LOS CHANEQUES.
(
Sn. Felipe Usila, Oaxaca. México ).


Dicen que en lo alto de los cerros, viven los chaneques. Estas criaturas, pequeñas y extrañas, andan siempre desnudas, y aunque se parecen a un niño humano, si alguna vez les encuentras, bien se vera que tienen los pies hacia atrás.
Los traviesos se suben a la punta del tepejilote donde comen y se recuestan; si, ahí en sus hojas...
 Se alimentan con las puntas tiernas del tepejilote. No comen otra cosa.

Cuentan los viejos que una vez un hombre de Usila, se encontró en el camino del valle a uno de ellos,
y como iba con su compadre le dijo: Esperare compadre, compadre! Voy a agarrar a esta criatura y llevármela al pueblo!-
Y como la gente de campo es un poco atrabancada, levanto a la criatura y sin importarle los gritos que esta profería, la cargo sobre su espalda agarrándola bien fuerte para que no se le escapara, y así se fueron...
Luego de un rato, el tal señor sintió como una quemada en sus hombros y es que el chaneque lo había mordido... En eso, su compadre al darse cuenta d todo, le grito todo espantado: - !! Es un diablo compadre, tírelo, eso que usté lleva es el diablo !!!
Y entonces aventaron al chaneque en un pozo...

Quienes lo vieron, cuentan que aquel hombre se debatió por días entre terribles fiebres y pesadillas...
En el ultimo momento su cuerpo agotado se sacudió violentamente y echando espuma por la boca, expiro...
Y es que el mendigo chaneque le había mordido los meros huesos, hasta el hígado...
Las gentes que acudieron al triste velorio, comentaban entre ellos que todo le sucedió por curioso, por andarse metiendo
en lo que no...






Matlacíhuatl.
( 1954 – Tepinapa, Oaxaca. México ).

Estos seres son como gente, visten ropa y fuman cigarros; a veces andan en pareja como sombras, y agarran a los hombres y mujeres por igual.
Cierta vez, un hombre andaba por una vereda en los fríos días de noviembre, el cielo estaba nublado y el viento movía de vez en cuando las matas y los árboles, y el hombre que estaba acostumbrado a ello, no hizo mucho caso
hasta que alguien grito tres veces:
“ úpu ”, “ úpu ”, “ úpu “ !!!
Al señor ese, se le erizaron los pelos de la nuca y vio a un niño como de seis años que gritaba sin mover los labios...
 “ úpu ”, “ úpu ”, “ úpu “ !!!
Sin mucha decisión, el señor agarro su machete pero lo soltó, porque sentía su cuerpo como de hule a causa de la impresión y lleno de miedo, prefirió irse y así anduvo como
media legua, hasta que llego a su rancho y se calmo...







La Tienda Encantada.
( Edo. De México. )



Una vez, venían unos arrieros de Tetecala Morelos con sus burros cargados de mercancía... Al pasar por una vereda, encontraron una tienda, y como estaba abierta, se les hizo fácil pararse y entrar... Así que entraron; uno de ellos le dijo al otro – Mientras salen a despachar ahoríta vengo, voy por los animales, están algo inquietos no se vayan a escapar... Espérate aquí ! Y se salio...Luego de amarrar a los animales regreso a la tienda... Pero, oh sorpresa! La tienda ya no estaba, había desaparecido y en su lugar solo estaba una piedra grande... Así que de prisa se fue al pueblo, para avisar a los familiares de su compañero y regresaron nuevamente al lugar, sin encontrar nada. Uno de ellos, dijo que según la leyenda, esas cosas pasaban cada año y que si regresaban el próximo en la misma fecha y hora, quizá lo encontrarían de nuevo... Un año después, el 3 de mayo a las 12 de la noche, se fueron todos y encontraron la tienda abierta, y dentro de ella al desaparecido... El señor que había dado el aviso entro y le dijo – Que paso, ya nos vamos? - A lo que el otro contesto – Pues a donde fuiste que no te tardaste? - Como que a donde? Ya tienes aquí un año... - El desaparecido le dijo que no le engañara, puesto que el acababa de salir... Lamentablemente y poco después, el señor que había estado todo un año en la tienda encantada se murió... Y este es su triste recuerdo.