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Misterios
Gozosos (Lunes y Jueves)
Letanias
Devocion
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Letanías al
Sagrado Corazón de Jesús
Señor,
ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor,
ten piedad de nosotros. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
(A las
siguientes invocaciones todos responden "TEN
PIEDAD DE NOSOTROS")
Dios,
Padre Celestial, -... Dios Hijo, Redentor del mundo, -... Dios,
Espíritu Santo, -... Santísima Trinidad, que eres un solo Dios...-
Corazón
de Jesús, Hijo del Eterno Padre, -... Corazón de Jesús, formado en
el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo, ... Corazón de
Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ... Corazón de
Jesús, templo santo de Dios, ... Corazón de Jesús, tabernáculo del
Altísimo, ...
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ... Corazón
de Jesús, horno ardiente de caridad, ... Corazón de Jesús,
santuario de la justicia y del amor, ... Corazón de Jesús, lleno de
bondad y de amor, ... Corazón de Jesús, abismo de todas las
virtudes,..
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,... Corazón de Jesús,
formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo... Corazón
de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios..., Corazón de
Jesús, templo santo de Dios,... Corazón de Jesús, tabernáculo del
Altísimo,... Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,...
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,... Corazón de
Jesús, santuario de la justicia y del amor,... Corazón de Jesús,
lleno de bondad y de amor,... Corazón de Jesús, abismo de todas las
virtudes,... Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,... Corazón
de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,... Corazón de Jesús,
en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría, y de la ciencia,...
Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la
divinidad,...
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace,... Corazón de
Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ... Corazón de Jesús,
deseado de los eternos collados, ... Corazón de Jesús, paciente y
lleno de misericordia, ... Corazón de Jesús, generosos para todos
los que te invocan,... Corazón de Jesús, fuente de vida y
santidad,...
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,... Corazón
de Jesús, triturado por nuestros pecados,... Corazón de Jesús,
hecho obediente hasta la muerte, ... Corazón de Jesús, traspasado
por una lanza,... Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,... Corazón
de Jesús, vida y resurrección nuestra,... Corazón de Jesús, paz y
reconciliación nuestra,... Corazón de Jesús, víctima por los
pecadores, ... Corazón de Jesús, salvación de los que en ti
esperan,... Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ...
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,...
Cordero de
Dios, que quitas el pecado del mundo, -perdónanos Señor. Cordero
de Dios, que quitas el pecado del mundo, -ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de Corazón, -haz nuestro corazón
semejante al tuyo.
Oración: Oh Dios todopoderoso y eterno, mira
el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en
nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden
misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y
reina contigo por los siglos de los siglos. Amén
MISTERIOS
GOZOZOS
(LUNES Y JUEVES)
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CANTOS DE ANIMACION
N°2
Alabaré (4)
Alabaré a mi Señor (bis)
Alabaré en las mañanas,
al mediodía, al atardecer
Alabaré toda la noche
su nombre Alabaré
Alabaré con mis manos
con la cabeza y con los pies
Alabaré con toda el alma
su nombre Alabaré (bis)
Mi mano esta llena de su bendición(2)
todo lo que toque bendito será(2)
mi mano esta llena de su bendición(2)
Cristo ha tomado mi vida
y no la quiero soltar(2)
estaba solo y triste
mas ahora soy feliz
porque Cristo ha tomado mi vida
y no la quiere soltar
Que viva Cristo
que viva (2) Cristo
(bis)
que viva EL(bis)
viva la fe, viva la esperanza
viva el amor
Que viva Cristo(2)
que viva El.
El es camino, él es la vida y la verdad(3)
que viva Cristo(2)
que viva él
En mi corazón hay banderas de amor(3)
En mi corazón hay banderas de amor
Porque Cristo ya vive en mi
álzalas mas arriba/ que todos vean(3)
álzalas mas arriba que todos vean
que Cristo ya vive en mi
En tu corazón........
Yo le alabo de corazón
yo le alabo con mi voz(bis)
Y si me falta la voz
yo le alabo con las manos
Y si me falta las manos
yo lo alabo con los pies
Y si me faltan los pies
yo lo alabo con el alma
Y si me faltara el alma
Es que me he ido con él
¡Oh gloria a Dios!
¡Oh Aleluya! sigue alabando
que la victoria es tuya(bis)
ALABARE
N°1
Alabaré, Alabaré(2)
Alabaré a mi Señor(bis)
Juan vio el numero de los redimidos
Y todos alababan al Señor
Unos cantaban, otros oraban
Y todos alababan al Señor
Todos unidos alegres cantamos
Gloria y alabanzas al Señor
Gloria al Padre, gloria al hijo
Y gloria al espíritu de amor
Somos tus hijos, Dios padre eterno
Tu nos has creado por amor
Te adoramos, te bendecimos
Y todos cantamos en tu honor
Vamos
Cantando Hasta Que Baje El Poder
Vamos cantando hasta que baje el poder
Dad gloria a el(2)
Vamos cantando hasta que baje el poder
alza tus manos y alaba a tu Señor;...
no te avergüences y alaba a tu Señor...
