El Cid Campeador
Escudo de armas del Cid Campeador y de Alvar Fáñez (según Argote de Molina).

1043. La fecha de su nacimiento es muy discutida (1).

Rodrigo Díaz nace en Vivar, pequeña aldea situada a 7 kilómetros de la ciudad de Burgos, fronteriza entonces con el Reino de Navarra.

Su padre es Diego Laínez, un noble infanzón (estamento nobiliario situado entre los "fijos dalgo" y los "ricos ommes").

Su madre, Teresa Rodríguez, es hija del Conde de Oviedo Rodrigo Alvarez, descendiente por línea paterna de Laín Calvo, uno de los dos Jueces de Castilla, como dice el Poema de Fernán González:

"Todos los castellanos en uno se juntaron
Dos homes de gran guisa por alcaldes los alzaron;
Los pueblos castellanos por ellos se guiaron
E non posieron rey; gran tiempo asi duraron.
Diré de los alcaldes cuáles nombres hobieron,
Dende en adelante diremos los que dellos vinieron,

Muchas buenas batallas con los moros fecieron,
Con su fiero esfuerzo gran tierra conquirieron.
Don Nuño (Rasura) fué el uno, home de gran valor,
Vino de su linaje el conde batallador21;
El otro don Laín (Calvo), el buen guerreador,
Vino de su linaje el buen Cid campeador..."

Un hermano -o hermana- de su padre, es uno de los progenitores de Alvar Fáñez, siendo por tanto primos.

En su adolescencia, con toda seguridad correrá y jugará en los alrededores del castillo anterior al actual de Sotopalacios.

1058. A los 15 años queda huérfano de padre.

Entonces se traslada, con otros infanzones, al palacio de Fernando I el Magno, donde crece durante cinco años junto a su primogénito, el príncipe Sancho (2).

Castillo de Sotopalacios, lindante con el término de Vivar (Burgos).
Ramiro I de Aragon. Estatua sita en la Plaza de Oriente (Madrid)

Estudia letras y leyes, seguramente en el Monasterio de San Pedro de Cardeña.

Desde los primeros combates el joven Rodrigo se destaca como un gran guerrero.

1060. Es investido caballero en la Iglesia de Santiago de los Caballeros (Zamora) por el príncipe Sancho.

1063. El rey aragonés Ramiro I, hermano de Fernando I, intenta tomar la ciudad de Graus, perteneciente a la Taifa de Zaragoza, cuyo rey Al-Muqtadir es actualmente vasallo de Castilla y León, por pagar parias. El belicoso Sancho, junto con Rodrigo, parten para presentar batalla a su tío Ramiro (3).

1063. En la Batalla de Graus resulta muerto el rey aragonés.

1065. El 27 de diciembre, muere Fernando I. Antes de morir hace prometer solemnemente a sus hijos que respetarán su decisión del reparto de su reino entre ellos.

El reparto de su reino queda establecido de la siguiente forma:

  • Castilla y el reino paria de Zaragoza, para el primogénito Sancho
  • León y el reino paria de Toledo, para Alfonso
  • Galicia y los reinos parias de Badajoz y Sevilla, para García
  • Toro para su hija Elvira
  • Zamora para su otra hija, Urraca

En contra de sus primeros ideales, Castilla y León vuelve a ser dividida.

En cuanto accede al trono de Castilla, Sancho nombra Alférez del Rey a Rodrigo.

1066. Dentro del contexto de la Guerra de los Tres Sanchos, tiene lugar un conflicto fronterizo entre Castilla y Navarra.

Los dos reinos pleitean por la localidad fronteriza de Pazuengos (La Rioja).

Fernando I. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Escudo del reino de Navarra

Con el fin de evitar un excesivo derramamiento de sangre, acuerdan acudir a una "ordalía" o Juicio de Dios.

Dicha ordalía consiste en un combate singular entre caballeros armados o campeones (normalmente a muerte) en un terreno neutral o "liza".

