Congreso de Arqueología de Huesca
 
Las fechas de cada uno de los 22 días de fiesta arcaicos y sus precisas situaciones estelares, reflejadas metafóricamente en las obras de arte prehistóricas, fueron fijadas hace 5.300 años
Francisca Martín-Cano Abreu

MARTÍN-CANO, F. (2003): Las fechas de cada uno de los 22 días de fiesta arcaicos y sus precisas situaciones estelares, reflejadas metafóricamente en las obras de arte prehistóricas, fueron fijadas hace 5.300 años. Ponencia al XXVII Congreso Nacional de Arqueología, Instituto de Estudios Altoaragoneses, Diputación de Huesca. ISSN: 0214-4999, Bolskan, 18 (2001), pgs. 265-282. http://galeon.com/culturaarcaica/conghuesca.htm + http://galeon.com/culturaarcaica/conghuesca2.htm
RESUMEN
Martin-Cano informa en el Congreso de Arqueologia de Huesca sobre su ultimo descubrimiento del significado astronomico del arte prehistorico. Presentamos en esta Comunicación al XXVII Congreso Nacional de Arqueología, nuestra interpretación de algunos motivos artísticos de ciertas obras de arte prehistóricas. Al ponerlos en relación con otros elementos arcaicos, consideramos serían plasmación de mitos, de constelaciones y fenómenos, muestras por tanto del saber astronómico de nuestros ancestros desde el Paleolítico, y modelo para los rituales sagrados, nacidos inspirados en las constelaciones en precisos eventos estelares, y por tanto con fundamento astronómico cuando fueron creados.
Con ambos: obras de arte y rituales, heredados por diversas religiones de pueblos históricos y celebrados por nuestros ancestros en días festivos, intentaban asegurar fenómenos que se esperaban coincidentes con las constelaciones de cada una de las fechas de los 22 días de fiesta en que fueron fijadas de forma centralizada, y ello hace 5.300 años.
Yegua embarazada con jabalinas clavadas, Caverna de la Peña de San Román de Candamo, Asturias; y dos yeguas cayendo, una herida con lanza clavada, pintada en la Fuente del Trucho, Huesca, Aragón,obras de arte quereflejan de forma metafórica y sincrónica el cielo de determinado día, para pedir a la Diosa Madre Naturaleza que se sacrificara y al morir embarazada, rompiera aguas y enviara las lluvias, necesarias para que creciera la vegetación, alimento imprescindible para todos

Las fechas de cada uno de los 22 días de fiesta arcaicos y sus precisas situaciones estelares, reflejadas metafóricamente en las obras de arte prehistóricas,...

Francisca Martín-Cano Abreu

 

DESFASE ENTRE HECHOS ESTELARES EN DIFERENTES MILENIOS Y DESCONOCIMIENTO DEL MUNDO OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN ENTRE "CONSTELACIONES" Y "FENÓMENOS"

Por un lado sabemos que Sirio: "Era estrella de gran importancia en la antigüedad, por coincidir su salida heliaca con el solsticio de verano..." (Enciclopedia U., Tomo 43: 1988, 1066), es decir que hace miles de años su orto matutino se producía el 21 de junio, cuando empezaba el tiempo de más calor. Y por otro lado: "Sin embargo, debido a la precesión del eje terrestre, actualmente Sirio reaparece en el cielo matutino a principios de septiembre." (Herrmann: 1990, 148). Con estas dos afirmaciones, hallamos que el desfase entre la fecha en que se producía el orto de Sirio, hace varios miles de años, con la que se produce a principios del siglo XXI, es de 75 días (los transcurridos desde el 21 de junio al 5 de septiembre). Pero con ese dato no sabíamos exactamente cuántos milenios separaban ambos eventos. Hasta que se nos ocurrió realizar una sencilla regla de tres, en la que conocido el período de la precesión de 25.770 años (años que han de transcurrir para que el mismo evento estelar coincida en el mismo día del año / o desfase de 365 días), resulta que el tiempo transcurrido entre las situaciones estelares que tenían lugar con un desfase 75 días, es de 5.295 años (25.770 x 75 / 365 = 5.295).

Por otro lado sabemos: "El nombre canis de la constelación fué (sic) el origen de la voz canícula para designar los ardores del verano." (Enciclopedia U., Tomo 2: 1988, 511). Es decir que el nombre de la constelación "Canícula" / Can Mayor, así como también el de la estrella Sirio "La Abrasadora", semánticamente era coincidente con el "fenómeno" al que aluden de forma metafórica cuando fueron bautizadas: el tiempo de "perros" / el calor abrasivo / la "canícula", sentido que aún la palabra canícula tiene. Y que demuestra que cuando se denominaron ambas no fue con carácter arbitrario.

Dada esta simultaneidad, pues sólo ocurrió hace unos 5.300 años, coincidiendo su levantamiento helíaco con los calores abrasadores del solsticio de verano, no pudo haber sido bautizada posteriormente, ya que nunca más fue verdad tal hecho y no lo volverá a ser hasta dentro de 20.476 años (25.770 menos 5.295). Respecto al lugar en que fue bautizada muy bien pudo ser Mesopotamia. Lo deducimos por la afirmación que nos aporta Herrmann en (1986, 148): "La procedencia de la denominación Sirio no está del todo clara. Tal vez el nombre procede de la astronomía de la antigua Babilonia y (...) la misma palabra significa también «la abrasadora»."

Tal hecho sólo podían saberlo las Sacerdotisas del IV milenio adne, que transmitieron la doctrina mistérica a sus iniciadas, a las que exigían guardar sus conocimientos en secreto bajo pena de muerte. Nos basamos para hacer esta afirmación, en el hecho de que el conocimiento astronómico oficial, a partir del III milenio adne en manos de Sacerdotes varones del estado patriarcal de las diferentes civilizaciones de Mesopotamia, era diferente.

