Castillo de Ucero
 

Por estas tierras pasan celtíberos y romanos.

Permanecen despobladas hasta los primeros siglos de la invasión musulmana.

Comienzan a repoblarse cuando la frontera baja desde la línea del Duero hasta el Tajo.

Siglo XII. Se piensa que el castillo no existe hasta este siglo. Todo hace suponer que las primeras piedras se colocan en la época en la que Alfonso I el Batallador, esposa de la reina Urraca de Castilla controla la zona de Osma y el valle de Ucero (1112-1127).

1157. Se tiene constancia de la primera reseña documentada de Ucero. Se trata de un privilegio de Alfonso VII a la villa de Sotos de Suso, la cual

"que est inter Oxoma et Ucero"

1212. Juan Gonzalez de Ucero participa en la batalla de Las Navas de Tolosa al lado de su rey, Alfonso VIII. Por esta acción es proclamado I Señor de la Villa de Ucero.

Posteriormente el lugar pasa a pertenecer a Juan García de Villamayor, personaje importante en La Corte de aquel tiempo.

Escudo de Juan González de Ucero
Sancho IV. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

1272. Fallece Juan García de Villamayor, dejando en testamento Ucero a su segunda mujer, María Alonso de Meneses.

Esta dama, ya viuda, residiendo en el Castillo de Ucero, mantendrá relaciones entre los años 1276-1280, con el aún infante Sancho, más tarde conocido como el Bravo, Rey de Castilla. De dicha relación nacerán dos hijos naturales, Violante Sánchez de Ucero y Alfonso Sánchez.

Sancho IV dona a su hija Violante el Señorío de Ucero como dote al concertarse la boda de la dama con Fernando Ruiz de Castro.

Este caballero se revela contra el rey Fernando IV, sucesor de Sancho IV. Esta rebelión provoca que Violante caiga en desgracia con su hermanastro el rey y tenga que exiliarse en Portugal.

Sobrevienen unos años en los que la anarquía y las luchas entre nobles se apoderan de Castilla.

En una de ellas, Juan Garcia de Villamayor, nieto del anterior propietario, se apodera de Ucero por la fuerza de las armas, defendiendo a su señor Fernando IV frente al infante De la Cerda. El citado Juan García poseerá Ucero durante algunos años.

1301. Se reconoce a Violante Sánchez como hija natural de Sancho IV, por dispensa de Bonifacio VIII.

De vuelta en Castilla ingresa en la Orden de Santiago e intenta recuperar Ucero.

1302. Juan García de Villamayor, viendo cercana su muerte, vende Ucero por una cantidad irrisoria al Obispo de Osma Juan Ascarón, quizás en compensación por los excesos cometidos contra la Iglesia por sus tropas durante las revueltas de años anteriores. Pero esta venta no es admitida por algunos nobles partidarios de Violante Sánchez, quien consigue volver a hacerse con el lugar.

1313. Sufre un ataque dirigido por el obispo Ascarón. Juan Fernández Padilla Señor de Calatañazor, y firme partidario de Violante repele este ataque y algunos otros.

1327. El 30 de diciembre, doña Violante en su testamento, lega todos sus bienes a la Orden de Santiago, aunque sus deseos nunca se llegarán a cumplir.

El Obispo de Osma don Pedro Montoya, que reedificará el recinto amurallado del Burgo, acondiciona y fortalece también este Castillo de Ucero a finales de siglo.

Siglo XVI. Honorato Juan hace colocar su escudo sobre la puerta de acceso al mismo, que aún hoy se conserva.

En cierta etapa llega incluso a ser utilizado como cárcel de clérigos.

Hay que señalar la existencia de un tramo de pasadizo subterráneo que saliendo del castillo, descendía serpenteando bajo la ladera que mira al río Chico.

   
   
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