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Andando por Alconchel |
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del Fuero del Baylio, se entra en la información del mismo facilitada por
Manuel Trinidad Martín de la UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA.
Están incluidos en este Fuero los siguientes términos:
Alburquerque, Jerez de los Caballeros, Oliva, Burguillos, Higuera de Vargas, Zahinos, La Codosera, Valle de Matamoros, Valle de Santa Ana, Brovales, Bazuna, Valuengo, Valencia de Mombuey, Valencia del Ventoso, Fuentes de León, Olivenza, San Benito, San Jorge, Santo Domingo, Villareal, San Francisco de Olivenza, San Rafael de Olivenza, Taliga, Atalaya, Alconchel, Villanueva del Fresno, Cheles, Fuentes de León y como curiosidad Ceuta (en esa época pertenecían al Obispado de Ceuta Olivenza, Ouguela y Campo Maior).
DATOS
del MUNICIPIO
38º31'00''N 007º04'17''W
TIPO DE ENTIDAD: Villa
SUPERFICIE TÉRMINO (Km2): 294,9
ALTITUD: 296 m.
POBLACIÓN: 2.331 habitantes
DISTANCIA BADAJOZ: 45 Km.
PARTIDO JUDICIAL: Olivenza
GENTILICIO: Alconcheleros
Entre Olivenza a 19 Km. y Jerez de los Caballeros, se encuentra situado Alconchel, dominado por las sierras de las Puercas y la Cobaná, ocupando el seno que en ese punto forma la rivera de Táliga.
El dominio vegetal queda determinado por la presencia de dehesas con manchas de jaras y otros matorrales.
Plaza de España, 3
06131 Alconchel (Badajoz)
Teléfono: 924 - 42 00 01
Fax: 924 - 42 00 13
E-mail: alconchel@dip-badajoz.es

Existen indicios de la presencia de pobladores en la época prerromana y del aprovechamiento del Cerro de Miraflores como lo atestiguan los elementos ciclópeos utilizados como base de la actual fortaleza, las lápidas romanas aparecidas en la falda del castillo y los restos de columnas y monedas visigodas.
Durante el reinado del Gran Emir Abd-Al-Raman II (822-852) se construyó una fortaleza para la defensa del territorio ante las incursiones del rey de León por toda Extremadura. En el 1.016 se funda en la capital la dinastía Aftasí por Al-Aftas descendiente de la tribu beréber de Miknasa quien desde el comienzo de su reinado se preocupó por reparar y ampliar la fortaleza de Alconchel pues su reinado pasó por numerosas guerras fronterizas con los reyes de Sevilla, Carmona y Córdoba.
La fortaleza persistió sea de una forma o de otra hasta el 1.166, cuando Giraldo "Sempavor" (sin miedo) Alférez del rey portugués Don Alfonso Enriquez conquista el castillo a los árabes según se indica en la Crónica Lusitana, aprovechando la noche conquistó la ciudad de Évora. El conquistador y sus compañeros se la ofrecieron al Rey Don Alfonso I de Portugal. Al poco tiempo tomo Morón, Serpa, Alconchel y el castillo de Coluchio. En 1.170 ante la pretensión de Giraldo de conquistar Badajoz, hizo que Fernando II de León se uniera con los Almohades para combatirle, con su derrota permitió que el resto de las fortalezas siguieran en manos leonesas.
Al pasar Alconchel a manos de Fernando II de León, la entrega a la Orden de Santiago. En 1.174 el Caudillo Almohade Abu-Yacub conquista la fortaleza de Alconchel y bajo su mandato se reedificaron algunos tramos de muralla y la torre cuadrangular, construyéndose así la primitiva fortaleza en una gran torre y un cuerpo de muralla. Será Alfonso IX de León quien impulsa la conquista de estas tierras y su hijo Fernando III dona la fortaleza a la Orden del Temple, cuyo maestre Esteban de Belmonte la consiguió "en juro de Heredad y para siempre".
