María de Molina

Escudo de armas adoptado por el infante don Alfonso tras casarse con Mafalda Pérez de Lara.

1261. Nace María Alfonso de Meneses.

Hija del infante don Alfonso de Molina, hermano de Fernando III el Santo, y de su tercera mujer, doña Mayor Alfonso de Meneses.

Su niñez transcurre por Tierra de Campos, muy cerca de la Abadía de Palazuelos, donde está enterrada su madre, así como otros familiares de la saga Meneses.

Se mueve en la Corte en círculos muy próximos a su primo.

1275. Muere Fernando de la Cerda, hijo primogénito de Alfonso X y aspirante al trono. Ante este hecho, el monarca designa a su segundo hijo, Sancho, como su sucesor en la corona.

Escudo del apellido Meneses
Alfonso X el Sabio. Libro de estampas de los reyes. Alcázar de Segovia.

Sin embargo, poco después cambia su decisión y, por ende, el procedimiento tradicional de designación de reyes. Según su nueva disposición, en caso de que el fallecido tenga hijos, éstos serán los siguientes en la línea de sucesión.

Tal hecho no es aceptado por Sancho, quien se considera como el legítimo aspirante a sucederle en el trono.

Participa como madrina en el bautizo de su sobrina Violante, hija natural fruto de los amores entre una prima suya y el infante Sancho. Desde este día, el segundogénito de Alfonso X el Sabio no tiene ojos más que para ella.

"Mujer de grande entendimiento"

Según las crónicas de la época. El rey castellano-leonés se enamora apasionadamente de su prima hermana. La boda era imposible sin dispensa papal, pero al monarca no le importó, ni quiso esperar. Jamás se volvería a conocer ninguna otra mujer en la vida de Sancho IV.

1281. En julio casa en Toledo, con su primo Sancho. Ofician la ceremonia los Obispos de Toledo, Burgos, Coria y Cuenca. La pareja no ha obtenido la pertinente dispensa papal (además Sancho habia sido casado a la edad de once años con Guillerma de Montcada, y, aunque el matrimonio nunca se llegó a consumar, la iglesia lo daba por válido).

Por ambos motivos son acusados de cometer

"incestas nuptias, excessus enormitas y publica infamia"

Siendo excomulgados por su matrimonio consanguíneo.

1282. La pareja vive en Toro, donde nace Isabel su primera hija. Designa como tutora a su antigua aya, María Fernández Coronel.

1283. El 2 de noviembre concede a Toro numerosas mercedes mediante privilegio.

1284. Muere Alfonso X el Sabio.

Tras los funerales por su padre, Sancho IV es proclamado rey en Toledo. Inmediatamente se firma la paz con el rey aragonés Pedro III, a la sazón tío de Sancho.

El objetivo del monarca es encarcelar a Juan Núñez de Lara, poderoso noble y aliado del infante Alfonso de la Cerda, otro aspirante al trono castellano.

Pero dentro del intrincado mundo de intrigas y alianzas, María busca primordialmente la dispensa papal para legalizar su situación, y el actual ocupante de la silla papal es Martin IV, enémigo acérrimo del rey aragonés.

Sancho IV el Bravo. Libro de estampas de los reyes. Alcázar de Segovia.

Oleo anónimo que representa a María de Molina.

Por si esto fuera poco, Juan Núñez es un protegido del Rey de Francia, aliado éste del Papa.

María de Molina la Prudente hace ver a su esposo Sancho, que la mejor forma de conseguir la dispensa papal es llevar una buena relación con Juan Núñez de Lara.

Se inicia una guerra entre Aragón y Francia. Castilla y León no toma partido por ninguno de los dos bandos pues se encuentra inmersa en una guerra en el sur contra los musulmanes.

1285. El 6 de diciembre, estando en Sevilla nace su hijo Fernando. Inmediatamente se traslada a Zamora para dejarlo alejado de los peligros de la guerra.

1286. La política internacional cambia con las muertes de los reyes aragonés y francés, así como del pontífice.

En Zamora, Fernando es jurado como heredero de la corona castellano-leonesa.

Sancho IV envía a Francia a Gómez García para presentar sus respetos al nuevo monarca galo.

La idea es poder conseguir la dispensa y legitimación de su matrimonio del nuevo papa. Pero la idea del monarca francés es otra. Aspira a que Sancho IV repudie a Maria de Molina y que case con una hermana suya.

