El último Card Captor

El último Card Captor

Capítulo VIII

¡Peligro! el Ultimo Card Captor ha.. ¡¿regresado?!

 

" ¡Acabo de pasar un buen susto!!!.. hoy muy temprano, al ir a la cocina para recoger mi almuerzo mi hermano me señaló unas cajas ENORMES y no supe que decir... ¡afortunadamente Yukito me dijo que ése era SU almuerzo y me entregó el mío..... en una caja normal.... ¡Yukito es tan bueno!!!!... como se había quedado a dormir para preparar una tarea, él y mi hermano me hicieron el favor de preparar mi almuerzo... aunque mi hermano me hizo esa broma pesada.... ¡él si es un monstruo!!!!. Claro que antes de que yo saliera Yukito me dijo que mi hermano se había levantado para atenderme porque se preocupaba por mí. Bueno, supongo que Yukito tiene razón... él es tan encantador que sería incapaz de mentir, aunque.. ¡hay que ver la cantidad de trabajo escolar que iban a llevar a la preparatoria!!!

¡Estamos patinando sobre hielo!! .. no es tan fácil como parece y Tomoyo me dá muchos animos.. ¡pero ya me he caído al menos un par de veces!!!... aunque veo que a Li tampoco la esta pasando tan bien como yo creía ¡y la señorita Mizuki está ayudándome!!!... ¡lo estoy logrando y estoy patinando!!!!..... ¡Aaaayyyyyy!!!! ¡todos se han congelado y estoy realmente asustada!!!!... y hay una especie de pescado gigantesco que me está persiguiendo por toda la pista de patinaje.... ¡realmente tengo mucho miedo!!!.. Li dice que me calme, que él me va a ayudar pero a duras penas puedo moverme.. ¡me estoy congelando!!!.. ¡ayúdame Li!!!!

¡!Viva!!!, ¡lo logramos!!!.. ¡lo logramos!!!... Li y yo logramos capturar a la carta "freeze" y todo ha vuelto a la normalidad... ¡todos están bien!!!.. aunque la verdad se lo debo a Li, que es mucho más amable conmigo de lo que era antes... porque esta vez me salvó de congelarme e incluso distrajo a la carta para que yo la sellara.. pero cuando le sonreí para agradecerle se distrajo y cayó al piso... creo que aún no aprende a patinar bien...¿qué le pasa?"

 

- "¿Porqué no me lo dijiste?"

- "Yo mismo no estaba enterado de que se dirigía para acá porque los últimos informes decían que iba camino al Tíbet... eso fue por lo que tuve que venir... otra vez" -suspiró.

Sakura le miró con gesto preocupado. Habían terminado las clases y casi no había prestado atención a nada de lo que los maestros decían, porque su mente estuvo en otra cosa todo el día... los motivos por los que Shaoran se había aparecido en su salón de clase ... otra vez.

Y ahora sí estaba preocupada.

- "¿Crees que ese hombre intente matarme de nuevo?"

- "No lo sé, eso sí me confunde mucho" -repuso dubitativo- "no se me ocurre porqué te ataca de esa forma si quiere lastimarme a mí.... a todo esto.. ¿usaste las cartas?"

- "Aún no... he estado ocupada desempacando y ayer tuve un día complicado ¿porqué lo preguntas?"

- "Tal vez sea mejor que no las uses, al menos por el momento" -la miró muy serio- "de momento estás en peligro, pero creo que tanto Kerberos como yo podemos protegerte.. cosa que cambiaría si te pones a buscar a los demás.."

- "Podría ponerlos en peligro de ser atacados, ¿verdad?"

- "Temo que sí. Lao es un tipo de mente tortuosa y no quiero darle siquiera el beneficio de la duda... cuanto menos seamos su blanco mejor podremos protegernos, al menos hasta que complete mi hechizo y pueda ubicarle definitivamente..."

- "¿Vas a pelear con él?"

- "Desearía no tener que hacerlo" -suspiró de nuevo- "pero temo mucho que no me deje opción más que defenderme... alguien que ha llegado hasta este punto en una venganza es difícil que acepte razones..."

Sakura nada dijo. Ambos continuaron caminando en silencio por el campus universitario durante un rato hasta que la muchacha trató con una idea, que también había rondado su mente toda la mañana, de levantar los ánimos al pensativo hechicero.

- "Sí que me diste una gran sorpresa.." -comentó animadamente- "¡la más grande que he tenido en toda mi vida!!.. casi no pude creerlo cuando me hablaste en el salón... ni siquiera te había visto.."

- "No me sorprende. Con la prisa que traías me asombra que hayas podido ingresar al salón sin desplomarte al llegar... ¿acostumbras llegar tarde a todas tus clases?.. ¡hay cosas que nunca cambian!!"

Una gotita apareció sobre la cabeza de la muchacha.

- "Bueno, la verdad es que se me hizo algo tarde porque no pude dormir bien anoche... además ¿qué tanto dices sobre cambios?" -repuso con una sonrisa divertida- "¡nunca imaginé que también te decidieras a estudiar periodismo!!!"

La muchacha sonrió brillantemente pero el rostro del joven pareció extrañamente impasible por un instante..... para después adoptar cierta expresión de resignación. Por un segundo un enorme signo de interrogación apareció sobre la cabeza de Sakura, que finalmente se animó a preguntar:

- "Porque estudias periodismo.. ¿no?"

- "No" - fue la tajante respuesta.

Ambos jóvenes se detuvieron frente a una de las banquetas de los amplios jardines.

- "¿No??" -repitió confundida- "¿y que estabas haciendo en mi clase entonces?.. ¿acaso no te decidiste por la universidad al terminar la escuela?? ¿o no estudias nada?"