Tras la disolución de la Orden del Temple sus posesiones empezaron a caer en manos de los nobles. Alconchel pasa al rey portugués en 1.311 y en 1.313 se encuentra en manos de un tal Martín Gil Sousa. En 1.343 Alfonso XI entrega la villa a cambio de un préstamo aunque este no se hizo efectivo; sería después el infante Don Sancho, hijo bastardo de Alfonso XI y de Isabel de Guzmán quien recibe todo el señorío en el que se encuentra la villa de Alconchel.
Tras la muerte del Conde Sancho de Alburquerque,
hecho ocurrido en 1.374, Alconchel pasa a
manos de Doña Leonor de Alburquerque, a la sazón viuda del Infante Juan de Aragón, junto con los castillos de
Alburquerque,
Azagala, Medellín y varias fortalezas, como San Felices de Gallegos, Ledesma y Alba de
Liste y esta se lo cede en 1.418 a Don
Enrique, inf
ante de Aragón.
Durante las guerras protagonizadas por los Infantes de Aragón, el castillo de Alconchel perteneciente a la Orden de Alcántara, fue defendido valerosamente por lo viuda de Fernando de Soto, a la sazón sobrina del ex maestre don Juan de Sotomayor. Este hecho singular, creó un grave problema con Portugal, siendo resuelto por don Álvaro de Luna de forma expeditiva, borrando el nombre de Alconchel de la lista de las fortalezas a restituir a los portugueses.
En el mes de septiembre de 1445, el rey Juan II realiza un viaje por Extremadura para cerrar el conflicto derivado de las cesiones de los baluartes y ciudades que pertenecieron a don Enrique. Se entregan a don Álvaro de Luna Alburquerque y Azagala, Alconchel al maestre de Alcántara don Gutierre de Sotomayor, entre otras concesiones a distintos señores.
El castillo y su alfoz formarán parte de un Mayorazgo Independiente del de Belalcázar para el segundo de los hijos de Don Gutiérrez, Juan de Sotomayor, cuya viuda logró incorporar al señorío de Alconchel la villa de Zahinos en 1.558. Después la villa estuvo en manos de distintos señores como Don Fadrique de Zúñiga, Don Juan Alonso de Meneses, Don Felix de Silva y Meneses y Don Fernando de Silva y Meneses.
En el aspecto jurisdiccional fue Villa de Señorío, perteneciendo sucesivamente al Maestre de la Orden de Alcántara Don Gutierre de Sotomayor, posteriormente en línea sucesoria a la familia de los Zúñiga, y al Marquesado de Piedras Albas y Bélgida, titulo que fue creado en 1690, además de la jurisdicción del señorío, disfrutaba de la elección de la mitad de oficios y poseía importantes propiedades de tierras.
Los siglos XVII, XVIII y XIX vienen marcados por las sucesivas oleadas de guerra que tendrán notable influencia para la villa de Alconchel.
Alconchel fue ocupada en 1.642 por las tropas portuguesas a mando del general D. Francisco de Melo. Al año siguiente el 29 de septiembre las tropas portuguesas al mando de Don Matías de Alburquerque, volvieron a poner sitio a la villa, teniendo que refugiarse los vecinos en el recinto del castillo, aunque una vez ahí tuvieron que rendirse por falta de provisiones y los soldados quedaron prisioneros por capitulación.
En el siglo XIX la población sufrió la llegada de los franceses que toman la villa de Alconchel a finales de enero de 1.811 con las tropas al mando del General Gazán. La población intentó hacerse fuerte en el castillo al amparo de los tres cañones presentes en su baluarte, pero tuvo al final que rendirse y el pueblo fue tomado hasta abril en el que los franceses abandonan la villa ante la presencia de tropas aliadas en Olivenza, aunque en junio vuelven a entrar para quedarse hasta 1.812 que acaba la presencia francesa en España.
A partir de entonces la vida municipal comenzó a ser regida por el Ayuntamiento de la villa y como consecuencia de la Guerra de la Independencia el Castillo permanecerá en estado ruinoso hasta su primera restauración ya en el siglo XX.