El rey navarro elige a Jimeno Garcés Conde de Lizarra, un gigante que presume de haber combatido y dado muerte a 30 adversarios. Sancho se decanta por Rodrigo (8).

Preside el duelo el Conde de Barcelona Ramón Cabeza de Estopa.

Están presentes casi todos los nobles castellanos y navarros, además del Duque de Aquitania y el rey moro de Calatayud.

La pelea comienza a caballo y sigue en el suelo, utilizando todo tipo de armas, hachas, mazas, mandobles. Finalmente, después de una hora de agotadora lucha, Rodrigo derrota al navarro, dándole muerte.

Pazuengos es para Castilla y Rodrigo obtiene el título de "Campeador" ("Campi Docti", "maestro o docto en el campo del honor"). Cuenta con 23 años.

1067. El rey moro de Zaragoza se niega a seguir pagando a Castilla las parias o tributos correspondientes.

El rey Sancho manda al de Vivar a solucionar la afrenta, dándose el caso de que al llegar a Madina Salim (Medinaceli), les sale al paso un moro llamado Háriz, quien reta a Rodrigo a duelo de caballeros.

Es tal la estatura del citado, que cualquier otro se lo habría pensado, pero Rodrigo acepta el desafío y, el 27 de septiembre tiene lugar la contienda en Barahona, resultando que, de un golpe de mandoble, el Campeador siega la cabeza del gigantesco árabe.

Castillo de Medinaceli.

En dicho combate adquiere el sobrenombre de Cid o Cide "Señor", transcripción del árabe sayyid. Poco después es nombrado "Príncipe de la Hueste" del ejército de Sancho II.

Pero Sancho es ambicioso y estima que, como primogénito, todos los territorios que gobernara antaño su padre le pertenecen. Después de un período de relativa tranquilidad, a la muerte de doña Sancha (7 de noviembre de 1067), las hostilidades se desencadenan.

Recupera rápidamente los Montes de Oca, La Bureba y Pancorbo. El río Pisuerga se convierte en la frontera natural entre los Reinos de Castilla y León.

En comnivencia con Alfonso atacan a su hermano García. Este es derrotado y desterrado a uno de sus reinos parias.

1069. Después Sancho ataca al propio Alfonso, venciéndole en Llantada.

1072. En enero se celebra la batalla de Golpejera o Golpejar. Sancho y el Cid se enfrentan en tierras palentinas nuevamente a los leoneses capitaneados por los condes Pero y Gonzalo Ansúrez.

Vencen los castellanos. Sancho se convierte en Rey de León y encierra a su hermano en una mazmorra.

Por mediación de Urraca, que siente una especial devoción (incestuosa según algunos historiadores) por Alfonso, éste es liberado y desterrado a Toledo.

Pero los nobles leoneses no ven con buenos ojos el cambio de rey. Su hermana Urraca tampoco. Zamora se convierte en un campo de conspiración. Las tropas castellanas sitian la ciudad.

1072. El 7 de octubre, tras un asedio de siete meses (4), estando los sitiados al límite de sus fuerzas, se presenta Bellido Dolfos, supuesto desertor, con la excusa de enseñar un camino por el que penetrar dentro de las murallas zamoranas.

Estando en presencia del rey Sancho, en lugar de hacer tal cosa, le atraviesa con un venablo, causándole la muerte. Seguidamente huye y penetra en la asediada ciudad (5).

Rodrigo parte con algunos caballeros llevando a su rey muerto camino del Monasterio de San Salvador de Oña en Burgos, para enterrarle.

Urraca de Zamora, según la revista Zamora Ilustrada (1882).

Entretanto, un caballero castellano de nombre Diego Ordóñez, primo del fallecido rey, se presenta ante una de las puertas de Zamora lanzando la siguiente proclama:

"Yo os reto, los zamoranos, por traidores fementidos,
reto a todos los muertos y con ellos a los vivos,
reto hombres y mujeres, los por nacer y nacidos,
reto a todos los grandes, a los grandes y a los chicos,
a las carnes y pescados, y a las aguas de los ríos".