Más y más señales de interrogación rodeaban a Sakura mientras se sentaba en la banqueta y a Shaoran le surgió una gota.

- "¡Por supuesto que estudio!.." -protestó airadamente- "aunque tal vez nunca lo comprenderías.."

- "No quise ofenderte.... yo me refería ... bueno, me sorprendió que dijeras que no estudias en mi facultad cuando hoy compartiste todas mis clases..."

- "Hice un .... "acuerdo" con esta universidad...." -repuso brevemente- "y estoy llevando estos cursos como créditos extras.... aunque no tienen nada que ver con mi carrera.."

- "¿Pues que estudias?"

- "Administración" -repuso, sin expresión alguna- "¿qué otra cosa?"

- "Lo dices como si te disgustara..."

- "No me disgusta... solo que mi carrera no es tan entusiasta como la tuya, es todo"

- "Tal vez tengas razón... pero no parece que te gustara demasiado.."

- "Bueno, no es que me enloquezca" -suspiró- "de hecho prefiero estudiar magia a estar con los libros sobre la carrera pero tampoco son tan inconsciente como para no pensar en la importancia de un estudio para la vida cotidiana... especialmente considerando que tengo muchas cosas que administrar como jefe de mi clan"

- "Por supuesto... casi olvido que eres jefe del clan Li..." -y continuó- "¿y es muy difícil dirigir una familia como la tuya?... ¿cuánto te falta para terminar la carrera?"

- "En realidad debí terminar la carrera este año pero tuve algunas... complicaciones.. " -repuso ante el asombro de la muchacha- "es que empecé con créditos de la universidad cuando todavía estaba en preparatoria... por eso me faltan sólo un par de cursos y me graduaré, aunque en la práctica podríamos decir que ya ejerzo hace mucho tiempo..."

- "¡Y yo que creía que estaba adelantada en la universidad!! ¡eres muy inteligente!" -el aludido se ruborizó, evidentemente incómodo por el elogio- "¿y que hay de tu clan? Me dí cuenta que ya eres el jefe.... "

- "Eres demasiado exagerada con tus comentarios.."

- "¿Lo crees?.. a mí no me parece exagerado asombrarme por todo lo que has hecho..."

- "Me limito a hacer lo que se espera de mí. Es todo" -dijo con sencillez- "empecé a ocuparme de los asuntos del clan cuando tenía dieciséis años y..."

- "¡¿Asumiste la Jefatura de tu clan a los dieciséis años?!!"-se asombró.

- "¡No, desde luego que no!!... solo empecé a ocuparme de cosas de mi clan a los dieciséis.."-la muchacha pareció más calmada y él continuó- "la asumí cuando tenía dieciocho.."

Ella le miró, esperando algún gesto que confirmara su broma, pero como él no parecía tomarle importancia a ello quedó pensativa.

Sabía que Shaoran tenía grandes responsabilidades con su clan, pero nunca esperó que las hubiera asumido tan seriamente... aunque, claro... si recordaba bien su tenacidad infantil en el asunto de las cartas clow y el hecho que fue capaz de venir solo a Japón cuando era apenas un niño, no debía sorprenderle el que se hubiera convertido en un joven tan responsable para con los que le rodeaban....

- "En realidad no has cambiado" -dijo ella, ahora también pensativa- "con todo eso que has hecho me haces sentir.... bastante simple y muy inútil.... ¡has hecho bastante en estos diez años!"

- "No es para tanto" -dijo simplemente- "solo procuro hacer lo necesario para que la gente que depende de mí este bien... aunque personalmente, más que el lado administrativo, prefiero estudiar magia.."

- "¿Hay algún lugar donde se pueda estudiar magia en Hong Kong?"

- "No solo en Hong Kong se puede aprender magia... hay muchos lugares en Japón donde podrías aprender mucho sobre hechicería.. muchos templos y santuarios como Ise y la montaña Kouya, solo por mencionar algunos..."

- "Bueno, admito que no sé mucho sobre eso. ¿Estudiaste tú en alguno de esos lugares?"

- "Hice una peregrinación a la montaña Kouya antes de asumir la jefatura de mi clan, pero en esa ocasión fue un viaje muy rápido... yo estudié magia bajo la tutela del Concilio de Hechiceros de Oriente y no en un solo lugar...."

- "Viajaste entonces..."

- "Lo necesario para aprender sobre hechicería y cábalas místicas... necesito estar preparado para toda eventualidad y de hecho, creí que lo estaba... pero al parecer no fue así.... ya ves como Lao ha estado tramando esto hace tanto tiempo y yo nunca lo noté.... ¡la verdad es que me siento como un tonto por ello!!"

Sakura le miró de nuevo. El no parecía tener ningún orgullo por sus logros y su expresión y su ceño reflejaban más bien una profunda preocupación por lo que le rodeaba y solo entonces recordó lo que Wei y Mei Ling le habían comentado sobre su amigo. Súbitamente se sintió algo entristecida pues no ignoraba que Shaoran era el único hijo varón entre varias hermanas y había sido educado para asumir la responsabilidad de su clan desde muy pequeño. Definitivamente aquello había marcado profundamente su carácter haciéndole muy competitivo y siempre empeñoso en asumir lo que todos esperaban de él; pero al recordar la forma en que irradiaba autoridad en su casa y con su familia entendió que todo aquello era el resultado de una profunda preparación y se preguntó si había sido realmente feliz alguna vez.

- "Me habías dicho que vivías con tu padre en esta ciudad" -ajeno a sus pensamientos, el joven contemplaba la ciudad con interés- "¿has notado algo extraño por aquí?"