Su riqueza fundamental radicaba en la cría de ganado, lanar y cerda. Las cosechas eran insuficientes y lo mismo ocurría con el abastecimiento, agravado por la situación geográfica, por cuya razón se reclamaba un mercado semanal que aliviara la situación.
Hasta principios del siglo XIX existió un convento de franciscanos de la Orden de Religiosos Descalzos de Nuestro Padre San Francisco,llamado Nuestra Señora de la Luz.
Con la Ley de abolición del Regimen señorial de fecha 26 de agosto de 1837, el marques titular presentó en el Juzgado de Olivenza el título de señorio territorial que Juan II había concedido a su antepasado Gutierre de Sotomayor, solicitando se declarasen de su propiedad las fincas del señorio. El Ayuntamiento de Alconchel reconoció dicha propiedad, sin embargo fue origen de continuos pleitos sobre dicho usufructo.
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Denominación: CASTILLO DE MIRAFLORES
Contacto: Ayuntamiento de Alconchel (924 420 001).
Propiedad: Pública, Municipal.
Destino: Uso turístico.
Horario: Libre.
Elemento distintivo de la localidad es el formidable castillo roquero de "Coluche" o "Miraflores",
enclavado sobre la cima del cerro
de este mismo nombre, cuenta
con buenas posibilidades de observación, especialmente en dirección a Badajoz, aunque se encuentran
dificultades hacia el este y oeste por cotas dominantes como la Sierra
de la Cobanada, la Sierra de las Puercas y Sierra Morena. No está
enlazado visualmente con ninguna otra fortaleza del entorno.
Destacando la obra adosada, que contrasta de forma negativa con el entorno, la
historia del mismo y las normas básicas de un proceso de reconstrucción de un
monumento antiguo.
El acceso actual a la fortaleza se realiza a través de la calle El Veneno que desde el interior de la población se prolonga por un camino de tierra hacia la entrada a la fortaleza o desde la carretera EX-107 (Portugal-Badajoz) sector, en cuyo punto kilométrico 21 se desvía a la izquierda una carretera de subida al castillo de 2 kilómetros aproximadamente. Otros accesos que datan del siglo XV y que aún se conservan como el de la Calle El Olivo y la calle Espíritu Santo eran utilizados por los vecinos de la villa para refugiarse en el castillo en caso de alarma.
El castillo ocupa un cerro destaca por su acondicionamiento a las piezas rocosas del terreno, en su mayoría en el lado este. Este aspecto escabroso del terreno hace a la fortaleza inexpugnable por ese lado. El lado sur resulta de fácil acceso, por lo que aquí se concentran la mayor parte de las defensas.
La construcción del castillo
realizada en
distintas épocas le convierten en un aglomerado de estilos y elementos,
comenzando por los árabes que debieron construir la torre y el primer
cuerpo más elevado, aunque de esta época no se conserva ningún
vestigio.
Actualmente el tipo de construcción es puramente cristiana. Con una gran torre del Homenaje prismática, de sección cuadrangular y esbelta, arropada por tres cuerpos envolventes adaptados al terreno. El cuerpo donde se encuentra la torre se sitúa a mayor altura que el resto y con un acceso en puerta gótica por el lado este, que permite que la entrada a una habitación con vestigios de bóveda y suelo de ladrillo cocido y a la propia torre del Homenaje. En esta elevación se sitúa también la capilla pegada al lado oeste de la torre y cuyo antiguo acceso no está muy definido en la actualidad por el estado en que se encontraba y la restauración a la que se ha sometido. Este recinto se completa además con la entrada a las cisternas subterráneas colocadas al lado de la torre del homenaje, quizás formando parte de la parte inferior de la misma.
El problema de la aguada estaba resuelto en Alconchel mediante las cisternas que recogerían el agua de lluvia en caso de asedio. En momentos de paz y de escasez de agua, muy común en un clima como el de la Baja Extremadura, la aguada la proporcionaría un aljibe colocado a sesenta metros de la fortaleza, el aljibe del Huerto del Aguilar, de construcción mudéjar que aún se conserva en su totalidad.
