Ergotraining ® Entrenarnos para la Vida

The True Concept <---> El Concepto Clave


«We can't solve problems by using the same kind of thinking we used when we created them.»
«No podemos resolver problemas utilizando el mismo tipo de razonamiento que utilizamos para crearlos».
Albert Einstein


Violencia, belicismo, delincuencia, hambre, crueldad, indiferencia, contaminación, hipocresía, desconfianza, tensión, conflicto, injusticia, prepotencia, desigualdad, intolerancia... son sólo algunos de los males que soportamos y nos afectan continuamente. A fuerza de convivir cotidianamente con ellos, terminamos aceptándolos como inevitables. No es así como se nos presentan, acaso? Coherentemente racionalizamos que está fuera de nuestro arbitrio modificar éste statu quo, esta tarea es algo que delegamos en los dirigentes, en las autoridades en ejercicio de alguna instancia de poder. Aún cuando frecuentemente expresemos importantes cuestionamientos hacia ésos mismos estamentos...

«Never mistake motion for action»
«No debe confundirse movimiento con acción»

Ernest Hemingway


La Deforestación es uno de los problemas de mayor gravedad, fuertemente asociado con el calentamiento global.

No es tan disímil lo que ocurre con el trabajo: cuando nos afecta la deficiencia, el incumplimiento, algún tipo de abuso o descortesía por parte de otros, usualmente no reflexionamos en que quizás nosotros mismos somos partícipes de otros procesos cuyo resultado puede ser semejante para terceros. En muchos comportamientos puede verificarse la repetición de éste patrón, que sin embargo, a pesar de ser evidente se mantiene en el tiempo. El contenido y los efectos del trabajo humano tanto hacia la sociedad como al medio ambiente pueden y deben ser compatibles con un esquema de sustentabilidad. Los problemas cotidianos no son de naturaleza sutil, no requieren de una investigación en profundidad para ser reconocidos, pero no los asumimos.


«The only thing necessary for the triumph of evil is for good men to do nothing.»
«Lo único necesario para el triunfo del mal es la inacción de los hombres buenos»

Edmund Burke


Nos acostumbramos a la crueldad como parte de nuestra socialización?

La pregunta que cabe formularse es: ¿Porqué actuamos así? Difícilmente encontraremos alguien que argumente en favor de éste modelo de conducta, que se muestra reñido con el sentido común, pero sin embargo en lo concreto la mayoría lo practica. Quizás la respuesta eficiente a éste interrogante no surja de una justificación argumentada, sino de otro tipo de motivación.
Es acaso una predisposición natural? O responderá a pautas incorporadas durante el crecimiento? A qué nos acostumbranos? ¿Para que nos entrenamos? Qué tipo de conductas ejercitamos, en los diferentes ámbitos de socialización, en la escuela y la profesión? A qué contenidos de los medios nos exponemos cotidianamente y cuales son los ejemplos que rutinariamente destacamos, apoyamos y aplaudimos? Qué perfil van delineando los hábitos adquiridos en nuestro desenvolvimiento en los distintos ámbitos? No son preguntas menores ni tampoco intrascendentes.
En éste sentido y desde ésta aproximación, las dificultades que padecemos no son producto del azar, del destino, de causas provenientes de esferas diferentes al ámbito de nuestra vida: se reconoce una correlación con nuestras propias conductas y una dialéctica en la cual no cabe esperar resultados diferentes sino modificamos nuestros comportamientos.


El agujero de ozono mereció medidas paliativas concensuadas internacionalmente.

Si nos es dable reflexionar y reconocer en nuestros hábitos su concomitancia con los problemas que nos aquejan, si podemos discernir que estamos practicando contínuamente pautas que no condicen con nuestros valores, sentido común y esperanzas, entonces podemos modificar ésta situación, abandonando las primeras y sosteniendo éstos. A partir de éste tipo de reconocimiento crítico no sólo está a nuestro alcance lograr cambios efectivos sino que podemos verificarlos y obtener las gratificaciones resultantes en la proximidad de nuestra vida cotidiana. Es factible ejercitar conductas constructivas y coherentes, compartir éste proceso y adoptar la trascendental decision de entrenarnos para la vida.