- "Tokyo es una ciudad complicada y la vida transcurre demasiado rápido en comparación a Tomoeda" -comentó con una suave sonrisa- "pero después de cinco años, creo que ya estoy acostumbrada a su ritmo.... admito que tiene sus cosas.. como los terremotos que ha sufrido últimamente pero no es algo tan poco común para nosotros... en Japón, siempre sufrimos de estas cosas..."

- "Eso supongo" -dijo con el ceño fruncido- "esta ciudad..... no hubiera querido estar aquí en este momento.... no todavía ..."

- "¿Porqué? .. ¿sabes algo que perjudique esta ciudad? ¿algo sobre Lao?"

- "No. Lao no tiene nada que ver en esto. Hay en esta ciudad una conjunción de fuerzas cuyo poder es tal que se va a desatar un conflicto ... " -contempló el rostro angustiado de la muchacha y cambió bruscamente de tema- "bueno, no te angusties... solo es una vieja profecía que se me vino a la mente.."

- "Pero esa profecía perjudica la ciudad... ¿acaso no es cierto?"

- "Pueda ser que a mucho más que esta ciudad, pero las profecías no suelen ser exactas. Y no vale la pena pensar en tales quimeras mientras tenemos a Lao en la ciudad.." -se puso de pie y tomó sus libros- "como ya terminaron las clases creo que me marcharé para hacer ese hechizo.... es mejor que tengas cuidado y que te lleves a Kerberos contigo para todos lados.... si el hechizo me sale bien posiblemente no venga mañana porque estaré ya persiguiendo a Lao... de modo que cuídate.."

Sakura negó vigorosamente con la cabeza.

- "De ninguna manera. ¿Vas a hacer el hechizo para atrapar a ese hombre?" -como el otro asintiera, continuó- "entonces iré contigo y te ayudare a atraparlo.."

- "Olvídalo" -replicó rápido- "no necesito que...."

- "¡¡¡¡Sakura!!!!! ¡¡¡Sakura!!!!!"

Justamente interrumpiendo un posible desacuerdo entre ambos jóvenes, Chisato, Akira y un buen grupo de jóvenes se les acercaron con rapidez. En realidad no era nada de extrañar ya que Sakura era muy popular entre sus compañeros, aunque en ese momento, lo que todos querían saber era la relación que existía entre ella y el joven extranjero recién llegado a la facultad y ya que al fin habían podido encontrarles -ambos chicos se habían escabullido antes que terminara la última clase- estaban todos muy interesados en conocer detalles sobre la presencia del joven Li en la universidad. Antes de que ambos pudieran evitarlo, pronto se vieron envueltos en una catarata de preguntas que iban desde el motivo del traslado de Shaoran a Japón -los compañeros de clase preguntaron muchas cosas sobre Hong Kong cuando supieron que el nuevo venía de allá- hasta las más descaradas preguntas sobre el estado civil del extranjero -¿eres casado? ¿tienes novia?- y el tipo de relación que existía entre ambos...

- "¡No somos novios!!!" -protestaron juntos, por enésima vez.

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Kaho Monouhi parpadeó. Había estado un poco cansada al terminar de realizar aquella oración pero la sensación de temor persistía. De modo que concentró todas sus energías en establecer algún contacto pero todo fue inútil y cayó al piso. Estaba verdaderamente agotada, y lo que era peor.... empezaba a desanimarse.

Había intentado sentir el poder de Sakura la noche que encontró a sus condiscípulas Naoko, Rika y al joven Takashi Yamazaki pero había sido inútil, no la había sentido en la ciudad.. ¿podría Yukito haberse equivocado?. Lo peor era que ese esfuerzo la había agotado mucho y aunque las clases en el Campus Clamp ya habían empezado ella aún no se sentía lo bastante fuerte como para intentarlo de nuevo y como el estado de Yukito continuaba siendo el mismo no había como consultar el tipo de peligro que los amenazaba.

Y eso que no había ido a trabajar ese día. Por eso era que en momentos como este deseaba que Kia estuviera aquí y no en aquella reunión de médiums en Kyoto.

Su esposo era tan hábil como ella y también se animaba más pese a las adversidades. Pero aunque le había contado por teléfono lo ocurrido y él había prometido venir lo antes posible, aquella reunión mística era algo ineludible y ella lo sabía.

Se puso de pie trabajosamente y tomó una decisión. No tenía otra salida, tendría que intentar comunicarse con Yukito a cualquier precio.

Fue a cambiarse el traje ceremonial para poder dirigirse al Hospital del Campus Clamp.

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- "¡Tenemos que irnos de aquí!!" -repuso Shaoran en voz alta poniéndose de pie repentinamente y tomando a Sakura del brazo ante el asombro de los demás- "¡Vámonos!!"

- "Qué... ¿qué dices?" -titubeó la muchacha, aún en su bonito uniforme de mesera, asustada no sólo por el hecho que todos sus compañeros de la universidad estaban viéndolos sinó más por la palidez en el rostro del joven hechicero- "¿qué.. qué te pasa..?"

- "¿No que no eran novios???" -murmuraron dos chicas.

- "¡Que mentirosa eres Sakura!!" -se quejó Chisato.

- "¿Porqué lo negaban tanto entonces?" -murmuró Akira, entre risas.

- "¡¡Vaya Sakura!!!!!! ¡No pierdes el tiempo!!" -gritaron el grupo formado por 3 chicas y dos muchachos aparte de nuestros protagonistas.

- "¡¡¡Que apuro, que celoso!!"

- "¡Nadie te la vá a quitar hombre!!"

El rostro de Sakura se tiñó otra vez de rojo. Pero súbitamente comprendió que algo grave estaba pasando cuando vió que Shaoran no prestaba ninguna atención a los comentarios y permanecía con el ceño fruncido contemplando el cielo desde aquella mesa del restaurante. Fue entonces cuando ella misma hizo lo propio y lo que en un instante era la visión de un apacible atardecer se convirtió de pronto en un cielo plomizo... recorrido por vientos sombríos y negros .....