Cuando Sancho IV descubre las intenciones del francés monta en cólera.

"Que por tan bien casado se tenía él,
que en el mundo no avíe rey que mejor casado fuera que él era"

Gómez García cae en desgracia y es sustituído por don Lope Díaz de Haro, a la sazón Señor de Vizcaya y casado con Juana de Molina, hermana de doña María de Molina.

Pero doña María de Molina y don Lope Díaz de Haro no se soportan. Poco después nace el infante Alfonso, su tercer hijo.

El Señor de Vizcaya conspira y consigue que haya problemas en el matrimonio real, amén del distanciamiento de María Fernández Coronel y otros súbditos de su soberana.

Efigie del monarca francés, Felipe IV.
La reina prudente espera su oportunidad.
Escudo de la villa de Alfaro. El castillo simboliza la pertenencia a Castilla frente a las pretensiones navarras y aragonesas. La llave se identifica como la puerta de Castilla.

1288. Castilla se encuentra dividida en dos bandos. Uno aboga por la alianza con Francia y el otro el de algunos nobles dirigidos por don Lope Díaz de Haro prefiere el acercamiento al Reino de Aragón. Para diludicar la cuestión se celebra una asamblea en Toro.

En dicha asamblea prevalece el criterio de María de Molina, afín al acercamiento con Francia, para conseguir la pretendida dispensa papal. El resultado no es del agrado del Señor de Vizcaya. La tensión entre el monarca y su favorito aumenta y con el fin de acercar posiciones deciden celebrar una nueva reunión en otra ciudad.

Existe además un hecho significativo y es que el parentezco del de Haro con el rey le ha hecho escalar posiciones atesorando tierras y castillos. Y esta situación no le gusta a Sancho IV.

Se celebran Cortes en Alfaro. A ellas asiste además el infante don Juan, hermano del rey, con el que no existen muy buenas relaciones.

La reina castellana, que se halla encinta de su cuarto hijo, después de la cena, se retira a sus aposentos a descansar.

María de Molina que se halla durmiendo, oye el entrechocar de las espadas y al asomarse contempla una acción estremecedora. Varios hombres yacen muertos en el suelo -entre ellos con Lope Díaz de Haro. con la cabeza destrozada por un mazazo- mientras partidarios del rey luchan contra otros.

Su marido y su cuñado están agarrados intentando cada uno encontrar el corazón del otro con su puñal. Rápidamente maniobra y se sitúa entre ambos arrastrando a duras penas al infante a sus habitaciones y librándolo de una muerte segura. Escasos minutos después se oyen golpes en la puerta. Es el rey que pide encarecidamente le sea franqueada la puerta.

Doña María de Molina cortés, educada y tranquilamente responde:

"Aquí está vuestro hermano, el infante don Juan, pero no saldrá".

María de Molina salvando la vida del Infante Don Juan. Obra de Vicente Borrás (1887).
Escudo de armas de la familia Lara.

Con esta acción consigue que su marido sea reconocido en la historia como el Bravo y no el Fratricida como seguramente hubiera ocurrido (1).

Poco después nace su cuarto hijo, el infante don Enrique.

1289. Nace su quinto hijo, el infante don Pedro.

1290. Concierta el matrimonio de Isabel Alfonso de Molina -hija del infante don Alfonso y Blanca de Molina- con el poderoso noble Juan Núñez II de Lara.

1291. Felizmente aconsejado por su mujer, que posee unas innegables dotes para la diplomacia, el monarca castellano firma una paz con el reino granadino (21 de febrero).

El 1 de diciembre por Tratado de Monteagudo se concuerda la boda de su hija Isabel con Jaime II de Aragón, aunque sin dispensa papal. Su hija tan sólo tiene ocho años de edad.

Se intenta hacer válida la bula "Propósita Nobis Dispensa", siendo ésta anulada por Roma.

Estatua que representa a Sancho IV. Tarifa (Cádiz)

1292. Encontramos a María de Molina en Sevilla mientras su marido guerrea contra los musulmanes. Desde allí dispone personalmente para que las provisiones no falten en el campo de batalla. Los mejores vinos, las mejores carnes no le faltarán a Sancho IV (2).

Muere el infante Alfonso.

Y mientras Sancho IV conquista Tarifa, María dá a luz a su sexto hijo, el infante don Felipe.

Muere Isabel Alfonso de Molina, tras dos años de matrimonio con el Señor de Lara.

