Diario Electrónico de Mejillones

Fundado el 2 de noviembre del 2001

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Mejillones

Pueblo a orilla de la soledad
caminando irreal por tus áreas de silencio,
pienso en tus flores saladas,
en la arena tibia
y en el órgano del viento;
atravieso por tus días brillantes;
vidrio de mar, añil en el horizonte,
paseo hasta los vivacs de estrellas
que limitan la oblicua planicie de la noche;
la bahía diurna con lobos de hule
y con gaviotas circunflejas
recuerdan mis domingos de adolescente
en el viejo muelle maquillado con brea
y también el balandro de ala única
en el perfil dulce de la costa
con un monóculo de estrella
en la cita nerviosa.
¡Ah, pueblo simple, marcho
múltiples veces en secreto
por tus kilómetros de soledad!

Canción de las torres
Todas las torres que construya
se tendrán que caer...
¡Bajo sus ruinas siempre
morirá una mujer!
 
Canción, canción de todas las torres
que no llegaron a las estrellas.
Canción de las mujeres fugaces
que amé por tristes y por bellas.
 
En los caminos desenfrenados
que se amotinan en el infinito,
todas las torres que levanté,
piedra por piedra se han caído.
 
Ya no hay amor interesante.
Ya no hay canción que haga dichoso...
¡Toda distancia es un dolor!
¡Todo crepúsculo es un odio!
 
¡Oh, canción, canción de las torres
que ya no podré alzar más altas!
Siempre hallareis debajo de ellas
el cadáver de un alma.

Evocación
Una dulzura dominante
me va invadiendo, al recordar
el poblacho distante,
a la orilla del mar.
 
¡Gentes simples y buenas!
La ribera llena del sol
arbitrario de la primavera
y por toda alma una canción...
 
Después, las grandes ciudades
han disipado este amor simple
con sus temibles ansiedades
y su monotonía triste.
 
Apagará por fin, tal vez, la vida recia
en mi recuerdo la voz del mar
que sopla su ronca trompeta
cerca del pueblo familiar.
 
Pero hay veces que revive todo
en una ráfaga de recuerdo...
¡El poblacho, la playa, el sol
y los primeros versos!

 

Neftalí Agrella de la Fuente

Nació el 21 de enero de 1896 en Antofagasta y dejó de existir el 24 de marzo de 1957, en Santiago. El más importante poeta mejillonino y considerado el primer escritor formal de toda la zona norte. Su literatura no es muy conocida, pero se estima que escribió más de una veintena de libros. Entre ellos "Savia Nueva", el primer libro editado en Mejillones. Otros títulos son "Poemas", "El alfarero indio" y "Hai-Kais". Parte de su obra y también su importancia literaria fue recuperada en el libro "Espiral de Humo en lo Infinito", editado por la Universidad Católica del Norte, bajo la supervisión del integrante de la Academia Chilena de la Lengua, Osvaldo Maya Cortés y el crítico literario Sergio Gaytán Marambio.


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