CASTILLOS
DE SORIA

 
 
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Foto antigua del castillo de Berlanga de Duero
Escudo de Berlanga de Duero

Los arévacos dominan la zona.

Según algunos historiadores se habrían producido combates entre las legiones romanas y los habitantes del lugar antes de la conquista de la mítica Numancia (1).

Su nombre procede de la antigua Valeránica o Valeria romana, que recibió en nombre del emperador Valerio.

El escritor Floro la nombra a propósito del fin de la Guerra de Sertorio, con el nombre de Valerantia.

Durante toda la Alta Edad Media, se le conoce con este nombre.

En la ciudad se construye una fortaleza, cuando los cristianos están determinados a expulsar a los musulmanes del territorio.

975. De aquí parte un contingente al mando de Galib en apoyo de las tropas hostigadas por los cristianos en la cercana Fortaleza de Gormaz.

Algunos años después, los cristianos recuperan el enclave.

Comienza a ser importante por la excelente posición estratégica de su castillo (se encuentra en un tajo del río Escalote), en la línea divisoria del Duero, durante toda la Edad Media, de los reinos musulmanes y cristianos.

989. En febrero se produce un ataque musulmán por parte de Almanzor a las tropas cristianas que custodian la fortaleza, reconquistando el castillo.

997. Parece ser que, unos años más tarde, el mismo caudillo musulmán manda construir otro castillo en el mismo lugar que el anterior.

1009. El castillo pasa a manos del III Conde de Castilla Sancho García, con la condición de que éste apoye a Sulaymán en su carrera hacia el Califato (2).

Almanzor, por Francisco de Zurbaran.
Foto cortesía de Oscar Zamora (2007)

Fernando I. Plaza de Oriente (MADRID)

Nuevamente pasa a manos musulmanas.

Siglo XI. Según cuentan las crónicas de la época,

"con los calabozos llenos de cristianos"

1060. Fernando I el Magno, en una audaz expedición, sorprende a la guarnición musulmana de Gormaz.

Pasa a la otra orilla del Duero por Vadorrey conquistando el oppidum de la Aguilera.

Berlanga, circuida de muros y acastillada, es sitiada. Los musulmanes trabajan afanosamente para abrir unas vías en las murallas, por las que sacar a las mujeres y niños, antes del inevitable asalto final. Tras dicho asalto, los castellano-leoneses se la encuentran prácticamente vacía, por haber huído ya, la mayoría de sus moradores.

Desde estas tierras, el monarca cristiano continuará su ataque contra el Reino Taifa de Zaragoza, de Al-Muqtadir.

A su muerte, su reino es repartido, quedando Berlanga encuadrada en el Reino de Castilla.

1072. Muere Sancho II y su hermano, el leonés Alfonso VI se hace con todo el control de Castilla y León.

1087. La villa junto con el Castillo de Gormaz son entregadas por el monarca al Cid.

1097. Curiosamente, en esta fecha, el rey castellano-leonés acampa en la localidad cercana de Aguilera y no en el castillo otorgado al de Vivar.

Una vez controlado, más o menos, el poderío musulmán en tierras sorianas, las luchas seguirán, teniendo esta vez como protagonistas a castellanos y aragoneses.

1108. Una vez muerto su primogénito Sancho, en la Batalla de Uclés, Alfonso VI planea la boda de su hija y heredera, Urraca, ya viuda y con un hijo, con el Rey de Aragón Alfonso I el Batallador.

En estos tiempos y en este contexto surgen en la ciudad leyendas como la de La Varona (3).

El Cid cabalgando.

Alfonso I el Batallador, rey de Aragón, por Francisco Pradilla.

1109. El Batallador traslada su corte a Soria, y repuebla villas sorianas, entre ellas Berlanga (se supone que estaban deshabitadas tras la desbandada agarena).

Desavenencias políticas y matrimoniales, hacen que Alfonso I regrese a Aragón, encerrando a Urraca, para repudiarla algo después.

Eso sí, sin devolver las ciudades castellanas conquistadas, incluída Berlanga.