Arias Gonzalo, Gobernador de Zamora, le responde que quien a población desafía, ha de lidiar con cinco, reservándose el mismo el primer lugar.

Ante su avanzada edad y por los ruegos de Urraca, uno de sus hijos es el primero en combatir, resultando muerto tras dura pelea. Idéntica suerte correrá el segundo, con gran pesar de Arias Gonzalo. El tercer hijo de éste, herido de muerte, descarga un golpe de espada tan tremendo que a poco arranca la cabeza del caballo de Diego Ordóñez.

El animal en furiosa carrera, saca al castellano del recinto del honor, declarando los jueces que el torneo queda sin ganador, por quedar muerto el que está dentro del campo y el vivo haber sido sacado por su propio caballo.

Castilla se encuentra sin rey, y los Reinos de León y Galicia con sus reyes desterrados.

Ante tal situación, se reúnen las Cortes castellanas, no encontrando más solución que proclamar como rey a Alfonso.

Sin embargo, antes de eso, la nobleza castellana exige a Alfonso que jure que no tuvo nada que ver con la muerte de su rey.

El juramento se lleva a cabo en Santa Gadea de Burgos, siendo el Cid el encargado de tomar juramento como hombre de leyes que es.

Con una mano en Los Evangelios y la otra sobre un cerrojo de hierro, Alfonso jurará, tras oir decir a Rodrigo:

El Cid oteando el horizonte. Oleo de Marceliano Santamaría (Ayuntamiento de Burgos).

La Jura de Santa Gadea, por Marcos Hiráldez.

"Villanos te maten Alonso, villanos que no hidalgos
de las Asturias de Oviedo, que no sean castellanos;
mátente con aguijadas, no con lanzas ni con dardos;
con cuchillos cachicuernos, no con puñales dorados;
abarcas traigan calzadas, que no zapatos con lazo;
capas traigan aguaderas, no de contray ni frisado;
con camisones de estopa, no de holanda ni labrados;
caballeros vengan en burras, que no en mulas ni en caballos;
frenos traigan de cordel, que no cueros fogueados.
Mátente por las aradas, que no en villas ni en poblado,
sáquente el corazón por el siniestro costado,
si no dijeras verdad de lo que te fuese preguntado,
si fuiste o consentiste en la muerte de tu hermano".

En cuanto Alfonso es nombrado rey, lo primero que hace es destituir al Campeador como Alférez del Rey, designando como tal a su favorito, García Ordóñez.

1074. A pesar de todo, Alfonso intenta llevarse bien con Rodrigo y demás nobles castellanos. De hecho trata de ganárselo para su causa.

El 9 de julio casa con la sobrina del rey, Jimena Díaz. En la carta de arras (6) entregada por Rodrigo se puede leer:

Et donno tibi istas villas, quoe sunt supra scriptas,
pro ipsas villas, quoe mihi sacarunt Alvaro Fànniz, et Alvaro Alvariz sobrinis meis:

(Doy todas estas villas sobredichas por las villas
que me sacáron Alvar Fañez y Alvaro Alvarez mis primos-hermanos).

1075. Por orden real, se desplaza hasta Asturias para resolver algunos litigios, destacando el que enfrenta al Obispo de Oviedo con el Conde Vela Ovéquiez y su hermano Veremundo. Rodrigo falla a favor del primero (7).

El 28 de julio recibe de manos de Alfonso VI el Señorío de Vivar.

1076. El 12 de mayo el y su esposa hacen una rica donación al Monasterio de Silos.

Jimena Diaz, esposa del Cid. Estatua sita en el puente de San Pablo. Burgos.

Estatua del Cid en Burgos.

Entre los años 1075-1079 parece ser que nacen sus tres hijos.