Las fuentes que nos informan de su conocimiento astronómico, como la obra "Mul-Mul y otras fuentes semitas, sumerias, acadias y babilonias, muestran que conocían las constelaciones no zodiacales: Dragón, Águila, Pegaso, Andrómeda, Orión, Auriga,.... pero desconocían a la estrella Sirio "La Abrasadora" o a la constelación Can Mayor / Canícula, por lo que difícilmente pudieron haberlas bautizado a ambas. Y así permaneció durante miles de años. Posteriormente Arato (n. alr. 310 - m. 240 adne) de Solos, Cilicia, Anatolia, en su obra Fenómenos, en el que describe "fenómenos meteorológicos" en el año 276 adne, la incluye junto con 47 constelaciones más, algunas no "conocidas" por el mundo "oficial".

Y se confirmaría que no fue descubierta ni bautizada por Arato, ni por otros contemporáneos griegos, ni por Hiparco cuando escribió más tarde su libro titulado: Explicaciones de los fenómenos de Arato y Eudoxo, por dos hechos que lo corroboran: 1. por el hecho, fácilmente comprobable, de que durante milenios el mundo oficial, constituido por Sacerdotes varones, desconoció la asociación de "constelaciones o estrellas en una precisa situación estelar" con un "fenómeno meteorológico epónimo". 2. Y cuando lo explicitaron a partir del siglo III adne, hacía ya muchos miles de años que había dejado de ser cierto, debido a la precesión.

El mundo oficial, tanto de culturas mesopotámicas como de la cultura griega, lo que desarrolló fue la astrología horoscópica, en relación a las estrellas, planetas y signos zodiacales. Y tras observarlos y asociarlos a eventos supersticiosos, hacían predicciones, bien personales, como la suerte individual en el nacimiento, bien fantasiosas e ingenuas sobre la aparición de otros fenómenos públicos (no meteorológicos o naturales), como guerras u otros eventos. Ejemplo de predicción podía ser: "si hay eclipse de sol en tal fecha el rey gozará de paz y los invasores no destruirán su reino".

De forma que ni los griegos ni otros contemporáneos del siglo IV pudieron bautizar a Sirio "La Abrasadora", ni a la constelación Canícula (nombre latino conocido entonces que traduciría el original de otra lengua de Mesopotamia), ya que el fenómeno coincidente epónimo con su orto matutino, sólo se dio 3.000 años antes. Y por la misma razón no pudieron bautizar a Las Híadas "Las lluviosas" coincidente con el fenómeno epónimo, ni a Cáncer coincidente con la aparición del fenómeno de las enfermedades cancerosas, ni a la constelación Pléyades coincidente con el fenómeno que anunciaba el tiempo a propósito para la navegación (de pleio = yo navego), etc..., ya que sólo estuvieron asociadas biunívocamente en el año 3300 adne.

Y es elocuente que los astrónomos posteriores no prestaran atención a fragmentarias informaciones que hablaban de ciertos "fenómenos meteorológicos": no entendieron su razón de ser. Y aunque Hiparco descubriese la precesión (en el año 150 adne), ningún astrónomo posterior, ni siquiera del siglo XX, ha vislumbrado la importancia que se podría sacar del hecho de que los "fenómenos meteorológicos" de los que hablaba Arato, tuviese algo que ver con los astros o las constelaciones relacionadas semánticamente, coincidentes con determinada posición de las mismas en el momento en que fueron bautizadas.

AUTORÍA FEEMENINA DE ASOCIACIONES ENTRE "EVENTOS ESTELARES" CON "FENÓMENOS METEOROLÓGICOS"

Nuestra propuesta es que sería en el Paleolítico cuando nuestras "ancestras" recolectoras y cazadoras, al tratar de inventar métodos de buscar y asegurar el alimento para sus hijos [en una época en la que aún no existía la vinculación cultural masculina, sólo las madres tenían la obligación biológica de alimentar a sus hijos (igual que pasa entre nuestros parientes los primates), por lo que sólo las mujeres debieron aguzar el ingenio], al observar el orden de las estaciones y los alimentos estacionales y el de las constelaciones cíclicas y de los fenómenos característicos de cada estación, decidirían asociarlos.

Así que bautizarían las agrupaciones estelares con nombres de animales o de humanos o de fenómenos, no arbitrarios. Nombres que hacían alusión de alguna manera, con los fenómenos que se presentaban coincidentes con determinadas posiciones de las constelaciones. Y que aparecían cíclicamente.

Posteriormente en el Neolítico, en el año 3300 adne las agricultoras y Sacerdotisas fijaron y centralizaron en 22 días de fiesta los ortos y ocasos vespertinos o matutinos de las constelaciones que ellas conocían en ese momento (y no el mundo oficial patriarcal) (con la palabras "centralizaron" queremos decir que el orto o el ocaso de las constelaciones podrían ser sucesivas a lo largo de unos minutos, pero fueron consideradas sincrónicas, según lo refleja el arte), con los fenómenos coincidentes, dada la simultaneidad estadística que presentaban. Es decir que habían observado que los fenómenos de los que dependía el crecimiento de la vegetación y los frutos: lluvias, floración, helada, calor... se presentaban de forma ordenada y cíclica a lo largo del año. De manera que a cada día de los 22 días de fiesta, en el que se presentaba una precisa situación estelar mirando al norte, se le asociaba un fenómeno relacionado con una etapa agrícola (teniendo como razón de su elección para ser días de fiesta precisamente el que era entonces cuando ocurrían los diferentes eventos astronómicos de forma centralizada y sincrónica, apareciendo encima del horizonte los ortos y ocasos de las constelaciones entonces conocidas). Los 22 días de fiestas y el orden sería:

Los de la 1ª Época agrícola: (Fiesta 1, día 3) 3 de febrero: día de Labrado, (Fiesta 2, día 14) 14 de febrero: día de Siembra y Lluvias, (Fiesta 3, día 29) 1 de marzo: día de Floración y Emigración primavera, (Fiesta 4, día 50) 21 de marzo: día de Sol Parado y Mar en Bonanza, (Fiesta 5, día 82) 23 de abril: día de Vino, (Fiesta 6, día 90) 1 de mayo: día de Helada, (Fiesta 7, día 100) 10 de mayo: día de Oráculos, (Fiesta 8, día 122) 1 de junio: día de Verano, (Fiesta 9, día 142) 21 de junio: día de Canícula, (Fiesta 10, día 145) 24 de junio: día de Recolección de verano, (Fiesta 11, día 158) 7 de julio: día en que maduraban racimos.

