Castillo de San Esteban de Gormaz
 
 
 
 
 

CASTILLOS
DE SORIA

 
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Escudo de San Esteban de Gormaz

900 a.c. De su pasado celtíbero nos ha quedado un hacha de talón como símbolo de la presencia humana en la zona.

Los romanos pueblan la ciudad. De su presencia han quedado lápidas y estelas honorarias.

712. Los árabes, en apenas dos años, se han hecho con toda la Península.

A mediados de siglo, la zona es reconquistada por Alfonso I el Católico.

Tras la conquista cristiana se convierte en bastión de la resistencia siendo calificada por aquellos como:

"principal centro y capital de los infieles"

Siglo IX. Se contruye la primera fortaleza en la villa, de base alargada y estrecha, típicamente musulmana, en el reinado de Muhammad I.

883. Alfonso III el Magno fortifica sus murallas de tapial tras reconquistarla. La población es entonces conocida como Castro Moro.

Es objeto de frecuentes disputas militares entre musulmanes y cristianos a lo largo de dos siglos y debido a la escasez de puentes sobre el Duero, a la villa se la llega a conocer como la "Puerta de Castilla".

912. Es repoblada por el Conde de Castilla, Gonzalo Fernández.

917. El 2 de agosto un impresionante ejército musulmán al mando de Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda parte desde Córdoba.

La idea de Abderramán III es la infringir un severo daño al reino leonés.

Pero Ordoño II establece una alianza con Sancho I Garcés de Pamplona y cuenta con la ayuda de los condes castellanos.

Los musulmanes plantan su campamento en las inmediaciones cuando son atacados violenta y repentinamente por la coalición cristiana, quienes les infligen una severa derrota.

La cabeza de su general Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda queda colgando en una almena, junto a la de un jabalí, en clara advertencia a Córdoba.

La victoria cristiana es reconocida incluso por el propio historiador árabe Ibn Ibdari.

920. Sufre un segundo ataque, siendo tomada e incendidada en esta ocasión (1).

Fernán González. Libro de Estampas de los Reyes. Catedral de Segovia.

933. Estando en manos cristianas, es sitiada por un ejército cordobés procedente de Medinaceli, siendo defendida heroicamente por Fernán González. Con la llegada del rey leonés Ramiro II, las fuerzas cristianas consiguen derrotar a las musulmanas.

934. Vuelve a ser cercado por los musulmanes, pero los cristianos esta vez permanecen dentro del castillo sin presentar batalla.

941. Los enfrentamientos son tan frecuentes entre cristianos y musulmanes, que el propio general Galib le dedica a la zona estos versos:

De un lado nos cerca el Duero,
del otro Peña Tajada.
La salida está en vencer,
y en el valor la esperanza;
la sangre de los infieles,
enturbie del Duero el agua

955. Pasa nuevamente a manos cristianas con Fernán González. En este período entra a formar parte de la Hermandad de las Tres Casas -Gormaz, Osma y San Esteban-.

Se produce un ataque del Califato de Córdoba contra la población, en cuyas inmediaciones son derrotadas las huestes del conde castellano, pero los musulmanes no consiguen tomar el castillo.

961. Es reconquistada por Al-Hakan II.

963. Nuevamente conquistada por Fernán González, será perdida por su hijo, el conde Garcí Fernández.

978. El Conde Don Vela, con su hueste, acompañando al ejército de Orduan, lugarteniente del primer ministro de Hixam II, entra por tierras de Osma y San Esteban con ímpetu arrollador. Es detenido cerca de esta villa al ser derrotado por completo por las tropas aliadas del Conde Garci Fernández y del Rey de Navarra Sancho Garcés II.

983. Garci Fernández coloca a San Esteban de Gormaz como primera línea defensiva castellana ante el poderío cordobés.

989. Se produce un encarnizado asedio por parte de Almanzor a la ciudad. No sólo no consigue conquistarla sino que es abandonado por su propio hijo Abd Allah, quien se pasa al bando cristiano.

Estatua de Garci Fernández, en el Palacio Real de Madrid.

990. Nuevamente es sitiada la ciudad por el caudillo moro. Y nuevamente resulta herido en su orgullo porque la ciudad resiste. Antes de marcharse consigue la promesa del II Conde de Castilla de no arrasar la comarca si le entregan a su hijo Abd-Allah. Así se hace, demostrando el cordobés el valor de su palabra, haciendo decapitar a su propio hijo algunos días después.

994. Aprovechando disensiones internas en el Condado de Castilla, los musulmanes consiguen esta vez rendir la plaza sin demasiada oposición (2).