Pero Rodrigo no es feliz en la Corte de Alfonso VI. Sus antiguos enemigos, la familia de Bani-Gómez, los Ansúrez, que llevaron juntos el destierro de su monarca, oscurecen la presencia del "castellano", como normalmente es llamado por el rey Alfonso.

1079. Estando en Sevilla para cobrar las parias (tributos) correspondientes al rey Mutamid, es informado por éste que sus tierras están siendo atacadas por su enemigo Al Mudaffar Rey de Granada y por García Ordóñez Conde de Nájera.

Mutamid le espeta:

"Tu rey te manda a cobrarme parias mientras otros a quiénes también ha enviado con fin semejante,
corren mis tierras y las queman y las saquean junto a mi enemigo, el rey de Granada.
Si mi oro vale tanto como el de Abdallah, preciso sería que hicieses algo por mi reino...
"

El Cid informa a ambos que

"por la reverencia y el respeto debidos"...

a su rey, se abstengan de seguir adelante.

Pero éstos, que cuentan ademas con las mesnadas de Lope Sánchez y de Diego Pérez, subestiman las fuerzas del Campeador y se burlan de él.

Rodrigo les derrota, les captura y les humilla en el Castillo de Cabra, mesándole a García Ordóñez una pulgarada de barba (en aquella época injuria gravísima y causa de enemistad perpetua).

El de Vivar se gana la admiración de Mutamid que le colma de regalos para el rey Alfonso, pero también se gana un peligroso enemigo en la persona del Conde de Najera.

1081. Hallándose Rodrigo enfermo, encontramos a Alfonso VI guerreando por tierras toledanas.

Toledo se halla dividido en estos tiempos en dos facciones. Una de ellas, capitaneada por Al-Cadir es proclive al reino castellano-leonés. La otra proclama la guerra sin cuartel contra los cristianos.

Desde esta facción, se produce un ataque musulmán a Gormaz. El Cid, indignado y ya recuperado, reconquista Gormaz y responde atacando por su cuenta el reino moro de Toledo, sin reparar en amigos o enemigos.

El rey declara que Rodrigo ha causado la "ira regia".

Castillo de Gormaz.

Por tal motivo es desterrado, prohibiendo a ningún burgalés que le favorezca con cobijo o alimentos. Incluso su propia mujer, Jimena, es temporalmente encerrada en el Castillo de Ordejón.

El Campeador no tiene más remedio que vender sus armas al mejor postor, bien sea cristiano o musulmán.

Se le dan 9 días para abandonar el reino. En la primavera, parte para el destierro junto con 300 caballeros, dejando a su mujer e hijas en San Pedro de Cardeña.

Rodrigo baja con sus huestes por la Sierra de Miedes. A la izquierda, amparados por la noche, dejan la imponente fortaleza de Atienza, que cuenta con una notable guarnición, sin atacarla por considerarla

"una penya muy fort"

Al amanecer conquistan y saquean la población musulmana de

"Castejón, el que es sobre Fenares"

Su primera intención es dirigirse para ofrecer sus servicios a los Condes de Barcelona, pero éstos le reciben con indiferencia. Entonces opta por dirigirse al reino paria de Zaragoza, donde Al-Muqtadir le recibe con los brazos abiertos.

Muqtadir muere en octubre, dejando dividido el reino entre sus hijos:

  • El Reino de Zaragoza para el primogénito Al-Mutamin
  • El Reino de Denia (Tortosa y Denia) para Mundir.

Rodrigo apoya a Al-Mutamin, mientras que su hermano Mundir solicita la ayuda del Conde Berenguer Ramón el Fraticida, que se ha deshecho criminalmente de su otro hermano.

1082. El Cid derrota a ambos en Almenar, a tan sólo 20 km. de Lérida, apresando al propio Conde.

1083. Al frente de las huestes de Al-Mutamin ocupa la población de Munt-Xun (Monzón)

"Sin que el rey Sancho que lo presenciaba todo
se atreviese a dar un paso para impedirlo..."

