La
ciudad en el mundo antiguo
La
ciudad es fruto de una civilización evolucionada, ya que la vida social
comparta una organización, un equilibrio
y una economía, que los hombres primitivos no podían tener.
Uno
de los ejemplos más característicos de la ciudad del mundo antiguo lo
constituye la polis, ciudad-estado de Grecia, Asia Menor y la Magna Grecia. En
la mayor parte de los casos, la polis surgía y se desarrollaba alrededor de un
conjunto de edificios religiosos, que tomo el nombre de acrópolis, o sea ciudad
alta.
La
planta regular respondía evidentemente a exigencias de orden practico, de
sencillez y comodidad.
Ciudad,
gran centro de población organizado como comunidad. En la antigua Grecia se
denominaba a este tipo de comunidad independiente con el término ciudad-estado.
Durante la edad media la ciudad coincidía normalmente con la sede episcopal.
DESARROLLO
HISTÓRICO
Las ciudades comenzaron a surgir en el neolítico, cuando los grupos de
cazadores y recolectores nómadas adoptaron una vida sedentaria y agrícola. Se
cree que Alejandría llegó a superar los 500.000 habitantes, y que Roma fue aún
mayor. Constantinopla, capital del Imperio romano de Oriente, sucedió a Roma
como la ciudad más importante de Europa. En la América precolombina la
civilización maya y otras construyeron vastas ciudades de piedra.
Una de las características del desarrollo urbano moderno es el crecimiento de
las zonas suburbiales que dependen económicamente del núcleo de la ciudad.
Gran parte de esta creciente población de las ciudades modernas se aloja en el
extrarradio. En 1982 se creó, a iniciativa de las ciudades de Lima y Madrid, la
Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), organización que agrupa a
las capitales iberoamericanas, para la cooperación, promoción y defensa de sus
intereses.
LA CIUDAD
EN LA EDAD MEDIA
Las
ciudades decayeron, e incluso desaparecieron, durante la alta edad media para
conocer un nuevo florecimiento en la baja edad media. Las ciudades de este período
medieval reflejan una vida social armoniosa y recogida, y cierto bienestar de
los ciudadanos, derivado de una segura organización política. También las
ciudades medievales responden, en el plano urbanístico, a exigencias de
comodidad. En ocasiones, estas calles se iniciaban en forma radial en la plaza
donde se alzaba la catedral y ayuntamiento o el castillo.
LA
CIUDAD EN EL RENACIMIENTO
ACTUALIZADA EL 24 DE OCTUBRE 2003