1293. El 10 de mayo doña Blanca de Molina, gravemente enferma, otorga testamento mediante el cual lega el Señorío de Molina a su cuñado Sancho IV.

María de Molina, según un grabado aparecido en El Panorama (1838).

Pocos días después muere.

El 23 de mayo el rey lo cede a su mujer, María de Molina, a condición de que el citado Señorío quede incorporado defiitivamente al reino castellano-leonés. El Privilegio Rodado dice así:

"Por facer bien et onrra a la Reyna donna María, mi mujer,
dámosle la Villa de Molina con su alcázar, por juro de heredat, en toda su vida".

Poco después dá a luz a su séptimo hija, la infanta doña Beatriz.

1295. El Rey de Castilla Sancho IV el Bravo, se encuentra gravemente enfermo. La tuberculosis le va minando lentamente la vida. Sintiéndose morir, convoca Cortes en Alcalá de Henares. En ellas ratifica como su heredero a su hijo Fernando, mientras nombra como regente a María. Seguidamente, se hace trasladar a Toledo.

El 25 de abril muere en la ciudad toledana. María de Molina, que frisa los 36 años, queda sola al frente del gobierno con seis hijos a su cargo.

El dia siguiente, su hijo Fernando, es proclamado rey en la misma ciudad, a la edad de 9 años.

Su hija Isabel es devuelta por el rey aragonés Jaime II, renunciando con ello a la futura boda y declarándose enemigo de Castilla.

Doña María queda encargada de la regencia del reino, situación que aprovechan, sembrando el caos y el desorden por todo el reino:

  • Los Infantes de la Cerda y otros nobles para hacer llegar sus aspiraciones al trono
  • El infante don Juan reclama igualmente su derecho al trono
  • El infante don Enrique el Senador, hermano de Alfonso X, amparado en los Obispos de Ávila, Sigüenza, Segovia y Osma, solicita la regencia y la tutoría del niño
  • Los nobles Diego Lopez de Haro, Nuño González de Lara y Juan Núñez se declaran en abierta rebeldía
  • Los reyes de Aragón y Portugal aprovechan la confusión para intentar sacar beneficio en forma de tierras

Según todos, el infante Fernando no es digno sucesor al trono, por ser hijo de matrimonio ilegítimo no reconocido por la iglesia y excomulgados sus padres.

Se celebran Cortes en Valladolid.

En ellas se acuerda poner al niño bajo la regencia de su tío el infante Enrique. Pero María de Molina, en una hábil jugada, consigue que las ciudades castellanas más importantes se alíen en una poderosa Hermandad, a fin de poder defenderse de los ataques de los nobles. Con el apoyo de esta Hermandad consigue la custodia directa de su hijo.

También se toman importantes decisiones en contra de los judíos, a los que se les exige no se ocupen en lo sucesivo de la recaudación de rentas.

En el verano, el infante don Juan apoyado por el rey portugués don Dionis, se autoproclama Rey. Ante esta situación el regente de Fernando, don Enrique el Senador marcha a Portugal para negociar la nueva situación.

María de Molina se ve obligada a hacer concesiones territoriales al rey portugués, al infante don Juan y a los nobles sublevados para salvar la situación.

Maria de Molina pone a su hijo bajo la protección de los nobles del Concejo de Valladolid. (Antonio Gisbert).

Don Dionis de Portugal. Estatua sita en San Pedro do Muel.

El acuerdo queda sellado en Ciudad Rodrigo. Y para evitar posteriores enfrentamientos se acuerdan:

  • La boda de Fernando con la hija del rey portugués, Constanza
  • La boda de su hija Beatriz con el heredero al trono portugués

1296. Pero los Infantes de la Cerda no están satisfechos con la nueva situación. Renuevan la anterior alianza más la del rey aragonés Jaime II. Castilla es asaltada por diferentes lados:

  • El infante don Juan y su aliado Juan Nuñez de Lara campan por Palencia
  • El infante De la Cerda llega hasta Sahagún
  • El rey aragonés ocupa Murcia al tiempo que avanza desde Ariza, amenazando las poblaciones sorianas de Osma, San Esteban de Gormaz, Almazán y Monteagudo
  • El rey portugués por el Duero
  • Don Diego López de Haro crea problemas por el norte

Los árabes aprovechan la extrema debilidad castellana para intentar la toma de Jaén, pero son rechazados con grandes dificultades.

