• Nombre Científico: Steatornis caripensis ("Pájaro de aceite del Caripe" )
  • Nombre Común: Guacharo:  Del español  guacho: errabundo, Quechua  huacha: persona pobre, huérfano)
EL GUAICHARO  O GUACHARO
Steatornis caripensis

Clasificación Científica

Reino:

Animal

Phylum:

Cordado

Clase

Ave

Orden:

Caprimulgiformes

Familia:

Steatornithidae

Genero

Steatornis

Especies:

Caripensis

Nombre Científico

Steatornis caripensis
Humboldt, 1817

Nombre  Común

Guácharo, Guaicharo, Tayo

El 18 de septiembre de 1799 Alejandro de Humboldt estando en Venezuela en compañía de Aimé Bonpland  descubre para la ciencia al guácharo, al visitar la cueva que lleva el nombre de esta singular ave en Caripe

"Guaicharo" o "Guácharo". (Steatornis Caripensis.-“Pájaro de aceite del Caripe”  de Estea: aceite, Ornis: Ave y Caripe que es el lugar donde  Humbol descubrió esta ave en Venezuela en 1799 )

El guácharo también llamada ave que llora, se encuentra a lo largo de  América del Sur (Panamá, Colombia, Guyana, Brasil, Ecuador, Perú, Trinidad, Venezuela y Bolivia). En el Perú las principales cuevas donde habita el guácharo son las Cuevas de San Andrés (Cutervo, Cajamarca), la Cueva de las Lechuzas (Tingo María, Huánuco), la Cueva de Los Tayos (Amazonas) y las de Ninabamba (Cajamarca).

Es una ave nocturna que vive principalmente en cavernas, condición que las hace poseedora de un complejo sistema de radar - llamado "ecolocalización"  y que le permite desplazarse sin tropezar con las paredes de las cavernas, con otros individuos o con árboles cuando busca su alimentos por la noche,  El guácharo emite dos tipos de vocalizaciones una en forma de graznido o vocalización sociales (que producen un ruido ensordecedor)  y otro un “clic”  o emisiones cortas  que lo usan como sistema de localización a través del eco ( ambos sonidos audible por el ser humano hace que puedan ser descubiertas fácilmente mientras el pájaro está en el vuelo)

Los ojos del Guácharo: empujando a los límites de sensibilidad. 

Martin G, Rojas LM, Ramírez Y, McNeil R., 

 Escuela de Biosciences,Universidad de Birmingham, Edgbaston, Birmingham, g.r.martin@bham.ac.uk 

Un ejemplo extremo de un estilo de vida bajo las tinieblas es proporcionado por le Guácharo, engendran y duermen en las cuevas, a menudo a profundidad suficiente que ninguna luz del día puede penetrar, y sale a comer  por la noches.

Técnicas de la microscopía normales usandas para investigar la retina del guàcharo y usando una técnica de reflejo de ophthalmo scopia para determinar los parámetros de los campos visuales de estos pájaros determino que la retina está dominada por los receptores (de diámetro 1.3+/-0.2 microm; la longitud 18.6+/-0.6 microm) colocada en una estructura amontonada que es único entre los vertebrados terrestres. Este arreglo logra una densidad del photoreceptor que es hasta ahora el más alto grabada (aproximadamente 1,000,000 mm.) El ojo es relativamente pequeño (la longitud axial 16.1+/- 0.2 mm) con un diámetro de la pupila máxima de 9.0+/- 0.0 mm, logrando una capacidad de la recolección de luz que es el más alto grabada en un pájaro (el número aproximadamente 1.07). El campo binocular tiene una anchura máxima de 38 grados y se extiende verticalmente a través de 100 grados.

Nosotros proponemos que los ojos del Guácharo en yuxtaposición con las capacidades visuales fundamentales son contradictorias de sensibilidad y resolución. Así, mientras la sensibilidad visual puede estar cerca de un máximo, la resolución visual debe ser baja. Esto explica por qué estos pájaros emplean otras señales sensorias, incluso el olfato y eco localizacion, en  medio ambientes de luz baja.

En cuanto a su plumaje  los especimenes juveniles son color café más oscuro y mucho más opacos por encima y por debajo, y presentan las mismas manchas blancas que los adultos. Los adultos son color castaño rojizo por encima; la región inferior y las coberteras alares son de color café apagado a canela. Presentan  barras angostas, negro tiznado en la cola y las secundarias, y manchas blancas en la coronilla, las coberteras alares medianas y la región inferior. Cada una de estas manchas presenta un borde parcial negro; las primarias son café oscuro con las márgenes manchadas de blanco. Miden desde 33 cm. llegando hasta unos 48 cm. de cola a la cabeza  y 91 cm.  a 120  cm. de ala a ala, llegando a pesar hasta 2kg. de adulto. Tienen los picos poderosos, encorvados que los usan para arrancar las frutas durante el vuelo

Por otra parte, y contrario a la conducta de la mayoría de las aves nocturnas que son carnívoras (se alimentan de otros animales), el guácharo es un ave frugívora, es decir consume sólo frutos, principalmente nueces de varias especies de palmeras y robles los cuales son aceitosos y duros para encontrarlos se guían por el olfato, rasgo poco común entre las aves, durante sus travesías nocturnas de cada familia, los dos padres se turnan una a la vez para salir en busca de comida, la primera salida del día de los guácharos es de 18:00 a 19:30, y el retorno es a las 5:45 de la madrugada, tras haber realizado unas cinco salidas en toda la noche a esa hora, los graznido  anuncia la llegada de millares de guácharos, vuelan con inusitada rapidez y penetran en la boca de la cueva, perdiéndose en el oscuro interior. De ella vuelven a salir al anochecer, prosiguiendo con el ciclo. Algunos investigadores han establecido que cada noche vuelan entre 100 a 150 kilómetros en busca de alimento, en un perímetro de 1.350 km2. Se sabe que siempre buscan lugares bajos para vivir y prefieren alimentarse de bosques primarios. Por esa razón, los guácharos y los murciélagos son considerados indicadores biológicos de bosques no intervenidos por el hombre. Al margen de todos los aspectos curiosos de este frugívoro que comparte los cielos nocturnos con búhos y murciélagos, quizás su característica más importante es la función que cumple como dispersor de semillas.