Los de la 2ª Época agrícola: (Fiesta 12, día 185) 3 agosto: día de Labrado, (Fiesta 13, día 197) 15 de agosto día de Siembra y Lluvias, (Fiesta 14, día 218) 1 de septiembre: día de Floración, (Fiesta 15, día 234) 21 de septiembre: día de Equinoccio de otoño y Vientos Huracanados, (Fiesta 16, día 266) 23 de octubre: día de Emigración de otoño, (Fiesta 17, día 276) 1 de noviembre: día de Vientos Funestos, (Fiesta 18, día 284) 10 de noviembre: día de Asambleas, (Fiesta 19, día 305) 1 de diciembre: día de Invierno, (Fiesta 20, día 325) 21 de diciembre: día de solsticio de invierno y Vientos Tempestuosos, (Fiesta 21, día 329) 25 de diciembre: día de Recolección de invierno, (Fiesta 22, día 341) 6 de enero: día de Soberanía (241 + 25 = 366, año bisiesto).

Y en cada día de fiesta se celebraban una serie de rituales. Rituales nacidos inspirados en las constelaciones con nombres no arbitrarios y los fenómenos asociados. Tal asociación sería como una regla mnemotécnica que anunciarían la aparición de los precisos fenómenos naturales cíclicos, y con ello recordarían realizar los rituales asociados a las diferentes labores agrarias. Por lo que sería fácil prever cuándo habría alimentos y qué hacer para evitar los fenómenos maléficos que pudieran poner en peligro la cosecha. Y tomarían sus medidas.

Así cuando se esperaba la helada (el día de Fiesta 6), que estaba asociada al orto matutino de la constelación Fornax "De los Hornos" (y que tenía lugar hace 5.300 años el 1 de mayo, hoy 15 de julio), celebrarían el ritual sagrado en el que encenderían hornos / fogatas / hogueras en los campos (según lo recordaba la aparición de la constelación con nombre no arbitrario y que se conserva actualmente como "Hornos") para subir la temperatura y así evitar que se helaran los nuevos brotes (ritual conservado por religiones posteriores en la noche de Walpurgis en honor de la Diosa Walpurga, fiesta que era celebrada el 1 de mayo, aunque por la precesión ya no ocurriera el evento astronómico de antaño).

En principio, los rituales los celebrarían en honor de la Diosa Madre / la Madre Naturaleza / la Diosa de la Fertilidad que creían animaba las constelaciones, por lo que asumía diferentes personalidades / máscaras al animar cada una, y que era la responsable de los fenómenos que acompañaban a sus diferentes posiciones y que regulaban el crecimiento de la vegetación a lo largo del año. Lo que originó la más antigua religión matriarcal del Paleolítico que inventó la humanidad.

Posteriormente en el Neolítico, los rituales era festivales agrícolas que se celebraban en honor de la Madre Naturaleza / la Diosa de la Agricultura.

En ambos casos sólo participarían en ellos las mujeres, ya que sólo en ellas se "encarnaba" la Divinidad de su mismo sexo que (creían) gobernaba el universo. Que únicamente recibiese culto el Principio femenino y que sólo hubiesen Sacerdotisas que la representaban en la Tierra, son evidencias las esculturillas exclusivamente femeninas desde el Paleolítico llamadas "Venus", datadas del año 45000 al 10000 adne, y las posteriores figurillas femeninas y antropozoomorfas del Neolítico, datadas del año 10000 al 2000 adne. Ambas serían representación de la más arcaica Diosa y sus representantes. Las estatuillas auriñacienses, según la referencia A Saccasyn Della Santa, citado por Delporte (1982, 276): "Figuran magas, sacerdotisas o vestales (prêtesses)." No apareciendo las figuras fálicas del paredro de la Diosa Madre y de su representante vicario, el Sacerdote que se castraba, hasta el final del Neolítico.

Esas Sacerdotisas inventaron la mitología, que es por tanto de origen matriarcal, protagonizada exclusivamente por la Diosa y conservaron y transmitieron la doctrina Mistérica así como el culto durante milenios solamente a iniciadas femeninas, hasta que, tras la revolución patriarcal, los varones se encargaron del culto.

Y éste es el fundamento de los rituales de las ceremonias celebradas en los 22 días de fiesta, desde su "fijación" hace 5.300 años: bailes, cantos de himnos, sacrificios, luchas de Fertilidad y otros ritos, ejecutados en época arcaica exclusivamente por mujeres que tenían un fundamento astronómico. Y asimismo las obras de arte reflejaban las constelaciones encima del horizonte y los fenómenos sincrónicos (con metáforas formales, o semánticas, o funcionales, o míticas) de cada uno de esos 22 días de fiesta.

Con los diferentes ritos y obras de arte pretendían asegurar mágicamente que las constelaciones estuvieran en las diferentes situaciones estelares esperadas en cada uno de esos 22 días festivos. Y con ello propiciar a la Diosa que (creían) estaba al frente del mundo, a fin de que enviase los fenómenos atmosféricos coincidentes, que marcaban las diferentes etapas del crecimiento de la vegetación. O solicitaban protección contra efectos nocivos.

[No otra es la razón de que se consagrasen los días festivos, heredados por la religión cristiana, y que incluso hayan sido coloreados en rojo en los calendarios occidentales. Color rojo / púrpura / encarnado, color femenino desde la Prehistoria, de la Diosa que se "encarnaba" en sus representantes en la Tierra / se personificaba en carne roja / en sus Sacerdotisas. De ahí que la Diosa que representaba las constelaciones nocturnas (con sus diferentes máscaras), del cielo oscuro = negro, fuera representada metafóricamente en pinturas negras (como la bóveda nocturna), o en rojas (como la carne), animalísticas (en su personificación de las constelaciones animalísticas), o humanas (personificada en sus representantes). Y en esculturas abstractas, animalísticas y femeninas, a veces coloreadas en rojo, otras talladas en piedra negra].

