Lavalleja en Minas - Monumentos del Uruguay - Mundo Matero
Monumento cumplirá 97 años
Lavalleja inmortal en Minas, vive en bronce
Lavalleja MINAS (Por Edgar Martínez Lucero).- La estatua de Juan Antonio Lavalleja, que se erige en el centro de la plaza Libertad de esta ciudad, fue inaugurada el 12 de octubre de 1902, por lo cual este año, se evocarán los 97 de existencia de ese bronce maestro.

El poeta Juan Zorrilla de San Martín pronunció una vibrante arenga culminando la parte oratoria. La historia dice que "fue una tarde gris, cruzada del ventiscas y garúas". El entusiasmo popular por el acontecimiento superó las contrariedades planteadas por el temporal. La música marcial y los cantos corales "rasgaron los cendales opacos para mostrar un cielo limpio".

Juan Manuel Ferrari, el escultor, concibió al valeroso soldado minuano, entre las voces de mando de la orden de Sarandi: ¡ Carabina a la espalda y sable en mano ¡. Fue la primera estatua de bronce enteramente realizada en el país, incluso la fundición del metal y hoy es considerada por la crítica, como la obra maestra de un genio.

TRIUNFO DEL INTERIOR

La obra fue el resultado de la tenaz dedicación del vecindario que debió superar -según Santiago Dossetti- "la indiferencia y hasta la hostilidad de los gobernantes nacionales de la época". Fue la primera estatua del género ecuestre levantada en el país en homenaje a un héroe nacional. Así que, de cierta manera, resultó una victoria de la aldea sobre la metrópolis.

La hoy plaza Libertad, por aquel entonces "Del Recreo" recibió para el 12 de octubre de 1902, importantes mejoras la transformaron: de ahí en más resultó funcional y acogedora.

El impulso mayor en cuanto a estética lo dió en 1940 el intendente Dr. Héctor Anastasia quién encargó la remodelación total de la plaza nada menos que al arquitecto Juan Alberto Scasso, docente y realizador ilustre cuya carrera dejó hitos memorables en el urbanismo nacional. El Estadio Centenario, entre ellos.

La estatua pesa 3.000 Kilogramos y fue fundida el 23 de agosto de 1902. Su inauguración, en presencia del gobierno encabezado por el presidente Juan Lindolfo Cuestas, vino a disipar el viejo pesimismo del historiador Francisco Bauzá: ya el Uruguay no integraba la lista de pueblos ingratos con sus antepasados ilustres.

Pese a su técnica de vaciado -no existía experiencia en el país- el monumento se mantuvo indemne hasta 1966 en que debió ser sometido a reparaciones en virtud de que el óxido amenazaba seriamente la integridad de la obra. En esta faena intervino otro grande de la escultura nacional: José Belloni.

Según los historiadores, el 12 de octubre de 1902 culminó un proceso de 13 años iniciado en noviembre de 1889 fecha en que la Junta Económico Administrativa, votó por unanimidad la iniciativa de su presidente Pedro Lapeyre (h), más tarde jefe político de Rocha.

En ese lapso intervinieron en la gestación del proyecto figuras tales como Juan Manuel Blanes, Eduardo Acevedo Diaz, El Dr. Elías Regules además de Bauzá, Juan Zorrilla de San Martín, Diógenes Héquet y Francisco J. Ros. La estatua de Juan Antonio Lavalleja es la obra característica del escultor uruguayo fallecido a los 42 años. El guerrero oriental aparece con su brazo derecho apelando al sable y el caballo -sujetado por las riendas- demuestra en sus músculos todo el empuje que caracteriza al jinete. El conjunto, pedestal de mármol en severas lino grecorromanas y la figura que remata, encuadran perfectamente en el ambiente.

La fuente, la caminería interior, las bancadas, los árboles (particularmente las palmeras que le rodean), aportan lo suyo en nobleza a la mejestuosidad de un monumento comparable al Condotiero Bártolomé Colleoni (réplica emplazada frente a la Facultad de Arquitectura) digna rival del "Galatametalata" de Donatello.

El País

24 de junio de 1999