castillo de turegano
 
 
 
 
 
CASTILLOS DE SEGOVIA
 
Alcázar de Segovia
Maderuelo
Turegano
 
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Dibujo realizado por Paco Díaz

El Castillo de Turégano tiene raices celtibéricas, aún se conservan las torres del antiguo "castrum" romano, del que aún se conservan algunas murallas alrededor del antiguo y desaparecido foso del castillo.

Su ciudadela perduraría como fortaleza tras la invasión de los árabes.

Junto con las Fortalezas de Pedraza, Cuéllar, Coca y Sepúlveda es una de las fortalezas más antiguas de La Carpetania.

Después se construyó sobre dicho "castrum" un granero, y sobre éste, la posterior Iglesia de San Miguel, una de las cuatro con las que llegó a contar la población.

En dicha iglesia aún se celebran cultos religiosos y se guardan imágenes tan importantes como el Cristo del humilladero.

Siglo X. La villa es reconquistada a los musulmanes por el conde Fernán González.

Su hijo Garci Fernández, II Conde de Castilla, reconstruye parte del lugar y podría haber sido quien dió el nombre de Turrem Vegam al lugar, erigiendo las tres torres que llevan el nombre de su padre.

1123. El 11 de noviembre, Doña Urraca, cede el lugar a la Mitra Segoviana en la persona de don Pedro de Agen, Obispo de Segovia.

Foto aérea del castillo de Turégano.

1135. En unos privilegios reales, se le nombra como Toroda.

1136. El 9 de abril Alfonso VII confirma la donación hecha por su madre.

En otros documentos se le nombra como Torodam, Torodanum y Torodano.

La ciudad es un paso obligado ya de tres de las cuatro rutas medievales segovianas: la de Turégano a Buitrago, la de Sepúlveda a Segovia y la de Turégano a Fuentidueña.

1232. En dos bulas de este año, aparece como Toroganum. Después, evoluciona hasta el nombre actual.

En este siglo se construye un templo románico en su interior con tres naves.

Siglo XIV. Pedro I confirma la donación de la ciudad al obispo Juan Sierra, al mismo tiempo que concede para defender el Señorío episcopal

"90 ballesteros libres de todo pecho"

1370. El citado obispo celebra Sínodo en esta población.

1379. En las Cortes de Burgos, Juan I confirma la donación de Turégano al obispo Hugo de Alemania, así como otros privilegios diocesanos.

1390. La Corte del mismo rey se halla en la villa (1). Aquí se firma en este año la carta de Fundación de Benito en Valladolid.

Juan II consigue que villa y castillo reviertan a La Corona.

Y además, ordena que, al menos durante seis meses al año, la Cancillería y la Audiencia del Reino se encuentre presente en Turégano.

Imagen antigua del castillo.
Escudo del Obispo don Juan Arias Dávila.

1425. Y establece poco después en la villa la Cancillería y Audiencia de Castilla. Celebrándose, a continuación, en la villa

"las mayores fiestas jamás celebradas en Castilla" (2)

1428. El mismo rey es quien recibe aquí a su desterrado favorito don Álvaro de Luna (La Gran Chancillería).

1466. Juan Arias Dávila, se convierte en Obispo de Segovia e inicia las obras que darán a Turégano -en estado de ruina- el aspecto parecido al actual.

El mismo hará colgar a un emisario del rey Enrique IV por haber tenido la osadía de pedirle que fuera a presencia real, en vez de que ocurriera al revés.

Dibujo del Castillo de Turégano
TUREGANO EN LA RED

El rey se convierte en uno de sus más encarnizados enemigos. Juan Arias Dávila se enclaustra y fortifica en Turégano.

La villa cobra especial relevancia durante el enfrentamiento dinástico entre Enrique IV y la infanta Isabel.

1474. Fernando el Católico se hospeda tres días en la villa por indicación de su señora, Isabel de Castilla, tras la repentina muerte del rey Enrique IV, y mientras ella es proclamada reina castellana en Segovia.

1483. Juan Arias Dávila celebra aquí su tercer Sínodo, resultando la reorganización de la Diócesis en España.

Foto nocturna del castillo, realizada por Pablo de La Nava.
Previamente se han celebrado otros dos en la villa, uno en 1440 y otro en 1473.
Imagen antigua de la villa, con el castillo al fondo. Otra panorámica nocturna de la plaza y el castillo.

Las obras de restauración se prolongarán hasta su muerte en 1499 y serán continuadas por sus sucesores don Juan Arias del Villar y don Diego de Rivera.

1586. Es encarcelado en las mazmorras del Castillo de Turégano, el secretario del rey Felipe II, Antonio Pérez, según se llega a decir, por mantener amoríos con la Princesa de Eboli, amante del monarca.

Por sus mazmorras (que aún existen) han estado presos entre otros el hijo del Duque de Osuna y el Almirante Aragón.

1703. Se manda construir la Espadaña para que en ella se pusieran las campanas. Anteriormente estaban en la muralla, junto a la puerta principal.

El castillo estaba rodeado de un gran foso, del que apenas quedan restos.

Reinando Carlos III, pasa a depender de la Corona aunque es devuelto a la Mitra Segoviana poco después.

Foto aérea realizada por Ricardo Melgar. Fotografía tomada del Blog de Maribel.

Actualmente está cedido al Ayuntamiento de la Villa por un periodo de 50 años y gracias a esta iniciativa se está restaurando.

1931. Es declarado Monumento Histórico Artístico.

 

(1). Es sabido que Juan I pasaba largas temporadas en Turégano, junto con su familia y La Corte -donde está el Rey de Castilla, siempre está la Corte).

(2). Según se desprende de la Crónica de Don Álvaro de Luna.

 
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Página actualizada el 10/09/2016