Con igual fin las obras de arte tenían una finalidad astronómica, pues se imploraba (más bien se conminaba mediante la magia) a la Madre Naturaleza a que enviara los diferentes fenómenos de los que dependía el crecimiento de la vegetación (y también la salud humana o animal, la regeneración de la vida, o se le pedían otros favores,...).

ACLARACIONES SOBRE INTERPRETACIONES DE OBRAS DE ARTE REALIZADAS SEPARADAS MILENIOS, RESPECTO AL CLIMA

En otro lugar hemos analizado e interpretado los motivos metafóricos de las obras de arte prehistóricas que para nosotros tienen carácter inteligible, y que representan de forma metafórica las constelaciones de uno de los 22 posibles días de fiesta: la que refleja la situación estelar de las Híadas, "Las Lluviosas", yéndose al ocaso tras la puesta del Sol. Y que es además el evento astronómico más representado en toda la Prehistoria y en todo el universo.

Las obras de arte que reflejan ese evento astronómico habían sido realizadas en dos períodos exactos, alejados entre sí muchos milenios y concentradas en regiones precisas, agrupadas en regiones del suroeste de Francia, otras del norte y levante español y otras de África. Es decir, no fueron realizadas de forma continua a lo largo de los milenios desde el Paleolítico Superior.

Al interpretar los motivos de las obras de arte en los que aparecen animales, bien a punto de morir o muertos, tanto de paneles artísticos de la Prehistoria como los realizados tras el descubrimiento de la agricultura acompañados de humanos muertos, dábamos una interpretación compleja y relacionada con el clima. Y así habíamos descifrado que los motivos artísticos, de animales desequilibrados, o agonizantes, o pariendo, o a punto de caerse, o cayéndose en vertical de diversas especies o antropozoomorfos, bien solos o en manadas, muchos embarazados, con flechas / jabalinas / lanzas / arpones clavadas, considerábamos que eran motivos simbólicos que aludían a la muerte de la Naturaleza. Pero los interpretamos metafóricamente y afirmábamos que con ellos trataban de propiciar mágicamente un fenómeno meteorológico: la llegada de la lluvia.

Rechazábamos la consideración de muchos historiadores que afirman hubo una ruptura cultural y simbólica entre las obras realizadas por culturas cazadoras-recolectoras y las agrícolas-ganaderas. Para nosotros el arte rupestre y demás obras de arte en diversos medios, que nos han legado desde el Paleolítico nuestros ancestros, tienen idéntica significación universal: son de simbología METAFÓRICA y ASTRONOMICA. Cada intérprete dio versiones diferentes y creativas, pero conservaron la misma estructura subyacente. Aunque este conocimiento analógico no pasaría directamente a los Sacerdotes varones, cuando éstos usurparon la función sacerdotal. Los nuevos mitólogos, al imitar los mitos en los que se fundamentaron de las religiones matriarcales precedentes, los reinterpretaron y patriarcalizaron e hicieron interpretaciones supersticiosas. Y a partir de entonces, en las regiones evolucionadas al patriarcado, las obras de arte simbólicas, los mitos y los rituales, dejaron de tener fundamento astronómico).

[También rechazábamos las interpretaciones que suponen la Deificación de los animales, teoría según la cual en los tótems teriomórficos se encarnan los antepasados de una tribu. En nuestra opinión los clanes totémicos adoraban animales porque eran representación "metafórica" de la Madre Ancestral de un pueblo, a la vez representante de la Diosa Madre Naturaleza en la Tierra. Estas mujeres eran Deificadas tras morir y pasaban a personificar diferentes aspectos animalísticos Divinos, dando nombres a diferentes animales, como símbolos metafóricos de ciertas constelaciones animalísticas. Por ejemplo las colonizadoras, desde hace miles de años años, tras emigrar y asentarse en un territorio, fueron Deificadas y sus nombres fueron dados a un animal (además a la región, montaña y río junto al que se aposentaba, a sus descendientes matrilineales, a plantas, frutos o método de transformación que descubrían, piedras, objetos, versos, danzas,...) y pasaron a identificarse con una constelación animalística.

De ahí ciertas actitudes humanas arcaicas hacia ciertas especies, símbolos de constelaciones como máscaras Divinas: tanto el respeto, como las ceremonias de sacrificio, o las orgiásticas con animales: intentaban propiciar las funciones de la Diosa asociadas a cada máscara específica.

Y también es el origen de que se haya cifrado en la metáfora de que una loba, perra, cabra, o cualquier otro animal, amamantaba a un ser humano: a Habis, a Ciro, a Rómulo y Remo,... o a las Divinidades. Sencillamente eran Sacerdotisas nodrizas representantes de la Diosa que protegía esa función nutricia, en su personificación de constelaciones nutricias: Capricornio, Vulpécula "Zorra" / Loba, Híadas, Pléyadas, Apis / Abeja,... Dado que entre las múltiples funciones de las Sacerdotisas estaba la de ser maestra / nodriza de niños ajenos / ama de cría (educaban, nutrían, instruían), se concretizan en el mito de que los animales amamantaban a seres humanos.

Nuestra hipótesis interpretativa también explica el hecho de que las Sacerdotisas sagradas imitasen animales o bailasen disfrazadas llevando máscaras animalísticas / ¿actuaban como Chamanas?. Lo hacían con la función mágica de invocar a las estrellas propias de cada estación, agrupadas en configuraciones de animales. Y animales consagrados a Diosas que la representaban (= constelaciones). Unas veces imitaban animales coreógrafos y emigrantes: cisnes, flamencos, grullas,... asociados a las constelaciones Cisne, Grulla,... otras se disfrazaban con trajes, plumas o pieles o máscaras de leones, pavos, palomas, cuervos, abejas, lobas, zorras, osas,... para identificarse con las distintas facetas de la Diosa que personificaba las distintas constelaciones animalísticas, así asegurar una precisa situación y propiciar los efectos asociados de las constelaciones: Leo Mayor o Menor, Pavo, Paloma, Cuervo, Abeja, Loba / Zorra, Osa Mayor,...