María de Molina y su hijo se hallan en la ciudad de Valladolid, protegidos por el Concejo de dicha ciudad (3). La Hermandad de Ciudades proclama su lealtad a doña María.

Algunos caballeros fieles como Alonso Pérez de Guzmán (Guzmán el Bueno) entre otros se prestan para la batalla.

Ante la resistencia de las ciudades y el empuje de los leales, los invasores son obligados a retroceder.

Envía una carta dirigida a la villa de Ocaña donde muestra su fortaleza para con las medidas tomadas contra los judíos (4).

1297. Convoca Cortes en Cuéllar, donde se trata lo siguiente:

  • Aglutinar a sus partidarios en la defensa de los intereses de su hijo, el futuro Fernando IV.
  • A los judíos se les obliga a vender las heredades que poseen, dándoles un plazo máximo de un año para hacerlo
Castillo de Cuéllar (SEGOVIA, 2004)
Castillo de Ampudia (PALENCIA,2009)

En julio acude en ayuda de su hijo que tiene cercado al revoltoso infante don Juan en la villa de Ampudia. Tras cuatro días de duro asedio, éste consigue escapar milagrosamente hasta la localidad de Torrelobatón.

Las tropas de Juan Núñez de Lara se apoderan de Sigüenza, siendo desalojados en algunas horas por la población y las tropas al mando del obispo García Martínez.

Sin embargo el noble rebelde consigue apoderarse de Osma, su castillo y judería.

El 12 de septiembre, mediante la Paz de Alcañices, don Dionis acepta retirar sus tropas, renovándose los esponsales de boda con su hija Constanza.

Además, se hace saber al rey portugués, que, de persistir en su aptitud, el compromiso de Fernando con su hija será revocado.

Mientras tanto, Alfonso de la Cerda ha aumentado considerablemente sus posesiones sorianas: Almazán, Deza, Soria y Serón; aunque ha fracasado en su intento de tomar Berlanga de Duero.

El 24 de octubre se autoriza una nueva acuñación de moneda, similar a la emitida por el rey Sancho unos años antes, pero de menor valor.

Esta situación es aprovechada por los nobles rebeldes para fabricar su propia moneda -sin consentimiento real- desde la ceca de Osma. Esta falsa moneda -de menor ley- pero casi imposible de distinguir alarma a la ciudadanía, provoca un alza de los precios y amenaza con quebrantar la ya delicada economía castellana.

1298. El rey aragonés Jaime II vuelve a adentrarse en Murcia, con gran facilidad, pues la mayoría de las tropas castellanas se hallan dedicadas al sometimiento de los nobles rebeldes o en manos de éstos.

1299. El 7 de mayo el infante don Juan, una vez libre de la protección del rey portugués, resulta apresado por Juan Alfonso de Haro. Se inician duras negociaciones para lograr su libertad quedando obligado a devolver numerosas posesiones a la Corona.

Escudo de armas De La Cerda

Entre ellas devuelve Osma, poniéndose fin, de esta manera, a la fabricación ilegal de moneda en la región soriana.

María de Molina consigue dinero en las Cortes de Valladolid para legitimizar su situación del nuevo pontífice Bonifacio VIII.

En la misma ciudad el infante don Juan olvida sus sueños de grandeza y presta juramento público de vasallaje a Fernando IV.

Jaime II de Aragón, por Manuel Aguirre y Monsalbe (1885)

Jaime II de Aragón ordena un ataque a la ciudad de Albarracín. María de Molina no tarda en ordenar a don Alonso Ruiz de Carrillo que todo el Señorío de Molina acuda en ayuda de la ciudad turolense.

1301. Suceden dos hechos trascendentales en el devenir de los acontecimientos.

  • Su hijo Fernando -con dieciséis años- es declarado mayor de edad y en consecuencia rey
  • Se recibe la bula del Papa que legitima su anterior matrimonio con Sancho IV el Bravo

Una vez recibida, la principal razón de ser de los levantiscos nobles deja de tener fundamento. Así encontramos a los anteriores rebeldes nobles Juan Núñez de Lara y el infante don Juan ahora favoritos en la relación con Fernando IV, en detrimento del anterior regente, el infante don Enrique -quien es nombrado Mayordomo- para evitar futuras rebeliones.

1302. Muere Muhammad II de Granada, sustituyéndole su hijo, Muhammad III.

Su hijo Fernando casa con Constanza de Portugal, renovándose los lazos de amistad con el rey portugués. Se hace lo propio con el rey moro granadino Muhammad III.

