Castillo de Aguas Mansas
 
 
CASTILLOS
DE LA RIOJA
 

Se cree que Agoncillo pueda corresponderse con la antigua ciudadela celtíbera Egón.

Tras la invasión romana sus habitantes conviven y pronto se integran en la estructura de sus conquistadores.

Muy cerca transcurría una calzada romana que iba de Briviesca a Zaragoza. En sus cercanías se han encontrado restos de columnas en algunas antiguas poblaciones que muy cerca de dicha calzada.

En concreto se hallaba la mansión romana de Barberiana. Y las columnas encontradas contienen inscripciones que hacen referencia a Marco Aurelio Probo, emperador romano en el año 279, y a Marco Aurelio Carino que fue nombrado César en el 282.

La fortificación tiene un papel estelar en la Edad Media pues defiende los Reinos de Pamplona y Nájera.

1056. La primera mención escrita de Agoncillo hace referencia a la venta que el rey navarro Sancho IV el de Peñalen hace de la localidad llamada entonces Villanova de Sagoncillo a Sancho Fortuniones y a su mujer, Blasquita.

Poco después, éste último lo dona al Monasterio de San Juan de la Peña, en Aragón.

Doña Estefanía de Foix lo adquiere y lega al Infante don Ramón.

1076. El mismo que será llamado después el Fratricida por asesinar a su hermano Sancho IV en Peñalen, despeñándolo en una cacería.

Tras su muerte, se separan los Reinos de Pamplona y de Nájera, siendo ocupado este último por su primo, Alfonso VI de Castilla.

Siglo XIII. Agoncillo es entregado por el rey castellano Alfonso VII el Emperador, a los padres de García Vermúdez, a cambio de su declaración de vasallaje.

Estatua de  Sancho IV el de Peñalen.
Antes de la restauración.
Foto anterior a la restauración.
Alfonso VIII. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

1162. Siendo menor de edad el rey castellano Alfonso VIII, su tío el rey navarro Sancho VI el Sabio se apodera de esta zona.

1169. Figura como tenente de Agoncillo García Vermúdez, el mismo que gobierna Ausejo, Logroño, Entrena, Grañón y Pazuengos.

En este año no puede hablarse propiamente de castillo sino más bien de una especie de torre de homenaje.

1179. Agoncillo se encuentra compartido por navarros y castellanos por un período de 10 años.

1191. Los hijos de García Vermúdez, Petro y Gómez Garcéiz renuevan el voto de vasallaje a Alfonso VIII, de tal forma que siguen ostentando la propiedad del lugar.

1212. Ya en sus últimos años, encontramos al monarca castellano al frente de los ejércitos cristianos en la famosa batalla de Las Navas de Tolosa.

En ella participa activamente don Juan García, quien ocupara la silla episcopal de la diócesis de Calahorra. entre los años 1206 y 1216.

1255. Uno de los descendientes de un hijo de García Vermúdez, García Gómez, figura como el Señor de Agoncillo. Además está presente en la Corte de Teobaldo II, al que presta homenaje.

1332. Muere degollado en Agoncillo Juan Alfonso de Haro, Señor de Cameros, por orden de Alfonso XI el Justiciero, tras ser declarado traidor.

1336. El rey entrega el lugar a Sancho Sánchez de Rojas con su término y castillo según privilegio del 1 de septiembre.

Sello de Correos que representa el Castillo de Aguas Mansas (Agoncillo).
Foto anterior a la restauración.
Foto anterior a la restauración.

1337. Este vende el castillo a Rodrigo Alfonso Ballestero Mayor de Alfonso XI y a su mujer Teresa García.

Los citados lo amplian y restauran a fin de dejarlo en herencia a su hijo mayor Rodrigo, creando además mayorazgo, según consta en su testamento de fecha 27 de julio de 1345.

El lugar es ocupado por el rey navarro Carlos II el Malo, aprovechando la guerra entre Pedro I el Cruel y su hermano bastardo Enrique de Trastamara.

1368. Vende el lugar a los vecinos de Viana por 3.100 florines para poder sufragar su ayuda en la contienda.

Recuperado el castillo y la zona para Castilla, volverá a ser propiedad de la familia Rodrigo, sus antiguos dueños.

1388. Juan Rodríguez y su esposa María Sánchez dejan en testamento el castillo a su hijo Rodrigo.

1392. El citado Rodrigo Alfonso vende a Diego López de Medrano el Castillo de Agoncillo por una casa en Islallana más 40.000 maravedíes.

1401. El citado Diego López completa la adquisición del término comprando a la madre del anterior, María Sánchez,el Señorío de Agoncillo.

1407. El nuevo dueño crea mayorazgo para su hijo Juan López.

A su muerte hereda el lugar su hermana Aldonza, quien casa con el poderoso Lope García de Porras.

Foto anterioro a la restauracion.
Foto aérea del castillo realizada por Aerocam.

Agoncillo pertenece a la familia Porras hasta finales del siglo XVI.

Después pasará a los Condes de Siruela y a los Frías Salazar, quienes mantendrían el lugar hasta principios del siglo XIX.

El castillo disponía de foso que fue cegado en estos tiempos sin conocerse su fecha exacta.

1875. Los Frias Salazar son investidos por Alfonso XII como Marqueses de Agoncillo.

El nombre de Aguas Mansas o Muertas se cree pueda corresponder por el agua que rodeaba al castillo, en el foso.

En la actualidad el castillo está en el casco urbano de la villa, pues ésta al crecer terminó levantando edificaciones a su alrededor.

1989. Se lleva a cabo una resturación casi total a cargo del arquitecto Jesús Marino Pascual, quedando el castillo como puede verse en la actualidad.

Actualmente es la sede del Ayuntamiento.

 
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Página actualizada el 10/02/2010