara en el arzobispado de Sevilla, que al más de las dichas villas el dicho señor Rey de Castilla quisiere o señalare, para que en los dichos puertos todos los cristianos e moros e judíos que quisieren venir, puedan venir, yr e comprar e vender sus mercaderías, e vayan e vengan e esten seguros con todos sus bienes e mercaderías que llevaren o troxieren pagando los derechos que se deven e acostumbran pagar ......"

HUELMA EN LA RED
Fotografía antigua de Huelma, con el castillo al fondo.

Los musulmanes no se resignarán a estas importantes pérdidas y harán varios intentos por reconquistarlos.

1445. Tras el fin de las treguas con Granada, los musulmanes inician una febril actividad guerrera a lo largo de sus fronteras.

1446. Muhammad IX lanza una ofensiva en todas sus fronteras

“...los moros recuperaron la totalidad de las plazas perdidas
y pusieron en serio aprieto a Castilla...”

Huelma, perfectamente abastecida y guarnecida por Fernando de Vilasaña, Corregidor de Jaén, resiste una y otra vez las intentonas agarenas.

1448. Tras muchos años de demora Juan II de Castilla confirma al Marqués de Santillana en la tenencia de Villa de Huelma.

1452. Con la firma de nuevas treguas el peligro pasa definitivamente para la población.

1463. El 30 de mayo Diego Hurtado de Mendoza cede la villa a don Beltrán de la Cueva con motivo del casamiento entre su hija Mencía de Mendoza y Luna y el citado

"... por muchas gracias y buenas obras que del he resçibido
y entiendo rescibir e porque el ha de casar y case con doña Mençia, mi fija..".

El 29 de noviembre Enrique IV confirma la cesión.

Y poco después su progenitor, don Diego Fernández de la Cueva recibe

"la villa de Huelma... con su castillo
y fortaleza y tierras y términos e vasallos y jurisdiçion çevil e criminal,
alta e boxa e mero mixto ynperio
y señorío y posesion y pechos e derechos
e penas y calumas e otras qualesquier cosas perteneçientes a la
posesion
y señorío de la dicha villa e castillo e fortaleza e su tierra..."

El castillo actual proviene de estos tiempos, por ello es conocido como Castillo de Alburquerque.

Desde aquí, los nobles fieles a Enrique IV y al Condestable Miguel Lucas de Iranzo combatirán a la nobleza levantisca.

Escudo del Duque de Alburquerque, en un edificio de Huelma.
Foto antigua de la villa de Huelma con el castillo al fondo.

Diego Fernández de la Cueva obtiene la Encomienda de Bedmar y, en calidad de tal, consigue la conquista de la vecina Solera.

1464. Y se convierte en el I Vizconde de Huelma, estipulándose que, a su muerte, dicha villa pasará nuevamente a don Beltrán.

La composición de la guarnición está establecida así en este momento

"...quarenta de cauallo e sesenta y seis hombres de pie
vallesteros que han de estar en la guarda de la dicha villa...
y... treinta de cauallo y treinta peones que an de estar
en la guarda de la fortaleza de la dicha villa de Huelma
...

1465. Tras el estallido de la guerra civil, Diego Fernández se refugia en este Señorío, tras ser expulsado de Úbeda -su ciudad natal- por los partidarios del príncipe Alfonso.

Por estas fechas ya existe núcleo de población en la localidad con su correspondiente Concejo.

Don Beltrán se convierte en el II Vizconde de Huelma al fallecer su progenitor.

1474. El 20 de agosto añade a su ya extensa lista de títulos el de I Conde de Huelma por merced de Enrique IV de Castilla en Mérida.

A partir de este momento comienza a denominarse como Castillo de Alburquerque.

1479. Sirve de refugio a las tropas cristianas que marchan sobre Granada, en previsión de un inminente ataque

"... En el cabildo, el 3 de noviembre de 1479, en Jaén, el alcaíde de Huelma, Diego de Wedma dijo: ante los dichos señores consejo fizo relación el dicho alcaíde de Huelma que les notificaba como puede aver un mes que vino a su noticia como los moros querían venir sobre la villa de Huelma, del que es alcaíde, para combatir ....."

1485. Se consigue la conquista de la vecina Cambil.

1492. El 2 de noviembre fallece Beltrán de la Cueva.

Su primogénito, Francisco Fernández de la Cueva, se convierte en el II Conde de Huelma.

Fotografia antigua de Huelma, tomada del blog de Angel del Moral.
Aljibe del Castillo. Fotografía de Angel Basé.

Tras la conquista de Granada, Huelma entra en una etapa de crecimiento económico y de población, al tiempo que las propiedades del Conde van paulatinamente disipándose.