Como consecuencia de algunas falsas acusaciones de los nobles favoritos de Fernando IV, éste se aleja de su madre.

Acusan a doña María de malvender las joyas del finado Sancho IV para su beneficio personal. Doña María presenta las joyas que se suponía no tenía. La acusación resulta sin fundamento.

Y poco después, los mismos la acusan de haber sustraído dinero de las arcas reales en beneficio propio. María de Molina no sólo demuestra la falsedad de tales acusaciones sino que queda patente que ha contribuído con sus propios bienes por el bienestar de su hijo.

Ante tales probados hechos, Fernando IV no volverá a poner en duda la palabra de su madre.

1303. Se arma un ejército al mando del infante don Enrique y del infante don Juan para marchar contra la ciudad de Almazán, reducto del infante Alfonso de la Cerda.

Fernando IV el Emplazado. Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.
Escudo de armas del apellido Haro.

Pero el infante Enrique y don Diego López de Haro, sin consultar con María, se entrevistan y ejecutan el Pacto de Ariza con Jaime II de Aragón.

Mediante dicho pacto redactan una estrategia altamente beneficiosa para el monarca aragonés (por dividir el reino castellano-leonés).

La solución que se propone y pretende acabar definitivamente con el conflicto es la siguiente:

  • Castilla continuaría en posesión de Fernando IV
  • León sería para el infante Alfonso de la Cerda, al casar con Isabel (hija de María de Molina) y además aspirando a la cesión de Jaén
  • Murcia, pasaría a Aragón al tiempo que el infante Pedro (hijo de María de Molina) casaría con una hija del rey aragonés

Pero la negativa de María de Molina a la partición del reino y la muerte en Roa del infante Enrique el Senador darán definitivamente al traste con el proyecto.

Temiendo un nuevo ataque aragonés y musulmán por el sur si desplaza su ejército hacia el norte, aplaza su incursión por tierras sorianas.

1304. Con la mediación del rey portugués se negocian los límites territoriales con el Reino de Aragón. Mediante el Tratado de Agreda-Torrellas, el río Segura queda fijado como límite entre ambos reinos. El rey aragonés renuncia al Reino de Murcia a cambio de algunas concesiones en la zona norte murciana -Elche y Orihuela- y de la ciudad de Alicante.

Se producen nuevas protestas de don Juan Manuel, por la pérdida definitiva de Elche. Para contentarle se le concede la ciudad de Alarcón, a cambio de Cartagena.

Asímismo se estipula que el Señorío de Vizcaya pase a pertenecer a María Díez, tras el fallecimiento de su tío don Lope Díaz de Haro.

Además, Alfonso de la Cerda renuncia a sus apiraciones al trono castellano-leonés a cambio de amplias concesiones territoriales (Alba, Valdecorneja, Béjar, Lemos, el Real de Manzanares)...

María está instalada en Valladolid, observando en la distancia el reinado de su hijo.

Restos del castillo de Agreda (Soria). Foto del año 2005.
1306. Se generan tensiones entre el infante don Juan y don Diego López de Haro que se enfrentan por el Señorío de Vizcaya.
Sello de María de Molina.

Tras una sangrienta guerra civil, ambos contendientes mediante la Tregua de Pancorbo, aceptan someterse al arbitraje de las Cortes de Valladolid.

1307. Por mediación de dichas Cortes queda fijado y establecido que dicho Señorío pasará a pertenecer al infante Juan tras la muerte de don Diego López de Haro.

1308. María de Molina enferma.

Sintiéndose morir redacta un primer testamento, en el que pide ser enterrada en Toledo junto a su esposo, sean pagadas sus deudas y donar dinero para los Monasterios de Toro y Valladolid donde están enterrados sus hijos muertos, el infante Enrique y el infante Alfonso.

Afortunadamente, su deceso no se produce.

Se celebran nuevas Cortes en Burgos.

En ellas se decide reemprender el proceso reconquistador a costa del Reino Nazarí de Granada.

El 19 de diciembre se firma en Alcalá de Henares un tratado mediante el cual Castilla y Aragón unen sus fuerzas en dicha reconquista. Los objetos fijados son la conquista de Almería para el Reino de Aragón y la de Algeciras para Castilla y Leon.

Para ratificar dicho tratado se concierta la boda de su hijo el infante don Pedro con María, hija del rey aragones Jaime II.

También se concierta la boda de su hija Isabel con don Juan, Duque de Bretaña.