Ejemplos para propiciar los fenómenos coincidentes con la llegada de la primavera, para que la Naturaleza floreciera, cuando con el buen tiempos los animales emigrantes volvían a sus lugares de origen, tras haber pasado el invierno en los lugares cálidos de África, que hace miles de años estuvo asociada a la constelación Cisne, en Andalucía, al sur de España, las Sacerdotisas se ponían trajes de volantes y bailaban flamenco (animal emigrante), y en Aragón las Sacerdotisas celtíberas de Bilbilis / Calatayud, Zaragoza, bailaban en el cerro de Bámbola, el baile conocido como "El Canario" (imitando el baile o movimientos del animal emigrante el canario) que más tarde pasó a llamarse "La Jota".

Y actuaban como zorras, lobas, perras, rameras,... cuando ejercían la prostitución, cuyo origen están en las Sacerdotisas sagradas, como las Basáridas "Zorras", las Lupercas "Lobas", las Furias / Canes, las Rameras que llevaban ramos, cuando ejercían variadas funciones en honor de Diosas, identificadas con constelaciones: Zorra / Loba, Canícula / Perra, Ramo... vestidas con pieles de animales (de zorra, de loba...) o llevaban ramos o construían chozas de ramos / tiendas en donde ejercían la prostitución sagrada para propiciarla].

E igualmente rechazábamos la explicación, mayormente aceptada por los estudiosos aún en el siglo XXI, de que tendrían la finalidad de propiciar la caza.

Esa misma idea la expone Alexander Marshack que sabe que no se relacionan con la caza, sino que intuye su asociación con el clima, según la cita de Richard E. Leakey en (1989, 183): "El grabado me sugiere una matanza, no para comer, sino como rito simbólico relacionado con la llegada de la primavera." (...) No sé lo que ocurría, pero lo que es seguro es que estos caballos no estaban destinados a ser sacrificados para luego comerlos. Había algo más. Algo que todavía no comprendemos."

Nuestra interpretación del significado de las obras de arte simbólicas, pone en cuestión esas explicaciones: los animales cayéndose / heridos / sacrificados rememorarían el sacrificio arquetípico de la Muerte de la Diosa (en su personificación de una de las constelaciones animalísticas), mito que ha llegado hasta tiempos históricos, de la Madre Naturaleza, bajo cuyas múltiples máscaras animalísticas, nuestros ancestros creían que animaba las constelaciones. Y que coincidente con el ocaso vespertino de cierta constelación animalística / muerte / entrada en el mundo subterráneo, tras el ocaso del Sol (para no aparecer hasta pasados ciertos meses), venían las lluvias.

Es decir que deducimos por muchos indicios, que nuestros antepasados desde el Paleolítico, reflejaron de forma metafórica y sincrónica, el evento estelar vespertino del ocaso de la constelación de las Híadas "Las Lluviosas" (tras el ocaso del Sol), en motivos artísticos de animales que caían o morían, a veces embarazados y que al morir rompían aguas.

Por lo que los animales artísticos que lloraban o tenían lágrimas, o bolsa de agua surgiendo del vientre, o cualquier otro motivo con metáfora funcional de lluvia,... eran símbolos con los que esperaban propiciar mágicamente las lluvias, que penetrarían en el suelo y harían crecer a la vegetación. Por ejemplo: lagunas pintados en su vientre, o soltaban agua de sus entrañas, o tenían el cuerpo relleno de líneas paralelas como aguacero, o torrentes de agua saliendo de sus manos, o los cabellos peinados sueltos como salto de agua, o cabellos peinados con colas como torrentes acuosas, o tenían alguna vestimenta de flecos,... (la capacidad de elaborar analogías funcionales de agua que caía del cielo, por parte de nuestras ancestras, era infinita).

Y considerábamos que en las escenas representaban flechas, porque el ocaso vespertino de la constelación de Las Híadas era sincrónico con el orto de la constelación Flecha: ambas estaban encima del horizonte y mientras una penetraba en el mundo subterráneo, la otra surgía en todo su esplendor. Por lo que este hecho la asociaron a motivos artísticos de flechas dibujadas en el aire o clavadas en animales, como si fuera la causa de su "muerte / ocaso".

Además, dado que cercana a Las Híadas, están las agrupaciones estelares de las constelaciones de Las Pléyadas y Las Hespéridas, también representaban, en las escenas propiciadoras de lluvias, otras especies animalísticas, asociados a esas constelaciones.

Más tarde con el nacimiento de la agricultura, las lluvias se propiciaban no sólo para hacer crecer la vegetación, sino para que germinase la semilla enterrada, que se iba a convertir en vegetación que daba frutos. De forma que en sus mitos y representaciones artísticas, incorporaron un ser humano (semilla) que también moría (se enterraba), asociándolos a la constelación Orión, cercano a Las Híadas "Las Lluviosas".

Y dado que ambas iban al ocaso / morían de forma sincrónica tras el ocaso del Sol, era concretizado en el mito de la muerte del paredro de la Diosa Madre, que como semilla (Orión) moría y gracias a los lloros de su Divina Madre (Las Híadas "Las Lluviosas"), resucitaba anualmente / las lluvias hacían germinar la semilla enterrada, mito que narraba la historia de la agricultura.

Y a partir de entonces, el paredro Divino-Orión-semilla, era representado en obras de arte, tanto como figura femenina o masculina, que se desplazaba a zancadas, o se representaba cayéndose, o muriendo a causa de flechas clavadas (la constelación Orión va al ocaso / se muere tras la puesta del Sol, coincidiendo con el orto de Flecha, una vez al año, y no volverá a aparecer hasta transcurridos unos meses). Y las lluvias eran propiciadas tanto como figura femenina que lloraba, o como animal que soltaba aguas. Dado que también en esa situación estelar, el orto de Flecha, coincide con el de Escorpio, se dieron variaciones del mito que narraban que el héroe Orión se moría debido a la picadura de un escorpión (orto de Escorpio), o se inventaron multitud de mitos con similar idea metafórica, concretizados en un animal u objeto que le produce la muerte.