995. Muere Fernán González sucediéndole su hijo Sancho García. Su primera decisión no parece muy patriótica: reconoce todas las conquistas realizadas por el Califato -entre ellas esta población-.

Los anales del III Conde Sancho García, mencionan dicha Hermandad y aluden a las tres villas.

1011. Estando nuevamente en manos musulmanas, es entregado por Sulayman a Sancho García como parte de la ayuda recibida contra el Califato de Córdoba (3).

La fortaleza es destruída al menos en dos ocasiones por los árabes y reconstruída otras tantas por los cristianos.

Siglo XI. Pasa definitivamente a manos cristianas.

Son muchísimos los moros
que han sitiado San Esteban;
de Peña Tajada a Langa,
desde Tiermes hasta aquella,
no queda de tierra un palmo
sin pasar gente agarena

Según el Poema de Mío Cid, a esta localidad se dirigieron las hijas del Cid, después de haber sido ultrajadas y abandonadas por los Infantes de Carrión, sobrinos de Pero Ansúrez, en lo que se llamó la Afrenta de Corpes. Asímismo, el poema cita varias veces a la villa de la siguiente forma:

Los de SantEstevan siempre mesurados son”,
“un castiello tan fuort”.
"Una buena cibdad"

Abandonada la Línea Fronteriza del Duero, la fortaleza pierde importancia estratégica como plaza defensiva.

1146. En noviembre Alfonso VII se entrevista aquí con García V Ramírez de Navarra y Ramón Berenguer IV, para fijar las bases de la conquista de Almería.

1163. El joven rey Alfonso VIII de siete años, se encuentra en la villa, protegido por Pedro Núñez, Señor de San Esteban, huyendo de Fernando II de León.

1187. Con el auge económico y político de la ciudad, Alfonso VIII celebra las primeras Cortes de Castilla y de Europa.

1226. Fernando III el Santo confirma el privilegio de Fernán González, mediante el cual Osma, San Esteban y Gormaz se consideran un solo término.

Alfonso X el Sabio visita la villa hasta en dos ocasiones.

A finales de siglo San Esteban alcanza su máximo esplendor: cuenta con una población de unos 3.000 vecinos comunitarios (de los que 120 son caballeros), posee cuatro parroquias y dos monasterios extramuros.

Villa de nobles, reinas, infantes y señores. Doña Berenguela (1197-1246), Doña Violante (1246-1300).

Grabado de 1791 que representa a don Alvaro de Luna.

1301. Las epidemias y el hambre hacen descender su población alarmantemente.

Don Enrique el Viejo (finales del siglo XIII-comienzos del XIV), Fernando de Antequera (1390-1416).

1394. El anterior prohibe la apertura de portillos y el hurto de maderas, debido fundamentalmente a los problemas de conservación de las murallas.

Diego López de Haro, Juan Nuñez de Lara, ejercerán el señorío.

1423. Álvaro de Luna, que ya era Señor de la villa se convierte en I Conde de San Esteban de Gormaz, por merced del rey Juan II.

1440. El citado don Álvaro funda mayorazgo para su hijo Juan de Luna y Pimentel II Conde de San Esteban de Gormaz.

1444. Se constata la existencia de una "escuela de gramática" en la villa.

1464. Juan de Santisteban, alumno aventajado, llega a ser copista de La Catedral, donde reproduce el Fortalium Fidei.

1474. La villa termina en las poderosas manos del Marqués de Villena.

1480. El citado la cede a su hijo Juan Pacheco de Luna.

1492. Las mesnadas de San Esteban intervienen junto al II Marqués de Villena en la conquista de Granada.

1501. Muere Juan Pachedo de Luna.

1504. Las dificultades por las que atraviesa la Muy Noble y Muy Leal Villa consiguen de los Reyes Católicos el abaratamiento del precio del pan, tras gestiones realizas por el II Marqués de Villena.

Siglo XVI. La situación de abandono es ya irreversible, hasta el punto de aprovecharse de forma masiva los sillares para construcciones privadas.

1594. Su población ronda los 500 habitantes, cantidad lejana a la de sus tiempos de esplendor.

1628. La peste bubónica invade la villa, con efectos trágicos para sus moradores.

SAN ESTEBAN DE GORMAZ EN LA RED
San Esteban visto desde el aire, por Ricardo Melgar.
Otra perspectiva aérea de la ciudad.
Perspectiva del castillo. Foto de Ginés Collado.