1130. Su primer Señor conocido es Fortún Azenárez.

Despues de la reconquista, Berlanga llega a tener una población judía en torno a las cien familias.

La Crónica de Alfonso X el Sabio (y anteriormente la de Rodrigo Ximénez de Rada) la nombran con el nombre recogido de la antigua tradición popular

"Valeranicam, quoe nunc Berlanga"

1288. Berlanga reaparece en las crónicas con la visita del rey Sancho IV.

Tras su muerte, la villa pertenece a Doña María de Molina, quien reclama

"las villas y los castillos de Atienza y de Berlanga
con los alcázares con el señorío y con todas las rentas"
.

Poco después, entrega la villa al infante Don Enrique, para sosegarle.

El susodicho infante convoca en esta ciudad una reunión con los representantes de los Concejos de la zona.

1297. El infante Alfonso de la Cerda, tras aumentar notablemente sus posesiones sorianas, fracasa en la conquista de Berlanga.

Fernando IV, tras la muerte de éste, reclama Berlanga y Almazán, para donarla poco después a su hermano, el infante Don Pedro.

1315. Como consecuencia de unas deudas contraídas y no pagadas por el infante, pasa por Berlanga el intrigante don Juan Manuel

"...veno a terra de Almazán et de Berlanga,
que era del infante don Pedro,
et fizo mucho mal et levó ende mucho ganado..."
.

María de Molina.

Escudo de armas del apellido Tovar.

1319. El infante Don Pedro muere en La Vega de Granada.

Alfonso XI dona Berlanga a Don Tello, Señor de Vizcaya, e hijo bastardo de los muchos que tuvo con su favorita Leonor de Guzmán.

Leonor, hermana de Don Tello, casa con Juan Fernández de Tovar, convirtiéndose Berlanga en un motivo de discordia entre los Obispos de Sigüenza y Tarazona.

1468. Uno de su descendientes, Juan de Tovar, Señor de Berlanga y Caracena, toma partido por Juana la Beltraneja y en contra de los Reyes Católicos.

Termina asediado por Pedro de Acuña en el Castillo de Caracena y vencido en la confrontación.

1487. Aqui nace Fray Tomás de Berlanga.

Foto cortesía de Ariel Ochoa (2008).

El dominico español llegará a ser Obispo de Panamá, descubridor de las Islas Galápagos y abanderado de los derechos de los indígenas en las tierras recién descubiertas.

Los Tovar se vinculan a los Fernández de Velasco, lo que atrae a otras familias nobles, que se asientan en la villa, iniciándose de esta forma, el período de mayor esplendor que jamás tuvo Berlanga.

1526. Construyen La Colegiata,

"digna de la capital de un reino"

edificando su propia residencia.

1527. Rehacen los restos del emblemático castillo.

Escudo de la familia Velasco.
BERLANGA DE DUERO EN LA RED
Foto interior del castillo.
Vista aérea de Berlanga de Duero, con el castillo en primer plano.

De la soberbia de esta familia, basta fijarse en uno de sus más conocidos lemas:

"Antes que Dios fuera Dios, y los peñascos, peñascos,
los Quirós eran Quirós, y los Velasco, Velasco"

Benedetto de Rávenna lo demuele, salvo su torre del homenaje, para realizar un castillo artillero.

La realización de las obras del palacio motiva el abandono de las obras de la fortaleza, que a partir de este momento se destina a almacén y prisión.

Fundan un monasterio, un hospital. Alzan el rollo o picota a la entrada para indicar de quién es la villa y quien administra justicia en ella.

Mandan construir unos jardines renacentistas con un sistema de riego, que son la admiración de todos cuantos visitan la villa.

1528. Es heredada por Don Iñigo de Tovar.

Imagen nocturna del castillo.
Fotografía antigua de Berlanga de Duero.

1529. Se convierte en el I Marqués de Berlanga por gracia de Carlos I.

1541. Fray Tomás de Berlanga, vuelve a su villa natal.

Desea recogerse en la oración y abandonar cualquier otra actividad. Trae consigo el famoso "ardacho", que no es otra cosa que un caimán cuyos escasos restos aún se pueden apreciar en La Colegiata.