YA BAJANDO YA (2)
Va bajando la gloria del Señor
Si tu pueblo empieza a orar
Y deja al Señor obrar
Va bajando la gloria del Señor
OH VEN A CONOCER a mi Salvador(3)
Oh ven a conocer a mi salvador
Y tendrás su dulce paz
NO HAY DIOS TAN GRANDE COMO TU
No lo hay (bis),
no hay Dios que pueda hacer las obras, como las que haces tu(2)
No es con espada, no es con ejercito
Mas con su Santo Espíritu(bis)
Y esas almas se salvaran(3)con su Santo Espíritu
.
SU AMOR SU AMOR
Esta corriendo ya(3)
Por todo el mundo esta corriendo ya
Y tu y tu y tu eres quien lo hará correr(3)...
Por todo el mundo, y a todo aquel que
Encuentres dale ese amor(3)
Y a todo el mundo dale ese amor
PERDONA A TU PUEBLO
Perdona a tu pueblo Señor
Perdona a tu pueblo
Perdónale Señor(2)
Por las tres horas de tu agonía
En que por madre diste a María
Perdónale Señor
Por la abertura de tu costado
No lo dejes caer en pecado
Perdónale Señor
Por la heridas de los pies y manos
Por los azotes y tres clavos
Perdónale
Señor
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CANCIONES PARA EL ROSARIO
1er
Misterio
He decidido seguir a Cristo(3)
no vuelvo atrás, no vuelvo atrás
La cruz delante, el mundo atrás(3)
no vuelvo atrás, no vuelvo atrás
2do
Misterio
Mi Dios es
grande, mi Dios es real(3)
No vuelvo atrás, no vuelvo atrás
He de seguirlo hasta la cruz(3)
no vuelvo atrás, no vuelvo atrás
3er
Misterio
Con el espíritu me he de marchar(3)
no vuelvo atrás, no vuelvo atrás
tambien María conmigo va(3)
no vuelvo atrás, no vuelvo atrás
QUE BONITO ES
Que bonito, que bonito es alabar al Señor(2)
Ven hermano vamos alabarle
Que bonito, que bonito es alabar al Señor(bis)
Que bonito es ...cantar...
Amar...
Creer...
Seguir...
Servir...
Adorar...
2. CANTO
DE PERDON
Yo quiero ser Jesús amado
Como el barro en manos del alfarero
rompe mi vida, hazla de nuevo
yo quiero ser un vaso nuevo(bis)
3. CANTO AL ESPIRITU SANTO
Ven(3) Espíritu
Divino
ven(3) acércate
a mi (bis)
apodérate, apodérate, apodérate de todo mi
ser(2)
Aquí se siente la presencia de Dios(2)
Siento el fuego del Espíritu Santo(2)
Siento gozo, siento paz
Siento el amor que mi Dios me da(2)
Aquí se siente la presencia de Dios(2)
NO PUEDES ESTAR TRISTE
No puede estar triste el corazón
que alaba a Cristo
no puede estar triste el corazón
que alaba a Dios(2)
por eso le canto, le canto Aleluya
no puede estar triste el corazón
que
alaba a Dios(bis)
PIEDAD
DIOS MIO
Piedad Dios mío, de nuestro Patrio suelo
Os lo pedimos al pie del Santo Altar
Hoy nuestra patria a voz torna en su suelo
Oh Rey piadoso miradla en
su penar
-- CORO--
Detén tu mano Jesús perdón
Salva al pueblo peruano
Sagrado Corazón
Salva al pueblo peruano
Sagrado Corazón
La Inmaculada nos cubre con su manto
nunca la culpa nos robe a su amor
rinda la frente el que blasfema enpío
reine con gloria el Cristo Redentor
(Coro)
Con los raudales que brotan del calvario
purificados alzamos nuestra voz
para aplacaros nuestra plegaria es vana
pero María siempre esta por nos
(Coro)
SALVE SALVE CANTABA MARIA
Salve salve cantaba
María
que mas pura que tu
solo Dios
y en el cielo una voz
repetía
mas que tu solo Dios
solo Dios (Coro)
Con torrentes la luz que te inunda
los arcángeles besan tus pies
las estrellas tu frente circundan
y hasta Dios complacido te ve
(Coro)
Pues llamándote pura y sin manchas
de rodillas los mundos están
y tu Espiritu arroba y ensancha
tanta fe, tanto amor y tanto afán
(Coro)
EL 13 DE MAYO,
El 13 de mayo la virgen María bajo de los
cielos a cova de Iria,
Ave ave Ave María
(bis) (Coro)
A tres pastorcitos la madre de Dios descubre el
misterio de su corazón
(Coro)
haced penitencia, haced oración
por los pecadores que imploran perdón
(Coro)
el santo Rosario constante rezad
y la paz al mundo el Señor dará
(Coro)
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(1)
La devoción al Sagrado Corazón
de Jesús viene desde haces muchos siglos, pero fue por Santa Margarita
Alacoque quien le dió otro sentido a su devoción. Todo empezó
cuando Jesús se le presentó durante la
octava de la fiesta de Corpus Christi y le dijo:
“Mira este
corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres,
no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio,
indiferencia e ingratitud, aún en el mismo sacramento de mi amor. Pero lo
que traspasa mi Corazón más desgarradoramente es que estos insultos los
recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio”.