La torre del Homenaje tiene su acceso por el recinto mas elevado en su lado norte. Ofrece una distribución interior en varias plantas que se acusan fuera mediante cornisas. En el lado derecho de la puerta de acceso comienza su escalera dividida en varios tramos desde los cuales se accede a las diferentes cámaras con suelo y a su vez bóvedas de madera que no se han conservado. En la parte superior o terraza se encuentra un orificio central cuya utilidad no está muy definida entre un tragaluz de la última cámara o una abertura que permite intuir un aljibe aéreo. Todas las plantas poseen saeteras en el recorrido de la escalera a excepción de la primera que tiene una de mayor tamaño.
Entre este primer cuerpo y la muralla principal del segundo distan unos 10 metros, en los lados sur, este y oeste y al menos 20 metros en el lado norte.
Al segundo cuerpo se accede por una portada con aspecto gótico
con torres redondas en las esquinas; estuvo ocupado por habitáculos al
menos en tres de sus trayectos (sur, este y oeste) pegados a la muralla
principal. La techumbre de estas dependencias se uniría al camino de
ronda que corre sobre el adarve. El adarve consta de un parapeto a
antepecho almenado, a ras de muro y reforzado con cubos redondos
adosados y aspilleras; el paradós o petril intramuros ha
desaparecido o
no existió y entre este paradós y el antepecho recorre encajonado el
camino de ronda. Pequeños detalles completan la estructura de este
cuerpo de la fortaleza como las molduras en ladrillo bajo los merlones,
doble en las torres y algunos cercos de ventanas en granito. La puerta
de entrada principal se completa con el espacio necesario para un
rastrillo de madera que la cierra y que en la actualidad no se conserva.
El tercer cuerpo de la fortaleza está construido para defensa de la artillería que en el castillo de Alconchel se refleja en esta falsabraga en el lado oeste de la fortaleza que protege el espacio de la liza y el acceso a la puerta de entrada, con muro grueso y liso que configura un acceso en recodo muy protegido con los cubos de la muralla que envuelve a la torre.
El camino, que desde la carretera a Badajoz asciende rodeando el cerro y penetra en la barrera, adaptada al terreno y ataludada, es en buena parte obra posterior adaptada al fuego fusilero. Es probablemente obra del siglo XVII, lo mismo que su grueso muro de mampostería con garitas y troneras. Desde aquí se llega a la entrada del recinto externo y tras pasar lo que parecen los restos de una barbacana se alcanza la puerta, un arco de sillería, adaptado al paso de piezas artilleras. Se penetra así en el antiguo recinto externo de la fortaleza, almenado y adaptado al terreno, cuya liza es más amplia al sur y al oeste. Este recinto nace junto a la torre del homenaje y, tras realizar un quiebro en la zona de la entrada, se va ensanchando de forma progresiva. Forma parte del recinto tardo medieval, pero se le han añadido posteriormente las aspilleras para fuego fusilero y restaurado las almenas modernamente. Al recinto más interno se llega por puerta con arco de medio punto, que no es su forma original. Esta integrado por la torre del homenaje, cuadrada, con varias plantas y terraza, y un recinto rectangular con diversas cámaras en fase de restauración. La única dependencia que puede recordarnos su etapa señorial es la capilla decorada con yeserías pintadas, columnas adosadas y falsa cúpula. El resto se adaptó a las necesidades de la guarnición.
El castillo de Miraflores tiene su origen en una fortaleza musulmana, emplazada en este cerro, de la que nada queda. Fue conquistada por los portugueses en el siglo XII, en época de D. Alonso I y reconstruido en ese mismo siglo por el monarca lusitano Alfonso Enríquez.
En 1264 estaba en
poder de los castellanos y, como gran parte de estas tierras, fue cedido a
los templarios así como la cercana Olivenza. Tras el tratado de Alcañices
permaneció en manos castellanas, convirtiéndose en plaza fuerte frente a
la lusitana Olivenza, controlando esta zona desde el sur, como Badajoz lo
hacía desde el norte.