Representamos en el Mapa 1 los eventos astronómicos sincrónicos en la misma situación estelar vespertina, a los que aludimos en el texto.

Mapa 1. Configuración del CIELO mirando al norte, el atardecer del 14 de febrero de hace 5.300 años o el atardecer del 15 de agosto de hace unos 18.000 años, hoy atardecer del 1 de mayo.
Reflejada de forma metafórica y sincrónica en las obras de arte presentadas.
Coincidiendo con el ocaso tras la puesta del Sol por el oeste, de la constelación de Las Híadas "Las Lluviosas", se produce el orto de Flecha por el este. Sincrónico venían estadísticamente las lluvias.
Hecho que nuestros antepasados reflejaron en forma de figuras embarazadas (bien animalísticas, o femeninas, o antropozoomorfas) con arpones clavados, y con metáfora de lluvia como lágrimas, bolsa de agua en vientre, soltando de entrañas aguas, etc...

 

El hecho de que las obras de arte dejaran de ser pintadas a partir de un momento determinado del Paleolítico, y que más tarde apareciesen obras con motivos similares, los historiadores lo traducen debido a que el sistema de comunicación propio de un preciso grupo de cazadores, cayó en desuso. Y este sistema sería retomado por otros cazadores que vivirían de forma marginal en culturas agrícolas. Pero para nosotros tendría otra explicación diferente, relacionada con la precesión.

Cuando decimos, que las obras de arte con similares motivos reflejan el evento astronómico de la constelación Las Híadas yéndose al ocaso tras el ocaso del Sol, tanto antes de la primavera como antes del otoño (y que están datadas hace 31.000, 18.000, o hace 5.300 años), queremos decir desde luego que reflejan metafóricamente el mismo fenómeno propiciador para hacer llover, coincidente con el mismo evento estelar, pero en diferente momento del año.

Las realizadas hace 18.000 años estarían separadas respecto a las de hace 5.300 años, seis meses (que suponen medio ciclo de la precesión: 13.000 años) y reflejarían el ocaso vespertino de Las Híadas y el fenómeno de lluvias antes del otoño: el 15 de agosto. Las realizadas hace 31.000 años, representaría el mismo evento estelar respecto a las realizadas hace 5.300 años (supone que estaban separadas un número entero de ciclos de precesión: 26.000 años), por lo que reflejarían el ocaso vespertino de Las Híadas "Las Lluviosas" y el mismo fenómeno coincidente: lluvias del 14 de febrero, antes de la primavera. En ambos casos corresponderían a dos momentos del año en los que son semejantes el clima esperado, y pertenecientes a cada uno de los dos períodos agrícolas. Hoy el mismo hecho astronómico de Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso tiene lugar el atardecer del 1 de mayo. Y lluvias a las que alude semánticamente el nombre de Híadas "Las Lluviosas", que desde luego muestra que cuando fue bautizada esta constelación, bien hace (N x 13.000) + 5.300 años, no lo fue con carácter arbitrario (pudiendo valer N: 1, 2, 3,...)

[Frente a la pregunta del por qué debían preocuparse nuestros ancestros de hace 18.000 años, de que lloviese, si aún estaban en período de glaciación, hemos de recordar que, precisamente en el período de transición climática, tras la última glaciación de Wurm, acaecida del año 100000 hasta el año 25000 adne, mientras los glaciares iban retrocediendo, en los terrenos liberados a causa del deshielo, se empezó a repoblar con la flora de esa época. Pero en los territorios liberados, aún faltaba algunos milenios para que la estepa y la tundra fuese colonizada por árboles y se produjese la gran expansión de los bosques, que posibilitó el aumento considerable de animales comestibles de las regiones boscosas.
De forma que nuestros ancestros artistas, al final del período glacial Gravetiense, entre los años 25000 al 15000 adne, residentes en regiones en donde aún imperaba un clima seco, usarían el arte parietal de las cuevas maternales, a la vez que las prácticas religiosas basadas en las más arcaicas mitologías, con las que intentaban convencer "mágicamente" a la Divinidad Maternal (la Divinidad más arcaica a la que creían responsable de todos los fenómenos), para que los protegiese y alimentase, como una Madre protege y alimenta a sus hijos.
Y para ello sería primordial que la Madre Naturaleza enviase la lluvia necesaria para que la hierba creciera.
En el Paleolítico al final del verano, tras la sequía destructora. Y en el Neolítico al final del invierno, tras el frío hacer desaparecer la hojas de los árboles. Para que con la llegada del otoño y de la primavera, hubiese suficientes vegetales, alimento imprescindible para pueblos recolectores de vegetales o agricultores, cazadores o ganaderos que comían animales "herbívoros"].

Y consideramos que también serían pintadas unos cuantos miles de años después de cada fecha exacta: hace 5.300 años hasta el año 300 adne, o hace 18.000 a 15.000 años, o hace 31.000 a 28.000 años, o hace (31.000 + n x13.000) &endash; 3.000 años,... ya que pensamos serían los miles de años necesarios para que las autoras se diesen cuenta de la precesión: cada 1.000 años el evento astronómico se atrasaba 14 días respecto al fenómeno climático esperado.

A. OBRAS DE ARTE REALIZADAS HACE 18.000 AÑOS

Entre los motivos de obras de arte de hace 18.000 años, que nuestros ancestros pintaron en paredes de cuevas o grabaron en huesos, y que hemos descifrado tenían la finalidad astronómica y meteorológica de propiciar las lluvias, citamos las escenas artísticas en las que aparecen manadas de animales en movimiento (de multitud de especies), en posturas inestables o cayéndose, a veces en procesión. O aparecen animales con flechas clavadas o con manchas pintadas en rojo como heridas. O animales con dibujos en el cuerpo como lagunas, o de líneas paralelas, o en zig-zag, o sinusoidales,... símbolos metafóricos de agua. O son figuras femeninas o animalísticas con motivos simbólicos de lágrimas bajo los ojos o surgiendo de su boca, o de sus entrañas,...