Su hija menor Beatriz, casa con Alfonso, heredero al trono portugués.

1309. Comienza el asedio. Durante el mismo Guzmán el Bueno se cubre de gloria, lográndose la conquista de Gibraltar, pero sin conseguir la rendición de Algeciras.

1310. Disensiones internas entre las filas castellanas -deserciones del infante don Juan y de don Juan Manuel, quienes abandonan en plena campaña, hacen fracasar la expedición.

Guzmán el Bueno. Estatua sita en Tarifa en el Paseo de la Alameda.
Fernando IV. Estatua sita en el madrileño Parque del Retiro.

No obstante, mediante la Paz de Algeciras el reino granadino se hace vasallo de Castilla.

Tampoco le van mucho mejor las cosas al rey aragonés, quien también tiene que levantar el sitio.

Su hija Isabel casa en segundas nupcias en Burgos con Juan III de Bretaña.

1311. El rey Fernando -que no olvida la deserción en Algeciras- intenta asesinar al infante don Juan, pero este es prevenido por María de Molina, refugiándose en la villa de Saldaña.

En abril el rey enferma de gravedad. María consigue trasladarle a su lado, en Valladolid, a pesar de que la reina doña Constanza intentara, inútilmente, su traslado a Carrión de los Condes.

El 13 de agosto doña Constanza -mientras su esposo sigue recuperándose en Valladolid- dá a luz en Salamanca a un niño al que ponen por nombre Alfonso.

En el otoño se produce una conjura destinada a derrocar al rey y colocar en su lugar al infante don Pedro. Los promotores son el infante don Juan, Juan Núñez de Lara y Lope Díaz de Haro. La negativa de María de Molina dará al traste con la intentona.

En diciembre, Fernando IV, ya restablecido, se entrevista en Calatayud con el rey aragonés. En dicha reunión se aborda principalmente los siguientes temas:

  • La inminente boda del infante don Pedro con la infanta aragonesa María
  • La reanudación de las hostilidades de ambos reinos contra el Reino de Granada

1312. El infante don Pedro -tras un asedio de tres meses- consigue la rendición de la ciudad jienense de Alcaudete.

En septiembre se encuentra en Jaén con su hermano, el rey. Ambos acuerdan socorrer a Nasr de Granada, que ha pedido su ayuda contra el Rey de Málaga.

No será posible. El 9 de septiembre le sobreviene inesperadamente la muerte a Fernando IV, posiblemente una trombosis, mientras duerme en Jaén. Deja un niño de apenas trece meses (el futuro Alfonso XI).

Al enterarse de este súbito deceso, Juan Núñez de Lara, llamado el Menor, intenta hacerse con la persona del heredero Alfonso, que se halla en la ciudad de Ávila. Pero María de Molina se ha asegurado la lealtad del Obispo de Ávila, impidiendo que se cometa al felonía.

Cuadro de Casado del Alisal, que representa los últimos momentos de Fernando IV.

El infante don Juan Manuel.

1313. Se celebran Cortes en Palencia donde se perfilan como regentes el infante don Pedro (apoyado por María de Molina y doña Constanza, viuda de Fernando IV).

El otro candidato es el infante don Juan, apoyado por don Juan Manuel y, poco después, por doña Constanza, quien ha cambiado de bando.

El 18 de noviembre muere, de forma inesperada, doña Constanza.

1314. Tras los Acuerdos de Palazuelos quedan como regentes el infante don Pedro (hijo menor de María de Molina) y el infante don Juan (hijo de Alfonso X), pero la custodia del futuro rey es para doña María.

Lo primero que hacen los dos regentes es quitarle el cargo de Adelantado de Murcia a don Juan Manuel, para dárselo a don Diego López de Haro.

Castilla y León se convierte en un auténtico campo de batalla.

Las tropas de don Juan Manuel saquean las tierras de Guadalajara -propiedad del infante don Pedro- por unos dineros vencidos y no pagados por éste.

Los ejércitos de Alfonso de Valencia y el infante Felipe -otro hijo de María de Molina- están a punto de llegar a un enfrentamiento armado en Lugo.

1315. Para acabar con tales desmanes se llaman a Cortes en Burgos. Durante las cuales fallece Juan Núñez de Lara el Menor y las tropas de don Juan Manuel continúan asolando las tierras del infante don Pedro, esta vez en Almazán y Berlanga de Duero.

