EL CULTIVO EN IMÁGENES

El tabaco es una planta cultivada a lo largo de casi todo el planeta, en una amplia gama de suelos y climas. No es especialmente exigente, pero su calidad depende en gran medida de las condiciones en la que es cultivada.
Las técnicas de cultivo que se utilizan son muy parecidas en las distintas variedades cultivadas. A pesar de obtenerse productos finales diferentes, la mayoría de las técnicas son extensibles a casi todas las variedades que se cultivan en España con pequeños matices y salvedades propias de cada tipo.
El tipo de suelo en los que se cultiva en nuestro país es muy amplio. La planta se adapta a un amplio abanico de suelos. Sin embargo, los suelos franco-arenoso son más adecuados para el tipo Virginia E., mientras que franco-arcillosos y franco-limosos son más adecuados para Burley E. y Burley F.
El tabaco es una planta de clima subtropical. En su ambiente originario llueve cada 2 ò 3 días y los cielos están casi siempre nublados, por lo que la humedad ambiente es elevada. El riego es quizás el factor que más limita el cultivo, tanto desde el vista cualitativo como cuantitativo. Los caudales de riego, la frecuencia y la calidad del agua de riego inciden directamente sobre las cualidades de la hoja y perjudican el producto final si no son las adecuadas al tipo de suelo y a las condiciones del cultivo en un momento dado.
En cuanto a las temperaturas, no es un cultivo especialmente exigente pero prefiere temperaturas que oscilen entre 15ºC y 30ºC, siendo ideal alrededor de los 25ºC, y su calidad depende en gran medida de las condiciones en la que es cultivada.
 
Como muchas hortícolas el cultivo se inicia con el semillero a finales de febrero o principios de marzo.
Los cultivadores de tabaco han conseguido erradicar el uso del bromuro de metilo aplicando una novedosa técnica de producción de plantas. Esta técnica es similar a la utilizada en los cultivos hidropónicos, sustituyendo la tierra del semillero por una balsa de agua.
Durante un periodo de dos meses las plantas crecen sobre una balsa de agua en bandejas de poliestireno.
Durante ese periodo se les dedica todo el cuidado que sea necesario: fertilización, tratamientos fitosanitarios y podas.
La capacidad de producción de este sistema roza las 900 plantas por metro cuadrado. Cuando la planta está lista se trasplanta.
A finales de abril y principios de mayo, se inicia el trasplante de las plantitas y comienza el cultivo en el campo. El periodo de cultivo se extenderá hasta septiembre en los tipos Burley y mediado o finales de octubre para los tiposVirginia.
Previamente se habrá procedido a la aplicación de nematocidas como medida preventiva contra esta plaga que es la mayor y más importante amenaza en todas las zonas de producción de tabaco.
La planta de tabaco es de crecimiento rápido, en apenas dos meses pasará de tener 15 centímetros a casi 2 metros cuando florece. Durante ese tiempo el cuidado es constante, labores y riegos se suceden para acompañar el desarrollo vegetarivo.
El tabaco es una planta exigente en riegos que acusa los periodos de sequía. La calidad de la hoja depende en gran medida de la disponibilidad de agua en el suelo máxima con las temperaturas extremas a las que se ve sometidas en Extremadura.
A los dos meses de trasplante llegará el momento del despunte. La inflorescencia es la culminación del ciclo de la mayoría de las plantas. En ese case debe procederse al despunte para que las hojas inicien los cambios fisico-químicos necesarios. Estos cambios son fundamentales para obtener un producto final de calidad. Cada día que se retrase el despunte supone la pérdida de 25 kg por hectárea en la producción.
Aún quedan algunas semanas para llegar al término del cultivo. Los tabacos claros y oscuros curados al aire llegarán a su punto de madurez para la recolección entre finales de agosto y principio de septiembre. Por contra, los tabacos curados tipo Virginia requieren un periodo más largo para dar por finalizada la cosecha.
Llegado el momento, las variedades curadas al aire son recolectadas en planta entera. Se transportan a los locales de curado y se cuelgan boca-abajo de alambres o de cuerdas.
Permanecerán en los secaderos hasta noviembre o diciembre. Y si el invierno es seco pueden dilatarse en el tiempo hasta que lleguen las lluvias. Las lluvias humedecen el ambiente y permiten el deshoje o separación de las hojas del tallo sin que se rompa.
Los tabacos curados flue-cured requieren un periodo de recolección más largo. Esta variedad se recoleta por grupos de hojas a medida que maduran y la planta permanece con todos los cuidados en el campo hasta finalizar la recolección. Es habitual que la recolección puede prolongarse hasta el mes de octubre.
El curado se realiza en secaderos de aire forzado y armósfera controlada y dura entre 7 - 8 días.
 

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