- "¿Qué es eso?" -le preguntó mientras Shaoran, ya perdida la paciencia había tomado su brazo y sus libros y había abandonado la mesa- "¿Qué son esas.... cosas?"

- "Lao está invocando un hechizo.... deduzco que es un hechizo muy antiguo y poderoso por la cantidad de poder que se reúne a su llamada... ¡ya ha estado reuniendo esto hace mucho tiempo y es mejor irnos de este lugar ahora mismo!!"

- "Pero.. ¿y los demás?"

- "Fíjate como no notan nada... esto solo lo podemos sentir los que tenemos algún tipo de poder especial.... ¡pero si Lao nos ataca en un lugar lleno de gente...!" -y el joven dejó la frase en el aire, pero fue suficiente para que Sakura lo comprendiera todo.

Su mirada verde recorrió los rostros risueños de sus amigos y la activa agitación de la ciudad en un segundo.

- "¡Entonces no hay que perder mas tiempo!!.. ¡vámonos de una vez!!" -sin siquiera cambiarse de ropa, la chica tomó su bolso mientras le pedía a Maki que le justificara con la dueña y salió detrás del joven.

Una algarabía burlona saludó su súbito escape.

- "¡No seas tan celoso!!"

- "¡Pero si nadie te la va a quitar!!"

Ambos jóvenes ya no escuchaban. En ese instante en el auto de Shaoran trataban a toda prisa de abandonar el centro de Tokyo, mientras Sakura llamaba por el teléfono móvil de Shaoran..

- "¡Sakura, Sakura!!..¡sabía que eras tú!.. ¿dónde estás?.. ¡algo terrible puede pasarte si..!!"

- "¡¡Kero, Kero!!" -replicó mientras el auto de Shaoran daba un largo chillido recorriendo las calles- "algo muy malo está pasando... encuéntrame en un viejo templo en las afueras de la ciudad.. ¡Lao está allí y..!"

- "¡No puedes ir sola Sakura!!"

- "¡¡Shaoran y yo te veremos allá!!... ¡date prisa!!" -dijo atropelladamente- "¡y no te olvides de escribir una nota para mi papá diciendo que llegaré tarde...!"

- "¿Estas con el mocoso?"

- "¡No hay tiempo para eso Kero, haz lo que te digo!!!"

Kero colgó el auricular y se dio prisa en hacer lo que la joven le había pedido. Esta vez ella había malinterpretado las cosas .... porque en esta ocasión no estaba enfadado por el hecho que estuviera con ese joven.... de hecho se sentía algo aliviado..... por esta única vez.

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La Diseñadora Tracie Junot suspiró disimulando su incomodidad. Otra molestia. Desde que había llegado a Japón parecía ser un común denominador en sus días. Jean estaba en el hospital todavía recuperándose del ataque de apendicitis que tuvo y ahora que regresaba a la ciudad de Tokyo por ese atajo....

... el auto se había malogrado.

Miró con disimulado enfado a Claude y Jacques. Los fotógrafos estaban tan incómodos y molestos como ella pero habían empezado a verificar la condición del auto para ver cual fue el problema mientras la muchacha continuaba mirándoles.

- "Debieron haber verificado aquello antes de salir y no ahora" -comentó ella acremente.

Ambos fotógrafos suspiraron. No había forma de hacerle entender a Tracie que ellos eran fotógrafos y no mecánicos. Nunca parecía estar contenta. Es más, si estaban revisando el auto era porque ella misma les había insistido con sus comentarios burlones que lo hicieran, pero ambos sabían el resultado.

No entendían que pasaba con el auto.

Posiblemente era un problema fácil de solucionar, pero ninguno de ellos tenía la menor idea de que hacer de modo que Jacques tomó su teléfono portátil y se lo entregó a Tracie.

- "¿Podías pedir algún mecánico o lo que sea?.. sabes bien que mi japonés es pésimo.."

La muchacha tomó el portátil lanzando rayos por la mirada pero en ese mismo momento una fuerte lluvia se desató y los tres ocupantes del lujoso mercedes notaron con espanto que la tormenta que empezaba a desatarse..... estaba interfiriendo la señal del teléfono.

- "Por favor, por favor" -repetía Tracie, mientras apenas podía escuchar a la operadora- "¿me oyó?.. estamos en las afueras de Tokyo... sí, en un mercedes benz del año.... ¿no me escuchó?... sí, necesitamos a alguien... ¡gracias!.."

- "¿Y bien?"

- "¿qué pasó?"

- "Van a enviar a alguien en cuanto puedan" -dijo encogiéndose de hombros mientras intentaba verificar si su teléfono aún funcionaba- "si, bueno, al menos esto está funcionando correctamente.." -como ambos fotógrafos la miraron con expresión desventurada les interrogó- "¿qué pasa?"

- "¿Qué pasa?" -le repitieron- "¡está llueve mucho y hasta parece que va a ser una tormenta eléctrica eso pasa!!!... ¿qué vamos a hacer?"

- "¡ En este país hemos ido de una complicación a otra!"

- "La complicación del auto es descuido de ustedes y nada tiene que ver con el clima" -replicó ella, mordaz- "pero.... en eso de la tormenta tienen razón" -su mirada azul recorrió los desolados alrededores hasta que notó una construcción a lo lejos- "allá parece haber algo... mejor será que vayamos a insistir con el teléfono de ese lugar..."

Envolviéndose en un amplio mantón de exquisita belleza la diseñadora dio el ejemplo y empezó a alejarse del auto con un paraguas que la protegía de la lluvia incesante, pero en aquel momento su teléfono se hizo notar y ante el asombro de sus acompañantes la pálida faz de la muchacha se tornó aún más blanca que de costumbre al contestar y empezó a retrasarse y hablar en japonés en un tono extraño.