En los deportes -por citar el ejemplo más conocido- los equipos entrenan las destrezas requeridas para alcanzar sus metas; para ello, se valen de herramientas y procedimientos que conocemos bien, y de los que cada día sabemos más. La ciencia y la tecnología actuales nos ofrecen medios adecuados para reconocer, dimensionar y estructurar respuestas efectivas a la mayor parte de los problemas que experimentamos: la deficiencia en la implementación de soluciones no puede disociarse de las conductas que ejercitamos día a día. Este reconocimiento lleva implícito el germen de una transformación consistente, progresiva y eficiente.


No es posible disociar los problemas globales de nuestras conductas personales y cotidianas

Entrenarnos para la vida lleva implícito una reflexión sobre nuestro comportamiento y sus consecuencias, el ejercicio de conductas seguras, sanas, constructivas y sustentables en forma sistemática y acumulativa, desarrollando las destrezas que permitan liberar potenciales latentes; practicar la selectividad racional y las habilidades necesarias para desempeñar nuevos roles y optimizar la dedicación de nuestra energía en orden a metas reconocibles y compartidas.

«There's nothing more expensive than doing something unuseful at the lowest cost»
«No hay nada más caro que hacer a bajo costo algo ineficiente»

Los desafíos del desarrollo humano y la tecnología en el mundo de la educación y del trabajo.

Las falaces controversias que se nos presentan, entre competitividad y calidad de vida, entre desarrollo productivo (especialmente el industrial pero también cierta actividad agrícola y ganadera) y cuidado del medio ambiente, entre ética profesional y lealtad, entre otras muchas, son un importante -y progresivamente creciente- factor de conflicto en nuestra vida cotidiana.

Las paradojas que constituyen fenómenos tales como el sobretrabajo y los altos índices de desocupación o la disponibilidad de tecnología y el incremento de riesgos, las asimetrías progresivamente crecientes entre ricos y pobres y las diferentes posibilidades determinadas por la llamada "brecha digital", se nos plantean como consecuencias naturales de la evolución técnica y social; similares consideraciones merecían hasta hace pocos años las alertas que lanzaban científicos como Carl Sagan acerca del efecto invernadero y el cambio climático.


Carl Sagan explicando los peligros del cambio climático en una audiencia ante el congreso norteamericano

La hipertrófica influencia de los medios en el proceso de construcción de la realidad nos rodea de una ilusión de consenso que atenúa peligrosamente las disonancias y configura un statu quo en el cual lo crítico es tratado en forma condescendiente y desplazado a un rol periférico, secundario y en apariencia minoritario. Una mirada retrospectiva nos enseña que no es gratuitamente que puede prescindirse del espíritu crítico y la revisión objetiva.

Tras los omnipresentes arquetipos del "éxito" y el "ganar" subyacen los paradigmas del esquema predominante y el mandato social de ajustarse a perfiles de comportamiento adecuados al mismo, aún cuando ésto suele implicar un permanente desplazamiento de temas que salen de nuestra esfera de interés primario y quedan excluídos de nuestra agenda cotidiana; o, en el mejor de los casos, permanecen confinados al ámbito del discurso recurrente sin alcanzar el genuino campo de la vivencia y los recursos de la acción. Ese desplazamiento de intereses genuinos retroalimenta conflictos latentes que inevitablemente afectan nuestra calidad de vida.


El Concepto de Sustentabilidad implica el de Inclusion

El abismo creciente que separa a quienes tienen acceso a la tecnología de quienes quedan marginados de ella -dado en llamar «brecha digital» -, simétrico con el diferencial en aumento entre ricos y pobres , el evidente daño que la sociedad tecnológica viene provocando en el medio ambiente y que ya ha sido fatal a muchísimas especies animales y vegetales, males endémicos injustificables como la explotación infantil, la sed y la persistencia de altas tasas de mortalidad y morbilidad a causa de enfermedades previsibles y neutralizables son cuestiones con las que convivimos en un peligroso metabolismo.


Vista del Tsunami en Phuket, las advertencias de la naturaleza casi nunca tienen esta espectacularidad

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¿ Qué hacer ?

Ante el porte abrumador de las transformaciones que se nos presentan como condición para un cambio estructural, la conducta de respuesta acaba por ser la de resignación a las explicaciones y expectativas ofrecidas desde el propio esquema vigente; aunque enunciada objetivamente aparece como contradictoria, esta dialéctica funciona muy efectivamente y es muy comprensible inserta en el escenario en que está planteada.

