Prólogo

 

Era la una de la tarde, en un extraño mundo, un mundo donde las fantasías y los sueños se convertían en realidad, en una enorme mansión de estilo occidental y oriental; un hombre de unos 30 años de edad se halla sentado en el gran salón, viendo en su mano una copa de vino, y este vino es de color rojo.

 

Hombre: --Rojo, rojo como la sangre, sangre de mis enemigos, dulce como la miel, amargo como la vida.

 

Y después de estas palabras, bebe de un solo sorbo todo el contenido de la copa; sus ojos brillan con el mismo color del vino... luego regresan a su color normal: un hermoso color verde esmeralda. En ese mismo instante alguien toca la puerta.

 

"Toc, toc, toc"

 

Hombre: --Adelante.

 

Se abre la puerta y aparece otro hombre.

 

Hombre2: --Señor, la encontramos.

Hombre: --¡¿de verdad?!.

Hombre2: --Sí señor.

Hombre: --Llama a los demás, nos vamos mañana.

Hombre2: --Entendido.

 

Y el otro hombre se va, el primer hombre se levanta de su silla y se dirige a la ventana.

 

Hombre: --He esperado este momento por 17 años y ahora  te he encontrado finalmente, mi flor de cerezo.