Alfonso levanta el destierro que pesaba sobre el Cid, y éste vuelve a servir a su rey.

Casi inmediatamente, le socorre en el Castillo de Rueda (Rueda de Jalón).

Castillo de Monzón (2007).

Espada Colada

En esta acción resultan muertos algunos condes, entre ellos el Conde de Lara Gonzalo Salvadores llamado el "el de las cuatro manos" por su destreza en el combate.

1085. Comanda las tropas castellano-leonesas que el 25 de mayo rinde la ciudad de Toledo. Y seguidamente se convierte en el primer alcaide cristiano de la reconquistada ciudad.

En calidad de tal permanece en la ciudad toledana mientras los ejércitos de su rey sitían el Reino de Zaragoza.

1086. Pero un gran ejército almorávide desembarca en Algeciras. El rey castellano-leonés, conocedor de la noticia, levanta el sitio para hacer frente al peligro que le viene por el sur.

Ambos ejércitos se encuentran muy cerca de Badajoz en Sagrajas, ó Zalaca.

Alfonso VI es derrotado y herido gravemente en las piernas, su caballería casi completamente aniquilada, y está a punto de perecer.

El de Vivar -a partir de este momento- tiene via libre para el hostigamiento de los almorávides en el Levante, siendo amo y señor de todo cuanto conquiste.

1088. El 14 de agosto con tropas castellanas y las del rey Mustaín de Zaragoza (sucesor de Al-Mutamin), se enfrenta a los ejércitos coaligados del Conde Berenguer Ramón II, Sancho Ramírez y las tropas musulmanas de Mundir en Morella.

Grabado del siglo XIX que representa la Batalla de Sagrajas.

El Cid en sello.

La batalla es feroz.

Rodrigo resulta herido, pero finalmente las tropas catalanas son derrotadas, quedando sus líderes prisioneros. El Conde Berenguer II y demás nobles serán liberados tras pagar fuerte rescate.

El Cid queda como amo y señor de todo el Levante.

El rey Mustaín intenta apoderarse de Valencia para sí, pero Rodrigo se lo impide alegando que la victoria ha sido gracias a las tropas castellanas y por lo tanto toma la ciudad en nombre de su rey.

Esto irrita sobremanera al reyezuelo árabe por entender que el Cid es su vasallo y lo conseguido debe ser para él. Aliado al conde barcelonés intentan la toma de Valencia.

El Campeador acude con abundantes tropas castellanas y sus enemigos se retiran sin presentar batalla.

1089. Deja a Al-Cadir en Valencia como protectorado, consigue para Alfonso VI además las ciudades de Sagunto y Alpuente.

Desde el Castillo de Aledo reciente tributario de Castilla y Leon, el ejército de García Jiménez lanza frecuentes ofensivas contra el Reino de Sevilla. El rey Motámid pide ayuda a Ben Yusuf. Este desembarca en junio con un gran ejército y sitía el citado castillo, tornándose la situación crítica para los sitiados.

Alfonso VI llama al Cid que se encuentra en Zaragoza para la defensa.

El Cid acude, acampa en Onteniente y vigila los pasos de Chinchilla y Villena. Alfonso baja por Hellín y acampa en Molina de Segura, lo que hace desistir a Ben Yusuf del asedio y Alfonso regresa a Toledo sin tener noticias del Cid.

El Campeador sufre un nuevo destierro y sus posesiones en Castilla son confiscadas. Además ordena el ingreso en prisión de la mujer e hijos de Rodrigo. Sin embargo poco después permite la partida de todos ellos al destierro junto al Cid.

1090. El Cid ataca y conquista numerosas posesiones de Al Fagit, Rey de Denia.

Alfonso VI, en un grabado del siglo XX.
Grabado anónimo del Cid. Siglo XIX.

