Ermita de LA VIRGEN DE LA ADRADA

A un kilómetro del pueblo se encuentra la ermita de la Virgen de la Adrada, rodeada por una alameda de árboles, entre ellos varios de gran tamaño y un viejo nogal.

Este lugar es un auténtico remanso de paz, para comprobarlo basta con sentarse tranquilamente en su pradera, vivirás una experiencia única para los sentidos. Es curioso observar el cambio que se produce en este entorno en cada una de las estaciones del año. En primavera es un estallido de luz, colores verdes, el sonido del agua del río, el cantar de los pájaros, el picar de la cigüeña en su nido de lo alto de la torre, las hojas de los altos árboles con la brisa parecen brillante confeti ...

El santuario goza de una bula pontificia concedida por Pablo V en 1609. Su amplitud da impresión de verdadera iglesia.
En el interior destaca el retablo del siglo XVII con reformas del Barroco. En el centro se presenta la talla de la virgen con el niño en el brazo izquierdo. En una de las naves, dentro de una urna de cristal, se conservan las garras del oso que logró matar un pastor tras encomendarse a Virgen y que data de una leyenda conocida con el nombre de "pedroso" que también posteriormente daría denominación a un paraje del término de Otero, donde cuenta la leyenda que ocurrió el hecho.

Lugares sacralizados por la tradición, en los que se levantaron ermitas y santuarios con el paso de los siglos y se convirtieron en rosarios que fueron desgranados entre los dedos o en Vía Crucis de piedra que sembraron los caminos. Es el caso de la ermita de la Virgen de Ladrada. Las cruces arrancan del cementerio actual y, atravesando el pueblo, continúan durante casi un kilómetro a ambos lados del sendero. Terminan sobre un montí­culo con tres cruces juntas, que coronan el Santuario, en un paralelismo de la Crucifixión, denominado "El Calvario de la Virgen". Su planta de cruz latina extiende sus brazos sobre una pradera de fuentes subterráneas, destacando de la construcción, por su belleza, un arco de medio punto situado en un pequeño atrio que mira al río. El interior es de una sola nave, cuyas paredes se articulan con arquerí­as ciegas que sujetan una bóveda de medio cañón cuyo entramado de arcos fajones ha desaparecido, siendo sustituida por una armazón de madera que sujeta el techo.

En primavera se celebra la tradicional romería, popularmente conocida como "El Dí­a de las Aguas", y se traslada en procesión la imagen de la Virgen, a través del camino de cruces, hasta la iglesia del pueblo, donde permanecerá quince dí­as, al cabo de los cuales retornará de nuevo a la ermita. Es curioso contemplar la danza de las mujeres alrededor del templo, mientras los hombres sostienen la imagen en unas andas. Todos dan la vuelta al recinto, incluido el sacerdote que se une al cortejo después de oficiar la misa. Reminiscencias de viejos ritos que recuerdan las "Rondas Pascuales" que se celebraban alrededor del deambulatorio de las catedrales en la Edad Media, con fines de renovación espiritual. Este acto es también conocido popularmente como la "subida de la Virgen", ya que el paraje donde se encuentra la ermita está geográficamente enclavado en un valle a menor altura que el pueblo y que la Iglesia hacia donde se la traslada, por lo que la procesión supone una ascensión de cuestas hasta llegar al pueblo, acompañados con la música tradicional de Dulzaina y Tamboril.

Virgen de La Adrada

La Virgen de La Adrada es la patrona de nuestro municipio. Existe gran devoción hacia ella. En su ermita, en Mayo, se celebra la tradicional Romería ó "Día de las aguas"

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Datos de interés

  • Nº Habitantes: 926(INE)
  • Extensión: 43,71 km²
  • Densidad:21,19 hab/km²
  • Código Postal: 40422
  • Nº Concejales: 7
  • Altura: 1145 metros
  • Gentilicio: Otereño
  • Patrón: 6 de Agosto