1509. Francisco Fernández se desprende de dos dehesas -Campo Leiva y Cabrita-.

1510. El Concejo de Huelma es el dueño de prácticamente todos los términos ya.

1530. Comienza la construcción de la impresionante Iglesia de la Inmaculada Concepción.

Para ello se cuenta con los mejores arquitectos de la época: Juan de Maeda, Andrés de Vandelvira...

Por este tiempo el barrio cristiano se divide en dos arrabales: el primero a la izquierda, continuando con el Arrabal del Mesón; y otro a la derecha, continuando con el Arrabal de la Dehesa (5).

1588. Francisco del Castillo cierra las bóvedas de la iglesia, dándose por terminada su construcción.

Siglo XVII. Siendo Francisco III Fernández de la Cueva el VII Duque de Alburquerque -Embajador en Roma- su población asciende a

"seyscientos y cinco vecinos,
un Priorato y quatro beneficios servideros"

Iglesia de la Inmaculada Concepción, tomada del blog de Jesús Molina Gimeno.
Fotografia de Angel Basé.

1752. El 19 de agosto se procede a su inspección dentro del Catastro de Ensenada.

Siglo XVIII. Su crecimiento continúa imparable (7), aunque el castillo aparece ya notablemente deteriorado.

1778. Espinalt y García en su Atlante Español -volumen XIII- refiere que

"En terreno áspero, arrimado a la Sierra de Maxina,
está situada la Villa de Huelma (…) a seis leguas de la Ciudad de Jaén en su mediodía. La habitan seiscientos vecinos, en una Iglesia Parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Concepción"

Siglo XIX. Es ocupado por las tropas francesas del general Sebastiani.

Por este motivo sufre las correrías del guerrillero Francisco Abad Moreno El Chaleco, azote de los franceses en la comarca de Despeñaperros.

1812. Antes de retirarse, el citado general francés ordena que el castillo sea quemado.

Tras este episodio llega un cierto auge propiciado por la agricultura.

Llega a alcanzar la suma de 3.000 habitantes (8). El territorio se estabiliza principalmente con la agricultura y alguna riqueza mineral comienza a ser explotada.

Grabado del Castillo de Huelma.

1833. Javier de Burgos -Ministro de Fomento- realiza la división administrativa de España, encuadrando a Huelma dentro de la provincia de Jaén.

Siglo XX. Comienza la explotación del mineral lápiz plomo.

A mediados del siglo alcanza la cifra de 8.858 vecinos, iniciándose una etapa de lento declive.

1971. El 20 de mayo Huelma es declarada como Monumento Histórico Artístico -expediente 1308-.

1974. La aldea de Solera es asimilada por Huelma.

1985. Es hallada una necrópolis de origen musulmán en la población.

 

(1). La escena tuvo gran repercusión en Europa y actualmente se hallan en el Museo Provincial de Jaén.

(2). Según indica Joaquín Vallvé Bermejo:

"Huelma era una plaza fuerte de los distritos llamados al‑Varíala de la cora de llbira. Posiblemente pertenecía Huelma al distrito o iglim Barylat al-Buniyul (Arbuniel), en el que también estaba Muntisagir (Montegicar) como castillo más importante"

(3). Entre ellos podemos incluir a M. Lafuente, M. de Ximena, J. Martínez y J.A. Ceán Bermúdez.

(4). El origen de esta palabra es controvertido

  • Guelma -lugar muy frecuente en el Norte de Africa- defendido por Tomás Quesada
  • Walima -anfritriona- ,atendiendo a su hospitalidad, sugerido por Joaquín Vallvé
  • Balma -celo, ardor- como alusión a su carácter fronterizo, según dice el arabista Huici Miranda
  • Walda (t) al-Má -nacimiento de agua- parece ser el más probable por el nacimiento de diversos arroyuelos de agua que dan origen al río Jandulilla, topónimo defendido por Mari Carmen Jiménez Mata

(5). Ver Huelma Musulmana y Fronteriza de Juan Martos Quesada. Se puede encontrar en pdf en internet.

(6). Amador de los Rios escribe respecto de Huelma

"Era Huelma una de las poblaciones de mayor importancia en la frontera de los moros. Asentada, en forma de anfiteatro, a sus seis leguas de Jaén entre las ásperas montañas de Sierra Mágina, habían contribuido a fortificarla el arte y la Naturaleza: sus moradores eran celebrados en toda la comarca por la frugalidad de sus costumbres y la viril robustez de sus cuerpos. Sufridores de¡ frío y de¡ calor, ejercitábanse con preferencia en la caza, gozando al par de todo linaje de frutos, que recogían con abundancia de sus campiñas y sus huertas, regadas por los ríos Jandulilla y Polera. Dábales la sierra exquisitas aguas potables que, brotando en las vertientes de uno y otro lado, se entraban en la población, sin más artificio; y defendidos por fuerte y bien torreado castillo, arriscado entre peñas al S.O. de la villa, que ceñían y rodeaban también gruesas y elevadas murallas, teníanse por invencibles, fatigando con frecuentes saltos y algaradas los términos inmediatos y poniendo en continua inquietud los puestos avanzados de la raya cristiana ......"