Tortosa y Lérida quedan bajo la protección del Campeador.

1091. Ben Yusuf desembarca nuevamente en la península. Se hace con el control de Granada y de Málaga. Su siguiente intención es dirigirse a Sevilla para derrocar a Al Mutamid.

Rodrigo y Alfonso acuden en auxilio de Al Mutamid y Rodrigo planta sus tiendas delante de las de su rey, con la intención de hacer de parapeto en caso de ataque.

Esto es tomado por algunos nobles de Alfonso como un gesto de altanería por parte del castellano. Y para colmo de males Ben Yusuf no presenta batalla por lo que deciden volver hacia Toledo.

Estando en Ubeda Alfonso se encara con Rodrigo y, sabiendo éste, la intención de su rey de prenderle, huye en la noche con dirección a Valencia.

Mientras tanto, Ben Yusuf toma el 7 de septiembre la ciudad de Sevilla, arrebatándosela a Al Mutamid. Y poco después consigue la conquista del Castillo de Aledo.

1092. Ben Yusuf inicia el avance hacia el Levante, territorio del Campeador.

Alfonso VI, viendo el incontenible avance almorávide, se apresta a firmar un tratado con el Rey de Aragón Sancho Ramírez y con el Conde de Barcelona.

En ausencia del Cid, Alfonso se presenta en Valencia exigiendo un tributo imposible de pagar.

El de Vivar concentra sus tropas en Zaragoza y, tras advertir a su rey, responde con un ataque devastador en Calahorra y Nájera, asolando cuanto halla a su paso. García Ordóñez, Conde de Nájera, no se atreve a enfrentarse al Cid, volviendo éste a Zaragoza expectante por conocer noticias sobre Valencia.

El rey castellano-leonés y sus aliados no se atreven, finalmente, a tomar Valencia, y vuelven a sus reinos.

Ben Yehhaf, general almorávide de Murcia, derrota al destacamento dejado por Rodrigo y entra en Valencia para seguidamente asesinar a Al-Cadir (protegido del Cid).

El rey Sancho Ramírez, obra de Manuel Aguirre y Monsalbe (1885)
El Campeador monta en cólera al recibir la noticia. Al frente de su ejército marcha sobre Valencia. En Yubella se encuentra con parte del ejército almorávide que marcha sobre Zaragoza, al cual destroza.
El Cid, por José Vela Zanetti. Diputación de Burgos.

En su marcha asola cuanta señal almorávide encuentra en su camino. Toma Peña Cadiella y Albarracín, ciudad en la que recibe una lanzada en el cuello que a punto está de costarle la vida.

Finalmente se presenta con su ejército en Valencia, sitiando la ciudad durante 19 meses. Se le atribuye la siguiente frase, dicha a los moros tras las murallas durante el asedio:

"Por un Rodrigo se perdió España y será otro Rodrigo el que la salve..."

1094. En junio entra triunfante en Valencia. Para evitarse problemas con la población mayoritariamente musulmana, Rodrigo dicta las siguientes normas:

  • Las guardias serán realizadas por musulmanes
  • A los nobles musulmanes se les devuelven sus posesiones
  • Los soldados cristianos no pueden entrar a comprar o vender en la ciudad
  • A Ben Yehhaf se le reconoce como Cadi
  • El Cid impartirá justicia dos días a la semana

El 13 de noviembre desembarca el grueso de ejército almorávide, instalándose muy cerca de Valencia.

Ante esta perspectiva el Campeador pide ayuda a Alfonso VI y al rey Pedro I de Aragón. Pero antes de la llegada de éstos concibe una intrépida, inesperada y arriesgada maniobra.

Batalla del Cuarte. Hace salir sigilosamente en la noche a la mitad de su ejército posicionándolo detrás del campamento almorávide.