1629. Se construye el Ayuntamiento.

1646. Su población asciende a 296 vecinos. Las desgracias sufridas por la villa podrían explicar el porqué de las tradiciones de La Concordia, o el sacar a La Virgen en rogativa.

1660. Se recibe la visita de Felipe IV, quien viene acompañado de su hija María Teresa.

1679. Se recibe una comitiva regia que viene para recibir a Maria Luisa de Orleans, futura esposa de Carlos II. Por este tiempo ya hay documentos que hablan del estado del castillo, encontrándolo

"desmantelado y desechos los techos y algunas bóvedas"

1798. Tras la muerte del Conde de Miranda del Castañar Felipe López Pacheco, la nueva Condesa María del Carmen Josefa Zúñiga reclama para su persona el Condado de San Esteban de Gormaz.

1808. Otro hito señalado en la trayectoria de deterioro se da en la Guerra de la Independencia: el castillo sufre una destrucción considerable.

1816. María del Carmen Josefa Zúñiga gana en la Audiencia de Cáceres el pleito y se convierte en Condesa de San Esteban de Gormaz.

En uno de sus extremos existía el Pozo Lairón, que es mandado cegar, tras el suicidio de una mujer.

Dibujo de 1888, realizado por J. Gil.

Cipriano Palafox y Portocarrero -padre de Eugenia de Montijo- es el XIX Conde de San Esteban de Gormaz.

1914. El gobierno subvenciona la demolición de una parte del castillo, que amenaza con caer y causar daños en las bodegas anexas. La demolición se realiza indebidamente causando daños en las casas colindantes e incluso en el propio ayuntamiento.

Poco a poco han ido desprendiéndose piedras, cayéndose algún arco y derrumbándose lienzos hasta llegar a lo que es en la actualidad: un muñón desolado, pulido por la historia y el paso del tiempo.

A no ser que alguien haga algo por remediarlo, el Castillo de San Esteban de Gormaz, testigo de un pasado glorioso, terminará desapareciendo.

Maravillosa perspectiva del Castillo de San Esteban de Gormaz nevado.

(1). Entre los años 920 y 975 la villa cambia de dueño hasta en un total de 11 ocasiones, lo que dá una idea de la ferocidad de las luchas en la zona.

Este episodio se produce antes de la batalla de Valdejunquera, donde las tropas califales destrozan a la coalición cristiana navarro-leonesa.

(2).

LEYENDA

Referente a este hecho, cuenta la tradición, que el caballero Fernán Antolínez yendo en la mañana de Pascua a incorporarse en las huestes del Conde de Castilla Garci Fernández, oyó tocar a misa en el templo de Nuestra Señora del Ribero y entrando a oír el Santo sacrificio dejó el caballo amarrado a la puerta del atrio.

Salió después de haber oído tres misas y al tomar el caballo y las armas para dirigirse al campamento le anunciaron se había realizado la batalla quedando victoriosas nuestras tropas.

Pensando que atribuirían a cobardía su tardanza quedó indeciso de presentarse al Conde... pero se resolvió a hacerlo, recibiendo la agradable sorpresa que el Conde le dio, al saludarle, con estas palabras:

«¡Por ti hemos tenido feliz día, Pascual! ¡Vivas muchos añosl».

Desde entonces cambió su nombre haciéndose llamar ¡Pascual Vivas!, en memoria de este fausto acontecimiento.

Según la Crónica General y el Romancero, mientras Fernán Antolínez permaneció en el templo del Ribero, asistiendo a la misa y pidiendo a Nuestra Señora su protección, un mensajero divino, un ángel del cielo tomó la forma del piadoso caballero y esgrimiendo sus brillantes armas derribó al jefe de los infieles en el paso del Vado de Cascajar.

El hecho sucedió, no en el Convento de Santa Olalla, según afirman algunos, porque desde él no se podía ver la pelea, como dice la Historia General, sino en el de Nuestra Señora del Ribero, que está encima del Vado.

Cuando murió Antolínez dejó encargado que lo enterrasen en el Templo de Nuestra Señora del Ribero. El epitafio del sepulcro dice así:

"Aquí yace ¡Vivas Pascual! cuyas armas lidiaban oyendo misa...".

(3). Como refiere el Arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada en su De Rebus Hispaniae, libro V, capítulo III:

"Hic obtinuit Pennam Fidelem (Peñafiel), et Setempublicam (Sepúlveda), et Madolium (Maderuelo),
et Montelionem (Montejo),
et Varinatium (Berlanga de Duero), et Oaroman (Osma),
et Sanctum Stephanum (San Esteban de Gormaz)..."

 
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Página actualizada el 18/10/2015