- "Sí, sí mamá... estoy aquí...."

- "Pero Tomoyo.. ¿porqué no me lo dijiste?... te hubiera esperado en el aeropuerto.. ¿dónde te estás quedando?"

- "En un buen hotel, no tienes que preocuparte" -replicó, tratando de mantener su frialdad con mucho esfuerzo- "y mira creo que es mejor que hablemos otro día... ¿en qué hotel estás?... tal vez te visite .... si me alcanza el tiempo..."

La voz de Sonomi se escuchó apenada pese a la tormenta y la lluvia.

- "Sí... claro... hija, Tomoyo.. ¡realmente tengo que hablar contigo!... y no me digas que no lo crees necesario si también estás en Tokyo... " -hizo una breve pausa- "hay mucho que debo charlar contigo..",

- "¿Hablar?" -súbitamente, la joven tuvo miedo.. miedo de sentir de nuevo el afecto de su madre..... un afecto falso- "no... no te entiendo.. ¿de qué tendríamos que hacerlo..?".

- "Tengo que verte hija... por favor.. ¿dónde estás?... quizá sea mejor que vaya a verte y... - ¿Porqué se escucha tan extraño el teléfono? ¿hay interferencia?"

- "No estoy en un lugar en especial" -dijo levemente culpable por el pesar de su madre- "a decir verdad es mejor que te llame otro día porque en este momento el auto está malogrado y estoy.."

- "¡Voy a recogerte ahora mismo! ¿dónde estás?"

- "No tiene caso que lo hagas. El auto quedó en la carretera y ahora estoy con dos amigos, entrando a un viejo templo en las afueras del sur de la ciudad...." -la muchacha se volvió a mirar a sus compañeros, que habían ingresado al lugar mientras ella continuaba distraída con el teléfono- "un momento madre... no veo a Jacques ni a Claude.. y hay demasiado viento........" -repuso mientras fuertes vientos la sacudían sin misericordia- "¿dónde se metieron?.. ¿qué pasa?"

- "¿Tomoyo?.. ¡Tomoyo ¿que sucede?!!"

La muchacha sostuvo el aparato contra su pecho con una mano a duras penas... mientras con la otra procuraba sujetarse a algo que evitara que el viento la levantara por los aires y la lastimara.... como les había pasado a sus compañeros, que yacían inconscientes a merced del furioso elemento y una negra niebla que empezaba a rodear el lugar...

- "¡¡¡¡Mamá!!!!... ¡mamá ayúdame!!!" -gritó angustiada mientras el teléfono era llevado por los vientos y ella se sostenía a duras penas con sus dos finas manos a una figura de piedra cercana- "¡mamá!!!!"

Sonomi nada escuchaba. El teléfono había volado muy lejos de las manos de su hija y la señal se había perdido. Después de permanecer atónita por un segundo sintió mucho miedo... más miedo que nunca en su vida. No sabía lo que estaba pasando, ni entendía nada, solo sabía que ya sea por accidente, casualidad o nefasta suerte, la vida de su hija corría peligro.....

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El templo estaba envuelto en las sombras. No eran precisamente sombras nocturnas ni sombras naturales.... no, eran sombras de magia negra. Magia negra que se reunía poderosamente para invocar un conjuro muy antiguo.... un conjuro dirigido precisamente para lastimar, un conjuro que solo podía ser provocado cuando se reunían los suficientes sentimientos negativos como para reunir tal fuerza y llamar al ser que la usaba.

En los jardines del templo y azotado por los vientos helados se encontraba un anciano con una amplia túnica escarlata llena de caracteres chinos que sostenía un viejo pergamino en las manos mientras terminaba trabajosamente de romper los sellos del antiguo conjuro.

Era la primera vez que lo intentaba y no ignoraba el peligro que podía acarrear si lo hacía de forma incorrecta.

Mientras recitaba la última parte del hechizo lenguas de fuego y agua aparecieron en medio de una niebla espesa y helada que había cubierto el lugar desde que empezara con el conjuro. Algunos relámpagos alumbraron el cielo y lentamente un silencio sepulcral fue la respuesta a la última frase. Un gran terremoto sacudió entonces el lugar pero el anciano se mantuvo impasible. En medio de vientos huracanados y entre la espesa niebla negra una figura apareció, dirigiéndose con lentos pasos hacia donde se hallaba el anciano, que aún no podía creer que lo estaba viendo....

Ante él, con los dedos llenos de anillos y amplia túnica negra -donde el antiguo símbolo del yang y el ying estaba horriblemente partido en dos- se encontraba una figura pequeña y aparentemente frágil. A simple vista no se podía saber si era un niño o niña pues tenía el cabello larguísimo -lo arrastraba por el suelo- y de color celeste muy pálido. Apenas si permitía vislumbrar su cara... pero cuando el anciano le contempló de cerca pudo notar que era un ser andrógino y que sus ojos .... sus ojos eran blancos... total y espantosamente blancos.

Su aspecto era solamente infantil a la primera ojeada.... bastaba ver su cara para saber que no era una persona... sus ojos blancos, sus cejas tupidas y negras y su inexpresiva sonrisa...

- " Hago invocación a tu misión como Ultimo Card Captor y e invocado tu poder y tu presencia en este mundo para .."

- " Conozco la misión" -replicó con voz gruesa y de adulto, que se notaba más chocante por brotar de labios de un ser infantil- "creo que incluso mejor que tú mismo... ¿sabes lo que significa que me hallas invocado?"