A la mañana siguiente sale con la otra mitad haciendo ver que piensa atacar y batiéndose en retirada. Los almorávides persiguen al ejército de Rodrigo. Inmediatamente, la otra mitad de su ejército ataca impetuosmente y con grande ruido el campamento y la retaguardia almorávide.

Estos, automáticamente piensan que son las tropas de Alfonso VI y de Pedro I que llegan al rescate. Sin tiempo de improvisar se baten en retirada dejando numeroso botín en manos cristianas.

1095. Tras derrotar a los almorávides, el de Vivar se apresta a vengar la muerte de su amigo Al Cadir.

Pedro I de Aragón.

Encontrado Ben Yehhaf culpable, es condenado a morir lapidado por los nobles musulmanes valencianos, pero Rodrigo, aplicando un viejo derecho castellano, le condena a morir en la hoguera, sentencia que se cumple en el mes de mayo.

Tras estos hechos se desencadenan incidentes con la población musulmana de Valencia que tienen que ser reprimidos con grande esfuerzo por las tropas del Cid.

1096. A consecuencia de estos alborotos transforma la mezquita mayor valenciana en la Iglesia de Santa María.

Habiendo llegado a oidos de Rodrigo que un fuerte ejército almorávide está desembarcando para hacerle frente, solicita la ayuda del monarca aragonés Pedro I.

Este llega junto con su hermano menor Alfonso (futuro Alfonso I el Batallador).

1097. En enero, con la ayuda de Pedro I, los almorávides conocen su segunda derrota de manos del Campeador en Bairén.

Alfonso VI pide ayuda al Cid para hacer frente a los almorávides que nuevamente han concentrado un poderoso ejército. Rodrigo no puede hacer frente a esa demanda porque se haya absorto en la conquista levantina. Pero como prueba de amistad le envía al rey castellano a su único hijo, Diego Rodriguez.

El15 de agosto, el Rey de Castilla es estruendosamente derrotado en Consuegra, y el hijo del Campeador resulta muerto en la batalla.

Este mismo año, Alvar Fáñez es derrotado en Cuenca.

1098. Estando camino de Valencia, decide la conquista de la ciudad de Sagunto. El 24 de junio, tras casi dos meses de asedio, sin recibir ayuda exterior alguna, las huestes de Rodrigo conquistan la ciudad, expulsando a los musulmanes de la misma.

Ante el empuje almorávide el Cid decide establecer sendas alianzas matrimoniales con el Reino de Navarra y el Condado de Barcelona. Para ello casa a su primogénita Cristina con el infante Ramiro de Navarra. Su otra hija, María, casa con el Conde Ramón Berenguer III.

Alvar Fáñez. Estatua sita en Burgos.

El Campeador rinde Almenara y Murviedro, sus últimas conquistas bélicas. El dominio del Cid sobre el Levante es incustionable y no hay moro ni cristiano que rebata ya su autoridad.

Nombra como Obispo de la Iglesia de Santa María a don Jerónimo.

Don Jerónimo, Obispo de Valencia. Estatua sita en el Puente de San Pablo (Burgos).

El manuscrito de donación (aún conservado) hecho de puño y letra del propio Rodrigo dice así:

"Tras casi 400 años de dominio musulmán,
suscitó el Señor al príncipe Rodrigo Campeador
como vengador del oprobio de sus siervos y propagador de la religión cristiana,
el cual después de múltiples y extraordinarias victorias bélicas
alcanzadas con la ayuda divina conquistó Valencia,
ciudad opulentísima por el número de habitantes y el esplendor de sus riquezas;
y habiendo vencido un ejército innumerable de moabitas
y bárbaros de toda España sin daño suyo
más allá de todo lo imaginable,
procedió a convertir en iglesia la misma mezquita
que los musulmanes tenían como casa de oración;
y habiendo sido designado, según lo prescrito en especial privilegio,
aclamado y elegido concorde y canónicamente y consagrado obispo
por manos del romano pontífice el venerable presbítero Jerónimo,
enriqueció a la citada iglesia con este dote de sus propios bienes.
Año de la Encarnación del Señor de 1098"

1099. Estando sitiada nuevamente Valencia, Rodrigo resulta herido por una flecha. El Cid no puede recuperarse de esta herida y muere el 10 de julio.

