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Probablemente, en este mismo lugar existiera una fortificación musulmana, que habría sido residencia del jefe árabe que gobernaba sobre esta región, y del que eran tributarios todos los pueblos de su alrededor.

Justo en el cerro Horcajo, en el punto de unión del río Aulencia con el Guadarrama.

Siglo XI. La pequeña aldea queda integrada en el Sexmo de Casarrubios, dentro de la Comunidad de Tierra y Villa de Segovia, y dependiendo de la población de Valdemorillo.

Siglo XIII. Este lugar es conocido como La Despernada (1).

Siglo XIV. A esta época se remontan los testimonios más antiguo conocidos. Buena parte de los territorios de esta comarca son lugares reales de caza.

1350. En el Libro de Montería de Alfonso XI se mencionan hasta 62 monterías que se desarrollan en la región del Guadarrama, localizándose alguna de ellas justo en esta cañada, lugar donde abunda, especialmente, el jabalí.

En este siglo el lugar pertenece a García Fernández.

1433. Es vendido a Alfonso Alvárez de Toledo -Contador Mayor de Juan II-, junto con las tierras, casas y vasallos, considerándose a este y su mujer -Catalina Núñez- como los fundadores de la villa.

1450. Aparece ya citado como fortaleza en un documento fechado en Madrid.

1455. Un Real Decreto del nuevo rey Enrique IV libra de tasas el lugar. Y un documento real certifica que únicamente puede ser adquirido de forma hereditaria -salvo en caso de muerte de sus poseedores-, no puediendo ser vendido, cedido, regalado ni endosado ó similar (2).

También se determina que, el caserío situado a los pies de la fortaleza sea conocido con el nombre de Villafranca del Castillo.

En tiempos de este monarca se construye la Casa de Los Llanos, en el término de Valdemorillo, como lugar de descanso y solaz, tras las jornadas de caza.

Al estar este palacete a medio camino entre La Corte y Valdemorillo, la nobleza tiene que pasar de forma obligada por esta pequeña aldea.

En este mismo siglo los Núñez de Toledo -descendientes de los Álvarez de Toledo- levantan muros alrededor del castillo preveyendo un posible futuro ataque.

Sus características son parecidas a muchas de las fortificaciones de la época, que aún se conservan en distintos puntos de Castilla, en particular el de Jadraque -Guadalajara-.

En tiempos de los Reyes Católicos los pabellones de caza ya no son frecuentados, y terminan cediendo las tierras de La Despernada a los lugareños que las habitan (3).

1487. Se separa de Valdemorillo.

1512. La reina doña Juana extiende una Carta de Privilegio donde se menciona el lugar con el nombre de La Despernada.

1528. Su población es de unos 300 habitantes.

1578. En las Relaciones Topográficas de Felipe II, se nombra al lugar, igualmente, como La Despernada, pero los testigos interrogados afirman que el nombre de Villanueva de la Cañada era mucho más antiguo.

En este mismo año, los pabellones de caza se hallan ya completamente derruídos, pero un interrogatorio a los lugareños señala que

"los reyes don Juan y don Enrique (...) tenían a un cuarto de legua deste lugar una dehesa y un bosque entre medio de este lugar y el lugar de Valdemorillo (...), y en el dicho bosque tenían unos palacios antiguos, que al presente están despoblados y caídos", y más adelante indicaban que a media legua de distancia existió también "otro sitio, donde se dice El Castillejo, que debiera ser castillo o fuerza donde los dichos reyes andando por este bosque se recogían, y sus monteros y criados".

AULENCIA EN LA RED

En este mismo año se constata que son ya 500 sus habitantes. En palabras de ellos mismos

"120 vecinos, y casas, y más"

Apostillando que

"Nunca tuvo tantos vecinos ni casas como al presente tiene,
y que cada día se va aumentando e haciendo mayor"

1628. Adquiere la categoría de Villa al comprar sus vecinos tal privilegio a La Corona -como hicieron tantos otras poblaciones desde mediados del siglo XVI-.

En este momento su nombre oficial es el de Villanueva de la Cañada, aunque popularmente se le seguirá conociendo como La Despernada, durnate muchos años.

1813. En el testamento del Marqués de Gelo y Santamarca, se cita el lugar como zona despoblada.

Posteriormente, pasa a pertenecer al Marqués de Sotomayor.

1844. La hija del citado marqués hace inventario, constando -según sus notas- de:

  • Un caserío
  • Unos viñedos
  • Un chaparral
  • Unos campos valorados en 1.329.850 reales

1868. El marqués vende estas tierras, por no poder mantenerlas económicamente.

Foto original de Mediateca Educa Madrid
Valentín González, apodado El Campesino, dirigiendo a sus hombres en Villanueva de la Cañada. Prolegómenos de la Batalla de Brunete (1937).

1880. Es adquirido por Fernando Puig y Gilbert.

1918. Pasa a pertenecer a la familia Ballesteros -sus actuales propietarios-. Durante todo este tiempo sirve como alojamiento para los guardeses de la finca.

1937. Durante la Guerra Civil Española, se alojan en su interior una brigada de soldados soviéticos.

Por tal motivo es bombardeado por las tropas franquistas durante la Batalla de Brunete -del 6 al 25 de julio-. Aunque su estructura resiste tenaz y felizmente el duro bombardeo.

1999. El Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama -y su entorno- se constituye en un espacio natural protegido.

 

(1). Circulan dos leyendas para justificar tal apelativo:

  1. La primera hace mención a una estatua que existió en tiempos remotos -quizás la epoca romana- y a la que los transeúntes del lugar terminaron fracturándole las piernas. Esta versión está documentada en las Relaciones Topográficas de Felipe II (1578).
  2. La segunda hace mención a un accidente sufrido por una mujer noble durante una de las muchas cacerías en la zona, fracturándose la pierna al caerse de un caballo.

(2). Si alguien hubiera pretendido hacerse con el lugar, debería haber pagado la nada despreciable cantidad de 20.000 doblones de oro -moneda de curso legal en la vieja Castilla-.

(3). Como declararán los vecinos en el Interrogatorio de Felipe II, años más tarde: "Se hizo lugar de por sí y se puso justicia en él"

 

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Página actualizada el 27/10/2014