Pasará, tras la disolución de los caballeros templarios por Bula papal, a los caballeros de la Orden de Alcántara, para convertirse finalmente, a mediados del siglo XV, en un señorío creado por el Maestre de esta Orden, D. Gutierre de Sotomayor, para su segundo hijo, con permiso del rey de Castilla, Juan II, quien primero le donará Gahete e Hinojosa y a continuación La Puebla y Alconchel. Con los tres primeros lugares hará un señorío para su hijo mayor y con Alconchel otro para su segundo hijo.
Era el Maestre padre de numerosa prole, muchas de sus hijas terminarán en un convento y entre sus descendientes destaca uno, Fray Juan de la Puebla, su nieto, porque abandonará títulos, riquezas y vida cortesana, dejando de ser Conde de Belalcázar, para convertirse en un humilde franciscano. De dicho siglo XV, época de D. Gutierre, datan gran parte de los restos del castillo actual, la mayor parte del recinto interno y la torre del homenaje, aunque se realizaron diversas modificaciones posteriormente, con motivo de las guerras con Portugal, pues llegará a tener guarnición hasta el siglo XIX. Abandonado después, ha sido recientemente restaurado.
Originariamente se componía de triple recinto, reforzado el intermedio con cubos apuntados hacia el sur. Lo preside una poderosa torre de Homenaje, completando el conjunto un buen patio de armas, aljibes, mazmorras, capilla y otras dependencias de las que se conservan distintos restos.
En Alconchel existe la creencia popular que desde la fortaleza parte un túnel que conduce a la Iglesia parroquial y otro a la cercana ermita de la Esperanza, hasta ahora no se ha podido atestiguar la presencia de dichos túneles.
La población se asienta al resguardo de la fortificación, ocupando
la ladera del cerro en la
vertiente de mediodía, esta situación del
poblado se convierte en una extraña anomalía, ya que todas las poblaciones se
encuentran arrimadas a las umbrías de las fortalezas, achacándose a algún
desconocido criterio urbanístico de los árabes. El caserío más
antiguo se concentra en la zona alta, en torno a la iglesia
parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios. En sus inmediaciones se
localizan también las viejas fuentes de el Venero,
la Fontana, y el llamado Pozo Ríos, que presenta
la particularidad de enclavarse, la mitad dentro de una casa y la otra
asomando a la calle.
En ese mismo ámbito perduran todavía edificaciones colgadas sobre el acusado talud de la ladera. Dos largas calles de significativos nombres, Corredera y Luenga, son arterias principales de la población, anteriores al siglo XVII por el costado del SW de la población, en tanto que las del Olivo, Ladera, Castillo, Mesones y Nueva, lo hacen por el lado de levante.
La población cuenta con diversos caseríos, de los cuales
el más antiguo, del siglo XVII, se encuentra en la parte alta del municipio, en
las proximidades de la Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios.
La iglesia parroquial es
una construcción de estilo gótico renacentista del siglo
XVI, edificada sobre una iglesia anterior, de la que aún podemos observar algunos elementos como la escalera de caracol que
hay en su interior. También se han llevado
a cabo numerosas remodelaciones, que han hecho perder el atractivo histórico de
la misma. La cabecera es de mayor altura que la nave, cubriéndose con bóveda
de crucería de notable interés. La fachada frontal, hoy encalada ha
perdido su prestancia anterior,
presenta estructura ascendente, con remate de espadaña de triple campanario
erigida en el XIX, sencilla portada adintelada con ancho recerco y amplia
escalinata delantera, dispuesta para salvar la
acusada pendiente del terreno. La Iglesia sufrió una transformación total tras
su restauración. El retablo del Altar
Mayor de madera y pan de oro y otras capillas de
la misma fueron totalmente remozadas.