Para sosegar al inquieto don Juan Manuel, se le nombra Adelantado de la Frontera del Reino de Murcia.

En mayo el infante don Pedro derrota a los granadinos en Alicún de Ortega, causándoles graves pérdidas y la desaparición de muchos notables del reino. Como consecuencia se conquistan los Castillos de Alhabar y Cambil.

1316. Fallece Alfonso de Valencia.

1317. Se celebran Cortes en Carrión de los Condes. En ellas el infante don Juan maniobra para que el infante don Pedro abandone la tutoría real sin conseguirlo.

Puerta que dá acceso al castillo desde la localidad.

Escudo de armas del infante don Pedro de Castilla y Molina.

Se producen algunos altercados en el proceso que están a punto de acabar con la vida del intrigante y nocivo infante don Juan. Durante las mismas se debate lo siguiente:

  • Mantener la guerra contra el Reino de Granada.
  • El Papa Juan XXII otorga a la misma el carácter de cruzada, destinando una parte de los ingresos eclesiásticos durante tres años para el sostenimiento de la misma

El infante don Pedro se cubre de gloria en la campaña de Granada. Devasta el territorio sin más ayuda que la de las órdenes militares y las tropas de algunos obispos.

Conquista el Castillo de Bélmez de la Moraleda y las ciudades de Montejícar y Píñar.

El intrigante infante don Juan, viendo los triunfos conseguidos por su sobrino y, tras conseguir algunos dineros procedentes de Roma, manifiesta su deseo de unirse a esta cruzada, siéndole inmediatamente concedido.

1318. Se celebran Cortes en Valladolid y Medina del Campo (5).

El contingente cristiano se concentra en Úbeda ultimando los preparativos para la campaña del año siguiente contra el reino nazarí.

1319. El hijo de María de Molina consigue conquistar el Castillo de Tiscar en Jaén. En Alcaudete se le suman las tropas del infante don Juan. En vista de la buena fortuna que parece acompañar la expedición cristiana, deciden, atacar sin demora el reino granadino.

El ejército cristiano parece formidable (6).

Pernoctan en las inmediaciones de la población aún musulmana de Alcalá la Real, donde, probablemente, planean la estrategia del próximo combate.

Pasan por Moclín, Illora..atacan esta última población y toman su castillo. Los árboles son talados, las cosechas quemadas y el ganado capturado o sacrificado.

23 de junio. Tras hacer todo el daño posible en su camino están acampados a las mismísimas puertas de Granada.

Escudo de Alcalá la Real.

Pero los cristianos están divididos. El infante don Pedro es partidario de continuar y el infante don Juan de volver, una vez realizados los motivos de la empresa.

Prevaleciendo esta última opinión se decide la vuelta.

Jinete musulmán del siglo XIV.

Batalla de la Vega de Granada. El 25 de junio el ejército cristiano se mueve lentamente. Las tropas del infante don Pedro van en vanguardia, cargadas con los ricos botines obtenidos en la campaña -lo que dificulta aún más su marcha- mientras las del infante don Juan van en retaguardia, protegiendo la lenta retirada.

En Pinos Puente, a unos 16 km. de Granada, la retaguardia cristiana es hostilizada por contingentes granadinos que han abandonado la seguridad de las murallas de su ciudad. Los musulmanes se mueven con agilidad y sus dentelladas hacen mella en los cristianos, sedientos y cansados.

El infante don Juan pretende parar la retirada y hacer frente al enemigo, solicitando la ayuda de las tropas de su sobrino. Pero los hombres de éste, tras el anterior paseo triunfal, y que, ya se imaginaban en casa, emprender una alocada y desordenada huída, a pesar de los llamamientos de Pedro de Castilla a entrar en combate.

El infante, impotente, echa mano de su espada y arremete valientemente contra el enemigo, resultando muerto. La deserción es general y el propio infante don Juan resulta herido.

Los musulmanes, tras realizar una auténtica carnicería, saquean el campamento cristiano, recuperan los objetos de valor y otros de sus enemigos y, satisfechos, emprenden la vuelta a Granada.

Tras este suceso, diversas facciones nobiliarias sumen a Castilla en un caos político al protagonizar varias sublevaciones y dividir el reino. Dichas facciones están encabezadas por:

  • Don Juan Manuel, que domina en Toledo y Extremadura
  • Don Juan, llamado el Contrahecho -por su ridícula figura-, domina en Castilla
  • Don Tello de Molina
  • Don Felipe, que domina en Andalucía, Galicia y León

Doña María, que vive en el Monasterio de las Huelgas de Valladolid, manda una delegación a la Santa Sede, encabezada por el Cardenal Santa Sabina, quien consigue poner algo de orden en la disputa.