- "Sí" -asintió el viejo- "No te detendrás hasta cumplir tu misión... total y cabalmente... pero esta vez te será muy fácil porque son solo dos personas a quienes debes destruir... dos personas que han capturado cartas en el pasado y que en este momento se encuentran en esta misma ciudad..."

- "¿En serio?" -una nueva sonrisa de este ser heló la sangre en las venas del viejo- "pues yo percibo más de dos presencias poderosas que han tenido que ver con la captura de cartas mágicas.. y una de ellas me es familiar..." -comentó- "¿y quienes son estos que tanto deseas eliminar?... porque deben ser seres poderosos para que me hayas invocado.."

- "¡No son tan poderosos!" -protestó el anciano- "pero ahora ya no soy joven.. soy solo un anciano cuyo clan ha sido eliminado por uno de ellos, a quien deseo que destruyas al último... alguien a quien odio.... un poderoso hechicero... muy joven aún, pero ya es Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente..."-imaginó al joven Li enfrentando al Ultimo Card Captor y sonrió- "te será fácil encontrarles.. este hechicero está protegiendo a quien quiero que sea tu primera víctima: una muchacha que es Maestra de Cartas y que empezó capturando las Cartas Clow... sólo sé de ella que su nombre es Sakura.... pero el hechicero la protege y el nombre de él es Li... Shaoran Li...."

El extraño ser frente al anciano hizo una leve mueca de perplejidad.

- "¿Li?" -murmuró- "¿tiene que ver con el Clan Li?"

- "Efectivamente.. es el nuevo Jefe de este clan... ¿acaso no eres capaz de tocar a un Jefe de Clan?"

- "Destruyo a todo aquel que interfiera con mi misión" -dijo inexpresivamente- "sólo que... en fin.. parece que siempre es lo mismo... la tercera vez que me invocan y siempre es para deshacerse de un miembro del Clan Li... "

- "¿Has acabado con otros miembros de ese Clan anteriormente?"

- "Por supuesto. La última vez que me llamaron fue hace casi veinte años" -repuso mirando el cielo nocturno- "sí, han pasado veinte años y entonces eliminé a Hien Li, el joven que iba a ser jefe del Clan Li.... y que también había cazado cartas mágicas cuando era niño .."

El anciano palideció. No podía creer lo que escuchaba.

- "¿Tu mataste a Hien Li?" -se asombró- "¡eso no puede ser!.. ¡los miembros del Clan Chen lo hicieron!!"

- "Algunos miembros del Clan Chen, ayudados por tu hermano Cho Lao, que deseaba ser jefe de tu clan, me invocaron en ese entonces... no habían podido acabar con el joven Hien y se enteraron casualmente que capturó algunas cartas mágicas cuando era niño... y robaron mi pergamino de invocación...."

- "Entonces... " -susurró el viejo- "tú eres quien en verdad mató al padre de ese muchacho.."

- "¿Ese hechicero es hijo de Hien Li?. ¡Que interesante!" -rió con casi infantil regocijo- "con un poco de suerte espero sea el último Li con quien tenga que terminar.."

- "¡Eso es verdad!... el muchacho ha arruinado mi vida y ahora mi clan ya no existe.. ¡todos nuestros miembros están prisioneros del concilio o muertos!... y además es la oportunidad perfecta para terminar con los Li.. ya que siempre tropiezas con ellos..."

Aquel extraño ser se encogió de hombros.

- "No tengo nada contra el clan Li, sólo hago mi trabajo" -repuso- "soy el último Card Captor.. quien se encarga de cazar y sellar con la muerte a quienes han capturado cartas mágicas porque soy tan indestructible como cada una ellas.... no necesito tampoco que me digas como encontrar a quienes busco, porque puedo sentir su poder...."

Con una risita infantil haciendo eco en su menudo cuerpo, el ser se alejó caminando y desapareciendo a cada paso, no sin antes comentar con regocijo, sin que el anciano le escuchara:

- "Empieza la cacería y ahora debo empezar con una chica... Sakura... Card Captor Sakura..." -rió de nuevo, como niño-"y el joven hechicero que es hijo de Hien Li.... Shaoran Li.. ¡esto será divertido!" -se volvió por un instante a contemplar al anciano- "aunque también me llevaré a la persona que me ha invocado, que esta vez es solo una... ¿porqué nunca lo sabe la gente que me invoca?.. ¡realmente voy a divertirme!!"

Súbitamente se detuvo. Ante él se encontraba la figura desmayada de una preciosa muchacha de largo cabello oscuro y de ropas muy elegantes que probablemente había sido lastimada por la furia de los elementos sobre el lugar que había provocado su invocación.

- "¿Y esto?" -se preguntó asombrado.

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Kaho ingresó al hospital con un renovado temor. Ya casi terminaba de oscurecer y había notado el cambio en los cielos y en todo lo sobrenatural que podía haber en la ciudad mientras las personas comunes proseguían con su rutina diaria con la tranquilidad que solo proporciona la ignorancia.

- "Feliz ignorancia" -pensó Kaho mientras subía por el ascensor- "sólo me gustaría estar segura que Sakura está bien... ¡profesor Tsukishiro!!.... si no logro encontrar alguna manera de comunicarme contigo temo mucho que nada podré hacer y menos si esa fuerza que se está reuniendo pretende atacar a Sakura....y" -una de sus manos tocó su frente, tratando de concentrarse pese a su agitación- "¿Li?... ¿Shaoran Li?.. ¡el niño chino!! ... ¡sí, él también corre grave peligro!!!" -tuvo que apoyarse en las paredes del ascensor para no caer por el esfuerzo- "pero... ¿está aquí él también?... ¿porqué?"

- "¡Señora!" -una enfermera que ingresó cuando el ascensor se abrió la miró preocupada- "¿se siente bien?.. ¿necesita ayuda?"