1551. Muere el dominico en Berlanga, siendo enterrado en un sarcófago en La Colegiata en la Capilla de los Cristos.

1660. La villa recibe el 20 de abril la visita de Felipe IV. Se lanzas salvas en su honor.

Foto panorámica de Berlanga de Duero.
Fotografía panorámica de Berlanga de Duero

La mala fortuna hace que algunos proyectiles caigan en el interior del castillo, causando la combustión de la madera del mismo, así como de los documentos que contiene.

Después pasarían Felipe V y su tercera esposa, Isabel de Valois.

Una leyenda local sitúa en Berlanga al famoso bandolero Morte, quien, catalejo en mano, comprobaba desde la torre de La Colegiata quién dejaba el impuesto revolucionario y quién no, en la cruz de Martín Sanz, extramuros de la villa.

Durante la Guerra de la Independencia son arrasados tanto el palacio como los jardines renacentistas por las tropas francesas de Duvenet y Dorsenne.

Tras unas duras negociaciones, el Ayuntamiento consigue la compra del castillo.

La ciudad se encontraba completamente amurallada, pudiendo accederse al interior por varias puertas, de las que, desgraciadamente, sólo subsiste la llamada Puerta de Aguilera.

Hoy día, Berlanga de Duero es un precioso pueblo castellano, con solemnes monumentos y antiguos barrios de otros tiempos, que merece la pena visitar.

 

(1). Narciso Sentenach defiende la teoría de que la antigua ciudad de los bellos, Segeda, habría estado ubicada en la actual Berlanga de Duero, justo bajo el castillo. Aunque en un principio pensaba que se correspondería con la ciudad de Auxenia, tras unas excavaciones, habría cambiado de parecer. No está de acuerdo Blas Taracena con esta opinión. En una carta arqueológica dice que "los escasos restos encontrados de cerámica celtibérica no consienten interpretación tan amplia".

(2). Como refiere el Arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada en su De Rebus Hispaniae, libro V, capítulo III:

"Hic obtinuit Pennam Fidelem (Peñafiel), et Setempublicam (Sepúlveda), et Madolium (Maderuelo),
et Montelionem (Montejo),
et Varinatium (Berlanga de Duero), et Oaroman (Osma),
et Sanctum Stephanum (San Esteban de Gormaz)..."

(3). Santiago Arambilet cuenta que Doña María Pérez era muy aguerrida y que Alfonso VI se confabuló con ella y el Cid Campeador para humillar a Alfonso I "El Batallador" que quería medir sus fuerzas con el Cid. El duelo se efectúo, siendo vencido el monarca aragonés, pero no por Rodrigo Díaz de Vivar sino por María Pérez, que se había hecho pasar por él.

"Por este hecho el rey castellano regaló a nuestra paisana un riquísimo anillo y le otorgó el título de Varona, de donde parece verosímil procede el nombre actual del pueblo de Barahona que está enclavado, precisamente, en el mismo sitio donde, según la tradición tuvo lugar este original encuentro" .

Gervasio Manrique, por su parte, dice que la "Varona" era Elvira, la hija del conde de Barahona, que dirigió la defensa del castillo ante el ataque del "Batallador", retándole además y venciéndole en campo abierto, por lo que fue nombrada "Barona de Castilla" y la población "hizo colocar sobre la veleta de la torre de la iglesia una amazona de metal que todavía se conserva, a la que el pueblo venera como símbolo de lealtad" .

Florentino Zamora recuerda que hasta Lope de Vega "recogió y cultivó con todo interés la leyenda de la ilustre doncella, que llamaron varona". Afirma que se llamaba María Pérez y que en la confusión del combate entre castellanos y aragoneses se encontró cara a cara con el monarca aragonés y logró hacerle prisionero. Alfonso VII de Castilla (Manrique y Arambilet dicen que fue Alfonso VI) hablaría de esta guisa a María Pérez con tal motivo: "Habéis obrado, no como débil mujer sino como fuerte varón y debéis llamaros Varona, vos y vuestros descendientes y en memoria de esta hazaña usareis de las armas de Aragón" .

 

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Última actualización 10/01/2012

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