Los romanos hacen pasar por aquí la calzada romana que une Emérita con Caesaraugusta.

En dicha época se la conoce como Septimancas, posiblemente por el hecho de ser atravesada por la citada séptima calzada romana.

783. Mauregato toma el trono asturiano con la ayuda de Abderramán I. A cambio se compromete al pago del Tributo de las Cien Doncellas.

788. Se produce una revuelta liderada por los Condes don Arias y don Oveco, quienes matan al citado Mauregato en venganza por el famoso tributo.

789. Bermudo I tiene la intención de sustituir el tributo por pago en dineros.

Alfonso II el Casto, su sucesor, no quiere pagar de ninguna de las dos formas. Por este motivo se enfrenta a los musulmanes en la Batalla de Lodos, donde, resultando triunfante, consigue sus objetivos.

893-900. Alfonso III el Magno ocupa la zona y repuebla la ciudad.

Su posición estratégica sobre el valle del Duero, donde confluye con el Pisuerga, la convierte, gracias a su puente sobre el último río, en un punto de vital importancia en el dominio leonés de la Línea del Duero frente al poder musulmán.

Abderramán II vuelve a pedir al nuevo rey leonés Ramiro I, el Tributo de las Cien Doncellas.

Alfonso III el Magno. Estatua sita en la Plaza de Oriente (Madrid)
La Batalla de Clavijo, por Casado del Alisal.

Dada la delicada situación del reino y, tras consultar con sus consejeros, accede al infame trato.

Dice la leyenda que las 7 doncellas que les corresponde entregar a esta ciudad, se presentan ante el Califa con la mano izquierda cortada, siendo rechazadas por Abderramán II.

Se añade la posibilidad de que el nombre actual de Simancas derive de este episodio.

844. Siempre se ha dado por cierto de que la Batalla de Clavijo, entre Ramiro I y los musulmanes, tuviera como objetivo librarse del citado pago. Pero estudios recientes ponen en duda la existencia misma de tal batalla.

939. Batalla de Simancas. Ald-el-Rahmán III decide castigar a los reinos cristianos del norte lanzando la "Campaña de la Omnipotencia".

Según modernos estudios la batalla se desarrolla durante cuatro largos días ante los muros de Simancas.

Tras perder ambas partes miles de muertos y exhaustos los contendientes, el Califa Cordobés estima que el orgullo cristiano ha recibido su merecido, ordenando el retorno a sus dominios.

Pero en la retirada musulmana hacia Atienza, sus ejércitos se internan por abruptos barrancos y escarpados desfiladeros que los analistas modernos situán cerca de Caracena (Soria). Los cristianos del lugar, perfectos conocedores el terreno les están aguardando.

Y la avanzada cristiana que les pisan los talones les hace avanzar apresuradamente y caen en una brutal emboscada.

La Batalla de la Alhándega, inmediata a la de Simancas se convierte en un infierno para las tropas musulmanas.

Sello que representa a Abderramán III.
Ramiro II de Asturias.

La victoria cristiana lleva el desconcierto al Califato de Córdoba e inicia así un tiempo de exitosas campañas militares cristianas que pondrán en jaque el dominio musulmán de la meseta desde Zamora hasta Soria.

Abderramán III castiga duramente a parte de su caballería, culpándola de la derrota y no dirigirá personalmente ninguna campaña más.

983. Almanzor derrota a las tropas cristianas, frente a Simancas.

Simancas se convierte en la frontera entre moros y cristianos, siendo por tal motivo arrasada por unos y otros durante casi un siglo.

1085. Con la conquista de Toledo por Alfonso VI, deja de ser zona fronteriza.

Se procede a su repoblación, lo que la hace crecer de forma imparable, convirtiéndose en Villa Jurisdiccional limitando con Cabezón del Pisuerga.

El auge emergente de la ciudad de Valladolid le hace perder protagonismo.

1255. Alfonso X el Sabio dona Simancas al Concejo de Valladolid, a pesar de la oposición de ambas ciudades.

Desde ese momento la fortaleza, junto con Cabezon se convierte en una de las llaves de la defensa de la ciudad del Pisuerga.

1465. La ciudad siempre ha demostrado su fidelidad a su monarca, como por ejemplo durante el reinado de Enrique IV.

Grabado antiguo del Castillo de Simancas.

Juan Fernández Galindo y sus partidarios consiguen expulsar de la ciudad a los seguidores del infante Alfonso.

1467. Enrique IV ordena a Pedro Niño, Regidor de Valladolid la construcción de una fortaleza en Simancas.

Pero la ciudad es tomada por el Almirante de Castilla, don Fadrique Enríquez, del bando rival, quien construye tal fortaleza.

Poco después, los Reyes Católicos reclaman la fortaleza para la corona, convirtiéndola en prisión de estado.

1510. Se refuerza el foso con unos sólidos taludes, construídos por el arquitecto Lorenzo Doncel.

Junto con las Castillos de La Mota y Arévalo se convierte en una de las fortalezas más potentes de Castilla.

1516. Fernando el Católico hace encarcelar en Simancas a Antonio Agustín, Vicecanciller de la Corona de Aragón, por galantear con su segunda y joven esposa Germana de Foix.

1520. Durante la Guerra de las Comunidades permanece fiel a Carlos I sin que los comuneros intenten siquiera su asalto.

1521. Tras la Batalla de Villalar y fracasada la rebelión comunera, se prende al obispo Acuña al que se confina en el Castillo de Simancas.

1526. El obispo Acuña estrangula al alcaide de la fortaleza para intentar huir. Es juzgado y condenado a morir por garrote vil por el alcalde Ronquillo.

Sentencia que se aplica en una de las torres, llamada ahora Torre Del Obispo y sus restos son colgados en una de las almenas.

Carlos I decide ubicar en él el Archivo General del Reino. Para ello ordena a Juan de Herrera que derribe el castillo a fin de construir uno nuevo.

Juan de Herrera obedece a medias a su rey, pues no derriba el castillo en su totalidad.

1545. Se nombra a Antonio Catalán como primer archivero de Simancas.

1557. Ana de Mendoza Princesa de Eboli se hospeda en el castillo.

1558. Nace entre los muros del castillo su primer hijo, fruto de su matrimonio con el noble Ruy Gómez de Silva.

1570. Es ejecutado en el Castillo de Simancas don Flores de Montmorency, siguiendo instrucciones precisas del propio Felipe II y dentro del contexto de asuntos propios de estado. El motivo pudiera haber sido el de ser considerado un espía de los Paises Bajos.

1588. El mismo rey dá instrucciones para reorganizar el archivo, llegando a convertirse en uno de los más completos de Europa con 35 millones de documentos.

Ana Mendoza de la Cerda (Princesa de Eboli)

Siglo XVIII. Ventura Rodriguez lo transforma añadiendo el patio, los puentes y sus recorridos internos. Además, se restauran las bóvedas con tirantes metálicos.

1813. Se produce una nueva Batalla de Simancas entre las tropas aliadas (españoles, ingleses, portugueses) contra las francesas, que se baten en retirada tras la Batalla de Arapiles, resultando destruído el puente medieval sobre el rio Pisuerga.

1979. Simancas es declarada Conjunto Histórico Artístico.

Recientemente se ha llavado a cabo una profunda restauración.

   
   
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