Viven en grandes colonias anidan  en las partes altas de las paredes de las cavernas  rocosas, a menudo una buena distancia de la entrada, sus nidos lo constituyen  a base de barro y excremento en forma de platos, entre  los meses de diciembre a abril. . La hembra pone de dos a cuatro huevos blancos que se tornan marrones por la suciedad del nido, el periodo que demora en ovar es aproximadamente 33 días siendo homógamos es decir tanto la hembra como el macho ovan, los polluelos permanecen en el nido hasta 120 dias, son alimentados con pulpas regurgitadas de frutos, ricas en aceite por lo que se  vuelven grotescamente gordos, ellos pierden esta "grasa del bebé” cuando sus plumas empiezan a crecer. A las 10 semanas de nacidas, las crías tienen 50 por ciento más de peso que sus padres. El cuerpo de los polluelos está lleno de grasa y se sabe que éstos comen un cuarto de su peso cada noche. Es decir, si comparamos con un hombre cuyo peso es de 60 kilogramos, si comería como un guácharo, debiera comer 15 kilogramos de comida al día. Esa es una de las principales razones por las que sus padres necesitan un área amplia para buscar comida para sus devoradores e insaciables polluelos.

En el pasado estas aves  se capturaron para extraer de ellos un aceite inodoro empleado para cocinar. y para prender antorchas. La tala de los bosques y la cosecha indiscriminada de los pichones ha reducido las poblaciones de esta especie.

Las cuevas donde vive el guácharo forman un ecosistema muy especial, que ha sido estudiado en la Cueva de las Lechuzas de Tingo María (Perú). En estas cuevas el guácharo se alimenta de los frutos de 24 especies de árboles y palmeras, constituyendo éstas cerca del 70% de sus alimentos (pijuayo o chonta el 42%).

En el piso de las cuevas se acumula una gran cantidad de semillas y restos de los frutos, que constituyen la base de la red trófica en las mismas. Todo el delicado equilibrio de la fauna se basa en el aporte de restos orgánicos que las aves transportan a la cueva (excrementos y animales muertos).

Cerca de 50 especies de artrópodos (32 de insectos, 13 de arañas) viven directa o indirectamente a expensas de las semillas y restos orgánicos, que son descompuestos en fases sucesivas, en cada una de las cuales intervienen artrópodos diferentes:

En la transformación de las semillas a detritos gruesos intervienen especialmente coleópteros. En el proceso de detritos gruesos a detritos finos intervienen cucarachas (Blattidae) y coleópteros. Para la transformación de detritos finos a humus intervienen cucarachas, milpiés, moscas, coleópteros y otros. Finalmente, para transformar el humus en suelo húmico intervienen colémbolos, ácaros e isópodos.

En cada etapa, la fauna detritívora sirve de alimento a otras especies carnívoras como arañas (tarántulas y varias otras), insectos (cucarachas, coleópteros carnívoros), ciempiés o escolopendras, pseudoescorpiones, alacranes, etc.”   (Extracto de  Antonio Brack y Cecilia Mendiola- Ecología del Perú)

LEYENDA DE LOS GUAYCHAROS

La enigmática existencia de millares de aves cavernícolas en las gigantescas grutas del Parque Nacional Cutervo ha inspirado la siguiente leyenda.

El genio creador de Guacharaco, que vino del otro lado del Marañón, levantó las montañas de Tarros que las recubrió de enmarañados bosques, las pobló de animales, y abrió entre las peñas las gigantescas cavernas cual recinto sempiterno de tinieblas.

A este extraño reino de boscaje trasladó desde el oriente a una tribu de hombres montaraces que en el día cazaban, recogían frutos y buscaban colmenas silvestres entre los viejos troncos. Y cuando llegaba la noche se refugiaban a dormir en las cavernas.

Así discurría la vida entre dura y sencilla hasta el día en que vino otra tribu más grande. portando armas de bronce, en actitud de guerra, guiados por Pisinchur, el dios de las tempestades. Los guacharacos ofrecieron resistencia, pero al fin se replegaron para refugiarse en las cavernas. Pero lo pisinchures los sitiaron por algún tiempo. Entonces invocaron a su dios protector y éste vino en si auxilio. Entró Guacharaco en las cavernas y con un soplo mágico convirtió a sus hombres en un enjambre de aves. Mas no de aves tranquilas, cantoras, melodiosas y esquivas. Los guaicharos formaban un tumulto bullicioso. estridente y agitado que revoloteaba sin cesar en el antro tenebroso cual exóticas fieras voladoras.

Los hombres de Pisinchur sintieron miedo frente a lo inexpli­cable. El pánico cundió, levantaron el sitio y huyeron despavoridos del lugar. Conjurado el peligro, los hombres - aves (runa - pishgos) se quedaron a vivir así en su nuevo estado. permaneciendo durante el día en la oscuridad de este recinto, y saliendo en las noches a buscar el sustento de suculentos frutos entre los densos bosques que las palmeras y nectandras les brindaban.