Serían representativas de la Diosa paleolítica en su personificación de las estrellas de la constelación Las Híadas "Las Lluviosas" yéndose al ocaso, aludiendo específicamente el hecho de que las estrellas se mueven / van al ocaso / se caen / mueren y penetran en el subterráneo tras la puesta del Sol una vez al año (y con su muerte su desaparición durante varios meses).

Y se representaban las heridas o la flechas clavadas en los animales, en alusión al hecho de que el orto vespertino por el este de las estrellas de la constelación Flecha, también personificada por la Diosa (otra faceta / máscara Divina), era coincidente / producía el ocaso de Las Híadas. Evento estelar que tenía lugar el atardecer del 15 de agosto.

Las obras de arte de animales paleolíticos con flechas, estarían en el origen, o serían modelo del ritual para hacer llover existente en época paleolítica, consistente en lanzar jabalinas a las representaciones artísticas de animales (con flechas clavadas o agonizando). Queda constancia de agujeros en las paredes de Santuarios producidos por las lanzas tiradas con vigor.

(En las obras citadas, cuando no explicitamos la fecha de realización, es porque coincide con la datación dada por los historiadores).

 

A. 1. ANIMALES EN MANADA O SOLOS CAYÉNDOSE, SÍMBOLO PARA HACER LLOVER Y CONSEGUIR FERTILIDAD DE LA NATURALEZA

FIGURA 1: Bisontes y otros animales cayéndose y pariendo, pintados en la bóveda de la Sala de los Policromos de la Cueva de Altamira, Santander, Cantabria (considerada la Capilla Sixtina del arte rupestre, y al igual que en el Vaticano, se representa en la bóveda, la Divinidad que está en el cielo: Diosa Madre Naturaleza prehistórica y Dios Padre cristiano)
FIGURA 2: Yegua embarazada (1), junto a dos bisontes en oposición cayéndose en vertical (3) y otros animales pintados en el panel principal de la Cueva de Santimamiñe, Basondo, Cortezubi, Guernica, Vizcaya, Euskadi (fechado en el año 13.000 adne)
FIGURA 3: Yegua embarazada cayéndose en vertical pintada en las paredes de la Cueva Paglicci, Siena, Italia
FIGURA 4: Yegua cayéndose patas arriba pintada al final de la sala de los Toros de Lascaux, Francia
FIGURA 5: Figuras embarazadas leontocéfalas incompletas con lágrimas y arpón clavado, cayéndose en vertical (lo indican las mamas) grabadas en plaqueta de hueso hallada en Isturitz, Pirineos Atlánticos, Francia (15000 años)
FIGURA 6: Figura embarazada caída en postura de parir bajo reno, grabada en plaqueta de Laugería Baja, Les Eyzies-de-Tayac, Dordoña, Francia
FIGURA 7: Procesión de jirafas cayéndose de Libia, África (de 7.000 años de antigüedad)
FIGURA 8: Procesión de jirafas cayéndose de Rekeyeiz, África (de 7.000 años)
FIGURA 9: Jirafa con cabeza inclinada paralela al suelo cayéndose de Slugila, África (las obras de arte africanas se consideran realizadas desde el VIII milenio adne, hasta la desertización en el siglo IV adne)
Las obras de arte representarían de forma metafórica el CIELO del 14 de febrero de hace 5.300 años o etc,...

 

A. 2. ANIMALES SOLOS O EN MANADAS CON FLECHAS Y DESPLAZÁNDOSE Y / O CAYÉNDOSE, SÍMBOLO PARA HACER LLOVER Y CONSEGUIR FERTILIDAD DE LA NATURALEZA
FIGURA 10: Dos yeguas en oposición cayéndose, una embarazada y con jabalina clavada, pintadas en la bóveda de la Fuente del Trucho, Huesca, Aragón
FIGURA 11: Yeguas embarazadas desplazándose, algunas con flechas clavadas, otras con cuerpo relleno de dibujos metafóricos, como aguacero penetrando en línea de horizonte, pintadas en la Cueva de Lascaux, Montignac, río Vézère, Dordoña, Francia
FIGURA 12: Yeguas embarazadas con jabalinas clavadas, jabalí y otros animales, pintadas en el camarín de la Caverna de la Peña de San Román de Candamo, Asturias
FIGURA 13: Yegua con venablos clavados rodeada de otras representaciones, pintados de la Cueva de El Pindal, Pimiango, Oviedo, Asturias
Las obras de arte representarían de forma metafórica el CIELO del 14 de febrero de hace 5.300 años o etc,...

 

A. 3. ANIMALES CON LÍNEAS EN CUERPO COMO AGUA O CON FLECHAS O MANCHAS COMO HERIDAS, SÍMBOLO PARA HACER LLOVER Y CONSEGUIR FERTILIDAD DE LA NATURALEZA

FIGURA 14: Bóvidos embarazados con cuerpo relleno de líneas paralelas incisas en una plaqueta hallada en la Cova del Parpalló, Gandía, Valencia
FIGURA 15: Yegua con el cuerpo relleno de dibujos de líneas paralelas, línea en zig-zag (agua) y línea de horizonte, grabada en una placa de Les Combarelles, Francia
FIGURA 16: Yegua esculpida en marfil con cuerpo relleno de líneas paralelas y sinusoidales (agua), hallada en Lurdes, Francia
FIGURA 17: Yegua embarazada con arpón, incisa en las paredes de la roca de Piedras Blancas, Almería, Andalucía
FIGURA 18: Yegua embarazada y con flechas en vientre, pintada en la Cueva del Castillo, Cantabria
FIGURA 19: Pez "embarazado" pintado en la Cueva de La Pileta, de Benaoján, Málaga, Andalucía (más tarde daremos explicaciones ampliadas)
FIGURA 20: Grabado de pez con tres manchas como heridas pintadas en rojo, en la Cueva del Pindal, Asturias
FIGURA 21: Yegua embarazada con signos rojos, bajo dibujo abstracto de triángulo del que salen líneas (agua), pintada en la Cueva de La Pileta, de Benaoján, Málaga, Andalucía (lo volveremos a analizar, ya que consideramos sería realizada hace 5.300 años)
Las obras de arte representarían de forma metafórica el CIELO del 14 de febrero de hace 5.300 años o etc,...