Tomando en consideración lo expresado previamente respecto de la existencia de un mandato mediático -por un lado- y del carácter mayoritario de la respuesta -por otro- se hace evidente una conjunción en cuyos términos la inercia a vencer es enorme para poder estructurar y sostener una posición crítica activa. Así, la dicotomía entre el mensaje mediático que nos propone que "está todo razonablemente controlado" y que "la casa está en orden" con respecto a nuestra vivencia del desequilibrio y la precariedad de aspectos escenciales de la realidad, encuentra una resolución preanunciada.


¿Todo bajo control? La cumbre del Kilimanjaro, fotografiada en el año 2005 por primera vez sin nieve.

Sin embargo, cuando planteamos un cambio de escenario y nos volvemos a la esfera de nuestra vivencia, de aquéllo que por sernos inmediato y palpable tenemos certeza, algunas de éstas cuestiones se simplifican y se nos abren múltiples formas para canalizar nuestras genuinas inquietudes y preocupaciones. Aquí es aplicable el rico concepto de "pensar globalmente y actuar localmente".

Si cada comunidad local presentara una negativa consistente a albergar una central nuclear (por ejemplo) y contara con el apoyo activo del resto de las comunidades para sustentar su derecho a protegerse, naturalmente muchas de las sutilezas eminentemente económicas y tecnológicas que se discuten al respecto quedarían relegadas al plano secundario que les es propio, y se vería restaurado el genunino centro de gravedad de la cuestión.

La vivencia física del otro es un factor crítico para conformar una plataforma de conciencia, personal, comunal, social y global capaz de provocar y dar sustentabilidad a las acciones conducentes a los cambios estructurales necesarios para procurar restablecer el equilibrio con el medio ambiente; esto es parte escencial del concepto clave.

En este proceso de integridad a escala social, la construcción de la conciencia y la consolidación de pautas de acción consistentes son pasos esenciales y fundacionales; constituyen la sustentabilidad de las posiciones que se adoptarán en los distintos roles y en los diferentes ámbitos de actuación: social, científico, educativo, laboral, familiar.

Por lo tanto, una de las cuestiones prioritarias es la instalación de ésta temática en nuestra agenda, vinculada con actividades concretas (y preferentemente compartidas) de aprendizaje, afirmación y puesta en práctica de principios y hábitos sustentables.

Esta sencilla pero trascendental decisión de modificar nuestra agenda y compartir la experiencia involucra ya una primera transformación cuya importancia está ligada principalmente a la coherencia y consistencia con que se lleve a cabo, pero que inicia una modificación sustantiva en nuestro metabolismo de la realidad, en nuestra inserción familiar y social y en nuestros roles en los distintos ámbitos de actuación. Constituye nada menos que la evolución desde una posición receptiva y pasiva, a una postura expresiva y activa.


El cambio en nuestra pauta de comportamiento involucra el protagonismo en nuevas actividades impulsadas
por nosotros atendiendo a nuestros genuinos intereses e inquietudes.

En ésta instancia hay que distinguir a su vez entre la posición crítica pasiva (donde se expresan ideas críticas y se brinda cierto tipo de apoyo a iniciativas de otros, pero no se actúa en concreto más allá de eso) eminentemente discursiva y la posición activa caracterizada por una línea de conducta práctica ya sea en uno, en varios o en todos los ámbitos de actuación, cuyos rasgos distintivos son la convicción, la consistencia, la proyección y la vivencia compartida.

Asumir la posición activa involucra concretamente introducir en nuestra vida cotidiana nuevos hábitos, revalorizar nuestras responsabilidades y capacidades, renovar los desafíos que estamos dispuestos a enfrentar en el presente y hacia el futuro y reformular nuestros vínculos con la educación, el trabajo, los medios de comunicación, la familia y la comunidad, todo ello desde un lugar constructivo de protagonismo y pertenencia.

Los Desafíos de Entrenarnos para la Vida

Tributo a Carl Sagan

A una decada de su partida

A dos decadas de la Tragedia de Chernobyl

Una deuda impagable proyectada al futuro

Ergonomía Aplicada
International Fund for Animal Welfare
InEA
Información sobre ecología y salud en Argentina
Información y Acción Pública
Artículo, la ergonomía es un buen negocio
Greenpeace
International Ergonomics Association
Noticia sobre víctimas de Chernobyl tratadas en Cuba
Pagina de la World WildLife Found

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