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Diario Electrónico de Mejillones Fundado el 2 de noviembre del 2001 |
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(Ponencia presentada por Wilfredo Santoro en el Congreso de Escritores de Calama, abril del 2002) Rating: el fenómeno de la vulgaridad La enfermera tomó al recién nacido. Como la mayoría, era feo. La profesional cometió el error de hacer el comentario en voz alta. Entonces la guagua giró la cabeza en 360 grados. Con mirada roja y fosforescente, el bebé le respondió "más feo es lo que va a pasar con el rating". La medición de lo que los chilenos ven o escuchan –el rating- se impuso definitivamente en el país a principio de la década del 90. Su principal referente fue el Festival de Viña, donde los animadores lo iban conociendo al instante, manteniendo hasta el tedio a ciertos artistas sobre el escenario o bajándolos rápidamente. En las décadas anteriores se había ido perfilando, primero en la radiotelefonía para después aplicarse con más recursos y tecnología en la televisión. La televisión hizo su aparición en nuestro país en la década del 60 y trajo dos consecuencias culturales en nuestros hogares. La primera, suprimió la comunicación familiar que existía en torno a la mesa, cuando todos almorzaban juntos. La segunda fue que se apropiaron de la pantalla personajes cuya característica es la frivolidad. En todas las sociedades, la cultura es patrimonio de elite. Si lo graficáramos en una pirámide el cono superior es culto y el inferior es vulgar. Cuando hablo de pirámide no me refiero a condición socioeconómica, sino sencillamente a quienes ejecutan el ejercicio de pensar. Hay pobres dotados de gran cultura y profesionales de jerarquía más ordinarios que acuario de jureles. Los medios de comunicación son el nexo entre estos dos mundos. En las sociedades sanas –como lo fue la nuestra hasta la década del 70- los medios de comunicación asumen la tarea de transvasijar la cultura que monopoliza la elite hacia los estratos menos informados. Cualquier persona que trabajó en medios de comunicación hace más de una década puede reafirmar lo que digo. Un locutor del pasado debía manejar un buen vocabulario, usar adecuadamente las palabras y modular bien. Usar garabatos estaba prohibido. La introducción del rating quebró esa norma. Peor aún ...la invirtió. Los propietarios de los medios de comunicación descubrieron que mientras más vulgar era el contenido que se emitía , más oyentes o telespectadores captaban. Este dato estadístico podía ser mostrado a los auspiciadores a objeto de lograr mayor financiamiento. Así ...de pronto, la consigna se invirtió y se comenzó a exigir un "desacartonamiento". Los directores empezaron a insinuar la necesidad de la "tallita", que luego se perfeccionó haciéndola de doble sentido, el garabato espontáneo, y sin darnos cuenta ...tenemos una radiotelefonía, una televisión y medios de comunicación abocados exclusivamente a los deslices sexuales de ciertas figuras, que jamás habrían brillado por su talento artístico. En lo personal me parece dramático escuchar en las radios a locutores consultando a sus auditoras si les gusta chupar ciertas zonas, a un locutor deportivo de televisión inquiriendo de su entrevistado homosexual a que edad se lo violaron o a los diarios tratando de dirimir el padre de la guagua de una díscola diva. En otras palabras, en la pirámide se invirtió el sentido de los medios de comunicación. Mediante éstos la base comienza a vulgarizar a la elite. No puedo evitar parafrasear "Cambalache" con su "que falta de respeto. Que atropello a la razón" cuando veo mensajes televisivos camuflados, pero de alarmante fuerza. Uno de ellos es de Sprite. "¿Por qué todo debe tener un por qué?". En síntesis –a mi juicio- plantea la inconveniencia de pensar y lo práctico de tomar lo que llegue sin la más mínima capacidad de raciocinio, de moral o de real necesidad. En otras palabras, los consumidores perfectos: no piense, compre. ¿Por qué planteo esto ante un Congreso de Escritores? Por dos motivos. El primero es que me creo poeta. El fenómeno de la vulgarización jibariza la cultura. La creación artística es la que tiene menor rating dentro de la cultura en general. Por último, la poesía es la más elitista de las manifestaciones. Creo que la situación me afecta y por extensión, a todos los participantes de este Congreso, ya sean narradores, críticos o divulgadores. La segunda causa por la que traigo a colación el tema menos evidente, pero yo le atribuyo capital importancia: creo que el problema más grave de Chile es que carece de poesía en su accionar, precisamente porque su sistema económico está marginando metódicamente esta manifestación. Y estoy convencido que la grandeza de un país reside en su capacidad de crear, nunca de imitar. Para continuar, necesito precisar que entiendo por poesía. En primer término, no la limito a escribir poemas. La poesía es una fuerza tremendamente intelectual e innovadora, que recoge los más profundo subyacente en los