1320. En Talavera de la Reina, los infantes don Juan Manuel y don Felipe, juntamente con María, son nombrados tutores del nuevo rey, lo que acentúa aún más el clima de guerra civil.

1321. Don Juan Manuel ordena el asesinato del consejero del Arzobispo de Toledo, don Diego García. El motivo es la inducción de éste a la desobediencia del citado Arzobispo para con don Juan Manuel.

Escudo de don Juan Manuel.
Litografía de Casado basada en la Iconografía Española de Vicente Carderera.

Doña María siente próximo su fin y hace llamar a los caballeros del Concejo de Valladolid. Les hace jurar que defenderán con su vida, si fuera menester, la de sus nietos, el infante Alfonso (futuro Alfonso XI) y su hermana Leonor, hasta su mayoría de edad.

29 de junio. Dicta nuevo testamento pidiendo ser enterrada en el Monasterio de Santa María de las Huelgas fundado por ella.

1 de julio. Muere doña María de Molina. Con su muerte, la anarquía, los asesinatos y los ajustes de cuentas se extienden por Castilla.


 

(1). Lamentablemente, el citado infante don Juan será, algunos años después, estando al frente de los benimerines asaltantes en el sitio de Tarifa, el encargado de dar muerte al hijo de Guzmán el Bueno, por la negativa de éste a entregar la plaza.

(2). La campaña de Tarifa duró los tres meses de verano. Y fue tan dura que el propio rey contra la enfermedad (tuberculosis), que finalmente le llevará a la muerte. Por el paso de Puertollano se veían aparecer las interminables filas de recuas llevando cuanto las tropas pudieras necesitar, y todo ello obra de María de Molina. En el Cuaderno de Cuentas de gastos se vé aparecer una cantidad de 800 maravedíes, pagados al mercader sevillano Domingo Benítez, "de vino quel tomaron para el Rey quando estava sobre Tarifa". También aparecen otras pequeñas cantidades pagadas a distintos conventos para que los frailes "rogassen a Dios por el Rey" en esos duros momentos.

(3). El gran éxito de María de Molina fue el de asegurarse el apoyo de la burguesía -la nueva clase social que estaba ganando fuerza- y de las ciudades, reduciendo gravosos impuestos para la mayoría de ellos y obteniendo los Concejos grandes privilegios

"Los prelados et ricos ommes et los fijosdalgos"

(4). Texto de la misma:

"Don Fernando por la gracia de Dios rey de Castilla, de Toledo, …al concejo y al comendador á los alcaldes y alguacil de Ocaña salud é gracia. El aljama de los judíos de hi de mio lugar se me enviaron querellar é dice, que por razon de una carta que tubistes de la mi chacilleria en que dice que me embiastes decir con mis mensajeros que erdes del fuero del libro juzgo de Toledo, é que por el vos manteniades é que me pidierades no que á toda la tierra otorgava sus ruegos que les otorgase señaladamente en fecho de las deudas de los judíos, é á la querella mandelos dar mi carta que quando  algun judio demandare ante vos su deuda que la juzgasedes según manda el libro juzgo de Toledo. E agora el aljama dicha me enviase á querellar é dice que Ocaña é sus aldeas non son del fuero del libro juzgo como vos me embiastes decir, é no se me mostrara traslado de la carta que en lo del alcalde ver á los mis alcaldes como son sodes del fuero del libro juzgo de Toledo…"

(5). Dicen las crónicas que, habiéndose enemistado los procuradores extremeños con los castellanos, decidieron no acudir a las Cortes de Valladolid, celebrando otras simultáneamente, junto con los procuradores de Toledo y de León. En estas Cortes, además, se muestra su apoyo total a doña María, negándose incluso a recibir a los representantes de su propio hijo, el rey.

(6). Según datos recogidos del Padre Mariana, estaría formado por unos 9.000 hombres de a caballo y otros tantos miles de a pie. En vanguardia formaban las tropas del infante don Juan, ansioso de gloria. En retarguardia el infante don Pedro. Las órdenes militares de Calatrava, Santiago y Alcántara les acompañaban, así como numerosos nobles.

 
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Página actualizada el 10/10/2011