- "No, gracias.. pero tengo algo de prisa.." -dijo con una leve sonrisa de disculpa mientras se alejaba con rapidez buscado la habitación del maestro Tsukishiro.

Después de unos instantes y después de cerrar la puerta, Kaho se encontró frente a la figura inanimada del maestro y tomó su mano, en un intento de establecer una comunicación con él. Por su parte, la condición de Yukito era aún peor. Solo al ingresar, la mujer había notado que respiraba con mucha dificultad y que a cada señal extraña en los cielos su cuerpo se contraía casi espasmódicamente mientras su palidez aumentaba -si es que eso era posible- todavía más.

Kaho trató de sentir alguna fuerza vital en él. No sabía lo que pasaba, pero aquello era realmente grave y al ver las reacciones del profesor tuvo la súbita certeza que era precisamente la amenaza que con tanta desesperación había tratado de advertirle.

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La pequeña dejó de mirar a Touya y se dirigió rápidamente a la ventana del departamento, provocando cierta extrañeza en el médico, que también empezó a sentir algo extraño a su alrededor y se asomó a la calle junto a la pequeña.

Nada. Todo igual. La ciudad estaba aparentemente igual que siempre.

Silencio.

De repente Touya palideció. ¿qué estaba pasando?. Súbitamente todas las presencias sobrenaturales que siempre había podido sentir -como los fantasmas o cierta aura extraña en las personas con habilidades paranormales- habían empezado a moverse, a moverse frenéticamente.. y todas hacia una misma dirección.

Aquello empezaba a marearle. Nunca había sentido algo tan fuerte -y eso que el Tokyo actual no era un jardín de rosas en cuanto a presencias sobrenaturales, había sentido presencias devastadoramente poderosas antes, pero había procurado evitarlas siempre con todo cuidado- y a la vez tantas presencias dirigidas hacia un solo lugar, como si tuvieran un objetivo común. Cayó de rodillas sobre el suelo, súbitamente angustiado.

Tenía un muy mal presentimiento.

- "Hermanito ¿estás bien?" -le preguntó Kiku, que aún permanecía a su lado.

- "Sí. Eso creo, pero ¿qué sucede?.. siento como si todos los espíritus se estuvieran moviendo hacia un solo lugar ... convocados a un lugar... ¿qué sucede.... porqué..?" -se detuvo cuando alzó la vista y contempló que la faz etérea de la niña parecía sufrir dolor- "¿qué te pasa?"

- "Están convocando... están convocando a los espíritus inconformes de la ciudad.... para que ... para que descarguen su furia y ataquen a....." -miró a Touya casi con temor y le interrogó temblorosa- "hermanito.. hermanito... tu te llamas Kinomoto ¿no es cierto?.. ¿no eres .. eres Touya Kinomoto verdad?"

- "Eso ya te lo había dicho.." -dijo mientras se tapaba los oídos, como si eso detuviera el zumbido en su mente- " ¿porqué... que pasa?"

- " Es que... que...." -la pequeña parecía asustada- "tu familia no está en Tokyo.... ¿no?"

- " ¡Deja de dar tantas vueltas!! ¿que pasa?.. ¿que sucede?.. ya te he dicho que mi familia vive en Tomoeda.. ¿a que vienen tantas preguntas?"

- "Es que... lo que está llamando a los espíritus.... lo que dice es que.... que vayamos con él y.."

- "El.. ¿quién es él?..."

- "¿No lo escuchas?"

- "Escucho demasiadas cosas... hay un gran zumbido en mi cabeza...." -se la estrujó con gesto angustiado- "si... si.... esa cosa... o ese alguien... esta llamando a los espíritus inconformes de esta ciudad... pero.... no entiendo bien ... ¿que dice?"

La pequeña le miró con el miedo reflejado en los ojitos.

- "Dice.... dice que vayamos con él.... y ataquemos a alguien llamado ... llamado Kinomoto.."

- "¿QUE???" -casi gritó espantado y sin creer lo que la pequeña decía- "¿has dicho Kinomoto? ¿que ataquen a alguien de esta ciudad que se llama Kinomoto???"

- "Sí" -asintió la niña, con los ojitos suplicantes- "¿no lo escuchas?... escúchalo bien y te darás cuenta...." -añadió con mirada asombrada- " quiere que ataquemos a alguien llamada Sakura Kinomoto...."

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El Decano se sintió extraño. Un súbito dolor en el pecho y en presentimiento que no había dejado de agobiarle durante el día había empezado a serle insoportable. ¿Qué estaba pasando?... nunca antes había sentido algo parecido... solo cuando.. cuando...

Cuando Nadeshiko estaba a punto de morir.

Palideció al recordarlo.. ¿qué estaba pasando? ¿qué iba a pasar?.. ya había perdido a Nadeshiko, la mujer que había amado... ¿que podía perder aún?

La respuesta fue clara en su mente en cuanto surgió la pregunta.

¡Sus hijos!!!... Sakura y Touya...

¡No, era imposible!!... Sakura estaba trabajando en ese momento en la cafetería y Touya... ¿acaso le habría pasado algo a su hijo?.. no, no podía ser... nunca, en los cinco años que tenía de no verlo había sentido esa angustia; su sentimiento con respecto a él era de pesar.. de tristeza profunda por no haber podido responderle esa tarde... pero.. ¿acaso le había pasado algo?...

¡Tenía que estar seguro!!

Tomó el teléfono de su oficina y marcó el número de la cafetería tratando de controlar el temor en su corazón... había llamado para asegurarse que no era Sakura la que estaba en tal peligro... había llamado para asegurarse de que no era su hija, que siempre estuvo a su lado, la que estaba en peligro para poder ya angustiarse por su hijo mayor pero.....