Según la leyenda, hace prometer a su esposa que cabalgará una última vez a lomos de su caballo Babieca.

Hecho esto y atado su cadáver a su grupa, hace huir despavoridas a las tropas musulmanas.

1101. Babieca no será montado por nadie más, muriendo en este año.

1102. Su esposa Jimena, mantiene el sitio durante tres años.

No pudiendo resistir el empuje almorávide solicita la ayuda de Alfonso VI, quien no puede hacer otra cosa que evacuar la ciudad llevándose consigo el cadáver de Rodrigo, en dirección al Monasterio de San Pedro de Cardeña, donde recibe sepultura.

Allí descansará el guerrero que jamás fue derrotado militarmente en su vida.

Grabado del siglo XIX que representa la muerte del Cid.
Espada Tizona, ganada por el Cid al rey Bucar de Marruecos. Contiene las siguientes dos inscripciones: 1. IO SOI TISONA FUE FECHA EN LA ERA DE MILE QUARENTA 2. AVE MARIA GRATIA PLENA DOMINUS TECUM

Su epitafio, redactado por Menéndez Pidal dice asi:

"Aquí yacen Rodrigo Díaz, el Campeador, muerto en Valencia en 1099, y su esposa Jimena, hija del conde Diego de Oviedo, de regia estirpe.

A todos alcanza la honra del que en buena hora nació"

 
El ciego sol, la sed y la fatiga,
por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro-, el Cid cabalga. (Manuel Machado)
 

(1).

  1. 1043 es comúnmente la más aceptada. Entre sus defensores, el ilustre Menéndez Pidal.
  2. 1048 según Gonzalo Martínez Díaz.
  3. Ubieto Arteta la sitúa entre los años 1054 y 1060, sin identificar el año exacto.

(2). Todo ello a pesar de que el príncipe Sancho es unos diez años mayor que Rodrigo.

(3). Existen dos versiones para la posible causa de la Batalla de Graus.

  1. La más verosímil es la amenaza del rey Ramiro de querer anexionarse la Taifa de Zaragoza -sujeta al pago de parias al reino de Castilla y León- y por tanto, obligados a defender a sus vasallos musulmanes.
  2. La segunda, que entra más en el terreno de la leyenda, nos habla de la idea del príncipe Sancho de hacer su esposa a la infanta Estefanía de Navarra. Y al ser llevada esta a Castilla es raptada por el joven Sancho, hijo bastardo del rey García de Navarra y trasladada al Reino de Zaragoza -desencadenándose así la posterior batalla-.

(4). De aquí el conocido dicho

"No se ganó Zamora en una hora"...

(5). Lo hace por una puerta conocida hoy como De La Traición. En cuanto a su destino es bastante oscuro. Se dice que la reina Urraca lo dejó marchar hacia tierras de moros. Otra apunta a que habría sido entregado a Diego Ordóñez, quien lo habría mandado descuartizar vivo tirando de sus miembros cuatro caballos.

(6). En la Carta de Arras se puede comprobar la extrema generosidad de Rodrigo. El fuero castellano limitaba las arras a un 10% mientras que el leonés lo hacía al 50%. Rodrigo pudo haberse acogido al primero, pero eligió el segundo, entregando a su esposa un total de 39 villas de las 80 que se estima que disponía.

(7). La disputa era por la propiedad del Monasterio de San Salvador de Tol. Rodrigo en su fallo cita expresamente el "Libro Jurídico in Titulo Per Leges Góticas".

(8). Dicho combate tiene lugar cerca de la localidad actual de Mendavia, en el paraje denominado Campo de la Verdad.

 
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Página actualizada el 30/10/2011