 

A. 4. MUJERES O ANIMALES LLORANDO, SÍMBOLO PARA HACER LLOVER Y CONSEGUIR FERTILIDAD DE LA NATURALEZA

FIGURA 22: Esculturilla de Diosa Llorona, metáfora de agua, en arcilla y polvo de hueso de Dolní Vestonice, Mikulov, Moravia, Checoslovaquia (datada en el año 23000 adne)
FIGURA 23: "Las Vacas que Lloran" (Coulson: 1999, 122) grabadas en las montañas de Tassili-n-Ajjer, Argelia, África (datada en unos 7.500 años)
Las obras de arte representarían de forma metafórica el CIELO del 14 de febrero de hace 5.300 años o etc,...
(No hemos dibujado) La bisonte cayéndose en vertical pintada en la Cueva del Castillo, Puente Viesgo, Cantabria, junto a bisonte tumbada y otra mirando a la derecha, yegua embarazada y cabezas de ciervas y équidos.
La yegua cayéndose en vertical con patas hacia arriba y rayas paralelas en vientre, de espaldas a un reno que también cae, pintada en la Cueva de Las Monedas, Puente Viesgo, Santander, Cantabria.
Osa embarazada con jabalinas clavadas y torrentes de lágrimas saliendo en ojos y nariz, grabada sobre las paredes de piedra de la Caverna de Trois Frères, Montesquieu-Avantes, río Ariège en los Pirineos, Francia.
Figura antropozoomorfa embarazada con flecha clavada y soltando lágrimas y agua de sus entrañas pintada en la Cueva de Les Trois Frères, Francia (lágrimas y agua de entrañas como metáfora funcional de lluvia).
Las leonas enfrentadas con flechas clavadas cayéndose y una de ellos soltando torrentes de agua por boca, nariz y por sus entrañas de Lascaux, Francia.
La plaqueta de hueso de reno grabada con corzos hembras (o ciervas o alces) con flechas en el lomo de Chaffaud, Vienne, Sevigné, Francia.
Bisonte pintada en la Cueva Altxerri, Vizcaya, Euskadi que, según Martín De Ugalde (1981, 32): "... lleva clavada sobre el lomo una azagaya (lanza de dardo pequeño arrojadizo). El manchón de pintura parece representar la sangre de la herida"...
Bisontes hembras mirando en diferentes direcciones, algunas con flechas clavadas, otras con símbolos de heridas pintadas en el Salón Negro de la Cueva de Niaux, Tarascon-sur-Ariège, Pirineos, Francia.
Bisonte con huella de dardo, diferentes motivos y claviformes, de la Cueva de Niaux, Francia.
La rinoceronte grabada en piedra de La Colombière, Francia con flechas clavadas en su cuerpo.
Escultura en arcilla de osas con heridas de Montespan, Alto Garona, Francia.
La figura de un felino tallada en asta de ciervo con arpones y huellas de heridas de la Cueva de Isturitz, Francia.
El glifo de un gran pez "embarazado" con el cuerpo relleno de líneas de Ausevik cerca de Florö, Noruega, Escandinavia (datado en época posterior).
El pez grabado en trozo de costilla encontrado enla Cueva de El Pendo, Escobedo, Camargo cerca de Santander, Cantabria y por la otra varias líneas que dibujan cuadrículas.

Sigue 2ª PARTE: conghuesca2.htm

Fotos de cabecera

La Yegua de Candamo, Asturias, procede de http://grupos.unican.es/prehistoria/textos/perpelj.htm

La Yegua de El Trucho, me la envió en correo personal, Vicente Baldellou el 13 de mayo de 2003 (arqueólogo y exdirector del Museo Arqueológico Provincial de Huesca, murió en Zaragoza el 30/10/14)

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Cuando presenté mi Comunicación al Congreso de Huesca en 2003, Vicente Baldellou, me envió la foto de yeguas cayendo de El Trucho (fue presidente de ese Congreso, al ver que era similar a otras que yo interpretaba como imagen metafórica del cielo, con la clara intención de que la incluyera en mi Comunicación), por lo que hice los cambios necesarios para integrarla.

Un día de marzo de 2015, vi en la TV aragonesa a Pilar Utrilla, que dijo que en la cueva de El Trucho se representaba el cielo, según defendía Vicente Baldellou… Así que es obvio que el arqueólogo se basó en mi trabajo para poder decirlo (sólo yo, Martín-Cano he descubierto tal interpretación). Dado que he buscado en Huesca y en Zaragoza los últimos trabajos de Vicente Baldellou, a ver si encontraba algún trabajo que expresase explícitamente que se basó en mis investigaciones, y no he podido encontrarlo, me gustaría que Pilar Utrilla o alguien me informara de dónde lo expresó Baldellou. Gracias.

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15 DE JUNIO 2003

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Las fechas de cada uno de los 22 dias de fiesta arcaicos y sus precisas situaciones estelares, reflejadas metaforicamente en las obras de arte prehistoricas, fueron fijadas hace 5.300 anos

MARTÍN-CANO, F.: (246) - (2012): Sexualidad femenina en diversas culturas. De ninfómanas a decentes. Chiado Editorial, 296 pgs., ISBN: 9789896976200. Depósito Legal n.º 342795/12. 1.ª edición: Maio
https://www.chiadoeditorial.es/libreria/sexualidad-femenina-en-diversas-culturas-tomo-i
MARTÍN-CANO, F.: (257) - (2013): Sexualidad femenina en ritos, obras de arte y mitos. Del mundo de la Diosa a la sociedad patriarcal. Tomo 2. Chiado Editorial, 347 págs., ISBN: 978-989-51-0219-8. Depósito Legal n.º 355559/13. 1.ª edición: Maio, 2013
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MARTÍN-CANO, F.: (319) - (2016): Arqueología Feminista Ibérica. Letras de Autor Editorial, 653 pgs., ISBN: 978-84-16538-67-6. Depósito Legal: M-2054-2016. Primera edición: enero 2016
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