Pero la voz de la amiga de Sakura le informó que había pedido permiso temprano y había abandonado el lugar apuradamente, casi como si tuviera algún problema...

Dejó el teléfono con gesto automático. ¿Porqué ese miedo crecía?... sabía que algo iba o le había pasado a su hijo pero ahora también pensaba en Sakura..... ¿qué podía hacer?

El teléfono le arrancó de su angustia y ante su propio asombro se encontró con la voz .. ¿llorosa? de Sonomi.....

- "¡Algo le ha pasado a Tomoyo!!.. ¡no sé que hacer!!"

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Sakura descendió del auto casi corriendo para poder alcanzar a Shaoran. El hechicero no había ni frenado el vehículo cuando ya estaba fuera de él. Pero en cuanto ambos jóvenes se encontraron fuera del vehículo el joven chino hizo un rápido conjuro y la muchacha y él quedaron en una especie de burbuja que les protegía ampliamente.

- "¡Esto se vé realmente malo!" -comentó la muchacha ante los elementos climáticos, totalmente fuera de control a su vista- "... es.... es como en esa ocasión, en que Mei Ling cayó en ese hechizo... pero el sentimiento de peligro es mayor...¿qué vamos a hacer?"

- "Lao está aquí. Puedo sentirle con toda claridad... pero.... siento también algo extraño... algo muy sombrío y frío.... ¿no lo sientes tú?"

- "Siento la presencia del señor Lao, sí, eso es seguro" -comentó la joven- "pero eso que dices sombrío y frío..... lo siento casi familiar.... casi conocido... como si fuera la presencia de una...."

- "¡Una carta mágica!!" -murmuraron los dos a la vez mientras se miraban uno al otro.

- "¿Es posible eso Shaoran?" -

- "¡Es... es cierto.. es una carta!!" -murmuró Shaoran- "pero... ¡no es posible..!!"

- "Pues yo siento lo mismo que cuando capturaba una carta Clow... pero no puede ser una carta porque ya no hay cartas que capturar.. ¿o sí?"

- "Las clow cards se convirtieron en Sakura cards" -razonó el hechicero- "en cuanto a más cartas... que yo sepa no hay ningunas que necesiten ser capturadas.."

- "¿Es que hay todavía más cartas?"

- "¡Cuidado!!!"

Un fuerte viento oscuro empezó a zarandear la burbuja de Shaoran pero ambos jóvenes lograron mantener el equilibrio y con el súbito refuerzo de una Sakura Card las cosas volvieron a ponerse a favor de los jóvenes...

- "Son pocos los hechiceros que tienen el poder de crear realmente conjuros mágicos nuevos.... como lo requiere la creación de cartas mágicas, que si bien es magia muy antigua también requiere de cierto poder nuevo y personal de parte del hechicero" -contestó Shaoran- "parte de la celebridad de Lead Clow era precisamente la facilidad y la gran cantidad de clow cards que desarrolló..... es un caso poco común que algún hechicero llegue a tal tipo de poder pero no es totalmente imposible.."

- "Exactamente.." -intervino una tercera voz.

En un instante y mientras aún hablaban, un relámpago desgarró la burbuja de Shaoran y ambos jóvenes se vieron sin protección mayor que la de sus propias habilidades mientras una figura envuelta en niebla negra se acercaba y los jóvenes trataban de tomar posiciones para cualquier eventualidad posible.....

Gigantescas y antipáticas notas de la autora: ¡Hola!!! ˆuˆ .... Seguro que ahorita quieren pegarme por dejarla allí... pero la verdad era que ¡ya se pasó de kilométrico el capítulo!!... Bueno, lo siento.. es que definitivamente me gusta complicar las cosas (seguro que a estas alturas ya se han dado cuenta) espero que mi descripción del personaje que dá titulo al fanfic no me haya quedado muy mala a la vez que explique algunas cositas que rondaban siempre por mi mente (como lo que le pasó al padre de Shaoran). Bueno.. ¿les parece que Tomoyo tuvo mala suerte?.. es que a veces los autos eligen los lugares y momentos más oportunos para echarse a perder.. (pregúntenle a mi hermana ji, ji). La pobre Sakura sí que se ha ganado todo un chisme en la universidad con la llegada -y comportamiento- de Shaoran (ji, ji) y ni que decir de la búsqueda infructuosa de Kaho y el "pequeño detalle" sobre la invocación al Ultimo Card Captor que ignora Lao. Seguro que ahora sí que entienden porque puse a la pequeña Kiku con Touya.. ¡para que le dé información de primera mano!! (¿ya ven?.. nada estaba de más) y el porqué Yue le dijo a Yukito que previniera a Sakura de la llegada de este ser de aspecto infantil y que dá titulo al fanfic.. ¡todo un caso!!... en fin, en fin: ¿llegará Kero a tiempo para ayudar?, ¿qué hará Touya?.... ¿qué pasará? ¿qué pasará?...

Es lo mismo que se preguntan el amable padre de Sakura y la madre de Tomoyo.. es que he hecho un enredo y me va a tomar más de un capítulo desentrañar esto...

Ya saben... comentarios, sugerencias, tomatazos y mails bombas a mikki_chan@hotmail.com

Avances del siguiente capítulo

¡Ahora sí que empezaron los encuentros!!!... Sakura aprenderá que no puede fiarse de las apariencias cuando se trata de un enemigo y Shaoran se enterará de algo desagradable que puede ocasionarle más de una equivocación... Kerberos se dará prisa en llegar sólo para encontrar la situación desesperada y ¡¡una sorpresa tras otra se suceden casi sin interrupciones!!!.... Advertencia: .... el siguiente capítulo puede ser muy........................ bueno, ¡mejor léanlo!! ^u^

Capítulo IX. Encuentros