Nuestro Señor hizo grandes promesas a aquellos que le demuestran
su amor y hacen expiación por los pecados propios y ajenos: “Yo prometo en
la excesiva misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá
a todos los que comulguen los nueve primeros viernes consecutivos la
gracia de la perseverancia final: no morirán en mi desgracia ni sin
recibir los Sacramentos, haciéndose mi Corazón su asilo seguro en aquella
última hora”.
La gran promesa del Sagrado Corazón de Jesús es
muy consoladora: la gracia de la perseverancia final y el gozo de
encontrar en su Sacratísimo Corazón un refugio seguro de misericordia en
nuestra última hora.
Para ganar esta gracia debemos: • Recibir
sin interrupción la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes
consecutivos. • Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de
Jesús y de alcanzar la perseverancia final. • Ofrecer cada Sagrada
Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el
Santísimo Sacramento.
Oración
Oh Dios, que en el
corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, has depositado
infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el
homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación.
Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
LECTURA BÍBLICA Juan
19:31-37
Los judíos, como era el día de la Parasceve, para que no
quedasen los cuerpos en la cruz el día de sábado, por ser día grande aquel
sábado, rogaron a Pilato que les rompiesen las piernas y los quitasen.
Vinieron, pues, los soldados y rompieron las piernas al primero y al otro
que estaba crucificado con Él; pero llegando a Jesús, como le vieron ya
muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados le
atravesó con su lanza el costado, y al instante salió sangre y agua. El
que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; él sabe que dice
verdad para que vosotros creáis; porque esto sucedió para que se cumpliese
la Escritura: “No romperéis ni uno de sus huesos”. Y otra Escritura dice
también: “Mirarán al que traspasaron”.
Consideraciones
1. El amor se nos revela en la Encarnación, en ese andar redentor
de Jesucristo por nuestra tierra, hasta el sacrificio supremo de la Cruz.
Y, en la Cruz, se manifiesta con un nuevo signo: uno de los soldados abrió
a Jesús el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Agua
y sangre de Jesús que nos hablan de una entrega realizada hasta el último
extremo, hasta el consummatum est, el todo está consumado, por amor.
La plenitud de Dios se nos revela y se nos da en Cristo, en el
amor de Cristo, en el Corazón de Cristo. Porque es el Corazón de Aquel en
quien habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente. Por eso, si
se pierde de vista este gran designio de Dios —la corriente de amor
instaurada en el mundo por la Encarnación, por la Redención y por la
Pentecostés—, no se comprenderán las delicadezas del Corazón del Señor.
2. Tengamos presente toda la riqueza que se encierra en estas
palabras: Sagrado Corazón de Jesús. Cuando hablamos de corazón humano no
nos referimos sólo a los sentimientos, aludimos a toda la persona que
quiere, que ama y trata a los demás. Y, en el modo de expresarse los
hombres, que han recogido las Sagradas Escrituras para que podamos
entender así las cosas divinas, el corazón es considerado como el resumen
y la fuente, la expresión y el fondo último de los pensamientos, de las
palabras, de las acciones. Un hombre vale lo que vale su corazón, podemos
decir con lenguaje nuestro.
Por eso al tratar ahora del Corazón de
Jesús, ponemos de manifiesto la certidumbre del amor de Dios y la verdad
de su entrega a nosotros. Al recomendar la devoción a ese Sagrado Corazón,
estamos recomendando que debemos dirigirnos íntegramente —con todo lo que
somos: nuestra alma, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos,
nuestras palabras y nuestras acciones, nuestros trabajos y nuestras
alegrías— a Jesús.
En ésto se concreta la verdadera devoción al
Corazón de Jesús: en conocer a Dios y conocernos a nosotros mismos, y en
mirar a Jesús y acudir a El, que nos anima, nos enseña, nos guía. No cabe
en esta devoción más superficialidad que la del hombre que, no siendo
íntegramente humano, no acierta a percibir la realidad de Dios encarnado.
