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CELAYA,
LA CRÉDULA DE GERARDO
¬ Javier Malagón¹
En
la prueba internacional PISA, que reprobamos los mexicanos al
quedar en los últimos lugares, las materias evaluadas fueron
matemáticas, lectura, ciencias y solución de problemas,
asociados a
retos de la vida cotidiana. Los alumnos finlandeses quedaron entre los
más preparados del mundo. La explicación es el alto grado
de formación
del profesorado de educación primaria y secundaria y la
interrelación
de tres factores: el familiar, el sociocultural
y el escolar.
¿Y esto qué
tiene que ver con nuestro municipio? En Celaya la
calidad de estos tres aspectos están seriamente comprometidos
por la
ineficiencia y compromisos políticos de nuestros gobernantes.
¿Cree usted que en
nuestra ciudad la familia tenga un lugar importante
en la cabeza de nuestro presidente municipal? Pues no. ¿Y
cómo lo sé?
Lo que una persona piensa y siente se traduce por medio de su lenguaje,
verbal o gestual. Y se concretiza en sus creaciones o trabajo.
¿Cómo
entonces evaluamos a los hombres? Por su congruencia entre lo que dice
y hace. ¿Ustedes le creen a Gerardo Hernández? No
sé ustedes, pero los
artistas no le creemos nada. Él podrá decir lo que sea
pero de lengua
me como un plato. Lo que define a un hombre son sus acciones y no lo
que dice. En México ya perdimos el valor de la palabra. Y eso,
los
políticos, sobre todo los improvisados, lo comprueban a diario
con el
incumplimiento de sus promesas.
¿Está usted
seguro en su casa con su familia? Claro que no. Todos sabemos
la gran cantidad de robos a casa habitación que se da en Celaya.
¿Su
familia está segura? ¿Su familia está segura en
las calles? ¿Me asegura
que en la escuela a sus hijos no les van a ofrecer droga?
¿Nuestras
autoridades ofrecen las condiciones para que fuera de las escuelas
nuestros hijos no sean asaltados? O usted mismo ¿puede caminar o
transportarse sin peligro? Sus pertenencias, como sus ahorros y sus
automóviles ¿están seguras?
Seguramente usted
creyó en la promesa de Gerardo Hernández de
que bajaría el índice de inseguridad. Nuestra deficiencia
como
ciudadanos radica en andar dando votos de confianza ¡Qué
ingenuos somos
los celayenses!
Ahora hay un gran
presupuesto para seguridad, cantidad histórica en
la vida de Celaya de la Purísima Inseguridad, pero a estas
alturas ni
siquiera se sabe en qué se gastará. Es más, ni
siquiera hay un Plan
Operativo que destine esos recursos. Parece que tenemos que esperar a
que a nuestras autoridades se les ilumine el cerebro (o a que se pongan
a trabajar). Se imagina, lector ¿que de veras nuestro alcalde se
pusiera a trabajar Sumando Esfuerzos?
Algo que sí podemos
hacer es ponernos a rezar, es el recurso de los
crédulos. Lo bueno es que religiosamente tenemos una gran
patrona:
contra la Purísima Inseguridad, la Purísima
Concepción. Y es que no nos
dejan otra opción para los de buena fe. Ya se burlaron bastante
de
nuestro sagrado icono los nada ingenuos que querían cambiarle de
nombre
a Celaya, por razones más políticas
que de otra índole.
Pero continuemos con
nuestro análisis de lo que nos hacen ser opuestos
a Finlandia. Vamos a dejar fuera el escolar porque esto no le concierne
directamente al municipio. La seguridad y el apoyo, que les
atañe
indirectamente, no los ofrece.
El factor Sociocultural.
La seguridad es un aspecto básico para que
una sociedad pueda desarrollarse como comunidad. Así que si una
población no tiene cubierta esa necesidad básica se aleja
enormemente
de su crecimiento social. Parece que el municipio no se ha puesto a
pensar qué hacer con su sociedad. De eso, parcialmente
sólo se toca
como desarrollo económico. Y como la noticia es
siempre la inseguridad casi nunca se habla de la economía que
deja mucho que desear.
Celaya, dejando a un lado la inseguridad que
vive, no tiene un rumbo
marcado, ni deseado. Primero, no podemos definir a Celaya como
agrícola
o ganadera o comercial o industrial, o como artesanal o
turística o
histórica. Celaya no es nada.
Estamos muy lejos de haber
sido el granero de México. Recuerden
los versos de López Velarde:
Patria: tu superficie es el maíz,
tus minas el palacio del Rey de Oros,
y tu cielo, las garzas en desliz
y el relámpago verde de los loros.
El Niño Dios te escrituró un establo
y los veneros del petróleo el diablo.
Pues Celaya no es ganadera
ni agrícola, gracias a las decisiones y manejos
políticos. De eso sólo queda la nostalgia. Antes cuando
no había que
comer se mataba una gallina. Ahora se mata el hambre
muriéndose de
frío en las afueras de un mercado. Y el DIF junta cobijas, pues
¿qué
otra cosa puede hacer?
Celaya comercial es otra
falacia. Ya sabemos como trata nuestro
gobierno a nuestros comerciantes. ¿Recuerdan ustedes las
dificultades
que les pusieron en diciembre con el abridero de calles en el centro? Y
las facilidades que se les otorgan a los extranjeros monopolistas.
Trate de poner un negocio y entérese la de trámites
engorrosos que se
padecen. ¿Cuántas microempresas en Celaya han quebrado?
Con las cadenas
de autoservicio, ya no tenemos la opción de los changarritos.
