LA RESURRECCIÓN DE JESÚS
La máxima obra de Dios, la
Resurrección de su Hijo, no tuvo testigos. Sin embargo sí se puede comprobar;
hay "evidencias":
El sepulcro vacío.- Los cuatro evangelistas lo mencionan. Lo reconocen
incluso los soldados, los sacerdotes y las autoridades romanas. Aunque no es una
prueba directa, es un signo especial, es el primer paso para el reconocimiento
de la Resurrección. Juan dice: vio y creyó (20,8).
Las apariciones del Resucitado.- En ellas se basa el argumento definitivo
para afirmar la Resurrección. NO FUERON VISIONES subjetivas, sino HECHOS
OBJETIVOS, HISTÓRICOS. Se describen (en los últimos capítulos de los
evangelios), como presencia real y hasta carnal de Jesús; come, camina, deja que
lo toquen, platica con ellos. Son una base sólida de la fe en la Resurrección.
El testimonio de los que creemos.- Aunque no hubo testigos de la resurrección, sí los hay del Resucitado. Quienes lo vieron comenzaron a decir que el "Crucificado estaba vivo" y así es como surge la Iglesia. Nuestra fe procede de los primeros que creyeron y continuamos hoy transmitiendo esa misma fe en Jesús de Nazaret que murió por nosotros, y que RESUCITÓ como primicia de lo que será nuestra propia resurrección. ¡desde hace dos mil años, hombres y mujeres han dado testimonio de la fe en la Resurrección y así seguirá ocurriendo hasta el fin de los tiempos! .