Resulta interesante su actual Plaza Mayor o "Terrero", donde se ubica el ayuntamiento de la localidad con farolas de gran vistosidad. En las afueras de la población se encuentra un puente medieval que, anejo ya al extremo sur del caserío, enfila la salida de la población sobre la rivera de Alconchel hacia el camino viejo de Jerez de los Caballeros. La puerta de esta localidad en que desembocaba tal camino, se llamó de Jerez. Cuenta este puente con seis arcos de ladrillo de diferentes proporciones, calzada a doble plano y estribos triangulares. La obra, ejecutada en mampostería, presenta sucesivas remodelaciones que no desvirtúan su fisonomía primitiva. El perfil de la población desde el sur, con el puente en primer término, la población detrás, y como fondo el cerro que corona el castillo, resulta de enorme atractivo.
También es interesante visitar las ruinas del Convento Franciscano de Moncarche, la Plaza del Terrero y sus áreas adehesadas.
Un segundo puente más modesto, también de origen y
estructura medieval, llamado de San Roque, se sitúa
en el extremo contrario de la población, sobre la rivera de su nombre,
como prolongación de la calle Mesones, enfilando el camino hacia Táliga
y Barcarrota. Cuenta con tres arcos de ladrillo y pizarra de estructura
irregular, siendo el cuerpo de aparejo tosco, lo que indica su mayor
antigüedad. Su calzada también es de dos planos, presentando como
contrafuertes dos abultamientos constructivos sobre el costado de aguas
arriba.
Sin haber perdido su fisonomía tradicional, en la que se conservan sugestivos rincones, Alconchel se presenta en la actualidad como un centro muy evolucionado respecto a su tradicional naturaleza rural, merced a las numerosas actuaciones de urbanización y equipamiento abordadas en los últimos tiempos, siendo patente la atención puesta en su embellecimiento y cuidado de la arquitectura popular.
Para hacer una parada y descansar en un formidable espacio natural, el
turista puede optar por el merendero de "El Gollizo",
situado en las inmediaciones del Castillo. En estas ins
talaciones se pueden
disfrutar de barbacoas, una gran casa forrada en su exterior de madera, que le
da una visión de auténtica naturaleza, agua potable y grandes mesas para
comer.
Otros parajes dignos de visita son:
Entre sus productos locales podemos encontrar las baldosas elaboradas artesanalmente muy típicas de la población son esos enormes pasillos cuyo suelo es adornado con todo tipo de mosaicos que forman estas baldosas.
Además de platos tradicionales en toda la comarca como:
En Alconchel son afamados por su gran cuerpo los buenos vinos tintos de pitarra y un excelente queso artesanal de cabra que suele tomarse acompañado de café solo.
En cuanto a dulces típicos, son los más afamados, los "Prestines"
,
las Galletas y los Roscos de
vino. Recetas del Libro de la Abuela
Isabel Rodríguez 1.915. Roscos de Vino pagina 12 de Sección Dulces. Roscos
de Vino, A dos tazas de manteca, una de vino blanco, harina la que
parezca. Se embeben en azúcar y después se ponen en las latas, procurando que
el horno esté flojo. Prestines, pagina 15. A tres tazones
de harina colmada, uno de aceite rasa, vino blanco y aguardiente para amasarlo,
hasta que esté muy suave, matalahúva, canela y clavo molido o cocido, todo en
muy poquita agua. El aceite que esté hirviendo para escaldar bien la harina. Galletas
pagina 19, A un huevo un cuarterón de azúcar y una onza escasa de manteca y
una jícara de leche, una libra de harina y un poco de bicarbonato.
Carnavales son de gran tradición y duran una semana entera
Feria de Muestras de Alconchel -FEMUAL- (mediados de mayo), que se instituyó en el año 1997 para relanzar la antigua Feria de Mayo, que tiene siglos de antigüedad, en el terreno ganadería era la mas importante después de la de Zafra.
Fiestas de las "Mastros" (24 de junio) De origen portugués, consiste en la quema, durante la noche de San Juan y al final del baile, de muñecos que satirizan personajes, o sucesos.