Parece que es más sencillo y seguro delinquir que trabajar.
¿Cuántas
industrias celayenses conocen que no se quejen de la
competencia desleal, de las dificultades crediticias y hacendarias? Y
¿Qué hace nuestro municipio? Decir que hace.
¿Celaya
turística? A menos que turismo sea visitar nuestro flamante
malecón o nuestro hermoso jardín principal. Bueno,
sí hay turistas,
noctámbulos de centros nocturnos, espectadores de lo más
granado de las
artes escénicas: el Table Dance.
¿Celaya
histórica? No fuimos capaces ni siquiera de sacarle provecho
a los festejos de aniversario de la Independencia. Aunque aquí
realmente nació el Ejército con el cura Hidalgo y su
nombramiento,
Acámbaro se llevó la gloria y los pesos. Ni siquiera lo
compartimos
¿Dónde están los regidores, los historiadores?
Celaya artesanal…
¡ay, pobre Celaya! ¿Cuál es la vocación de Celaya? ¿Para qué
somos buenos los celayenses? Desgraciadamente ser crédulos es
una condición y no un oficio.
¿Celaya cultural?
La cultura y el arte de Celaya se ha defendido como gato
boca arriba en contra de las acciones de nuestro depredador Sistema de
Arte y Cultura.
Como ejemplo:
¿Sabía usted que el IV Encuentro de Poesía y Literatura
El Sabino de los Poetas,
debido al clima lluvioso, tuvo como escenario el auditorio Tresguerras
y que para poder usarlo Rafael Aguirre (el compromiso político
de
nuestro alcalde) nos sacó casi cuatro mil pesos? Que el
ayuntamiento, a
través de su secretario particular (que gracias al cielo ya se
fue, ¿ya
vio como sirve rezar?) nos prometió apoyo económico y nos
trajo más de
cuatro meses perdiendo el tiempo.
Pues en este encuentro
asistieron más de 100 escritores, de ellos 60 participantes y
más de 15 artistas, entre músicos, narradores orales y
bailarines, y alrededor de 300 asistentes.
En este encuentro se
contó con la presencia de importantes autores
del género poético y literario de países hermanos
como Perú y
Venezuela; de igual forma se destacó, en este encuentro, la
mágica
conjunción de lenguas indígenas como el Quechua,
Añú, Purépecha y
náhuatl.
Pues este tipo de eventos
hacen los artistas celayenses pero con las
barreras que pone el municipio se daña la cultura de nuestro
municipio.
El quinto encuentro se tuvo que realizar muy modestamente ya que no
hemos acabado de pagar lo que nos costó el cuarto. ¿Con
estas acciones
retrógradas, cree usted que así podemos atraer el
turismo, acrecentar
la cultura? ¿Cree qué nos podremos erigir como un
municipio agrícola,
industrial,
comercial, etc.?
Por último, se ha
preguntado, usted ¿los que delinquen, lo harían si
tuvieran una educación familiar y escolar dentro de un ambiente
de
seguridad económica y social? ¿De quién es
responsabilidad proporcionar
esa seguridad económica y social? ¿Sabe usted, para
qué sirven lo
servidores públicos?
¿Se ha imaginado
alguna vez a nuestros delincuentes, no delinquiendo sino
haciendo alguna actividad artística,
deportiva o social?
¿Cree usted que a
nuestro singular alcalde le importe la sociedad celayense?
No, claro que no. A él sólo le importa que se hable bien
de él y quedar
bien con los que lo pusieron. Tal vez le importen más los
malvados
ciudadanos que andan de criticones (como un servidor). Por eso gasta
tanto en andar diciendo que suma esfuerzos cuando en realidad divide.
Despilfarros en publicidad, sueldos de incondicionales y de recursos.
¿Creer
o no creer…? That is the…²
No les deseo felicidad
sino mucha suerte en este año 2008. La felicidad
vendrá después de la suerte ¶
Celaya, Gto., a 3 de febrero de 2008.
¹
Presidente de la Sociedad de Escritores del Centro de México.
Corriente alterna, comunidad de artistas
independientes de Celaya
² Nota
para Gerardo: esto que no entendió es una alusión a una
obra famosa de
William Shakespeare. No se quiebre la cabeza, no necesita entenderla ni
reírse, mejor concéntrese en la frase sumando
esfuerzos. Es exactamente lo que hace cuando vende (y cuando
cobra): uno y uno, dos; y uno más son tres, etc. Solamente que en
esto del abarrote
es así: un ciudadano y un ciudadano, dos; y uno más son
tres
ciudadanos, etc. Hasta juntar o reunir a casi medio millón.
Recuerde
que para contar necesita gente que sepa contar, que de veras le ayude;
porque luego se agarra a gente que no sabe ni cantar; sí como el
tenor
cómico del Sistema de Arte y Cultura.
~Gerardo Hernández
Gutiérrez es el actual alcalde del Municipio
de Celaya, Gto.
~ Gerardo Hernández Gutiérrez es un comerciante que
cuenta
con una tienda de abarrotes.
~ Sumando esfuerzos es el eslogan de su actual
administración
como alcalde.
~ La Purísima Concepción es la imagen religiosa que
se considera como patrona del Municipio de Celaya, Gto.
~
El malecón: Proyecto del sexenio anterior, apoyado igualmente
por el
trienio anterior. Megasorpresa según declaraciones de Vicente
Fox al
anunciar este proyecto en una de sus visitas a Celaya. El
malecón un
proyecto para veneficiar a unos cuantos.
~ Malecón un proyecto al día de hoy convertido en un
elefante blanco a orillas de un río seco. |