3. Jesús en la Cruz, con el corazón traspasado de Amor por los
hombres, es una respuesta elocuente —sobran las palabras— a la pregunta
por el valor de las cosas y de las personas. Valen tanto los hombres, su
vida y su felicidad, que el mismo Hijo de Dios se entrega para redimirlos,
para limpiarlos, para elevarlos. ¿Quién no amará su Corazón tan herido?,
preguntaba ante eso un alma contemplativa. Y seguía preguntando: ¿quién no
devolverá amor por amor? ¿Quién no abrazará un Corazón tan puro? Nosotros,
que somos de carne, pagaremos amor por amor, abrazaremos a nuestro herido,
al que los impíos atravesaron manos y pies, el costado y el Corazón.
Pidamos que se digne ligar nuestro corazón con el vínculo de su amor y
herirlo con una lanza, porque es aún duro e impenitente. Pero fijaos en
que Dios no nos declara: en lugar del corazón, os daré una voluntad de
puro espíritu. No: nos da un corazón, y un corazón de carne, como el de
Cristo. Yo no cuento con un corazón para amar a Dios, y con otro para amar
a las personas de la tierra. Con el mismo corazón con el que he querido a
mis padres y quiero a mis amigos, con ese mismo corazón amo yo a Cristo, y
al Padre, y al Espíritu Santo y a Santa María. No me cansaré de repetirlo:
tenemos que ser muy humanos; porque, de otro modo, tampoco podremos ser
divinos.
Si no aprendemos de Jesús, no amaremos nunca. Si
pensásemos, como algunos, que conservar un corazón limpio, digno de Dios,
significa no mezclarlo, no contaminarlo con afectos humanos, entonces el
resultado lógico sería hacernos insensibles ante el dolor de los demás.
Seríamos capaces sólo de una caridad oficial, seca y sin alma, no de la
verdadera caridad de Jesucristo, que es cariño, calor humano. Con ésto no
doy pie a falsas teorías, que son tristes excusas para desviar los
corazones —apartándolos de Dios—, y llevarlos a malas ocasiones y a la
perdición.
4. Pero he de proponeros además otra consideración: que
hemos de luchar sin desmayo por obrar el bien, precisamente porque sabemos
que es difícil que los hombres nos decidamos seriamente a ejercitar la
justicia, y es mucho lo que falta para que la convivencia terrena esté
inspirada por el amor, y no por el odio o la indiferencia. No se nos
oculta tampoco que, aunque consigamos llegar a una razonable distribución
de los bienes y a una armoniosa organización de la sociedad, no
desaparecerá el dolor de la enfermedad, el de la incomprensión o el de la
soledad, el de la muerte de las personas que amamos, el de la experiencia
de la propia limitación.
Ante esas pesadumbres, el cristiano sólo
tiene una respuesta auténtica, una respuesta que es definitiva: Cristo en
la Cruz, Dios que sufre y que muere, Dios que nos entrega su Corazón, que
una lanza abrió por amor a todos. Nuestro Señor abomina de las
injusticias, y condena al que las comete. Pero, como respeta la libertad
de cada individuo, permite que las haya. Dios Nuestro Señor no causa el
dolor de las criaturas, pero lo tolera porque —después del pecado
original— forma parte de la condición humana. Sin embargo, su Corazón
lleno de Amor por los hombres le hizo cargar sobre sí, con la Cruz, todas
esas torturas: nuestro sufrimiento, nuestra tristeza, nuestra angustia,
nuestra hambre y sed de justicia.
El dolor entra en los planes de
Dios. Esa es la realidad, aunque nos cueste entenderla. También, como
Hombre, le costó a Jesucristo soportarla: Padre, si quieres, aleja de mí
este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. En esta tensión de
suplicio y de aceptación de la voluntad del Padre, Jesús va a la muerte
serenamente, perdonando a los que le crucifican. Precisamente, esa
admisión sobrenatural del dolor supone, al mismo tiempo, la mayor
conquista. Jesús, muriendo en la Cruz, ha vencido la muerte; Dios saca, de
la muerte, vida. La actitud de un hijo de Dios no es la de quien se
resigna a su trágica desventura, es la satisfacción de quien pregusta ya
la victoria. En nombre de ese amor victorioso de Cristo, los cristianos
debemos lanzarnos por todos los caminos de la tierra, para ser sembradores
de paz y de alegría con nuestra palabra y con nuestras obras. Hemos de
luchar —lucha de paz— contra el mal, contra la injusticia, contra el
pecado, para proclamar así que la actual condición humana no es la
definitiva; que el amor de Dios, manifestado en el Corazón de Cristo,
alcanzará el glorioso triunfo espiritual de los hombres.
(1) Extracto tomado de http://www.encuentra.com/includes |