pueblos, dándole una forma que suele marcar una directriz o retroalimentarse con las diferentes manifestaciones artísticas. Una sociedad incapaz de generar poesía equivale a una persona con dinero, pero sin principios definidos. Voy a usar el fútbol para dar un ejemplo. En el proceso de eliminación para el último mundial nuestra selección fue uno de los tres equipos mejor pagados, pero salimos últimos. La mayor parte de nuestros rivales tenían selecciones pobres, pero se aferraban a un estilo, a una forma de hacer las cosas. Nuestra selección representó finalmente a nuestro país: con plata y sin ideas. Si ampliáramos esta forma de ver las cosas a otros ámbitos nos encontramos con situaciones francamente paradojales: nuestro gobierno socialista es el mejor exponente latinoamericano del libremercadismo, un tribunal consagra el milagro de un reo que sanó de Sida, un juez supremo renuncia días antes de su jubilación para acceder a 100 millones de pesos. Todas ellas señales contradictorias acerca de la real existencia de un espíritu y de una mecánica propia de hacer las cosas. A eso me refiero cuando digo que falta poesía. Porque si tenemos que ser claros, el sistema neoliberal es incompatible con el socialismo, el reo nunca tuvo Sida sino que un buen abogado le ahorró 200 millones al Fisco y quien debería ser intachable moralmente, como lo es un juez supremo, aprovechó el resquicio y desnaturalizó una ley dictada muchos años atrás, en que el Gobierno ofreció plata para renovar el Poder Judicial. Lo anteriormente señalado apunta a demostrar los dos aspectos que mencioné inicialmente: a.- la literatura está siendo marginada por el sistema económico imperante y b.- el país necesita de la poesía, entendida como una fuerza creadora, porque nos vamos empobreciendo en ideas. ¿Cómo abordar la situación planteada? Sugiero en este Congreso tres pasos. 1.- identificar la situación y plantearla. 2.- modificar los canales de financiamiento cultural y 3.- darle una orgánica a este Congreso, creando la Asociación de Escritores del Norte. ACCIONES 1.- Identificar la situación y plantearla: Esta acción consiste únicamente en recoger dentro de las conclusiones de este Congreso el proceso de vulgarización que se puede observar en nuestro entorno comunicacional, la marginación que sufre el proceso creativo y literario en general, consecuencia de la aplicación de un sistema económico que sólo privilegia el rating (la cultura nunca tendrá rating) y por último, la necesidad de defender el espacio de la creación literaria, entendida como una fuerza motriz para el país, directamente relacionada con la generación de ideas. 2.- Modificar los canales culturales: He postulado 3 años consecutivos a los fondos concursables para el fomento del libro. Jamás he ganado. He recibido cuatro explicaciones. Tres oficiales y una extraoficial. Las tres oficiales son a.- "a decisión se toma en Santiago". b.- "aprende a formular proyectos" y c.- "busca el patrocinio de una municipalidad". La extraoficial es que busque el patrocinio de partido político afín a quienes manejan el proceso. Con respecto a esas explicaciones y en el mismo orden, pienso lo siguiente: 1.- considero grave que la decisión se tome en Santiago. 2.- Yo sé hacer proyectos. De hecho, he ganado proyectos en otros ámbitos. Aún así, considero grave que se evalúe mejor la confección técnica del proyecto que su postulado. Porque al final el dinero no lo reciben los artistas sino los especialistas en proyectos. Y todos sabemos que hay una fauna seudopolítica profitando de los dineros estatales en base a los proyectos concursables. 3.- solicitar el patrocinio de una municipalidad implica necesariamente politizar la entrega de financiamiento. Hago aquí la explícita exclusión de la Municipalidad de Calama. "No muerdas la mano que te alimenta". Más allá de la caballerosidad, considero que este Congreso, en sus 3 versiones, ha abierto un espacio único en esta zona norte y ojalá todo el financiamiento estatal hubiese sido usado con esa altura de miras. En lo concreto, solicito que se incluya en las conclusiones la petición de destinar un monto por regiones para el Fondo de Fomento del Libro, que el concurso se decida en regiones y el 50 por ciento del jurado esté integrado por los escritores, seleccionados por sus respectivas organizaciones. A su vez, que este jurado decida en base a lo que postula el proyecto más que su forma, sin considerar el padrinazgo de autoridades o instituciones. 3.- Asociación de Escritores del Norte: pienso que los años de trabajo nos han permitido conocernos y estamos en condiciones de darnos una orgánica. Creo que debemos abrir espacios, pero también debemos estar en condiciones de ocuparlos. Sugiero formalmente la creación de un organismo que nos reúna a los aquí presentes, que ojalá en el futuro sea la instancia que nos permita acceder a financiamiento estatal. Tal vez de esa forma podamos torcer el lapidario destino que nos legó la "guagua apocalíptica".
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