EL CULTIVO EN IMÁGENES
El tabaco es una planta cultivada a lo largo de casi todo el planeta, en una amplia gama de suelos y climas. No es especialmente exigente, pero su calidad depende en gran medida de las condiciones en la que es cultivada.
Las técnicas de cultivo que se utilizan son muy parecidas en las distintas variedades cultivadas.
A pesar de obtenerse productos finales diferentes, la mayoría de las técnicas son extensibles a casi todas las variedades que se cultivan en España con pequeños matices y salvedades propias de cada tipo.
El tipo de suelo en los que se cultiva en nuestro país es muy amplio. La planta se adapta a un amplio abanico de suelos. Sin embargo, los suelos franco-arenoso son más adecuados para el tipo Virginia E., mientras que franco-arcillosos y franco-limosos son más adecuados para Burley E. y Burley F.
El tabaco es una planta de clima subtropical. En su ambiente originario llueve cada 2 ò 3 días y los cielos están casi siempre nublados, por lo que la humedad ambiente es elevada. El riego es quizás el factor que más limita el cultivo, tanto desde el vista cualitativo como cuantitativo. Los caudales de riego, la frecuencia y la calidad del agua de riego inciden directamente sobre las cualidades de la hoja y perjudican el producto final si no son las adecuadas al tipo de suelo y a las condiciones del cultivo en un momento dado.
En cuanto a las temperaturas, no es un cultivo especialmente exigente pero prefiere temperaturas que oscilen entre 15ºC y 30ºC, siendo ideal alrededor de los 25ºC, y su calidad depende en gran medida de las condiciones en la que es cultivada.
|