Fiestas del Emigrante (8 ó 9 de agosto). Gran afluencia de público, principalmente los hijos del pueblo que vienen para pasar aquí sus vacaciones.
Festividad de la Virgen de la Luz. Fiestas Patronales (agosto)
El Cristo (septiembre)
Luis Albarrán
González![]()
Divisa:
Verde y oro.
Descripción señal de oreja: Hoja de higuera en
ambas.![]()
Fecha creación: 07/08/1977
Procedencia actual:
Murube-Urquijo
Los orígenes de la ganadería se remontan a Nicanor Villa "Villita", quien en el año 1905 formó la ganadería con reses de Carreros, Coquilla y Garciliao Perez-Tabenero. En 1948 se dividió por herencia, correspondiendo un lote a Amalia Villa, quien la vendió a Angel Garín Coarasa. En 1960 la traspasó a Felix Cameno, quien eliminó toda la procedencia anterior, adquiriendo un lote de vacas y un semental de Antonio Urquijo. En 1968 la adquirió su actual propietario Luis Albarrán, quien compró un lote de erales y un semental a Carlos Urquijo.
En el año 1976 cambia el hiero por el actual. En la Venta del Batán tiene un azulejo en honor al toro Tigreso lidiado en la Feria de San Isidro de 1981.
Es tradicional la lidia de esta ganadería en la corrida matinal de rejones del Domingo de Farolillos en la Real Maestranza de Sevilla
Finca principal: "La
Brevera"
Alconchel C.P. 06131 (Badajoz) España
Otras Fincas:
"Montoito"
Alconchel C.P. 06131 (Badajoz) España
"La Esparragosa"
Alconchel C.P. 06131 (Badajoz) España
Arcadio Albarrán Olea![]()
Divisa:
Colorada, gris plomo y amarilla.
Descripción señal de oreja: Hoja de higuera en la
izquierda y muesca en la derecha.![]()
Fecha creación: 04/05/1885 Procedencia
actual: Parladé-Juan Pedro Domecq.
La procedencia de esta ganadería parte de Antonia Breñosa, que la formó en 1874, con vacas de Félix Gómez y un semental de Núñez de Prado. Posteriormente fue adquirida por Rafaell Barrionuevo y posteriormente a Josefa Fernández. En 1891 fue vendida de uevo a Antonio Campos López, agregando sementales de Murube y Parladé.
En el año 1912 se dividió la vacada, la correspondiente a Eduardo Campos Fuentes la vendió en 1923 a Arcadio Albarrán y García Márquez, y posteriormente por herencia a Arcadio Albarrán Díaz de la Cruz. En 1973 adquirió la propiedad Arcadio Albarrán Olea, quien añadió sementales de Félix Cameno. En el año 1981 entra sangre de Murube.
Finca principal: "Pedro Martín"
Alconchel C.P. 06131 (Badajoz) España
Otras
Fincas:
"Las Capellanías"
Casa Rural "Pallares", ubicada en la carretera de Táliga a unos 6 Km. de Alconchel.
Camping "El Golizo", en la carretera de Badajoz, a unos 2 Km. de la localidad.
Castillo de Miraflores. Están muy avanzadas las obras de rehabilitación del Castillo, que está siendo acondicionado para albergar a grupos organizados, congresos, etc.
"Antigua Casa de los Maestros", Alojamiento habilitado
por el Ayuntamiento que ha sido rehabilitada en su conjunto, además de
amueblada con literas y todo tipo de comodidades para que excursiones
organizadas de asociaciones juveniles, pensionistas, etc., puedan pernoctar
en ella. Para la utilización de las instalaciones, deben ponerse en contacto con el
Ayuntamiento
Poli, de cuarta categoría, situado en la carretera que atraviesa la población, su teléfono es 924 42 02 12.
Lorenzo, de cuarta categoría, situado en la carretera que atraviesa la población, su teléfono es 924 42 04 28.
La Piscina situado en la misma carretera, su teléfono es 924 42 00 08