(7). Espinalt y García en 1778 nos dice:

"La habitan seiscientos vecinos, en una iglesia Parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Concepción, con un cura Párroco, y algunos Beneficiados... Hay un convento de Agustinos calzados fundado por don Diego de Aldana: un Hospital para peregrinos, a quienes se da un real de limosna, y a los enfermos les conducen a el lugar más inmediato: una Escuela de Primeras Letras: dos Fuentes, cinco Ermitas y un Castillo bastante derrotado ......"

(8). Madoz, en 1846, nos da una población de 820 vecinos y habla de una estructura urbana formada por dos barrios con bastante pendiente entre ellos y , ... 3 plazas denominadas de¡ Convento, ...la de la Iglesia y la Nueva.... Resalta la grandiosidad de su Iglesia parroquia¡ y sitúa además ... dentro de la población dos ermitas con los nombres de San Sebastián y Santa Ana, hallándose la de San Marcos contigua a la Villa. Actualmente sólo permanece como ermita la de la Fuensanta en el camino de Jaén. La de San Sebastián se denomina popularmente El Santo y hoy día sólo es un almacén, aunque conserva exteriormente los contrafuertes y una portada adintelada de cantería que recuerda la vieja ermita. Respecto a la de Santa Ana ha desaparecido totalmente, si bien la calle donde se encontraba aún conserva su nombre. En lo que se refiere a la de San Marcos, fue destruida en unas reformas urbanas recientes. Existió una quinta ermita denominada de Nuestra Señora de las Angustias que estaba situada fuera del núcleo urbano en el camino de Granada.

(9). De ellos estos serían los principales:

  • Ibn Sāliya, que controló una amplia zona de Sierra Mágina. Casó a una hija suya con un hijo del famoso líder muladí ‘Umar ibn Hafsūn. Derrotado por Abderamán III, fue trasladado a Córdoba.
  • Jayr ibn Šākir, que operaba en la zona de Jódar, extendió su territorio alrededor. Fue amigo y aliado de Umar ibn Hafsún. Resistió a las tropas del emir omeya Muhammad I. Unas diferencia con Umar ibs Hafsún hizo que este ordenara su muerte.
  • Saīd ibn Hudayl. Operó en las tierras situadas al oeste de Sierra Mágina y Alta Coloma, hacia el sur de Martos. Fue derrotado por el ejército de Abderramán III.
  • Nābil, señor muladí que se enfrentó a las tropas de Muhammad I. Yahya ibn Saqāla, aliado del emir omeya, tomó la ciudad de Montejícar, que estaba en poder de los bereberes, haciéndose fuerte en esta plaza. Nābil atacó este enclave e hizo una gran matanza entre sus habitantes, huyendo Yahyà hacia Elvira. Un aliado de Yahyà, llamado Sawwār, reorganizó a las fuerzasárabes y se dirigieron al Castillo de Montejícar, logrando derrumbar sus defensas y acabar con sus enemigos muladíes, que imploraron piedad al soberano omeya; Sawwār era tan odiado por los muladíes que, finalmente, fue muerto por éstos en una emboscada y su cuerpo llevado a Elvira, del que comieron las mujeres de sus enemigos.
  • Ibn Hurayz b Hābil, que se hizo fuerte en el Castillo de Bagtawīra, localizado en la zona este de Sierra Mágina. Fue derrotado por el general Abūl-Abbās Ahmad ibn Muhammad.

(10). La entrada de las tropas cristianas es narrada así:

"...cuando llegó el momento de tomar posesión de la desalojada villa y castillo, hacía el capitán mayor descrita ostentación de aquella prudencia, con que sabía ser señor, compañero y juez de las gentes de su capitanía, porfiaban los hombres de Jaén y de las otras ciudades fronterizas sobre cual bandera debía penetrar primero en el castillo; tomándolas todas y haciendo con ellas un haz, metíolas juntas por su propia mano, mostrando así que todos los soldados habían hecho gala de¡ mismo denuedo, siendo todos los Concejos dignos de igual lauro. Huelma veía volar los estandartes de Castilla y el pendón de los Mendoza en su torre del homenaje, el 20 de abril de 1438..."

(11). Tras la conquista se procede a la expulsión de la abunante población musulmana de la villa:

“...e asi la fortaleza se le dio a pleytesia que los moros saliesen solamente con sus cuerpos, y él les diese seguro hasta entrar en Cambil o en Alhabar donde mas les pluguiese: lo qual se puso asi en obra”

 
© castillosdejirm.com
Página actualizada el 06/03/2016